Domingo, 05 de septiembre de 2010

PAPAS ANTES DE LA REVOLUCI?N FRANCESA

A Clemente XII, ciego e impedido, sucedi? Benedicto XIV, Pr?spero Lambertini (1740-1758). Era un destacado erudito, canonista e historiador, cuyas obras sobre la canonizaci?n y sobre los s?nodos diocesanos son todav?a muy estimadas. Car?cter extraordinariamente jovial y afable, no del todo exento de aquella inocente vanidad que no es raro encontrar en los italianos m?s cultos y refinados, Benedicto XIV hizo cuanto estuvo en sus manos para detener, a fuerza de buenos oficios, prestigio personal y gestos amistosos, el asalto de los gobiernos cada vez m?s hostiles a la Iglesia, tras los cuales se disimulaban los cabecillas de la ilustraci?n.

En su af?n de llegar a una inteligencia con todos, se olvid? de lo que a s? mismo deb?a hasta el punto de intercambiar cortes?as con Voltaire. Consigui?, en efecto, ser celebrado por "ilustrados" y no cat?licos, lo cual no es precisamente la mejor alabanza de un papa, pero los resultados pr?cticos fueron escasos. De todos modos, Benedicto XIV no cedi? en ninguna cuesti?n esencial, y con su habilidad elev? en grado notable el prestigio moral de la Santa Sede, que en los ?ltimos cien a?os andaba muy deca?do.

Bajo Benedicto XIV la campa?a contra la Compa??a de Jes?s fue pasando cada vez m?s a primer plano. El papa, que personalmente apreciaba a la orden, crey? que lo m?s conveniente era no defenderla abiertamente, y hasta hizo algunos gestos contra ella.

Su sucesor, el veneciano Rezzonico, que tom? el nombre de Clemente XIII (1758-1769), procedi? en sentido contrario, y public? una bula en la que elogiaba p?blicamente a la orden y la confirmaba de nuevo. La lucha antijesu?tica ocup? por entero su pontificado. Pero la firmeza del papa no pudo impedir que la orden fuera suprimida en Portugal, Espa?a, N?poles y Francia. En el conclave celebrado despu?s de su muerte, la cuesti?n de los jesuitas desempe?? el papel decisivo.

La presi?n de los gobiernos sobre los cardenales era inaudita. Al fin fue elegido el franciscano conventual Lorenzo Ganganelli, con el nombre de Clemente XIV (1769-1774), del cual se esperaba que decretar?a la extinci?n de los jesuitas, aunque no se avino a hacer ninguna promesa expresa como condici?n para ser elegido, a pesar de que as? se le propuso. De hecho, durante m?s de tres a?os se defendi? contra las urgentes instancias de los gobiernos, sobre todo las del embajador espa?ol Mo?ino. Cuando finalmente, en 1773, firm? el breve de extinci?n, era ya un hombre desecho f?sica y espiritualmente. Fue su sucesor Juan ?ngel Braschi, con el nombre de P?o VI.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti