Lunes, 06 de diciembre de 2010

AN?LISIS DEL CRISTIANISMO COMO RELIGI?N VISTA DESDE EL EXTERIOR - ?QUE ES DE DONDE PROCEDE?

Con el t?rmino ?cristianismo? se designa el conjunto de iglesias, comunidades, sectas y grupos, as? como de ideas y concepciones, que siguen la predicaci?n del que se considera com?nmente el fundador de esta religi?n, Jes?s de Nazaret. A pesar de la enorme variedad hist?rica de creencias y pr?cticas, el cristianismo ha mantenido como elemento com?n la profesi?n de fe en Jes?s, hijo del ?nico Dios Se?or y Creador, encarnado, muerto y resucitado, el mes?as prometido y como tal el ?Cristo?, es decir, el ?ungido? del Se?or (de ah? el nombre de ?cristianos? con el que muy pronto fueron distinguidos sus seguidores). El cristianismo es, como el Islam o el budismo, una religi?n hist?ricamente fundada, no solamente porque tuvo su inicio en un determinado momento de la historia, sino tambi?n porque debe su origen a la acci?n de un fundador.

Adem?s, hay que tener en cuenta que, en la autocomprensi?n cristiana, desde los or?genes Jes?s fue considerado fundador tambi?n en el sentido de persona que siempre est? presente en la comunidad de los suyos, que funda constantemente su iglesia.

El fundador del cristianismo es un profeta hebreo llamado Jes?s, nacido, seg?n nuestra forma de calcular el tiempo, en una fecha que se sit?a entre cuatro a?os antes y seis despu?s del comienzo de nuestra era, en Palestina, en Bel?n de Judea (o en Nazaret de Galilea, seg?n algunos cr?ticos). Sobre su vida nos informan esencialmente los Evangelios. Perteneciente a una familia jud?a descendiente del rey David, llev? durante m?s de treinta a?os una existencia an?nima en el peque?o pueblo de Nazaret. En los ?ltimos tres a?os de su vida se separ? de la familia y del pueblo para dedicarse a una forma de predicaci?n itinerante junto con un grupo de disc?pulos elegidos (doce, seg?n los Evangelios), llevando una vida de c?libe y de pobreza absoluta. El ?evangelio? (t?rmino griego que significa ?buena nueva?) anunciado por Jes?s a los jud?os era un mensaje de salvaci?n del mal y del pecado y de amor a Dios y a los hombres. El reino, que Dios otorga gratuitamente a los hombres, no es de este mundo, y se opone al poder de las fuerzas mal?ficas que inducen al hombre al pecado.

Su realizaci?n es inminente: por esto es necesario cambiar radicalmente de vida. Su predicaci?n estuvo acompa?ada de acciones extraordinarias, como curaciones y exorcismos. Su preferencia por los pobres de todo tipo y su libertad frente a las instituciones le llevaron a enfrentarse con el poder religioso jud?o (especialmente con la clase sacerdotal) y romano (representado por el prefecto Poncio Pilatos).

?Desde el punto de vista jud?o fue condenado por blasfemia, porque se asociaba a s? mismo con el Dios de Israel, y desde el punto de vista romano por un delito de lesa majestad, ya que se le acusaba de querer sustituir al C?sar. Tras una ?ltima cena con sus m?s ?ntimos disc?pulos, sufri? el suplicio de la cruz con ocasi?n de la celebraci?n jud?a de la Pascua, probablemente en el a?o 30. Seg?n sus primeros disc?pulos, el tercer d?a despu?s de su muerte habr?a resucitado, demostrando con ello su origen divino; despu?s de cuarenta d?as habr?a subido al cielo, dej?ndoles como ayuda y sost?n en su obra misionera de difusi?n de su mensaje salv?fico el Esp?ritu divino.

Fortalecidos por esta presencia y ratificados en su creencia de que el Maestro hab?a resucitado, sus disc?pulos comenzaron a anunciarlo a sus hermanos jud?os como el Mes?as esperado, el Se?or hijo de Dios. Bas?ndose en algunos anuncios prof?ticos que hizo durante su vida terrena, su muerte fue reinterpretada como un sacrificio realizado por obediencia al Padre celestial y por amor hacia los hombres, a fin de restablecer entre Dios y los suyos una nueva comuni?n de vida. Aparece, pues, como el salvador escatol?gico, puesto que libera al que cree en ?l de la ira del juicio final. A partir de Pablo, el anuncio del Cristo de la fe y de su acci?n redentora en favor de la humanidad se extender? de forma decisiva a los gentiles.

Como religi?n hist?ricamente fundada, el cristianismo de los or?genes est? profundamente vinculado al mundo religioso en el que surge y en el que se va consolidando progresivamente, el juda?smo del Segundo Templo, del que, no obstante, se va diferenciando muy pronto por una serie de caracter?sticas originales y distintivas, que contribuyen a fundar su identidad, conservada a lo largo del tiempo a pesar de las innumerables escisiones y diferenciaciones hist?ricas. Con el juda?smo tiene en com?n la creencia en un ?nico Dios, Se?or y Creador del cosmos; pero se diferencia de ?l no s?lo por el hecho de haber identificado a Jes?s de Nazaret como el mes?as prometido, sino por haberlo considerado hijo de Dios.

La afirmaci?n de la presencia en el fundador de la naturaleza divina y humana (por lo que el hombre Jes?s es capaz de resucitar, mientras que el Cristo divino se encarna en una naturaleza humana), aunque ha dado lugar a complejas controversias teol?gicas y cristol?gicas, de hecho marca una distancia clara respecto a las expectativas mesi?nicas del juda?smo del tiempo de Jes?s, que esperaba un mes?as terrenal al que le era ajena la idea misma de la filiaci?n divina. Adem?s, aunque los primeros cristianos adoptaron como fuente de revelaci?n las escrituras hebreas, consideradas por ellos testimonio del ?antiguo pacto? (en griego diatheke, es decir, ?testamento?; de ah? la expresi?n ?Antiguo Testamento? para designar las escrituras del canon jud?o) signado entre Dios y el pueblo elegido, vieron en el mensaje de Jes?s el ?nuevo pacto? sellado entre Dios y el nuevo Israel, la comunidad cristiana, un pacto que se dirig?a a ?todos los hombres de buena voluntad? y que ten?a su fundamento ya no en la observancia de la Ley, sino en el evangelio del fundador, anunciado y difundido por sus ap?stoles.

Vale la pena se?alar un ?ltimo rasgo: la superaci?n de las leyes de la pureza. El juda?smo del tiempo de Jes?s, incluso en sus corrientes m?s sectarias, era profundamente respetuoso con las normas de pureza y las correspondientes concepciones de lo sagrado/profano y de lo puro/impuro, que eran el origen del respeto a la Ley. Jes?s, en cambio, al ense?ar que ?no hay nada fuera del hombre que, al entrar en ?l, pueda contaminarlo? (Me 7, 15; cf. cap?tulo 15 de Mt), sino que son las cosas que salen del hombre las que lo contaminan y que, por lo tanto, todos los alimentos son puros, incid?a de lleno en uno de los puntos fundamentales del sistema de culto y legislativo jud?o.


En cuanto a las religiones helen?sticas, el cristianismo se diferencia de ellas sobre todo por su car?cter de religi?n hist?rica. El Hijo de Dios, al encarnarse en Jes?s, con su pasi?n, muerte y resurrecci?n representa para el creyente el acontecimiento fundamental de la historia humana, que desde la perspectiva de la fe se transforma en la historia de la salvaci?n de la humanidad por obra del Cristo seg?n el plan providencial del Padre. Por una parte, toda la historia anterior a este acontecimiento es interpretada por la teolog?a de la historia cristiana como una preparaci?n providencial a la encarnaci?n de Cristo, que aporta la salvaci?n; por otra parte, a partir de este acontecimiento toda la historia de la humanidad parece tender directamente a su objetivo final: la salvaci?n de la humanidad, reunida en la fe ?cat?lica?, es decir, universal, en Cristo. Por esto, a diferencia de otras religiones universales como el hinduismo o el budismo, el cristianismo se realiza en la historia y no puede dejar de realizarse en ella.

Fuentes consultadas: Varias fuentes.
Transcrito y compilado: Cristobal AGuilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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