Jueves, 17 de marzo de 2011

LA MEZQUITA-CATEDRAL DE CORDOBA EN ESPA?A

La Catedral de la Asunci?n de Nuestra Se?ora?????? es el nombre eclesi?stico de la Catedral de C?rdoba, o Antigua Mezquita de C?rdoba. El edificio, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad junto con el centro hist?rico de C?rdoba, se comenz? a construir en el 786 en el lugar que ocupaba la bas?lica visig?tica de San Vicente M?rtir. En 1238, tras la Reconquista, se llev? a cabo la conversi?n de la mezquita en una catedral cristiana con la ordenaci?n episcopal de su primer obispo, Lope de Fitero.?? En 1523 se empez? la construcci?n de una bas?lica renacentista de estilo plateresco en el centro del edificio musulm?n. Hoy constituye el monumento m?s importante de C?rdoba, y tambi?n de toda la arquitectura andalus?, junto con la Alhambra.

La mezquita fue objeto de ampliaciones durante el Emirato de C?rdoba y el Califato de C?rdoba. Con 23.400 metros cuadrados, fue la segunda mezquita m?s grande del mundo en superficie, por detr?s de la Mezquita de la Meca, siendo s?lo alcanzada posteriormente por la Mezquita Azul (Estambul, 1588). Una de sus principales caracter?sticas es que a diferencia de la mayor?a de mezquitas, cuando fue construido el muro de la qibla no fue orientado hacia La Meca, sino 51? grados m?s hacia el sur, uno de los motivos fue su cercan?a al r?o Guadalquivir, que impidi? su avance hacia el sur,?? lo cual la incapacita para una posible oraci?n o salat musulm?n, uno de los cinco pilares del islam.

El edificio es el cabildo catedralicio de la Di?cesis de C?rdoba y es propiedad de ?sta, adem?s est? prohibido cualquier culto colectivo o rezo organizado no cat?lico.?

Es uno de los espacios tur?sticos m?s visitados y se le ha considerado el primero de los 12 Tesoros de Espa?a

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A la catedral se accede por la Puerta del Perd?n (lado norte), de estilo mud?jar (1477), donde se observan las hileras de naranjos y palmeras. Las fuentes y los arcos de herradura que lo rodean junto a la puerta se levanta la mezquita que se compone de tres partes: "El Patio de los Naranjos", que en tiempos del Califato era el "Patio de las Abluciones" (conserva buena parte de su aspecto original), el alminar desmochado parcialmente y rodeado, a principios del siglo XVII, de un ?encofrado? de estilo herreriano.


La Catedral de C?rdoba vista desde el aire.

Vista exterior de la Catedral de C?rdoba.

La puerta de Las Palmas da acceso a la mezquita: hay un bosque de 1.300 columnas de m?rmol, jaspe y granito sobre las que se apoyan trescientos sesenta y cinco arcos de herradura bicolores. El mihrab, lugar santo de que se?ala la direcci?n Sur y no la de La Meca, de acuerdo con la voluntad de Abderram?n (hacia el r?o porque le llevaba hasta su Damasco natal). ?sta es una de las hip?tesis, pero hoy en d?a est? m?s aceptada la teor?a de que la nave principal de la mezquita sigue la orientaci?n de la calle principal (cardo) de la antigua C?rdoba Romana (Colonia Patricia), como se ha atestiguado en las excavaciones arqueol?gicas realizadas en la ciudad. El mihrab es un joyel de m?rmol, estuco y mosaicos bizantinos brillantemente coloreados sobre fondo de oro y bronce, adem?s de cobre y plata.

En el Lucernario se conservan los arcos lobulados de los muros y la c?pula. En la cabecera destacan los arcos, los mosaicos del muro y la estructura y decoraci?n de las c?pulas a base de arcos cruzados.

Tras la conquista de C?rdoba por los cristianos, ?stos utilizaron la mezquita para celebrar su culto, pero en el siglo XVI, cuando el Islam fue definitivamente expulsado de la pen?nsula Ib?rica, los vencedores quisieron adecuarla a sus creencias: construyeron una catedral renacentista en sus naves centrales, a cargo de Hern?n Ruiz, llamado "el viejo", y luego, de su hijo, en pleno coraz?n de la mezquita, alterando la perspectiva original.

De la antigua iglesia cristiana, destruida para construir en su solar la mezquita, apenas qued? rastro y solo a ra?z de algunos trabajos iniciados en la d?cada de 1940 se lograron recuperar algunos de sus restos en el subsuelo de la Catedral, fundamentalmente mosaicos y los pilares.

Etapas constructivas

Or?genes cristianos

Tras caer C?rdoba bajo dominio sarraceno, la bas?lica visig?tica de San Vicente, que hab?a sido el templo cristiano m?s importante de la ciudad desde el siglo V, fue expropiada a los cristianos y destruida para construir en su lugar una mezquita. Seg?n una versi?n sucinta del relato tradicional, la mezquita de C?rdoba habr?a sido iniciada bajo el reinado del primer emir omeya Abderram?n I entre el 780 y el 785, sobre la planta de la iglesia cristiana, cambiando la orientaci?n de su eje. Sufri? sucesivas ampliaciones en los siglos IX y X y fue concluida bajo mandato de Almanzor. La m?s importante de las ampliaciones es la de Alhak?n II a la que pertenecen los arcos del mihrab. En estos arcos se puede ver la evoluci?n de la construcci?n: las columnas visigodas con sus arcos de herradura les resultaron demasiado bajos a los musulmanes por lo que decidieron a?adir pilares sobre las columnas y disponer arcos m?s altos sin derribar los anteriores y policromando en rojo y blanco todos con lo que se construy? la c?lebre y m?s conocida imagen de la Mezquita de C?rdoba. Fue lugar de reuniones a la vez religiosas y pol?ticas pues pod?a albergar hasta veinte mil personas.

Las excavaciones arqueol?gicas dirigidas por el arquitecto F?lix Hern?ndez en 1930 demostraron la existencia en el subsuelo de la actual Catedral de todo un complejo episcopal que puede datarse entre los siglos IV y VI. All? se encuentran los restos arqueol?gicos de la bas?lica visig?tica dedicada a San Vicente M?rtir, la domus episcopalis, y la escuela clerical y los servicios de caridad del Obispo.[8]

Abderram?n I


Aspecto actual del Mihrab, construido in?cialmente por Abderram?n I y embellecido por los posteriores emires y califas.

El inicio de su construcci?n se debe al primer emir rey de C?rdoba, haci?ndose sobre el emplazamiento de la Bas?lica visigoda de San Vicente M?rtir, iglesia construida en el siglo VI, en cuyo solar se inicia la edificaci?n del oratorio o haram en el a?o 786. Ignacio Olag?e Videla, en su c?lebre La Revoluci?n isl?mica en Occidente (1974), supone por la arqueolog?a que Abderram?n I no habr?a construido nada, y que el templo primitivo ya contaba con el famoso bosque de columnas. Como, por su ordenaci?n interior, ?ste no parece concebido para el culto cat?lico o musulm?n, puede que fuera edificado para el culto arriano.

Este primer edificio consta, en cualquier caso, de once naves longitudinales orientadas hacia el r?o Guadalquivir, cuya anchura es id?ntica, a excepci?n de la central, que conduce al mihrab y las dos de los extremos. La central ligeramente m?s ancha que el resto y las laterales ligeramente m?s estrechas, aunque estas leves diferencias solo son apreciables en un plano. Estas naves constan de doce tramos o cruj?as que corren en direcci?n al muro de la quibla.

Los materiales utilizados son de acarreo: fustes de columnas y capiteles procedentes de construcciones y ?pocas anteriores (romanos y visigodos), sobre los cuales se elevan pilares rectangulares de siller?a que dotan de m?s altura al conjunto. Para darle estabilidad a este alzado se recurre a dobles arcos, de los cuales el inferior, de herradura, hace funciones de entibo, mientras que el superior, de medio punto, es el que soporta la cubierta. Este sistema, adem?s de la alternancia crom?tica y material de las dovelas, rojas de ladrillo, amarillentas las de caliza, parece estar inspirado en el acueducto romano de Los Milagros (M?rida).

El resultado es un inmenso bosque de columnas coronado de doble arquer?a que recuerda a un palmeral. El conjunto se cierra con el muro de la quibla, que a diferencia de la mayor?a de mezquitas no est? orientado hacia La Meca sino hacia el sur, hecho ?ste cuyo motivo est? en duda, y que van desde la inexperiencia y el error en el c?lculo, hasta la pura intencionalidad pol?tica tras la proclamaci?n de la independencia pol?tica del emirato cordob?s, todo apunta a que quisieron imitar a la Mezquita de Damasco, tambi?n de los Omeya, y orientada al sur. Las obras terminaron en el 788.

Hisham I


Torre campanario que envuelve al almiral.

Termin? el patio o sahn y erigi? el primer alminar. Este primitivo alminar, de planta cuadrada, fue m?s tarde derribado por Abderram?n III quien construy? otro, luego parcialmente desmochado, y cuyos restos se encuentran actualmente embutidos en el campanario cristiano de la catedral. La cimentaci?n del alminar de Hix?n I fue hallada en el Patio de los Naranjos por F?lix Hern?ndez en el siglo XX, qui?n dej? marcada su ubicaci?n en el pavimento y es hoy d?a visible.

Abderram?n II

Seg?n la historiograf?a cl?sica, el crecimiento de la ciudad habr?a determinado la necesidad de un oratorio (haram) con un aforo mayor para poder albergar m?s fieles durante la celebraci?n de los viernes, por lo que este emir decidi? la primera ampliaci?n de la mezquita. Ignacio Olag?e Videla supone, adem?s, que es a Abderram?n II a quien debemos las obras que convertir?an al templo arriano en mezquita. En cualquier caso, ?stas se iniciaron en el 833, acab?ndose en el 855, bajo mandato ya del hijo de Abderram?n II.

Para llevarla a cabo se derrib? el primitivo muro de la quibla, cuyos restos son actualmente visibles en forma de grandes pilares, y se prolongaron las arquer?as en ocho tramos o cruj?as m?s, con una longitud total de 24 m. Los elementos arquitect?nicos son id?nticos a los de la fase inicial: alternancia de dovelas en los arcos (amarillas de caliza y rojas de ladrillo) y utilizaci?n de materiales de acarreo, aunque como novedad se utilizaron algunos materiales labrados a prop?sito para esta ampliaci?n, como los ocho capiteles novedosos denominados ?de pencas?. El mihrab, cuyos cimientos fueron encontrados en el subsuelo de la capilla de Villaviciosa, estaba concebido monumentalmente con un arco de entrada sostenido por cuatro columnas y sobresal?a al exterior del muro de la qibla. Tambi?n este emir llev? a cabo una intervenci?n en el patio, cerr?ndolo con saqqifas en los laterales que faltaban.

Abderram?n III

La intervenci?n del primer califa cordob?s no afect? al oratorio. Pero agrand? el patio, derrib? el primer alminar y erigi? uno nuevo que ser?a modelo para los alminares almohades y los campanarios mud?jares. Este alminar se conserva actualmente desmochado y embutido en el campanario cristiano, aunque se conoce su alzado gracias a los dibujos conservados.

Alhak?n II

Arcos polilobulados y entrelazados en la Capilla de Villaviciosa.

Coincidiendo con el esplendor del califato, durante el siglo X se llevar?n a cabo las m?s extensas intervenciones en la mezquita. Pero ser? la de Alhak?n II la ampliaci?n m?s bella y rica. El segundo d?a de su reinado encarga a su chambel?n Chafar (o Yafar) las obras.

