VELAD LA MUERTE VIENE COMO LADRÓN
Tened el delantal puesto y las lámparas encendidas: sed como nombres
que esperan a que su señor vuelva de la boda para que, en cuanto llegue
y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos que el Señor al
venir encuentre despiertos: os aseguro que se pondrá el delantal, los
hará sentar a la mesa y les servirá uno a uno. Estad también vosotros
preparados, porque en el momento que no penséis vendrá el Hijo del
nombre (Le 12,35-46).
El Señ or viene, y se acaba el plazo con la muerte. En este pasaje Lucas reúne varias parábolas —la espera de la venida del Señor (Le 12,35-38); la incertidumbre de la hora de la llegada del Señor que vendrá como un ladrón (Le 12,39-40)—, y una enseñanza a los responsables y pastores de la comunidad para que sean servidores de sus hermanos en vez de obrar con autoritarismo injusto y abuso de poder. Obrando fielmente, todos estarán preparados para abrir la puerta, a fin de que pueda entrar el Señor que llega a servirles.
La forma de la espera de la muerte o venida del Señor es diferente para los mímanos:
• A unos les causa espanto, y viven toda su vida angustiados por la muerte.
• A otros (casi todos), la muerte, cuanto más tarde les venga, ¡mejor! Hasta el recuerdo de la muerte tratan de aparcarlo y esconderlo para que no ensombrezca la felicidad que buscan en esta vida.
• Otros esperan la muerte como una liberación. Su vida está tan llena de sufrimientos y calamidades que la esperan y la desean como una verdadera liberación y descanso.
• Unos pocos miran la muerte con calma y viven sabiendo que un día se van a presentar ante el Señor con una buena hoja de servicios.
• Un puñado de santos la desean ardientemente como paso obligado a la otra orilla, donde el Señor espera para decirnos: «Entra en el gozo de tu Señor».
Ven, muerte tan escondida
que no te siento venir,
para que el placer de morir
no me vuelva a dar la vida.
San Juan de la Cruz
Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero
que muero porque no muero.
Santa Teresa de Jesús
Fdo. Cristobal Aguilar.
