Lunes, 13 de septiembre de 2010

LA IGLESIA DE SANTA MAR?A MAGDALENA DE TUDELA

Se trata de una iglesia de una sola nave, con muros altos en los cuales, en sucesivas reformas, se abrieron capillas como la de Santa Ana (siglo XVI). El retablo de estilo plateresco que preside el altar mayor es obra del escultor Domingo de Segura, data del siglo XVI y est? dedicado a la Magdalena.

En la portada se pueden apreciar tallas en piedra que relatan escenas del Nuevo Testamento, as? como distintos adornos vegetales y diversos oficios (m?sicos, canteros, etc), destacando en el t?mpano un Pantocr?tor con s?mbolos de los cuatro evangelistas.

Posee dos entradas, a los pies y principal y otra a la izquierda (inutilizable) que daba a un cementerio medieval (seg?n las excavaciones arqueol?gicas que se llevaron a cabo), hoy cubiertas por pavimento.

A los pies y a la izquierda de la puerta principal, se encuentra la torre extenta menos por un lado del cuerpo de la iglesia, cuadrada y de tres cuerpos, el primero posee dos peque?as ventanas de iluminaci?n, el segundo cuatro ventanas rom?nicas (una en cada lado), y el tercero ocho ventanas, ( dos en cada lado ).

Una de las curiosidades de esta iglesia es que pertenece a las Iglesias de cabecera "torcida", es decir el ?bside se encuentra girado a la izquierda de la nave, algunos historiadores quieren achacar esto a que la nave es el cuerpo de Cristo, y la cabecera es la cabeza girada ya muerto en la cruz.

?Retablo

Preside el templo parroquial de Santa Mar?a Magdalena de Tudela un retablo mayor de gran tama?o de mediados del Siglo XVI, que viene a ser uno de los mejores conjuntos del primer Renacimiento navarro. Fue subastado a candela a comienzos de 1551, con la participaci?n de los m?s importantes maestros de la zona, como Esteban de Obray y Pedro de Navascu?s, de Tudela, Pierres del Fuego, de Tarazona, y Pedro de Segura y Juan Rem?rez, de Sang?esa; despu?s de diversas pujas la candela se apag? en favor de Juan Rem?rez, quien se obligaba a hacer el retablo por la cantidad de 264 ducados. Tambi?n intervendr? en la obra el otro maestro sang?esino, Pedro de Segura; a ambos se les conoce en la documentaci?n como ?los maesos de Sang?esa?.

Pero la figura principal, a la que se le debe fundamentalmente el retablo, es Domingo de Segura, pariente de los anteriores, que aparece trabajando desde 1552. Los trabajos est?n concluidos en 1556, cuando se le abonan doce ducados a un tal ?Maese Miguel? en concepto de la tasaci?n.

El retablo es de tipo aragon?s, seg?n se estipulaba en el contrato, donde se pon?a como modelo al desaparecido retablo de San Felipe de Zaragoza, que en 1525 contrataron Juan de Moreto y Juan Picart. Su traza, t?picamente plateresca, responde al sistema de casillero con m?ltiples compartimentaciones y consta de un banco, cuatro cuerpos y un ?tico. Los cuerpos est?n formados por columnas exentas de capitel compuesto y fuste decorado en su tercio inferior y estriado el resto; en ellas descansan unos frisos decorados por grutescos y querubines, que alternativamente avanzan para montar directamente sobre las columnas. Estas dividen a los tres primeros cuerpos en cinco calles y cuatro entrecalles, a excepci?n del ?ltimo y del ?tico que presentan estructuras decrecientes para adaptarse al pa?o apuntado de la cabecera. En cuanto a las cajas, son rectangulares en el banco y en el ?ltimo cuerpo y en forma de hornacina con venera en las calles de los restantes cuerpos, incorporando asimismo hornacinas, s? bien son de menor tama?o en las entrecalles del primer cuerpo; las dem?s entrecalles tienen tableros lisos con tondos o cabezas de querubines en su parte superior. La calle central est? muy retocada, no obstante conserva a la altura del tercer cuerpo una mandorla, que recuerda a los ostensorios de los retablos aragoneses de la ?poca.

Se remata el retablo con un ?tico entre columnas, similares a las que forman los cuerpos, y se corona por front?n triangular, que alberga un busto del Padre Eterno; a sus lados se sit?an pir?mides truncadas con bustos y ni?os en los extremos.

Estil?sticamente, el retablo pertenece a un Renacimiento avanzado, en el que se valora lo propiamente arquitect?nico, a?n sin abandonar lo ornamental, que en este caso no es muy profuso y tiende a la plasticidad. Por otro lado, se advierte c?mo se eliminan los motivos de un primer Plateresco y en su lugar se utilizan otros que incluso van anunciando el vocabulario manierista; as? han desaparecido los balaustres en favor de una columna m?s clasicista, observ?ndose tambi?n una evoluci?n similar en el temario decorativo, que llega a incorporar ornatos manieristas, como la cartela de cueros retorcidos y los hermes, entre otros temas.

Ocupan las cajas del banco y de los cuerpos un elevado n?mero de tallas de bulto redondo y no gran tama?o, que dada la diversidad de manos no presentan una calidad uniforme, aunque en general resultan un tanto toscas y de factura deficiente, residiendo su inter?s, m?s en el efecto de conjunto que en el detalle. En cuanto al estilo, se deben relacionar con la escultura aragonesa del segundo cuarto del Siglo XVI y en especial con la l?nea expresiva de Gabriel Yoly, del que se toman abundantes recetas.

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Fuente: Wikipedia.

Transcrito: Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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