Jueves, 10 de febrero de 2011

LA SUNNA EN EL ISLAM

Tanto el t?rmino sunna como el concepto de?tradici?n? que encierra pertenec?an a la lengua y a la civilizaci?n de los?rabes anteriores a la llegada del Islam: designaban los h?bitos, usos ycostumbres propios de los antiguos y, como las patrioi nomoi de los griegos olas mores maiorum de los romanos, constitu?an el patrimonio y los valoresb?sicos compartidos por todos.


Con la llegada del Islam el t?rmino adquiri? progresivamente un significado m?sespec?fico. En el Cor?n el t?rmino indica esencialmente el comportamiento deDios con los pueblos a los que, a lo largo de los siglos, envi? sus propiosprofetas y mensajeros.

Despu?s el t?rmino se especializ? y pas? asignificar ante todo las costumbres del Profeta y de sus primeros compa?eros,que con el tiempo asumir?an un valor normativo cada vez mayor.


De hecho, el Cor?n no trata de forma sistem?tica y detallada ni las doctrinasni los preceptos de la religi?n, sino que se limita a enunciados de car?ctergeneral. Adem?s, tan s?lo una parte reducida de sus vers?culos tiene uncar?cter jur?dico expl?cito.

Tampoco las suras que se remontan al per?odo deMedina, aunque en algunas partes tratan en forma anal?tica de cuestionespr?cticas, contienen todas las prescripciones fundamentales relativas amaterias de gran importancia, como son las formas de los principales actos deculto: la oraci?n, el ayuno y la peregrinaci?n,


La fuente de imitaci?n que muy pronto se impuso casi inevitablemente fue lapropia vida del Profeta. El Cor?n mismo afirma: ?Ten?is, en el mensajero deDios, un buen ejemplo, para quien espere en Dios y en el ?ltimo D?a y mencionemucho a Dios? (XXXII, 21). De modo que muy pronto la figura de Mahoma se tom?como modelo y sus ense?anzas, actos e incluso sus silencios se convirtieron enprecedentes sobre los que basar la legitimidad de la conducta de los musulmanesen las situaciones m?s variadas.


Los hadiz, los relatos que reproducen los dichos y hechos del Profetadestinados a asumir un valor ejemplar, constituyen una especie de memoriacolectiva mediante la que la primera generaci?n de creyentes confi? a lasgeneraciones sucesivas el recuerdo y la herencia de la edad de oro de losor?genes. Como sucede a menudo en este tipo de tradiciones confiadas a lamemoria oral, la tendencia a idealizar la figura del Profeta, unida al deseopersonal de distinguirse con m?ritos y curiosidades, llev? a introduciradiciones y alteraciones en los materiales originales.


A pesar de que inicialmente se transmit?an por v?a oral, muy pronto se fueronformando peque?as colecciones escritas para uso privado, que respond?an anecesidades opuestas. De hecho, junto a los relatos que proporcionaban mayoresdetalles sobre los episodios menos conocidos de la existencia de Mahoma y sobresu personalidad, las an?cdotas de car?cter normativo y doctrinal, adem?s decolmar las lagunas de las disposiciones cor?nicas, tambi?n ten?an a menudo lafinalidad de dar respuesta a cuestiones nuevas y no solamente oprioritariamente de mantener y conservar comportamientos y concepcionestradicionales.

Para gobernar un imperio que iba asumiendodimensiones cada vez mayores y que no pod?a hallar en la revelaci?n cor?nicatodas las respuestas a las nuevas necesidades que surg?an, los musulmanesbuscaron en el comportamiento del Profeta la inspiraci?n para adecuar laconducta a las distintas circunstancias o para confirmar los h?bitos adoptadosen las provincias de nueva adquisici?n, ya fuera por razones de tipo pr?ctico opor influencia de las costumbres locales.

Como ocurre con las religiones legalistas, en lasque la revelaci?n de Dios tiende a afectar y a regular los aspectos m?sdiversos de la vida pr?ctica, la ?tradici?n? que confluy? en la sunna afect? ala totalidad de la vida del creyente, empezando por sus pr?cticas de culto. Enefecto, la sunna regula los distintos actos de la vida de culto. En ella seespecifican las modalidades de las abluciones y, de forma m?s gen?rica, todocuanto se relaciona con la pureza ritual, requisito fundamental para que lospreceptos sean cumplidos de manera v?lida. Se dedica mucho espacio a laoraci?n, cuyas formas y momentos est?n expuestos con todo detalle. Tambi?n seexponen minuciosamente las disposiciones referentes a las limosnas: se destacasu valor moral y espiritual, pero como en realidad se trata de un aut?nticoimpuesto, se especifican con detalle los bienes que est?n sometidos a ella ylos porcentajes que corresponden a cada uno de los bienes.

Tambi?n los complejos ritos de la peregrinaci?n,as? como las cuestiones referentes al ayuno ritual, est?n expuestos en la sunnade forma sistem?tica.
Junto a los actos de culto, y efectuando un cambio brusco que no debesorprender si se tiene en cuenta el car?cter omnicomprensivo de la revelaci?ncor?nica, hallamos las reglas que se refieren a los actos m?s insignificantes yaparentemente secundarios de la vida cotidiana, como la compraventa, la ventacon dep?sito previo, el alquiler o arrendamiento, la representaci?n, la fianza,los poderes, el contrato de siembra, el contrato de riego, el requerimiento deun pr?stamo, el pago de deudas, la interdicci?n y la insolvencia, el castigo delas ofensas, el pr?stamo, las donaciones, las transacciones, los testamentos,el bot?n, la capitaci?n, etc.: un conjunto de normas que nos recuerda hasta qu?punto el derecho isl?mico o sh?ri'a ignora, dado su car?cter y naturaleza,nuestra distinci?n entre lo sagrado y lo profano.

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Fuentes: Consultadas Diversas fuentes.

Fdo. Cristobal Aguilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 0:07  | Otras Religiones
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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