Se derriba el muro de la qibla de Abderram?n II, del que tambi?n quedan restos visibles en la actualidad, y se ampl?a el oratorio en doce cruj?as m?s en el sentido sur seguido hasta entonces. Para mejorar la iluminaci?n se construyen cuatro lucernarios con bellas c?pulas nervadas. El primero de ellos, previo a la macsura, lo ocupa actualmente la Capilla de Villaviciosa. Los otros tres se elevan delante del nuevo muro de qibla; uno delante del mihrab y los otros dos flanque?ndolo.

Previos a la macsura aparecen nuevos arcos polilobulados y entrecruzados, y en las columnas se alternan fustes rosas y azules. Los materiales ya no son de acarreo, sino labrados ex profeso, con presencia de capiteles de pencas, una abstracci?n y esquematizaci?n de los corintios y compuestos del mundo romano y que derivar?n en los de avispero que se pueden observar en Medinat Al-Zahra. Todo esto configura la unidad estil?stica del arte califal ya presente en Medina Azahara.

Otras novedades son el doble muro de la qibla, que facilita la conexi?n con el sabat y que permite que el mihrab no se limite a un simple nicho, sino que se abra como una peque?a habitaci?n octogonal cubierta con una c?pula con forma de concha. La portada del mihrab y las c?pulas que lo preceden van recubiertas de mosaicos ejecutados por artesanos bizantinos enviados por el basileus cargados con trescientos veinte quintales de teselas.

Almanzor


Arcos exteriores del muro este.

Dado el continuo crecimiento demogr?fico de C?rdoba, este hayib decide llevar a cabo la tercera y ?ltima de las intervenciones en la mezquita a fines del siglo X. Su ampliaci?n, la m?s extensa de todas, afecta tanto al oratorio como al patio. Pero esta ampliaci?n no se har? hacia el sur como las anteriores, puesto que la cercan?a del Guadalquivir lo impide. La expansi?n ser? hacia el este, para lo que Almanzor debi? expropiar el caser?o que ocupaba la zona. Se construyen ocho nuevas naves que dejan descentrado el mihrab y el extendido muro de la qibla ya no es doble, sino simple. En los arcos la alternancia de dovelas es solo crom?tica y no de materiales puesto que todas son de piedra caliza, aunque pintadas de almagra las rojas.

[editar] Desde la Baja Edad Media hasta la actualidad

Tras la conquista cristiana de C?rdoba en 1236, San Fernando convirti? la mezquita en catedral, sufriendo diversas alteraciones que acabar?n configurando la actual Catedral de C?rdoba. Durante toda la Baja Edad Media prevaleci? ya convertida en Catedral, adapt?ndose el culto y la liturgia cristiana a la espacialidad isl?mica con algunos acomodos. En primer lugar, la Capilla Mayor fue situada bajo uno de los lucernarios de Alhak?n II, en el ?mbito rico de la Mezquita del siglo X, pero sin provocar destrucciones arquitect?nicas; asimismo, la magnificencia del edificio determin? que el ?mbito de mayor esplendor, la Macsura y el Mihrab, no fueran tocados ni destruidos, quedando indeleble su construcci?n. Sin embargo, con el paso de los siglos la Catedral precisaba mayores acomodos y una mayor dignificaci?n en la Capilla Mayor, realiz?ndose a finales del siglo XV (1489) una capilla cristiana donde estaba la antigua capilla del siglo XIII.


B?veda de la Catedral de C?rdoba.

Esta nueva capilla catedralicia (dentro de la antigua mezquita) ser? promovida por el obispo D. ??igo Manrique (1486-1496), quien promueve la construcci?n de una nave con formulaci?n arquitect?nica g?tica y algunas modificaciones en los accesos, que tambi?n prosiguieron los prelados siguientes: Juan Rodr?guez de Fonseca (1499-1505.) D. Juan Daza (1505-1510), D. Mart?n (1510-1516). Sin embargo, la mayor quiebra del edificio isl?mico se va a producir a lo largo del siglo XVI, pues en medio de la antigua mezquita se levantar? una gran nave cristiana bajo los auspicios art?sticos y arquitect?nicos de los aires renacentistas; esto supuso una ruptura grave para los postulados espaciales isl?micos. No en vano la propuesta fue pol?mica y estuvo sujeta a duros enfrentamientos entre diferentes pr?ceres (a favor y en contra).

Finalmente intercedi? el emperador Carlos V para que se realizara la obra, aunque m?s tarde se lamentara, como recogi? J. B. Alderete, con la famosa frase hab?is destruido lo que era ?nico en el mundo, y hab?is puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes.

La obra se comenz? en 1523 por iniciativa del obispo D. Alonso Manrique (1518-1523, hijo del gran comendador de la Orden de Santiago), que supo atraer hacia C?rdoba los principios planim?tricos de las catedrales castellanas, pues hab?a sido obispo de Badajoz y Salamanca. La nueva nave de la Catedral de C?rdoba estuvo al cargo del arquitecto Hern?n Ruiz, el Viejo, que aunque desarrolla sus primeras actuaciones bajo postulados g?ticos con ciertos arca?smos, tambi?n es verdad que muestra ya claramente los postulados del Renacimiento.


Bosque de columnas.

Su hijo Hern?n Ruiz el Joven, el gran arquitecto de la saga de los Ruiz, manifiesta ya claramente la formulaci?n clasicista en la nueva nave, que har? evolucionar el estilo, y es el art?fice de las m?s notables magnificencias de esta nave. Tambi?n de muchas de las capillas y rejer?a. Despu?s de cien a?os de obras la nueva nave de la Catedral ser?n concluida con principios est?ticos manieristas, como puede verse en la c?pula del crucero del maestro Juan de Ochoa, o la formulaci?n de la b?veda con lunetos del Coro que anuncia los proleg?menos del arte barroco, donde los criterios est?ticos ya van claramente por otros derroteros a los del Renacimiento (yeser?as, luces y sombras, escenograf?as, etc.).

Tras esta gran reforma del siglo XVI, la antigua mezquita solamente recibir? aditamentos menores y complementos de liturgia. A pesar de los avatares de la Historia, la antigua mezquita pervive en su esencia isl?mica, con la singularidad de los elementos b?sicos. No obstante, superado el empe?o decimon?nico por subrayar el elemento isl?mico, se trata de un h?brido arquitect?nico que sintetiza una buena parte de los valores art?sticos de Oriente y Occidente. Desde esa perspectiva, la Mezquita-Catedral representa una s?ntesis de los vaivenes de la historia de Espa?a.

Tesoro de la Catedral

El Tesoro de la Catedral se encuentra en la "Capilla de Sta. Teresa" y estancias adjuntas. En esta capilla puede destacarse el "Sepulcro del Cardenal Salazar y G?ngora", aut?ntica figura del siglo XVIII cordob?s, cono cido por sus numerosas aportaciones a la ciudad, caso del hospital que lleva su nombre, hoy Facultad de Filosof?a y Letras. Como uno de sus tesoros principales, guarda la catedral, la custodia, labrada por Enrique de Arfe. Mide 2,63 metros de altura y pesa m?s de 200 kilos. Representa una catedral g?tica de planta dodecagonal, se compone de dos cuerpos que alojan en un interior al viril y una imagen de la Virgen de la Asunci?n. Sufri? una restauraci?n en el a?o 1735, donde Dami?n de Castro le a?adi? un basamento y elementos decorativos barrocos y en el a?o 1966 fue aureolado con brillantes el viril.

Hay una colecci?n de portapaces, c?lices y copones de oro y plata as? como grandes cruces, de materiales preciosos una de ellas donada a la catedral por el obispo Diego de Mardones en el a?o 1620.

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Fuente: Wikipedia.

Transcrito: Cristobal AGuilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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