jueves, 03 de febrero de 2011

LA AMISTAD EN EL TRATO PERSONAL

La amistad es uno de esos valores humanos que se desarrolla paralelamente a la evolución de la persona. Hay que empezar a educar en ella desde pequeños, aun sabiendo que, en edades tempranas, los niños experimentan sólo unos primeros tanteos con la amistad, que ganan consistencia a medida que crecen.

El desinterés, la generosidad, la confianza mutua, la durabilidad... son características de la verdadera amistad, y no son compatibles con el egocentrismo y la mutabilidad, propios y necesarios de la infancia y la adolescencia.

Además, la amistad es una forma de amor y, como tal, está siempre en constante evolución. Se trata de un proceso que empieza, avanza y no llega nunca a la perfección, aunque tiende a ella. No se trata tanto de "ser" amigo, como de "hacerse" amigo en el sentido de ir siendo cada vez más amigo.

También, como cualquier forma de amor, puede desaparecer, a pesar de que por su naturaleza tiende a ser perdurable. Se puede malograr si los amigos ejercen actos contrarios a las cualidades propias de la amistad, como describiremos más adelante.

Relativicemos y valoremos las amistades infantiles

No nos debe sorprender la variabilidad de las amistades infantiles, puesto que éstas:

• Nacen de circunstancias totalmente anecdóticas: pertenecen al mismo grupo, se sientan en la misma mesa del aula, viven en la misma escalera...
• Cambian según las variaciones de tales circunstancias. Basta con que no estén en la misma mesa o no coincidan en el parque para que dejen de ser amigos.
• Si recordamos los nombres de los amigos de nuestro hijo, veremos cómo cambian de un mes a otro, y por supuesto de un año a otro. Por este motivo, debemos relativizar el concepto de amistad en relación con los más pequeños.
• Sin embargo, tenemos que reconocer que en estos atisbos de amistad existen ya algunas características que serán propias de la amistad madura. Y, por eso, debemos valorar estos conatos inmaduros porque son la base del aprendizaje de este valor.

¿Que entendemos por amistad verdadera?

Querer el bien y la felicidad del amigo     La amistad es una forma de amar y, por eso, implica el deseo de que la persona amada esté bien y sea feliz. La amistad no puede dañar.

Desinterés     La amistad que quiere aprovecharse del amigo se convierte en comercio. El egoísmo estropea la amistad y cualquier forma de amor.

Reciprosidad     La amistad es un sentimiento mutuo; existen amores anónimos, pero son imposibles las amistades anónimas.

Especificidad     Los amigos son concretos; sabemos quiénes son, puesto que la amistad no es una relación difusa e indefinida y no podemos ser amigos de todo el mundo.

Igualdad     La amistad no acepta diferencias que creen una relación de dependencia, de sumisión, de superioridad e inferioridad, de jerarquía. Respetar las características de cada uno es un elemento esencial de la amistad.

Deseo de estar juntos     Los amigos desean la asiduidad de trato, la conversación frecuente para comunicarse sentimientos, ideas, vivencias, proyectos... La ausencia debilita la amistad.

Confianza mutuas     La relación de amistad se basa en la confianza total, en la sinceridad, la discreción y la transparencia. Hay que sentir una seguridad absoluta del uno en el otro.

Libertad     La amistad es fruto de la libertad y debe suscitar una mayor libertad. Los amigos no se imponen, se encuentran por .sualidad y son fruto de una elección personal y libre.

Todo esto no es posible si la amistad no es verdadera, como decía mi abuela, los amigos, ni contados con los dedos de una sola mano.

Fdo. Cristobal AGuilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Leer mi libro de visitas Firmar el libro de visitas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti