EL AZUCAR Y SUS BENEFICIOS
Se ha extendido la creencia de que el consumo de azúcar produce hiperactividad en niños. Tras una exhaustiva revisión bibliográfica sobre este tema, los datos científicos con los que se cuenta en la actualidad no avalan tal suposición. Sí se ha demostrado que tras el consumo de azúcares el organismo libera endorfinas, sustancias que se relacionan con unos mayores niveles de relajación y bienestar físico y mental. Este fenómeno puede explicar que muchas personas consuman en exceso alimentos dulces porque sienten que les alivia el malestar y que les ayuda a combatir el abatimiento.
La función principal de los carbohidratos, entre ellos, la sacarosa, es ayudar en la generación de energía que el cuerpo humano necesita para que funcionen los diferentes órganos. El cerebro, por ejemplo, es responsable -a pesar de ser un órgano tan pequeño- del 20% del consumo energético y utiliza la glucosa como único substrato. Pero no sólo el cerebro necesita azúcar, todos los tejidos del organismo lo requieren y por ello se debe mantener de manera constante su nivel en sangre por encima del mínimo. Varias hormonas, entre ellas la insulina, trabajan rápidamente para regular el flujo de glucosa de la sangre (glucemia) y mantenerla estable. Si ésta desciende, la persona puede sufrir ciertos trastornos: debilidad, temblores, torpeza mental y hasta desmayos. El organismo se surte de glucosa de manera directa de los alimentos ricos en carbohidratos, como el azúcar, o de las reservas de glucógeno, que se almacenan en el hígado y en los músculos como fuente de energía de la que el cuerpo puede disponer fácil y rápidamente.
El azúcar moreno
En la actualidad, gran parte del azúcar que se vende como azúcar moreno es azúcar blanco al que se le añade extracto de melaza, que le proporciona un color y un sabor particular, y cantidades ínfimas de vitaminas y minerales, irrelevantes desde un punto de vista nutritivo. El auténtico azúcar moreno o integral se obtiene por cristalización del jugo de caña de azúcar sin procesar ni refinar, con la simple eliminación de las impurezas y la suciedad. Es un producto pesado en proporción al tamaño del envase, de color marrón oscuro y con apariencia apelmazada. En realidad y contrariamente a lo que se piensa, contiene pequeñas cantidades de sales minerales y vitaminas. Por tanto, la elección de uno u otro tipo de azúcar dependerá más del gusto personal y no tanto de unas virtudes nutricionales, en muchos casos, exageradas.
Fdo. Cristobal AGuilar.
