Lunes, 07 de febrero de 2011

EL APOCAL?PSIS DE PEDRO - FRAGMENTO GRIEGO DE AKHMIN

En esta ocasi?n os traemos este ap?crifo que si bien no esta aprobado por la autoridad de la Iglesia, si que fue usado en la antiguedad por cristianos y puede enriquecernos a los que ya maduramos en la F?. EL AUTOR DEL BLOG.

1. ... muchos ser?n falsos profetas y ense?ar?n caminos diversos y doctrinas de perdici?n 2. y llegar?n a ser hijos de la perdici?n. 3.Entonces Dios vendr? a mis fieles, los que tienen hambre y sed y est?n afligidos y purifican sus almas en esta vida, y juzgar? a los hijos de la iniquidad.

4. Adem?s dijo el Se?or: Vayamos a la monta?a y oremos. 5.Y yendo con ?l, nosotros los doce ap?stoles, le suplicamos que nos mostrara a uno de nuestros hermanos justos, que hab?a muerto, para que pudi?ramos ver qu? clase de forma ten?a; y tomando valor, tambi?n pudi?ramos animar a los hombres que nos oyesen.

6. Y cuando oramos, repentinamente aparecieron dos hombres parados hacia el Este ante el Se?or, a quienes no pod?amos ver. 7. Emit?an un rayo como del sol de sus semblantes, y sus vestiduras brillaban de un modo jam?s visto por ojos humanos. No hay boca capaz de expresar, ni coraz?n que pueda concebir, la gloria con que estaban dotados, ni la belleza de su aspecto. 8.Y cuando los miramos, quedamos maravillados, porque sus cuerpos eran m?s blancos que la nieve y m?s rojos que las rosas; 9. y el rojo se un?a al blanco con tal belleza que no puedo expresarla con palabras. 10. Sus cabellos eran rizados y brillantes y ca?an elegantemente por sus rostros y por sus hombros como una guirnalda tejida con plantas arom?ticas y flores de colores variados, o como un arco iris en el cielo. Tal era su apariencia.

11. Y viendo su belleza, quedamos maravillados de ellos, por su repentina aparici?n. 12.Y me acerqu? al Se?or y le dije: ?Qui?nes son ?stos? 13.Me respondi?: ?stos son los hermanos de ustedes, los justos, cuyo aspecto deseaban ver. 14.Y le dije: ?Y d?nde est?n todos los justos, y de qu? clase es el mundo (e?n) en el que est?n y tienen esta gloria?

15. Y el Se?or me mostr? una regi?n muy grande fuera de este mundo, con luz extremadamente brillante, donde los rayos del sol iluminaban el ambiente; y la tierra era feraz, con brotes que nunca se marchitaban; y llena de especias y plantas siempre florecientes e incorruptibles, produciendo frutos benditos. 16.Y hab?a tanto perfume que el aroma llegaba incluso hasta nosotros.

17. Y los habitantes de ese lugar vest?an como ?ngeles resplandecientes, y sus vestiduras eran acordes a su tierra. 18.Y hab?a ?ngeles revoloteando alrededor de ellos. 19.Y la gloria de los lugare?os era la misma, y con una sola voz alababan al Se?or, regocij?ndose en ese lugar. 20. El Se?or nos dijo: ?ste es el lugar de los l?deres (sacerdotes principales) de ustedes, los hombres justos.

21. Vi tambi?n otro lugar frente a ?ste, terriblemente triste, y era un lugar de castigo, y los que eran castigados y los ?ngeles que los castigaban vest?an de negro, en consonancia con el ambiente del lugar. 22.Y algunos de los que estaban all? estaban colgados por la lengua: ?stos eran los que hab?an blasfemado del camino de la justicia; debajo de ellos hab?a un fuego llameante y los atormentaba.

23. Y hab?a un gran lago, lleno de cieno ardiente, donde se encontraban algunos hombres que se hab?an apartado de la justicia; y los ?ngeles encargados de atormentarles estaban encima de ellos.

24. Tambi?n hab?a otros, mujeres, que colgaban de sus cabellos por encima de este cieno incandescente; ?stas eran las que se hab?an adornado para el adulterio. Y los hombres que se hab?an unido a ellas en la impureza del adulterio pend?an de los pies y ten?an sus cabezas suspendidas encima del fango, y dec?an: No cre?amos que tendr?amos que venir a parar a este lugar.

25. Y vi a los asesinos y a sus c?mplices echados en un lugar estrecho, lleno de ponzo?osos reptiles, y eran mordidos por estas bestias, y se revolv?an en aquel tormento. Y encima de ellos hab?a gusanos que semejaban nubes negras. Y las almas almas de los que hab?an sido asesinados estaban all? y miraban al tormento de aquellos asesinos y dec?an: ?Oh Dios!, rectos son tus juicios.

26. Muy cerca de all? vi otro lugar angosto, donde iban a parar el desag?e y la hediondez de los que all? sufr?an tormento, y se formaba all? como un lago. Y all? hab?a mujeres sentadas, sumergidas en aquel alba?al hasta la garganta; y frente a ellas, sentados y llorando, muchos ni?os que hab?an nacido antes de tiempo; y de ellos sal?an unos rayos como de fuego que her?an los ojos de las mujeres; ?stas eran las que hab?an concebido fuera del matrimonio y se hab?an procurado aborto.

27. Y otros hombres y mujeres eran quemados hasta su mitad, y arrojados a un lugar oscuro y golpeados por esp?ritus malvados; y sus entra?as eran devoradas por gusanos que nunca acababan. Y ?stos eran los que hab?an perseguido a los justos, y los hab?an entregado [a la muerte].

28. Y cerca de aquellos, hab?a nuevamente hombres y mujeres que se mord?an sus propios labios en tormentos, y eran heridos por un hierro candente en sus ojos. Y ?stos eran los que hab?an blasfemado y difamado el camino de la justicia.

29. Y enfrente a ?stos, otros hombres y mujeres se mord?an sus lenguas, y ten?an fuego ardiente en sus bocas. Y ?stos eran los que hab?an sido testigos falsos.

30. Y en otro lugar hab?a guijarros m?s puntiagudos que espadas o que pinchos, candentes; y unos hombres y mujeres andrajosos, con harapos inmundos, rodaban sobre ellos en tormento. Y ?stos eran los que hab?an sido ricos y confiaban en sus riquezas, y no se compadec?an de los orfanatos y las viudas, y desde?aban los mandamientos de Dios.

31. Y en otro gran lago, lleno de materia hedionda (pus) y sangre y cieno ardiente, se encontraban unos hombres y mujeres sobre sus rodillas. Y ?stos eran los que hab?an sido usureros, y demandaban inter?s sobre inter?s.

32. Y otros hombres y mujeres eran arrojados desde un gran abismo, y cuando llegaban al fondo, eran conducidos nuevamente hasta la cima por aquellos que estaban sobre ellos, y volv?an a ser arrojados, y su tormento no ten?a fin. Y ?stos eran los que hab?an profanado sus cuerpos comport?ndose como mujeres, y las mujeres que estaban con ellos eran las que se hab?an acostado entre ellas, como si fueran hombres con mujeres.

33. Y junto al abismo estaba un lugar lleno de fuego, y all? se encontraban los hombres que hab?an tallado con sus propias manos im?genes para s? mismos suplantando a Dios. Y junto a ?stos estaban otros hombres y mujeres con varas de fuego, y se golpeaban unos a otros, y no cesaban de atormentarse de esta manera.

34. Y, cerca de ellos, otros hombres y mujeres se quemaban,? revolv?an, y asaban. Y ?stos eran los que hab?an abandonado el camino de Dios.

Fuentes: Johannes Quasten, BAC.
Transcrito: Cristobal AGuilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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