S?bado, 18 de septiembre de 2010

LOS ESP?RITUS ?EXISTEN REALMENTE?

Es una caracter?stica de las mentalidades precient?ficas el achacar a fuerzas m?gicas los hechos que se derivan de causas naturales. Digo que es una caracter?stica, y quiz? deber?a decir que es la caracter?stica de la mentalidad precient?fica. La caracter?stica por antonomasia, la caracter?stica que define ese tipo de mentalidad. De todas maneras, tan il?gico es que el necio se aferre a sus esquemas m?gicos, como que el hombre de ciencia se aferre a un esquema materialista para explicar fen?menos que son evidentemente de una naturaleza que va m?s all? de las causas materiales.

Si el esp?ritu existe, es invisible. La afirmaci?n tan manida de que yo no he visto nunca el esp?ritu, luego no existe es una afirmaci?n autocontradictoria.

Si algunas personas creemos en la existencia de eso que ya los griegos denominaron pneuma y los latinos spiritus es porque afirmamos que la existencia de esa res spiritalis explicar?a mejor algunos fen?menos que observamos en nuestro mundo sensible. En algunos casos, con su existencia esos fen?menos se explicar?an mejor, y en otros casos es que no hay otra posibilidad racional a esos fen?menos que la aceptaci?n de la existencia de esos entes inmateriales. Es evidente que hay fen?menos milagrosos, paranormales, preternaturales y demon?acos en nuestro cosmos material. El que afirma tajantemente que ese tipo de hechos no se dan nunca es que todav?a no ha salido de la habitaci?n encerrada de sus esquemas mentales.

Ante ese tipo de personas, s?lo cabe decirles que los esquemas absolutamente y cerradamente materialistas tuvieron su m?xima aceptaci?n entre la comunidad cient?fica desde el siglo XIX hasta la ca?da de los esquemas marxistas en los a?os 80 del siglo XX. Desde aquel c?nit del materialismo, la comunidad cient?fica ha ido abri?ndose m?s y m?s a la posibilidad de que nuestro mundo albergue m?s cosas que aquellas que nuestros cinco sentidos codifican para enviarlas al cerebro a trav?s de los nervios.

Realizar la labor de discernir los casos de verdadera y falsa posesi?n, conlleva entrar en contacto con tantas manifestaciones preternaturales en la vida de personas cuerdas, de alto nivel cultural y de gran estabilidad psicol?gica y, adem?s, en muchos casos corroborados por varios testigos.

Unos fen?menos y pautas que se repiten en todos los lugares de la tierra, sin que los protagonistas tengan conocimiento de otros casos acaecidos en otros lugares. Entonces, todo esto conduce al esc?ptico a sospechar que, efectivamente, en este universo puede haber algo m?s que materia.

Finalmente, pienso que la visi?n de un exorcismo es la guinda final que llevar?a a muchos a considerar seriamente si la fe cat?lica es algo m?s que otra opinable concepci?n sobre el mundo.

Frente a los esc?pticos de la existencia del esp?ritu me gustar?a decir que todos los que nos dedicamos a la labor de discernir casos de verdadera y falsa posesi?n en las di?cesis del mundo, quisiera hacer protesta de que nuestro inter?s no es otro que la b?squeda de la verdad, y no el defender ning?n postulado preconcebido. La verdad, sea cual sea, nos lleve a donde nos lleve. No somos cr?dulos, al hacer este trabajo tratamos de tener una mentalidad cient?fica. Tratamos de analizar todas las posibilidades, de desconfiar de lo que se nos ha dicho, y de desconfiar ante todo de nuestros propios prejuicios. Desear creer algo nos induce a creerlo. Es una invitaci?n a creerlo, invitaci?n resistible, pero invitaci?n. Desde luego, esa invitaci?n en m? no existe, yo no dese? creer en la existencia de los demonios y las posesiones. Un mundo en el que la fenomenolog?a demon?aca se pudiera explicar por patolog?as psicol?gicas o por energ?as desconocidas de la mente ser?a preferible a un mundo en el que el mal es algo m?s que un concepto abstracto o el mero resultado de la actividad libre de los hombres.

Hasta que entr? a estudiar Teolog?a, el demonio me sonaba a algo as? como a cuento de hadas. A algunos les parece que el materialista ateo es m?s cient?fico que el creyente al estudiar estos temas, pero yo no soy culpable de la verdad. Quiz? el mayor obst?culo con que los te?logos se encuentran a la hora de opinar acerca de la existencia de los seres demon?acos es la iconograf?a popular acerca de estos entes. La memoria subconsciente cargada de im?genes nos juega malas pasadas. No hay obst?culo en creer en el Dios invisible de Abraham, Isaac y Jacob. Pero ?qui?n va a creer en un geniecillo rojo, con cuernos?
?
Autor: Padre Fortea.
Transcrito: Cristobal AGuilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 0:15  | Los Demonios
Comentarios (0)  | Enviar
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti