Lunes, 17 de enero de 2011

LAS CORRIENTES FILOS?FICAS EN LA ANTIGUA ROMA Y LAS BACANALES ROMANAS

La ?poca helen?stica est? dominada por cuatro corrientes filos?ficas que realizan una cr?tica rigurosa de la religi?n tradicional: los epic?reos, que elaboran una teor?a materialista del universo y adoptan una clara postura antirreligiosa, sin negar por ello a los dioses; los esc?pticos, que rechazan toda divinidad del mundo y niegan la Providencia, en contra de los estoicos; los c?nicos, pragm?ticos y contrarios a cualquier tipo de especulaci?n, para quienes el ideal de sabidur?a coincid?a con una vida acorde con la naturaleza, en oposici?n a las costumbres y a la tradici?n, hasta el punto de rechazar las ceremonias y negar a los dioses; pero la aut?ntica filosof?a de la ?poca helen?stica es el estoicismo, que adopt? el platonismo para renovarse y para elaborar una doctrina que indicara al hombre c?mo alcanzar el ?bien?.

El estoicismo propon?a una concepci?n mon?stica y materialista de la divinidad, que ten?a en el Logos, la Raz?n, el principio concreto, de naturaleza ?gnea, ordenador del universo. No negaba los dioses del polite?smo, sino que los reduc?a a d?mones que contribu?an a realizar el determinismo universal. A fin de llegar a un compromiso entre su teolog?a monista y la religi?n tradicional, los estoicos aprovecharon la interpretaci?n aleg?rica de los dioses y se alinearon con las tendencias enote?stas de la ?poca, asignando a Zeus el papel de divinidad principal con muchas denominaciones, se?or bueno y sabio del universo.

En los dos primeros siglos de la era cristiana se produce una recuperaci?n del platonismo, que desembocar? en el siglo III d.C. en el neoplatonismo de Plotino y de sus disc?pulos. Esa doctrina, limitada siempre a un c?rculo intelectual y marcada por un notable esoterismo que impidi? su difusi?n, contribuy? de forma decisiva a la transformaci?n de los principios ideol?gicos y religiosos sobre los que se hab?a basado el mundo antiguo que, no obstante, hall? precisamente en esta doctrina, a pesar de su monismo b?sico, un baluarte contra el cristianismo y sus sectas. Seg?n Plotino, que afirmaba la bondad del cosmos, el hombre sabio pod?a, gracias a la ascesis, obtener la felicidad a trav?s de la uni?n con el Uno, pero sus disc?pulos no renunciaron a las pr?cticas m?gicas y te?rgicas para conseguirla.

?Endiosarse?, entrar en el dios pero tambi?n convertirse en dios, era, en cambio, el objetivo del hermetismo, un movimiento igualmente esot?rico que invitaba al hombre, fruto de un pecado original del Hombre arquet?pico, a librarse del cuerpo y atravesar las esferas celestes para conseguir la salvaci?n de este mundo. Aunque se remit?a a la antigua tradici?n egipcia, el hermetismo presentaba influencias estoicas, neoplat?nicas y gn?sticas. Considerado al principio con admiraci?n por algunos cristianos, m?s tarde fue objeto de una dura condena por parte de Agust?n.

Era inevitable el conflicto con el cristianismo, ya muy extendido, porque el hermetismo, adem?s de las posibilidades que ofrec?a al hombre de alcanzar la divinidad, propon?a, junto con un conjunto doctrinal teol?gico, cosmol?gico y antropol?gico, ?instrumentos? de naturaleza m?gico-te?rgica para ejercer un control sobre los dioses, no negados, sino subordinados a una divinidad suprema, el Nous, el Intelecto, del que proced?a el Logos ordenador del mundo. No obstante, el hermetismo no tuvo probablemente la fuerza suficiente, tal vez por su propio car?cter esot?rico, para transformarse en un sistema religioso; ni siquiera la salvaci?n, que coincid?a con el ?endiosamiento?, aunque se pod?a conseguir en vida, estaba al alcance de todo el mundo.

Las Bacanales constituyen un precedente significativo de la postura de Roma frente a los cultos extranjeros. El hecho corresponde a la ?poca republicana, pero revela una forma de relacionarse con lo ?otro?, con lo ?diferente?, t?pico de la posterior cultura occidental, caracterizada por un notable etnocentrismo.

Al igual que otros cultos, tambi?n el de Dioniso, tal vez el m?s extendido durante el per?odo helen?stico, evoluciona claramente hacia lo mist?rico y adopta una organizaci?n caracter?stica de la ?poca helen?stica, la asociaci?n religiosa esot?rica, para cuyo acceso era indispensable un rito de admisi?n, la iniciaci?n.

Tolomeo IV era un ferviente seguidor; sin embargo, durante su reinado (221-203 a.C.) promulg? un edicto, conservado en un papiro, con el que pretend?a reglamentar el culto del dios, unificar los rituales y la doctrina, fragmentados en las diversas asociaciones privadas, y, sobre todo, someterlo al control oficial del estado.

Lo que preocupaba en Roma era el aspecto oscuro del culto, con su posible tendencia disgregadora, y esta preocupaci?n aparece claramente en la ?cuesti?n? de las Bacanales, condenadas el a?o 186 a.C. por un senadoconsulto. Los gobernantes tem?an que la prava religio de Baco, que produc?a un afeminamiento en los hombres, diera lugar a un ?segundo pueblo? en el seno de la ciudad y que de ello surgiera un impulso subversivo.

Fuentes: Consultadas Diversas fuentes.
Transcrito: Cristobal AGuilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 0:07  | Otras Religiones
Comentarios (0)  | Enviar
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti