Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010

CONSTANTINO Y EL CRISTIANISMO COMO RELIGI?N DE ESTADO

La transformaci?n del cristianismo en religi?n oficial tuvo como consecuencia una estrecha conjunci?n entre iglesia cat?lica y poder pol?tico, que marc? el inicio de una ?poca com?nmente denominada era constantiniana.
Esa ?poca se caracteriza por la formaci?n de un estado cristiano: sus leyes civiles recogen las normas b?sicas morales del cristianismo y, mediante la fuerza coercitiva de la sanci?n penal, protegen sus reglas religiosas y eclesi?sticas; al mismo tiempo, la jerarqu?a garantiza la subordinaci?n a los gobernantes a trav?s de la legitimaci?n religiosa de los comportamientos pol?ticos que les garantizan el consenso.

As? pues, el emperador cristiano asume en la organizaci?n eclesi?stica el papel de ?obispo externo?, encargado de asegurar la ortodoxia y la unidad de la iglesia mediante instrumentos de organizaci?n ?la convocatoria del primer Concilio ecum?nico en Nicea (325) se debe precisamente a Constantino? o temporales. Y viceversa; los obispos ?procedentes cada vez m?s, como en el caso de Ambrosio, de los mismos sectores nobiliarios de los que proven?an las altas magistraturas del imperio? asumen poderes civiles.

Sin embargo, tras la pervivencia en Oriente del imperio bizantino, heredero del romano, y la fragmentaci?n de Occidente en los reinos romano-b?rbaros, se perfila un desarrollo diferente en ambas zonas: en el ?rea de lengua griega domina una fuerte identificaci?n entre iglesia y estado, mientras que en el ?rea latina el papa Gelasio (492-495) defiende la uni?n en la distinci?n entre el poder temporal y el espiritual.

Tambi?n como reacci?n al car?cter mundano que va adquiriendo la iglesia a ra?z del cambio promovido por Constantino nace en Egipto el monacato, primero en forma erem?tica (Antonio) y m?s tarde, con Pacomio, adoptar? formas cenob?ticas. Desde Egipto se extender? por Oriente (Siria) y luego por Occidente, donde predominar? la forma cenob?tica.

Entre los siglos IV y V, una vez definido dogm?ticamente el problema de la naturaleza especial del monote?smo cristiano, surgir?n las controversias cristol?gicas sobre la naturaleza de Cristo. El problema que se plantea entonces es c?mo comprender, desde un punto de vista racional, el misterio de la presencia conjunta, en una ?nica persona, de las dos naturalezas, divina y humana.

Surgieron varias interpretaciones. Unos otorgaban primac?a a la divinidad de Cristo, en detrimento de su humanidad; para otros, la humanidad de Cristo era tan diferente de su divinidad que se produc?a una escisi?n. El Concilio de Calcedonia (451) marc? los l?mites de la ortodoxia, afirmando que Jesucristo era verdadero Dios y verdadero hombre, de una ?nica sustancia con el Padre en cuanto a su divinidad y de una sustancia com?n con los hombres en cuanto a su humanidad.

Paralelamente, se abord? la cuesti?n de la naturaleza del Esp?ritu Santo y de las relaciones entre Padre, Hijo y Esp?ritu Santo (cuesti?n trinitaria). Finalmente, esta doctrina tambi?n qued? definida en una serie de concilios, mediante la f?rmula ?tres personas en una ?nica sustancia?, preservando por una parte la unicidad de Dios y, por el otro, la distinci?n y la autonom?a como ?personas? de sus actividades internas. Para la iglesia de Occidente, el Esp?ritu Santo procede del Padre y del Hijo; en cambio, el Filioque es rechazado por la iglesia ortodoxa, para la que el Esp?ritu Santo procede del Padre ?a trav?s del Hijo?.

Con la aprobaci?n, por parte de ciento cincuenta obispos reunidos en el Concilio de Constantinopla (381), de lo que se define como credo niceno-constantinopolitano, la afirmaci?n de la catolicidad de la iglesia ?a la vez que su unidad, santidad y apostolicidad? ya no era solamente una caracter?stica proclamada por el magisterio de autorizados escritores o por el ?credo? formulado por cada comunidad, sino que entraba a formar parte de la profesi?n formal de fe cristiana. En el siglo v en Oriente y en el siglo VIII en Occidente este s?mbolo fue asimilado por la liturgia, incorpor?ndose de este modo al sentir com?n de los fieles.

Fuente: Consultadas diversas fuentes.

Compilado y TRanscrito: Cristobal Aguilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti