Lunes, 09 de agosto de 2010

PROFEC?AS OCULTAS DE LA V?RGEN DE LA SALETTE (SEGUNDA PARTE - CONCLUSI?N)

Bueno aqu? traemos una serie de profec?as (que no son muy conocidas) por ello parecen ocultas, aunque muchos no las conoc?an y ahora hemos visto el momento de sacarlas a la luz. Como el mismo Cristo dec?a, no hay nada -- oculto que no se ponga a la luz ? al candelero --. EL AUTOR DEL BLOG - NO TE VALLAS SIN LEERLAS.

16. El a?o 1865 se ver? la abominaci?n en los lugares santos; en los conventos, las flores de la Iglesia estar?n corrompidas y el demonio se har? como el rey de los corazones. Que los que est?n al frente de las comunidades religiosas vigelen a las personas que han de recibir, porque el demonio usar? de toda su malicia para introducir en las ?rdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los des?rdenes y el amor de los placeres carnales se extender?n por toda la tierra.

17. Francia, Italia, Espa?a e Inglaterra estar?n en guerra; la sangre correr? por las calles; el franc?s luchar? contra el franc?s, el italiano contra el italiano; en seguida habr? una guerra universal que ser? espantosa. Por alg?n tiempo Dios no se acordar? de Francia ni de Italia, porque el Evangelio de Jesucristo no es ya conocido. Los malvados desplegar?n toda su malicia; se matar?, se asesinar? mutuamente aun dentro de las casas.

18. Al primer golpe su espada fulminante las monta?as y la naturaleza entera temblar?n de espanto, porque los des?rdenes y los cr?menes de los hombres traspasan la b?veda de los cielos. Par?s ser? quemado y Marsella engullida.
Var?as grandes ciudades ser?n sacudidas y engullidas por terremotos. Se creer? que todo est? perdido. No se ver?n m?s que homicidios, no se oir? m?s que ruido de armas y blasfemias. Los justos sufrir?n mucho; sus oraciones, su penitencia y sus l?grimas subir?n hasta el cielo y todo el pueblo de Dios pedir? perd?n y misericordia e implorar? mi ayuda e intercesi?n. Entonces Jesucristo, por un acto de su justicia y de su gran misericordia con los justos, mandar? a sus ?ngeles que mueran todos sus enemigos. De golpe los perseguidores de la Iglesia de Jesucristo y todos los hombres dados al pecado perecer?n y la tierra quedar? como un desierto. Entonces se har? la paz, la reconciliaci?n de Dios con los hombres; Jesucristo ser? servido, adorado y glorificado; la caridad florecer? en todas partes. Los nuevos reyes ser?n el brazo derecho de la Santa Iglesia, que ser? fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio ser? predicado por todas partes y los hombres har?n grandes progresos en la fe, por que habr? unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivir?n en el temor de Dios.

19. Esta paz entre los hombres no ser? larga; 25 a?os de abundantes cosechas les har?n olvidar que los pecados de los hombres son la causa de todos los males que suceden en le tierra.

20. Un precursor del Anticristo, con sus tropas de muchas naciones, combatir? contra el verdadero Cristo, el ?nico Salvador del mundo; derramar? mucha sangre y pretender? aniquilar el culto de Dios para ser tenido como un dios.

21. La tierra ser? castigada con todo g?nero de plagas (adem?s de la peste y el hambre, que ser?n generales)*; habr? guerras, hasta la ?ltima que har?n los diez reyes del Anticristo, los cuales tendr?n todos un mismo plan, y ser?n los ?nicos que gobernar?n el mundo. Antes que esto suceda habr? una especie de falsa paz en el mundo; no se pensar? m?s que en divertirse; los malvados se entregar?n a toda clase de pecados; pero los hijos de la santo Iglesia, los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, crecer?n en el amor de Dios y en las virtudes que me son m?s queridas. ?Dichosas las almas humildes guiadas por el Esp?ritu Santo! Yo combatir? con ellas hasta que lleguen a la plenitud de la edad.

22. La naturaleza clama venganza contra los hombres y tiembla de espanto en espera de lo que debe suceder en la tierra encharcada de cr?menes. Temblad, tierra y vosotros, que hac?is profesi?n de servir a Jesucristo y que interiormente os ador?is a vosotros mismos, temblad; pues Dios va a entregaros a su anemigo, porque los lugares santos est?n en la corrupci?n; muchos conventos no son ya casa de Dios, sino pastizales de Asmodeo y de los suyos.

23. Durante ese tiempo nacer? el Anticristo, de una religiosa hebrea, de una falsa virgen, que tendr? comunicaci?n con la antigua serpiente, maestra de impureza. Su padre ser? obispo. Al nacer vomitar? blasfemias, tendr? dientes; en una palabra, ser? el demonio encarnado, lanzar? impurezas. Tendr? hermanos, que aunque no sean como ?l demonios encarnados, ser?n hijos del mal; a la edad de doce a?os llamar?n ya la atenci?n por las ruidosas victorias que alcanzar?n. Bien pronto estar? cada uno a la cabeza de los ej?rcitos, asistidos por legiones del infierno.

24. Se cambiar?n las estaciones. La tierra no producir? m?s que malos frutos. Los astros perder?n sus movimientos regulares. La luna no reflejar? m?s que una d?bil luz rojiza. El agua y el fuego causar?n en el globo terrestre movimientos convulsivos y horribles terremotos que tragar?n monta?as, ciudades (etc.)*

25. Roma perder? la fe y se convertir? en la sede del Anticristo.

26. Los demonios del aire, con el Anticristo, har?n grandes prodigios en la tierra y en los aires, y los hombres se pervertir?n m?s y m?s. Dios cuidar? de sus fieles servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio ser? predicado por todas partes, todos los pueblos y todas las naciones conocer?n la verdad.

27. Yo dirijo una apremiante llamada a la tierra; llamo a los verdaderos dic?pulos del Dios que vive y reina en los cielos; llamo a los verdaderos imitadores de Cristo hecho Hombre, el ?nico y verdadero Salvador de los hombres; llamo a mis hijos, a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi divino Hijo, los que llevo, por decirlo as?, en mis brazos, los que han vivido de mi esp?ritu; finalmente llamo a los ap?stoles de los ?ltimos tiempos, los fieles disc?pulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de s? mismos, en la pobreza y en la humildad, en el desprecio y en el silencio, en la oraci?n y en la mortificaci?n, en la castidad y en la uni?n con Dios, en el sufrimiento y desconocidos del mundo. Ya es hora que salgan y vengan a iluminar la tierra, Id y mostraos como mis hijos queridos, Yo estoy con vosotros y en vosotros con tal que vuestra fe sea la luz que os ilumine en esos d?as de infortunio. Que vuestro celo os haga hambrientos de la gloria de Dios y de la honra de Jesucristo. Pelead, hijos de la luz, vosotros, peque?o n?mero que ah? veis; pues he aqu? el tiempo de los tiempos, el fin de los fines.

28. La Iglesia ser? eclipsada, el mundo quedar? consternado. Pero he ah? a Enoc y El?as, llenos del Esp?ritu de Dios; predicar?n con la fuerza de Dios, y los hombres de buena voluntad creer?n en Dios, y muchas almas ser?n consoladas; har?n grandes prodigios por la virtud del Esp?ritu Santo y condenar?n los errores diab?licos del Anticristo.

29. ?Ay de los habitantes de la tierra! Habr? guerras sangrientas y hambres, pestes y enfermedades contagiosas; habr? lluvias de un granizo espantoso para los animales; tempestades que arruinar?n ciudades; terremotos que engullir?n pa?ses; se oir?n voces en el aire; los hombres se golpear?n la cabeza contra los muros; llamar?n a la muerte y, por otra parte, la muerte ser? su suplicio. Correr? la sangre por todas partes. ?Qui?n podr? resistir si Dios no disminuye el tiempo de la prueba? Por la sangre, las l?grimas y oraciones de los justos Dios se dejar? aplacar. Enoc y El?as ser?n muertos. Roma pagana desaparecer?; caer? fuego del cielo y consumir? tres ciudades; el universo entero ser? preso del terror, y muchos se dejar?n seducir por no haber adorado al verdadero Cristo, que viv?a entre ellos. Ha llegado el tiempo; el sol se oscurece; s?lo la fe vivir?.

30. He aqu? el tiempo: el abismo se abre. He aqu? el rey de los reyes de las tinieblas. He aqu? la best?a con sus s?bditos, llam?ndose el salvador del mundo. Se remontar? con orgullo por los aires para subir hasta el cielo; ser? sofocado por el soplo de San Miguel Arc?ngel. Caer?, y la tierra, que llevar? tres d?as en continuas evoluciones, abrir? su seno lleno de fuego: ser? hundido para siempre, con todos los suyos, en los abismos eternos del infierno.

31. Entonces el agua y el fuego purificar?n y consumir?n todas las obras del orgullo de los hombres y todo ser? renovado; Dios ser? servido y glorificado".

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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