S?bado, 18 de septiembre de 2010

LAS ?RDENES RELIGIOSAS EN EL SIGLO XIX

El rasgo m?s destacado de la vida eclesi?stica en el siglo XIX acaso sea el extraordinario auge experimentado por las ?rdenes religiosas. En este aspecto el siglo XIX s?lo admite comparaci?n con el XIII, la ?poca de las ?rdenes mendicantes, aunque ahora, en correspondencia con el general desarrollo de la Iglesia, todas las cosas adquieren proporciones mucho mayores.

El esp?ritu antirreligioso de la era de la ilustraci?n, las subversiones pol?ticas y las secularizaciones hab?an inferido tales da?os al estado religioso, que no s?lo la Compa??a de Jes?s, oficialmente disuelta en 1773, sino casi todas las dem?s ?rdenes tuvieron que rehacer su vida, por decirlo as?, a partir de cero. Muchas de ellas tuvieron que esperar hasta mucho despu?s de mitad del siglo para volver a alcanzar el n?mero de miembros que antes ten?an.
Algunas quedaron tan deca?das que ni a?n hoy han vuelto a su antiguo nivel, a pesar de haber aumentado en difusi?n. Los capuchinos ten?an veintis?is mil ochocientos veintis?is miembros en 1782, once mil cuarenta y cinco en 1853, descendieron a?n hasta setecientos cincuenta (1888) y s?lo en estos ?ltimos a?os han vuelto a llegar a los doce mil.

Los benedictinos, casi aniquilados por efecto de la supresi?n de los monasterios, reaparecen en 1802 en Hungr?a, en 1827 en Baviera (Metten), en 1833 en Francia (Solesmes), en 1846 en Australia, en 1847 en Norteam?rica. Hacia mediados de siglo volv?a a haber de mil quinientos a mil seiscientos benedictinos negros, que en 1900 hab?an aumentado hasta cinco mil doscientos cuarenta y cuatro. Hoy los benedictinos son casi diez mil. Es verdad que sus abad?as, esparcidas por todo el mundo, son menos esplendorosas y ricas que en los tiempos antiguos, pero en poder de irradiaci?n religiosa no tienen por qu? temer la comparaci?n con los mejores tiempos de la orden.

Los franciscanos, a mediados del siglo XIX, eran, con sus trece mil o catorce mil miembros, la orden masculina m?s importante, con gran diferencia de las dem?s, y en el entretanto han duplicado su n?mero. Les fue muy provechosa la uni?n, efectuada en 1897, de las congregaciones hasta entonces independientes (observantes, alcantarinos, recoletos, etc.), para formar una unidad administrativa provista de unos estatutos comunes. Tambi?n los dominicos han visto doblar el n?mero de sus adeptos en estos ?ltimos tiempos. Los lazaristas, que en la ?poca revolucionaria se hab?an reducido a unos centenares, hoy pasan de los cuatro mil.
Los hermanos de las Escuelas Cristianas de san Juan Bautista de la Salle no pasaban de una treintena en 1803. En 1820 eran quinientos setenta, mil cuatrocientos veinte en 1830, seis mil seiscientos nueve en 1854, quince mil sesenta (sin novicios ni postulantes) en 1899. Luego sufrieron nuevos contratiempos con motivo de la expulsi?n en Francia de las ?rdenes ense?antes.

La Compa??a de Jes?s ten?a en 1816, dos a?os despu?s de su reconstituci?n, seiscientos setenta y cuatro miembros, cuatro mil seiscientos cincuenta y dos en 1846, doce mil setenta en 1886, quince mil ciento sesenta en 1900 (hoy treinta y un mil).

Un crecimiento constante y a veces muy r?pido conocieron tambi?n las congregaciones fundadas en el siglo XIX, cuyo n?mero es extraordinariamente grande, como las de los oblatos de la Inmaculada Concepci?n (1816), claretianos, padres blancos, padres del Esp?ritu santo, misioneros del Coraz?n de Jes?s, misioneros de Steyl (1875), salvatorianos (1881). Los redentoristas, cuya fundaci?n se remonta al siglo XVIII, eran tres mil quinientos ochenta en 1907 y seis mil doscientos cuarenta en 1933. El crecimiento m?s asombroso ha sido el de los salesianos de Don Bosco, fundados en 1859, que contaban con cuatro mil ciento treinta y siete miembros en 1907, nueve mil cuatrocientos quince en 1933, y hoy son m?s de quince mil. Actualmente, a los cien a?os escasos de su fundaci?n, ocupan el tercer lugar de las ?rdenes religiosas en cuanto al n?mero de miembros.

M?s sorprendente todav?a que el incremento de las ?rdenes masculinas en el siglo XIX lo es el de las femeninas. Con justicia podr?a llam?rsele el siglo de las monjas. Las ursulinas eran tres mil en 1845, hoy trece mil. Las salesianas de la Visitaci?n pasaron en el mismo espacio de tiempo de tres mil a ocho mil. Las hermanas de la caridad de san Vicente de Pa?l eran en 1877 unas veinte mil, hoy son cerca de sesenta mil. Es casi incontable el n?mero de congregaciones femeninas creadas en este siglo. Las damas del Sagrado Coraz?n, fundadas en 1800, cuentan hoy con m?s de siete mil hermanas; las hermanas del Buen Pastor, instituidas en 1829 en Angers, son hoy once mil; las misioneras franciscanas de Mar?a ten?an en 1933 unos seis mil quinientos miembros, a pesar de no haber sido fundadas hasta 1877 en Breta?a.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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