Jueves, 03 de mayo de 2012

POCOS SON LOS QUE ACUDEN A MI SANTO ESPÍRITU Y ASI LES VA

Pocos son, alma Mía, los que acuden a Mi Santo Espíritu para pedirle luz, discernimiento y sabiduría, y así alma Mía, les va. Yo, Jesús, os hablo.

 

Las personas cambian los valores de las cosas y acuden antes a despachos de sicólogos o abogados para consultar problemas interiores, antes que a Mi Santo Espíritu en el Sagrario que junto a Mí está siempre. Pero esta es la  historia de la Humanidad, que por lo equivocada que va tuercen los caminos verdaderos por caminos que les sugieren  hombres que ni siquiera en la mayoría de los casos creen en Mí, o si creen, no practican Mis Mandamientos, ni Mi Evangelio.

 

No es que sea malo acudir a un sicólogo,  abogado u otro especialista, pero en muchos casos es equivocado, porque la soluciones que desean encontrar a través de ellos Mi Santo Espíritu en la oración y en el silencio de un Sagrario, se las haría ver si se lo piden y, si están en las debidas disposiciones de fe y disponibilidad. Yo, Jesús, os hablo.

 

Muchas veces una buena confesión, exhaustiva, escarbando el pasado, arrancando del alma podredumbre adosada desde hace tiempo, es suficiente para que un alma que está en conflictos consigo misma, que no tiene paz, que no encuentra sosiego en nada de lo que hace y, que hasta parece que tiene una depresión, muchas veces una buena confesión es más que suficiente para que esa alma encuentre la paz consigo misma y le cambie hasta el carácter, porque hijos, limpiar el alma de podredumbre, de pecados ya añejos, es una de las mejores remedios que puede haber para  el cristiano. Yo, Jesús, os hablo.

 

Dios no es un Ser al que se le debe adoración, culto y demás, es un Ser que os ama entrañablemente y desea ayudaros cual si una madre lo hiciera. Con amor, con bondad, con misericordia, con tolerancia y con generosidad en daros Sus gracias, así pues hijos, id a Dios Altísimo y exponerle vuestras dudas, penas, aflicciones, problemas, que El os escucha, puede y quiere ayudaros, no es un Dios de hipótesis, sino un Dios que comprende que ama y que ayuda. Yo, Jesús, os hablo.

 

Venid a Mí, hijos Míos, venid a Mí que tanto os amo y que tanto os busco y veréis como con Mi amor es suficiente para que encontréis esa felicidad que añorais y que solo Yo os puedo dar, porque el mundo no os la puede dar. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo pone en práctica.

 

Autor: Peterpan

Transcrito: Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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