EL MARRUBIO - EL LUGAR DEL ALQUIMÍSTA, PLANTAS QUE CURAN
Por sus propiedades antitusígenas es una planta especialmente indicada para tratar los resfriados, bronquitis, ataques agudos de asma, y sobretodo, todas aquellas afecciones respiratorias acompañadas de tos, ya que hace más fluidas las secreciones bronquiales. Además, el marrubio estimula el apetito que normalmente se pierde cuando se está resfriado y desganado. Por sus propiedades digestivas, el marrubio se puede combinar con otras plantas para tratar dispepsias, flatulencia, vesícula e hígado perezoso, indigestiones, etc.
En animales de experimentación, el marrubio ha demostrado actividad uterogénica y efecto abortivo por lo que, por prudencia, se desaconseja su consumo durante la gestación.
Es una planta respiratoria por lo que combina especialmente bien con plantas que tengan propiedades antitusígenas, expectorantes, emolientes y antiinflamatorias, como el tusílago, el saúco, el tomillo, el malvavisco, el gordolobo, la malva, la pulmonaria, el llantén y el eucalipto, todas ellas, plantas respiratorias por excelencia.
Dado su carácter antitusígeno, el marrubio se incluye como ingrediente de algunos jarabes para la tos. Asimismo, se pueden aprovechar sus propiedades si se toma en infusión. Para los niños, el marrubio resulta muy útil como remedio contra la tos infantil, aunque a la mayoría, las infusiones les resultan desagradables. Además, el marrubio tiene un particular sabor amargo. Por ello, a los niños se les puede dar un baño con marrubio. Se hierve un kilo de sumidades floridas en 5 o 6 litros de agua. En el momento que rompe a hervir se retira del fuego y se vierte, colado sobre el baño caliente, donde mantenemos al niño hasta que el agua comience a enfriarse. Es importante repetir la misma operación durante dos o tres días para comprobar como la tos va remitiendo. El zumo de la planta fresca mezclada con miel también es una opción interesante.
Fuente: Consultadas diversas fuentes fidelignas.
Fdo. Cristobal AGuilar.
