Jueves, 16 de diciembre de 2010

EL MONJE Y SU VIDA EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA CAT?LICA

El monacato es una forma especial de vida, que implica un cierto grado de aislamiento y de separaci?n de la sociedad (etimol?gicamente, ?monje? significa precisamente ?solitario?), a trav?s de la renuncia a la vida normal de familia y de trabajo, para dedicarse a la pr?ctica de una disciplina especial destinada a alcanzar un objetivo religioso espec?fico, m?s elevado y perfecto que los alcanzados normalmente por los otros seguidores de la religi?n a la que pertenecen.

La vida mon?stica se manifiesta en dos modalidades fundamentales: la erem?tica, en la que los monjes llevan una vida solitaria y aislada, asent?ndose en un lugar fijo y solitario (la ermita) o desplaz?ndose constantemente (monjes itinerantes); y la cenob?tica, en la que grupos de monjes m?s o menos numerosos llevan una vida comunitaria, viven en un mismo edificio (el monasterio) y desarrollan ciertas actividades en com?n (oraciones, trabajo, estudio, etc.).

La vida mon?stica se caracteriza por diversas pr?cticas asc?ticas, m?s o menos radicales, que subrayan la separaci?n y alejamiento del mundo; generalmente, incluyen la renuncia a la pr?ctica de la sexualidad (castidad) y a la posesi?n de bienes en propiedad, una limitaci?n en el uso de la palabra (silencio mon?stico), del descanso nocturno y de la cantidad y calidad de los alimentos y bebidas que consumen.

Estas pr?cticas asc?ticas muchas veces van acompa?adas de largos e intensos per?odos de oraci?n y meditaci?n. Un fen?meno vinculado con frecuencia a la vida mon?stica es el del discipulado: los aspirantes a monjes se ponen bajo la gu?a de un maestro espiritual, que les orienta en el dif?cil camino hacia la consecuci?n de un ideal religioso de perfecci?n. A menudo los monjes legitiman y confirman la validez de las doctrinas que profesan y de las pr?cticas que realizan apelando a sus maestros y a los maestros de sus maestros, con lo que se crean unas l?neas de tradici?n que normalmente se remontan hasta el fundador.

El acceso a la vida mon?stica est? regulado por lo com?n por unos ritos especiales de iniciaci?n y de ordenaci?n, que pueden incluir un per?odo m?s o menos largo de aprendizaje (noviciado) y la profesi?n de votos espec?ficos (generalmente, castidad, pobreza y obediencia). La pertenencia a un determinado grupo mon?stico se distingue por la adopci?n de un h?bito especial, que puede ir acompa?ado de determinados signos corporales.

Ya en la India v?dica y brahm?nica hab?a algunas formas de vida mon?stica, pero fue sobre todo en el seno del budismo y del jainismo (siglo VI a.C.) donde se desarrollaron las experiencias mon?sticas m?s caracter?sticas. M?s tarde, a trav?s del budismo, el monacato se extendi? por toda Asia y en su versi?n lama?sta lleg? a obtener el poder pol?tico en el Tibet. Tambi?n se han atestiguado formas de monacato entre los maniqueos, que las reservaban a los elegidos; y en la tradici?n isl?mica, especialmente en el sufismo. En la tradici?n hebrea, aparecen documentadas algunas formas de vida mon?stica, en los primero siglos de la era cristiana, entre los terapeutas en Egipto (mencionados por Fil?n de Alejandr?a) y entre los esenios de Qumran.

En el monacato cristiano confluyeron elementos asc?ticos desarrollados por la filosof?a greco-helen?stica e ideales religiosos propios de la tradici?n jud?a, interpretados a la nueva luz del mensaje cristiano.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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