martes, 15 de febrero de 2011

LOS DRUÍDAS - ¿QUIENES ERAN Y SU CONOCIMIENTO DE LAS PLANTAS?

Los druidas eran una élite intelectual en cuyas manos se concentraban el fundamento religioso de los celtas y lo que de una forma genérica puede denominarse «sacerdocio». Presentes en todas las comunidades celtas, constituían una especie de puente de unión entre ellas, puesto que efectivamente se trasladaban desde cualquier punto del mundo celta para participar en encuentros periódicos anuales. Organizados en una especie de casta, presidida por el druida que gozaba de mayor autoridad, eran los depositarios del saber tradicional, que guardaban celosamente.

Su formación era muy larga y, según César (La guerra de las Galias, VI, 13-14), podía prolongarse incluso por espacio de veinte años. Parte de esta enseñanza, basada en el aprendizaje mnemotécnico de larguísimas secuencias de versos, tenía carácter elitista y se transmitía oralmente, sobre todo cuanto se refería a la disciplina sacerdotal, para evitar que el pueblo la conociera.

El centro de irradiación tradicionalmente reconocido era la Bretaña, que aún en la época de César era considerada la sede más prestigiosa de la sabiduría druídica. Esta sabiduría tenía un ámbito de aplicación muy amplio, que iba desde la astrología hasta la cosmología y la teología, desde las prácticas de culto hasta la ejecución de los sacrificios públicos y privados, la adivinación, la aplicación de la justicia, la iátrica, la transmisión de la tradición mítica y heroica, e incluso la celebración de los acontecimientos más importantes y de las hazañas de los jefes.

Es probable que el destino último del hombre también formara parte de las competencias de los druidas, que ejercían un control sobre toda la población celta. Sin competir con el poder de los jefes, a cuya derecha se sentaban, dirigían su actuación e inspiraban y ratificaban su elección.

Este poder no escapó a la observación de Roma, que en el proceso de romanización de la Galia impuso en primer lugar la obligación de abjurar de la «religión druídica» a los galos que quisieran convertirse en ciudadanos romanos y, porterior-mente, expulsó mediante un senadoconsulto a los druidas y sanadores galos.

Junto a los druidas, la tradición clásica coloca a los bardos y a los vates (cf. las tres formas irlandesas druí, bardd o file [plural filid], yfáith Estrabón, IV, 4.4 [C 197]). Es posible que los tres términos se refieran a la misma figura sacerdotal, recogida en sus expresiones funcionales de sacerdote, poeta, historiador, jurista, etc. Desde esta perspectiva, el bardo sería el druida en el momento en que, por medio de la música y de la poesía, celebra las hazañas heroicas.

Por su parte, el «vate» (lat. vates), relacionado etimológicamente con el alemán Wut, «furor», el anglosajón wóí/z, «canto», el gótico wóds, «poseído», el irlandés fáith, y el antiguo escandinavo ódhr, con el que está relacionado el propio nombre del dios germánico Odín, sería el druida en el momento en que «enuncia» la voluntad divina, es decir, habla inspirado durante la celebración de un rito de adivinación.

Pero también es posible que druidas, bardos y vates representen tres grados de una jerarquía sacerdotal, en cuyo vértice se sitúa el druida. También parece que losfilid, los bardos, tenían en su origen funciones adivinatorias; y todos formaban parte de la clase sacerdotal.

Tras la consolidación de Roma y, posteriormente, del cristianismo, los druidas desaparecen oficialmente de la Galia a finales del siglo I d.C. y de Irlanda después del siglo v. Tolerados, sobreviven exclusivamente en la función del bardo que celebra las hazañas heroicas.

Fdo. Cristobal AGuilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti