Martes, 28 de septiembre de 2010

LAS APARICIONES DE NUESTRA SE?ORA DE LA MEDALLA MILAGROSA

El 1830 es un a?o clave: tiene lugar en Par?s la primera aparici?n moderna de la Virgen Sant?sima. Comienza lo que P?o XII llam? la "era de Mar?a", una etapa de repetidas visitaciones celestiales. Entre otras: La Salette, Lourdes, F?tima ... Y como en su visita a Santa Isabel, siempre viene para traernos gracia, para acercarnos a Jes?s, el fruto bendito de su vientre. Tambi?n para recordarnos el camino de salvaci?n y advertirnos las consecuencias de optar por otros caminos.

Sta. Catalina Labour?

Catalina naci? el 2 de mayo de 1806, en Fain-les-Moutiers, Borgo?a ( Francia ). Entr? a la vida religiosa con la Hijas de la Caridad el 22 de enero de 1830 y despu?s de tres meses de postulantado, 21 de abril, fue trasladada al noviciado de Par?s, en la Rue du Bac, 140.

El Coraz?n de San Vicente

La novicia estaba presente cuando trasladaron los restos de su fundador, San Vicente de Paul, a la nueva iglesia de los Padres Paules a solo unas cuadras de su noviciado. El brazo derecho del santo fue a la capilla del noviciado.? En esta capilla, durante la novena, Catalina vio el coraz?n de San Vicente en varios colores.? De color blanco, significando la uni?n que deb?a existir entres las congregaciones fundadas por San Vicente. De color rojo, significando el fervor y la propagaci?n que hab?an de tener dichas congregaciones. De color rojo oscuro, significando la tristeza por el sufrimiento que ella padecer?a. Oy? interiormente una voz: " el coraz?n de San Vicente est? profundamente afligido por los males que van a venir sobre Francia ".? La misma voz a?adi? un poco mas tarde: " El coraz?n de San Vicente est? mas consolado por haber obtenido de Dios, a trav?s de la intercesi?n de la Sant?sima Virgen Mar?a, el que ninguna de las dos congregaciones perezca en medio de estas desgracias, sino que Dios har? uso de ellas para reanimar la fe ".

Visiones del Se?or en la Eucarist?a

Durante los 9 meses de su noviciado en la Rue du Bac, sor Catalina tuvo tambi?n la gracia especial de ver todos los d?as al Se?or en el Sant?simo Sacramento.

El domingo de la Sant?sima Trinidad, 6 de junio de 1830, el Se?or se mostr? durante el evangelio de la misa como un Rey, con una cruz en el pecho. De pronto, los ornamentos reales de Jes?s cayeron por tierra, lo mismo que la cruz, como unos despojos desperdiciables. "Inmediatamente - escribi? sor Catalina - tuve las ideas mas negras y terribles: que el Rey de la tierra estaba perdido y ser?a despojado de sus vestiduras reales. S?, se acercaban cosa malas ".

Virgen MilagrosaCatalina sue?a con ver a la Virgen

El domingo 18 de Julio 1930, v?spera de la fiesta de San Vicente de Pa?l, La maestra de novicias les hab?a hablado sobre la devoci?n a los santos, y en particular a la Reina de todos ellos, Mar?a Sant?sima. Sus palabras, impregnadas de fe y de una ardiente piedad, avivaron en el coraz?n de Sor Laboure el deseo de ver y de contemplar el rostro de la Sant?sima Virgen. Como era v?spera de San Vicente, les hab?an distribuido a cada una un pedacito de lienzo de un roquete del santo. Catalina se lo trag? y se durmi? pensando que S. Vicente, junto con su ?ngel de la guarda, le obtendr?an esa misma noche la gracia de ver a la Virgen como era su deseo. Precisamente, los anteriores favores recibidos en las diversas apariciones de San Vicente a Sor Catalina alimentaban en su coraz?n una confianza sin limites hacia su bienaventurado padre, y su candor y viva esperanza no la enga?aron. "La confianza consigue todo cuanto espera" (San Juan de la Cruz).

El Angel la despierta

Todo era silencio en la sala donde dorm?a Sor Catalina y cerca de las 11:30 PM oy? que por tres veces la llamaban por su nombre. Se despert? y apartando un poco las cortinas de su cama miro del lado que venia la voz y vio entonces un ni?o vestido de blanco, que parec?a tener como cuatro o cinco a?os, y el cual le dijo: "Lev?ntate pronto y ven a la capilla; la Sant?sima Virgen te espera".

Sor Catalina vacila; teme ser notada de las otras novicias; pero el ni?o responde a su preocupaci?n interior y le dice: "No temas; son las 11;30 p.m.; todas duermen muy bien. Ven yo te aguardo".

Ella no se detiene ya ni un momento; se viste con presteza y se pone a disposici?n de su misterioso gu?a, "que permanec?a en pie sin separarse de la columna de su lecho."

Vestida Sor Catalina, el ni?o comienza a andar, y ella lo sigue marchando a "su lado izquierdo". Por donde quiera que pasaban las luces se encend?an. El cuerpo del ni?o irradiaba vivos resplandores y a su paso todo quedaba iluminado.

Al llegar a la puerta de la capilla la encuentra cerrada; pero el ni?o toca la puerta con su dedito y aquella se abri? al instante.

Dice Catalina: "Mi sorpresa fue mas completa cuando, al entrar a la capilla, vi encendidas todas las velas y los cirios, lo que me recordaba la Misa de media noche". (todav?a ella no ve a la Virgen)

El ni?o la llev? al presbiterio, junto al sill?n destinado al P. Director, donde sol?a predicar a las Hijas de la Caridad, y all? se puso de rodillas, y el ni?o permaneci? de pie todo el tiempo al lado derecho.

La espera le pareci? muy larga, ya que con ansia deseaba ver a la Virgen. Miraba ella con cierta inquietud hacia la tribuna derecha, por si las hermanas de vela, que sol?an detenerse para hacer un acto e adoraci?n, la ve?an.

Por fin llego la hora deseada, y el ni?o le dijo: "Ved aqu? a la Virgen, vedla aqu?"

Sor Catalina oy? como un rumor, como el roce de un traje de seda, que part?a del lado de la tribuna, junto al cuadro de San Jos?. Vio que una se?ora de extremada belleza, atravesaba majestuosamente el presbiterio, "fue a sentarse en un sill?n sobre las gradas del altar mayor, al lado del Evangelio".

Aparici?n de la VirgenSor Catalina en el fondo de su coraz?n dudaba si verdaderamente estaba o no en presencia de la Reina de los Cielos, pero el ni?o le dijo: "Mira a la Virgen".

Le era casi imposible describir lo que experimentaba en aquel instante, lo que paso dentro de ella, y le parec?a que no ve?a a la Sant?sima Virgen.

Entonces el ni?o le habl?, no como ni?o, sino como el hombre mas en?rgico y palabras muy fuertes: -"?Por ventura no puede la Reina de los Cielos aparecerse a una pobre criatura mortal en la forma que mas le agrade?" "

Entonces, mirando a la Virgen, me puse en un instante a su lado, me arrodille en el presbiterio, con las manos apoyadas en las rodillas de la Sant?sima Virgen. "All? pas? los momentos m?s dulces de mi vida; me ser?a imposible decir lo que sent?".

Ella me dijo c?mo deb?a portarme con mi director, la manera de comportarme en las penas y acudir (mostr?ndome con la mano izquierda) a arrojarme al pie del altar y desahogar all? mi coraz?n, pues all? recibir?a todos los consuelos de que tuviera necesidad. Entonces le pregunt? que significaban las cosa que yo hab?a visto, y ella me lo explic? todo ".

Instrucciones de la Sant?sima Virgen

Fueron muchas las confidencias que Sor Catalina recibi? de los labios de Mar?a Sant?sima, pero jamas podremos conocerlas todas, porque respecto a algunas de ellas, le fue impuesto el mas absoluto secreto.

La Virgen le dio algunos consejos para su particular provecho espiritual: (La Virgen es Madre y Maestra)

1- Como deb?a comportarse con su director (humildad profunda y obediencia). Esto a pesar de que su confesor, el padre Juan Mar?a Aladel, no crey? sus visiones y le dijo que las olvidara.

2- La manera de comportarse en las penas, (paciencia, mansedumbre, gozo)

3- Acudir siempre (mostr?ndole con la mano izquierda) a arrojarse al pie del altar y desahogar su coraz?n, pues all? recibir?a todos los consuelos de que tuviese necesidad. (coraz?n indiviso, no consuelos humanos)

La Virgen tambi?n le explic? el significado de todas las apariciones y revelaciones que hab?a tenido de San. Vicente y del Se?or.

Luego continu? dici?ndole:

??? Dios quiere confiarte una misi?n; te costara trabajo, pero lo vencer?s pensando que lo haces para la gloria de Dios. Tu conocer?s cuan bueno es Dios. Tendr?s que sufrir hasta que los digas a tu director. No te faltaran contradicciones; mas te asistir? la gracia; no temas. H?blale a tu director con confianza y sencillez; ten confianza no temas. Veras ciertas cosas; d?selas. Recibir?s inspiraciones en la oraci?n.

??? Los tiempos son muy calamitosos. Han de llover desgracias sobre Francia. El trono ser? derribado. El mundo entero se ver? afligido por calamidades de todas clases (al decir esto la Virgen estaba muy triste). Venid a los pies de este altar, donde se prodigaran gracias a todos los que las pidan con fervor; a todos, grandes y peque?os, ricos y pobres.

??? Deseo derramar gracias sobre tu comunidad; lo deseo ardientemente. Me causa dolor el que haya grandes abusos en la observancia, el que no se cumplan las reglas, el que haya tanta relajaci?n en ambas comunidades a pesar de que hay almas grandes en ellas. D?selo al que esta encargado de ti, aunque no sea el superior. Pronto ser? puesto al frente de la comunidad. El deber? hacer cuanto pueda para restablecer el vigor de la regla. Cuando esto suceda otra comunidad se unir? a las de ustedes.

??? Vendr? un momento en que el peligro ser? grande; se creer? todo perdido; entonces yo estar? contigo, ten confianza. Reconocer?s mi visita y la protecci?n de Dios y de San Vicente sobre las dos comunidades..

??? Mas no ser? lo mismo en otras comunidades, en ellas habr? v?ctimas..(lagrimas en los ojos). El clero de Par?s tendr? muchas v?ctimas..Morir? el se?or Arzobispo.

??? Hija m?a, ser? despreciada la cruz, y el Coraz?n de mi Hijo ser? otra vez traspasado; correr? la sangra por las calles ( la Virgen no pod?a hablar del dolor, las palabras se anudaban en su garganta; semblante p?lido). El mundo entero se entristecer? . Ella piensa: ?cuando ocurrir? esto? y una voz interior asegura: cuarenta a?os y diez y despu?s la paz.

La Virgen, despu?s de estar con ella unas dos horas, desaparece de la vista de Sor Catalina como una sombra que se desvanece.

En esta aparici?n la Virgen:
# Le comunica una misi?n que Dios le quiere confiar.
# La prepara con sabios consejos para que hable con sumisi?n y confianza a su director.
# Le anuncia futuros eventos para afianzar la fe de aquellos que pudieran dudar de la aparici?n.
# Le Regala una relaci?n familiar de madre-hija: la ve, se acerca a ella, hablan con familiaridad y sencillez, la toca y la Virgen no solo consiente, sino que se sienta para que Catalina pueda aproximarse hasta el extremo de apoyar sus brazos y manos en las rodillas de la Reina del Cielo.

Todas las profec?as se cumplieron:

1-la misi?n de Dios pronto le fue indicada con la revelaci?n de la medalla milagrosa.

2-una semana despu?s de esta aparici?n estallaba la revoluci?n. Los revoltosos ocupaban las calles de Par?s, saqueos, asesinatos, y finalmente era destronado Carlos X, sustituido por el "rey ciudadano" Luis Felipe I, gran maestro de la masoner?a.

3-El P. Aladel (director) es nombrado en 1846 Director de las Hijas de la Caridad, establece la observancia de la regla y hacia la d?cada del 60 otra comunidad femenina se une a las Hijas de la Caridad.

4-En 1870 (a los 40 a?os) lleg? el momento del gran peligro, con los horrores de la Comuna y el fusilamiento del Arzobispo Mons. Darboy y otros muchos sacerdotes.

5- solo queda por cumplir la ultima parte.

Aparici?n del 27 de noviembre del 1830

La tarde el 27 de Nov. de 1830, s?bado v?spera del primer domingo de Adviento, en la capilla, estaba Sor Catalina haciendo su meditaci?n, cuando le pareci? o?r el roce de un traje de seda que le hace recordar la aparici?n anterior.

Aparece la Virgen Sant?sima, vestida de blanco con mangas largas y t?nica cerrada hasta el cuello. Cubr?a su cabeza un velo blanco que sin ocultar su figura ca?a por ambos lados hasta los pies. Cuando quiso describir su rostro solo acert? a decir que era la Virgen Mar?a en su mayor belleza.

Sus pies posaban sobre un globo blanco, del que ?nicamente se ve?a la parte superior, y aplastaban una serpiente verde con pintas amarillas. Sus manos elevadas a la altura del coraz?n sosten?an otro globo peque?o de oro, coronado por una crucecita.

La Stma. Virgen manten?a una actitud suplicante, como ofreciendo el globo. A veces miraba al cielo y a veces a la tierra. De pronto sus dedos se llenaron de anillos adornados con piedras preciosas que brillaban y derramaban su luz en todas direcciones, circund?ndola en este momento de tal claridad, que no era posible verla.

Tenia tres anillos en cada dedo; el mas grueso junto a la mano; uno de tama?o mediano en el medio, y no mas peque?o, en la extremidad. De las piedras preciosas de los anillos sal?an los rayos, que se alargaban hacia abajo; llenaban toda la parte baja.

Mientras Sor Catalina contemplaba a la Virgen, ella la mir? y dijo a su coraz?n:

??? Este globo que ves (a los pies de la Virgen) representa al mundo entero, especialmente Francia y a cada alma en particular. Estos rayos simbolizan las gracias que yo derramo sobre los que las piden. Las perlas que no emiten rayos son las gracias de las almas que no piden.

Con estas palabras La Virgen se da a conocer como la mediadora de las gracias que nos vienen de Jesucristo.

El globo de oro (la riqueza de gracias) se desvaneci? de entre las manos de la Virgen. Sus brazos se extendieron abiertos, mientras los rayos de luz segu?an cayendo sobre el globo blanco de sus pies.

medalla milagrosaLa Medalla Milagrosa:

En este momento se apareci? una forma ovalada en torno a la Virgen y en el borde interior apareci? escrita la siguiente invocaci?n: "Mar?a sin pecado concebida, ruega por nosotros, que acudimos a ti"

Estas palabras formaban un semic?rculo que comenzaba a la altura de la mano derecha, pasaba por encima de la cabeza de la Sant?sima Virgen, terminando a la altura de la mano izquierda .

Oy? de nuevo la voz en su interior: "Haz que se acu?e una medalla seg?n este modelo. Todos cuantos la lleven puesta recibir?n grandes gracias. Las gracias ser?n mas abundantes para los que la lleven con confianza".

La aparici?n, entonces, dio media vuelta y quedo formado en el mismo lugar el reverso de la medalla.

En el aparec?a una M, sobre la cual hab?a una cruz descansando sobre una barra, la cual atravesaba la letra hasta un tercio de su altura, y debajo los corazones de Jes?s y de Mar?a, de los cuales el primero estaba circundado de una corona de espinas, y el segundo traspasado por una espada. En torno hab?a doce estrellas.

La misma aparici?n se repiti?, con las mismas circunstancias, hacia el fin de diciembre de 1830 y a principios de enero de 1831. La Virgen dijo a Catalina: "En adelante, ya no veras , hija m?a; pero oir?s mi voz en la oraci?n".

Un d?a que Sor Catalina estaba inquieta por no saber que inscripci?n poner en el reverso de la medalla, durante la oraci?n, la Virgen le dijo: "La M y los dos corazones son bastante elocuentes".

S?mbolos de la Medalla y mensaje espiritual:

En el Anverso:

-Mar?a aplastando la cabeza de la serpiente que esta sobre el mundo. Ella, la Inmaculada, tiene todo poder en virtud de su gracia para triunfar sobre Satan?s.

-El color de su vestuario y las doce estrellas sobre su cabeza: la mujer del Apocalipsis, vestida del sol.

-Sus manos extendidas, transmitiendo rayos de gracia, se?al de su misi?n de madre y mediadora de las gracias que derrama sobre el mundo y a quienes pidan.

-Jaculatoria: dogma de la Inmaculada Concepci?n (antes de la definici?n dogm?tica de 1854). Misi?n de intercesi?n, confiar y recurrir a la Madre.

-El globo bajo sus pies: Reina del cielos y tierra.

-El globo en sus manos: el mundo ofrecido a Jes?s por sus manos.

En el reverso:

-La cruz: el misterio de redenci?n- precio que pag? Cristo. obediencia, sacrificio, entrega

-La M: s?mbolo de Mar?a y de su maternidad espiritual.

-La barra: es una letra del alfabeto griego, "yota" o I, que es monograma del nombre, Jes?s.

Agrupados ellos: La Madre de Jesucristo Crucificado, el Salvador.

-Las doce estrellas: signo de la Iglesia que Cristo funda sobre los ap?stoles y que nace en el Calvario de su coraz?n traspasado.

-Los dos corazones: la corredenci?n. Unidad indisoluble. Futura devoci?n a los dos y su reinado.

Nombre:

La Medalla se llamaba originalmente: "de la Inmaculada Concepci?n", pero al expandirse la devoci?n y haber tantos milagros concedidos a trav?s de ella, se le llam? popularmente "La Medalla Milagrosa".

Conversi?n de Ratisbone:

Alfonso Ratisbone era abogado y banquero, jud?o, de 27 a?os. Ten?a gran odio hacia los cat?licos porque su hermano Teodoro se hab?a convertido y ordenado sacerdote, ten?a como insignia la medalla milagrosa y luchaba por la conversi?n de los jud?os.

Alfonso pensaba casarse poco despu?s con una hija de su hermano mayor, Flora, diez a?os menor que el, cuando en enero de 1842, haciendo un viaje de turismo a N?poles y Malta, por una equivocaci?n de trenes llego a Roma. Aqu? se crey? en la obligaci?n de visitar a un amigo de la familia, el bar?n Teodoro de Bussiere, protestante convertido al catolicismo.

El bar?n le recibi? con toda cordialidad y se ofreci? a ense?arle Roma. En una reuni?n donde Ratisbone hablaba horrores de los cat?licos, este bar?n lo escuch? con mucha paciencia y al final le dijo: "Ya que usted est? tan seguro de si, prom?tame llevar consigo lo que le voy a dar- ?Que cosa?. Esta medalla. Alfonso la rechaz? indignado y el bar?n replic?: "Seg?n sus ideas, el aceptarla le deb?a dejar a usted indiferente. En cambio a mi me causar?a satisfacci?n." Se ech? a re?r y se la puso comentando que ?l no era terco y que era un episodio divertido. El bar?n se la puso al cuello y le hizo rezar el Memorare.

El bar?n pidi? oraciones a varias personas entre ellas al conde La Ferronays quien le dijo: "si le ha puesto la medalla milagrosa y le ha hecho rezar el Memorare, seguro que se convierte." El conde muri? de repente dos d?as despu?s. Se supo que durante esos dos d?as hab?a ido a la bas?lica de Sta. Mar?a la Mayor a rezar cien Memorares por la conversi?n de Ratisbone.

Por la Plaza Espa?a se encuentra el bar?n con Ratisbone en su ?ltimo d?a en Roma y este le invita a pasear. Pero antes ten?a que pasar por la Iglesia de San Andr?s a arreglar lo del funeral del conde. Ratisbone le acompa?a a la Iglesia. He aqu? su testimonio de lo que entonces sucedi?: "a los pocos momentos de encontrarme en la Iglesia, me sent? dominado por una turbaci?n inexplicable. Levant? los ojos y me pareci? que todo el edificio desaparec?a de mi vista. Una de las capillas (la de San Miguel) hab?a concentrado toda la luz, y en medio de aquel esplendor apareci? sobre el altar, radiante y llena de majestad y de dulzura, la Virgen Sant?sima tal y como esta grabada en la medalla. Una fuerza irresistible me impuls? hacia la capilla. Entonces la Virgen me hizo una se?a con la mano como indic?ndome que me arrodillara... La Virgen no me habl? pero lo he comprendido todo."



El bar?n lo encuentra de rodillas, llorando y rezando con las manos juntas, besando la medalla. Poco tiempo mas tarde es bautizado en la Iglesia del Gesu en Roma. Por orden del Papa, se inicia un proceso can?nico, y fue declarado "verdadero milagro".

Alfonso Ratisbone entr? en la Compa??a de Jes?s. Ordenado sacerdote, fue destinado a Par?s donde estuvo ayudando a su hermano Teodoro en los catecumenados para la conversi?n de los jud?os.

Despu?s de haber sido por 10 a?os Jesuita, con permiso sale de la orden y funda en 1848, las religiosas y las misiones de Ntra. Sra. de Si?n. En solo los diez primeros a?os Ratisbone consigui? la conversi?n de 200 jud?os y 32 protestantes. Trabaj? lo indecible en Tierra Santa, logrando comprar el antiguo pretorio de Pilato, que convirti? en convento e Iglesia de las religiosas. Tambi?n consigui? que estas religiosas fundasen un hospicio en Ain-Karim, donde muri? santamente en 1884 a los 70 a?os.

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Fuentes: Diversas Fuentes.

Transcrito: Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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