LA PERSEVERANCIA Y LA CONSTANCIA ARMAS DEL CRISTIANO
Durante toda la historia de la humanidad, los hijos habían aprendido de sus padres lengua, mitos, costumbres, conducta, cultura, técnica y profesión. En nuestros días, los padres aprendemos de los hijos lengua, mitos, costumbres, conducta, cultura, técnica, profesión y... las últimas novedades en informática, música y motocicletas.
Estamos en la cultura del cambio. Quizá deberíamos hablar de la ¡constancia del cambio!
A pesar de todo, admiramos la constancia
Aunque se trata de un valor de baja cotización entre la gente joven, debemos reconocer que admiramos a las personas que en su vida han demostrado una gran tenacidad o constancia. Sabemos que las grandes figuras del pensamiento, de la ciencia, de las artes, de la técnica, de los deportes... han sido perseverantes en sus proyectos y realizaciones: han sido constantes.
La veleidad no sustenta grandes descubrimientos o empresas duraderas. Ha habido grandes investigadores en todos los campos que han hecho posible un progreso humano de provecho universal gracias a la continuidad de su trabajo.
Nuestros hijos pueden ser muy sensibles a la fidelidad "obstinada" de sus ídolos deportivos hasta conseguir unos récords que los han elevado al podio de los héroes. Les es fácilmente comprensible la cantidad de horas de entrenamiento para conseguir y mantener unas marcas históricas. Si practican algún deporte o tocan algún instrumento musical, saben lo que es la tenacidad para llegar a triunfar o, por lo menos, para salir de la mediocridad.
Fdo. Cristobal Aguilar.
