Martes, 02 de noviembre de 2010

LAS PARABOLAS DE JES?S - EL OPULENTO Y SU HACIENDA

Les dijo una par?bola: "Los campos de un hombre rico dieron muchos frutos; y pensaba entre s?, diciendo: ?Qu? har?, pues no tengo donde almacenar mi cosecha?... Pero Dios le dijo: ?Necio! Esta misma noche te reclamar?n la vida. Las cosas que has preparado, ?para qui?n ser?n? As? es el que atesora riquezas para s? y no se enriquece para Dios" (Lc 12,13-21).

(Esta par?bola tiene como motivaci?n y punto de partida un problema de herencia.

Seg?n las leyes jud?as, cuando heredaban dos hermanos, el mayor recib?a dos tercios de la totalidad de la herencia. Acaso el hermano menor se quejaba de que su hermano mayor abusaba de ?l, pues no quer?a repartir la herencia.

Jes?s no tiene la misi?n de hacer de juez en la partici?n equitativa de bienes materia les. El est? dedicado plenamente al reino de Dios. Y les dice que se guarden de toda codicia. Entonces les cuenta la par?bola:

Un hombre cogi? una gran cosecha. No ten?a donde guardar tanto grano. Se sent?a afortunado y poderoso.

Voy a agrandar mis graneros, dice. Y luego piensa para s?: ?Amigo, tienes riquezas para muchos a?os: ?a comer, a beber y disfrutar...!?.

Pero inoportunamente vino la muerte. Entonces, ?de quien van a ser esos bienes?

As? sucede a todo el que se pasa la vida trabajando en exceso y a?orando aumentar las riquezas.

No nos equivoquemos. Hag?monos ricos para Dios con la administraci?n generosa de nuestros bienes y talentos.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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