Mi?rcoles, 01 de septiembre de 2010

IMPORTANTES PUNTOS DE VISTA SOBRE LA ORACI?N

Bueno de todos es sabido que orar es hablar con Dios, mas con el coraz?n que con la boca. Un Dios al que quiere que se le adore en esp?ritu y en verdad, es decir sabiendo que es esp?ritu y no teniendolo como una figura o im?gen palpable. Aqu? vamos a ver 24 puntos importantes sobre la oraci?n y de su importancia. EL AUTOR DEL BLOG.

1 La oraci?n no comienza en el hombre, sino en Dios. El hombre no sabe orar; por tanto, lo primero que hemos de pedirle a Dios es que ?l nos ense?e a orar y que ponga en nuestro coraz?n el deseo por las cosas que ?l quiere hacer. La oraci?n que comienza en el hombre, como un mero deseo o prop?sito humano, termina antes de comenzar, o aborta a poco andar.

2 La oraci?n debe estar impregnada de alabanza y adoraci?n. As?, damos a Dios el lugar que le corresponde, reconociendo su poder y soberan?a sobre nosotros, su amor, su fidelidad y sus maravillosos dones de amor. As? tambi?n despojamos al ego de su lugar y ponemos la mirada en el Se?or.

3 Para obtener cosas mediante la oraci?n es preciso conocer la voluntad de Dios respecto a todas las cosas. Si no conocemos la voluntad de Dios respecto a un determinado asunto estaremos pidiendo en un sentido equivocado, y Dios no nos conceder? porque no estaremos orando conforme a su voluntad.

4 Con todo, pudiera ser que Dios conteste alguna oraci?n que no se origin? en ?l. Entonces, dicha respuesta, que no procede de su voluntad perfecta, traer? consigo castigo y desdicha (Salmo 106:15).

5 Para conocer la voluntad de Dios debemos dejar que su Esp?ritu nos permita penetrar en su voluntad, en sus pensamientos y deseos, y su prop?sito, hasta que ellos se convierten en nuestra voluntad, en nuestro pensamiento y, consecuentemente, en nuestra oraci?n. Esta oraci?n es de gran valor. Si dejamos que el Se?or imprima en nosotros lo que ?l desea hacer, podremos interceder con gemidos, y habr? una verdadera oraci?n de intercesi?n.

6 El pueblo de Dios tiene que orar antes que Dios se mueva y obre. Dios no se mover? antes que su pueblo lo haga. La voluntad y el poder de Dios se pueden comparar con una locomotora. Siendo una m?quina de gran potencia, no puede avanzar a menos que tenga v?as por las cuales hacerlo. Las oraciones ponen las v?as para que Dios pueda obrar. La oraci?n prepara el camino para que Dios act?e.

7 La oraci?n no cambia lo que Dios ha determinado, pero la falta de oraci?n puede limitar a Dios. La oraci?n no puede obligar a Dios a hacer lo que ?l no quiere hacer. Sin embargo, muchas cosas que Dios quiere hacer no las puede hacer, porque el pueblo de Dios no coopera con Dios orando para que ?l pueda hacerlas. La falta de oraci?n pone restricciones a Dios y retrasa su obra. Si no tomamos la responsabilidad de la oraci?n, estamos impidiendo el cumplimiento de la voluntad de Dios.

8 En el universo hay tres voluntades: la voluntad de Dios, la voluntad de Satan?s y la voluntad del hombre. Dios no destruir? a Satan?s por s? mismo, sino que busca tener la voluntad del hombre unida a la suya, para, por medio de ?l, destruir a Satan?s. As? que, cada vez que oremos, necesitamos ver estos tres aspectos: a) A qui?n estamos orando (Dios); b) conocer a aquel por quien oramos (el hombre); y c) saber contra qui?n oramos (Satan?s). Nuestra oraci?n se dirige a Dios, a favor de los hombres, y contra Satan?s.

9 Cuando oramos conforme a la voluntad de Dios, nuestra oraci?n revolver? el infierno y afectar? a Satan?s. ?ste atacar? con la intenci?n de que nuestra oraci?n cese; o bien pone obst?culos para que la oraci?n sea detenida en los aires (Daniel 10:1-21). Por eso, debemos identificar sus tretas y clamar a Dios por venganza, pidi?ndole, seg?n sea el caso, que ?l lo maldiga (G?nesis 3:14), que lo haga callar (Marcos 1:25), que lo ate (Mateo 12:29), que deshaga sus obras (1 Juan 3RollEyes, que lo reprenda (Judas 9); que lo quite de delante de nosotros (Mateo 16:23); que nos libre de ?l (Mateo 6:13), y que lo averg?ence una vez m?s (Colosenses 2:15). Muchas veces ser? necesario arremeter con fuerza contra Satan?s, rechazando el hostigamiento permanente que realiza sobre nosotros.

10 Dios desea que muchos sacerdotes acompa?en al gran Sumo Sacerdote en su obra intercesora La m?s noble oraci?n es la que se hace a favor de otros, por lo que requiere de hombres que hayan sido ennoblecidos para realizarla. Hablar a los hombres acerca de Dios es una gran cosa, pero hablar a Dios acerca de los hombres es m?s grande a?n.

11 La oraci?n es la clave de todo ministerio cristiano. Lo que no hace el colegio, la teolog?a, los libros y la erudici?n lo hace la oraci?n en la formaci?n de un verdadero ministro. Un ministro que no empapa su mensaje en oraci?n puede complacer el intelecto, pero no producir? ning?n fruto espiritual perdurable.

12 La oraci?n no es un ejercicio para ser realizado descuidadamente y con premura. M?s vale no orar que orar a la r?pida, como un mero ejercicio para tranquilizar la conciencia. Mucho tiempo empleado con Dios es el secreto de toda oraci?n de ?xito.

13 Las m?s de las veces habr? la necesidad de sostener una oraci?n con perseverancia. Aunque la fe es primordial para recibir las cosas que pedimos, la paciencia es su complemento. Aprendamos a concederle tiempo a Dios. En esa espera se nos ir?n adhiriendo otros dones que ni siquiera hab?amos pedido.

14 La oraci?n no es s?lo la instancia para pedirle cosas a Dios o para agradecerle. Es tambi?n el tiempo que le concedemos a Dios para que nos transforme, y nos deje impregnados de divinidad.

15 Quienes no apartan tiempo para orar, no oran; y quien no acude a la c?mara secreta para estar a solas con Dios no orar? eficazmente (Mateo 6Helloween.

16 Hay oraciones generales y tambi?n oraciones espec?ficas. Hagamos oraciones generales, pero hagamos tambi?n oraciones espec?ficas. Hacer una oraci?n general cuando se requiere una oraci?n espec?fica es dejar muchos claros a Satan?s para que ?l nos ataque. Debemos cuidar todos los detalles de una cierta cosa y as? cerrar todo portillo al diablo.

17 Toda vez que sintamos una urgencia para orar, oremos, aunque no hayamos planeado de antemano hacerlo en ese momento. Esto indica que hay un asunto en la voluntad de Dios que requiere nuestra oraci?n. Si no oramos, sentiremos un ahogo interno y Dios no nos podr? ocupar; si oramos, la oraci?n ser? algo suave y gustoso, y Dios volver? a confiar en nuestra oraci?n. Si no sentimos jam?s esta urgencia, hemos perdido la comuni?n con Dios y ?l ya no puede usarnos en su trabajo.

18 Si la carga de oraci?n en el coraz?n se vuelve demasiado pesada y no podemos aliviarla con la mera oraci?n, entonces debemos ayunar. Al orar con ayuno, la carga se alivia y desaparece.

19 El principio de orar tres veces (Mateo 26:44); 2? Corintios 12RollEyes no significa necesariamente orar tres veces, sino orar sostenidamente las veces que sea necesario, hasta obtener una respuesta del Se?or. Cuando esto ocurre, la carga que la provoc? desaparece y alcanzamos la paz del Se?or tocante al asunto por el cual hemos orado.

20 Despu?s de orar, es preciso velar y observar cuidadosamente todos los cambios que se producen como resultado de nuestra oraci?n. Ello nos permitir? reorientar la oraci?n, redoblar su intensidad, o bien dar gracias por la respuesta, seg?n sea el caso.

21 Aparte de la oraci?n personal, est? la oraci?n colectiva, que es la oraci?n de la iglesia. En muchas cosas, la oraci?n personal es insuficiente; entonces se hace necesario que la iglesia ore. La porci?n de Cristo es m?s grande cuando los creyentes se re?nen en el nombre del Se?or que en cada individuo en particular.

22 Para la iglesia local, la oraci?n no es s?lo una opci?n, sino que es su trabajo m?s importante, su ministerio fundamental. Si falla en esto, no surtir? efecto lo mucho que pueda hacer.

23 Seg?n Mateo 18:18-20, la iglesia (representado en los ?dos o tres?) gobierna el cielo. Lo que ella decide, Dios lo hace. Esto es real cuando la iglesia local ha alcanzado una plena armon?a con el Esp?ritu Santo, de manera que all? se conoce y se expresa perfectamente la voluntad de Dios. Cuanto mayor sea la capacidad de oraci?n de la iglesia, m?s alcance tendr? la obra de Dios, y m?s expresi?n su voluntad. En la medida que la iglesia ore por grandes cosas, Dios podr? hacerlas.

24 La oraci?n de autoridad, a diferencia de las dem?s, va en una direcci?n opuesta, es decir, no de abajo hacia arriba, sino de arriba hacia abajo. Esto significa que el creyente se afirma en la posici?n celestial que Dios le ha dado en Cristo ?una posici?n de victoria? y utiliza la autoridad para atar y desatar, para resistir las obras de Satan?s ordenando que se cumpla lo que Dios ha ordenado, o bien para ordenar a los montes que se muevan (Marcos 11:23). Esta oraci?n no se dirige a Dios, sino desde el trono de Dios, donde el creyente est? sentado juntamente con Cristo.

Fuente: Aguas Vivas.
Transcrito por: Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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