Domingo, 17 de octubre de 2010

LAS PAR?BOLAS DE JES?S III - EL HIJO PR?DIGO

Es acaso la par?bola m?s conocida y bella, por descubrirnos con inmensa hondura el amor y la ternura de Dios.

Un padre ten?a dos hijos. El menor de ellos, cansado de la monoton?a del continuo vivir con el padre y el hermano, quiso probar nuevos horizontes, y con la parte de la herencia que le pertenec?a (la tercera parte a la muerte del padre Dt 21,15-17) y que el padre le anticip?, sali? del hogar paterno. El padre accedi? a darle la parte de bienes, aun con el presentimiento de que pod?a derrocharlos. Dios respeta la libertad y nos da una gran fortuna (la vida con su libertad).

Se fue a lo desconocido. Fue f?cil encontrar amigos y amigas cuando la bolsa estaba llena. Pero aquello dur? muy poco. Con verg?enza y obligado por el hambre se contrat? con un amo duro y exigente para cuidar cerdos. La verg?enza y sobre todo el hambre le hicieron recordar el pan blanco de su casa (?por qu? no dice el evangelio que se acord? del cari?o incondicional de su padre?). Parti? de casa bien vestido, como un joven arrogante, y vuelve haraposo y desencajado.

El hijo tiene necesidad del pan y de su padre. Pero el padre tiene mucha m?s necesidad de perdonar a su hijo. ?Llor? tanto el padre en su espera asomado a la ventana...!

No deja arrodillarse al hijo, que trae el discurso preparado: ?He pecado contra el cielo y contra ti...; ya no soy digno de llamarme hijo tuyo; tr?tame como a uno de tus criados?. Dice el evangelio que el padre se lo comi? a besos. Y acaso no le dej? arrodillarse, seg?n aparece en el genial cuadro de Rembrandt.

Anillo, sandalias nuevas, besos, abrazos y fiesta por todo lo alto...

El hijo mayor (en ?l est? retratada maravillosamente la religiosidad de los fariseos) no quer?a entrar, no se alegr? de la vuelta del hermano, pero el padre intent? persuadirle para que entrara a la fiesta (?entr??) con inmensa benevolencia y paciencia. ?C?mo queda retratado el coraz?n de Dios ante el desamor de sus dos hijos! Y es que Dios es as?. No como lo entendemos nosotros, sino como es El, porque Dios es amor.

Si algo falta en la par?bola, ser?a un tercer hijo, el hermano que fuera en busca del perdido. Ese es Cristo, que dio la vida por conducirnos a la casa paterna.

Fdo. Cristobal Aguilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti