Domingo, 08 de agosto de 2010

LA IGLESIA Y LA COLONIZACI?N EUROPEA

El primer censo efectuado en Nueva Francia, o sea el actual Canad?, arroj?, en 1660, tres mil cuatrocientos dieciocho colonos. El n?mero creci? desde entonces, y cien a?os m?s tarde, cuando Canad? fue cedido a Inglaterra (1763), hab?a llegado a setenta mil. Pero t?ngase en cuenta que esta cifra incluye tambi?n a los colonos establecidos en Luisiana, nombre que entonces se daba a toda la cuenca del Misisip?. De todos modos, en esta regi?n entonces tan apartada se hab?an establecido muchos menos inmi?grantes que en el Canad?, aunque todav?a hoy una extensa serie de top?nimos a lo largo del Misisip? ?Prairie du Chien, Dubuque, Saint Louis, Florissant, Cape Girardeau, Nueva Orle?ns? perpet?an el recuerdo de la colonizaci?n francesa. Despu?s de 1763 ces? la inmigraci?n francesa, y con ella la llegada de nuevos cat?licos. En su lugar se produjo un desplazamiento de granjeros desde las colonias inglesas hacia el Canad?, cuya poblaci?n en 1784 fue estimada en ciento treinta mil almas.

Los primeros colonizadores ingleses se establecieron en Terra Nova en 1583. En 1765 la isla contaba quince mil moradores. En el continente, la primera inmigraci?n se hizo en 1607 en Virginia, despu?s del fracaso de dos intentos anteriores, realizados en 1585 y 1587. En aquella fecha se fund? Jamestown. Algo m?s tarde, en 1620, lleg? a Nueva Inglaterra la famosa expedici?n del ?Mayflower?. All? se fund? en 1630 Boston, que se convirti? en el puerto principal de la Norteam?rica inglesa, y sigui? si?ndolo durante todo el per?odo colonial, hasta que, a principios del siglo XIX fue superado por el de Filadelfia.

A partir de estos dos centros, Boston en el norte y Virginia en el sur, fueron ensanch?ndose las colonias inglesas, al principio separadas todav?a por Nueva Holanda (Nueva York). Hacia 1640 Nueva Inglaterra ten?a dieciocho mil colonizadores, en 1688 este n?mero hab?a subido a cincuenta y seis mil. M?s r?pido fue el crecimiento de las colonias del sur. En el a?o 1688 Virginia ten?a cincuenta mil colonos, Maryland veinticinco mil, y las regiones del centro, que entretanto se hab?an hecho tambi?n inglesas, Nueva York y Connecticut, ten?an juntas unas cuarenta mil almas. A fines del siglo XVII la poblaci?n de todas las colonias inglesas hab?a ya superado los doscientos mil.
En el siglo XVIII la inmigraci?n desde Inglaterra fue muy escasa, y para las tierras del Norte se detuvo casi por completo. Pero la poblaci?n aument? r?pidamente por crecimiento natural. Ya a mediados del siglo XVIII se hab?a rebasado el mill?n, y cuando la declaraci?n de independencia los Estados Unidos contaban con unos dos millones doscientos mil habitantes.

Completamente distinto es el cuadro que presenta la colonizaci?n de las regiones espa?olas. Los espa?oles no fueron, por lo regular, a Am?rica como colonizadores agr?colas, sino como funcionarios, soldados, comerciantes, y las m?s de las veces iban sin mujeres. Los pa?ses principales que ocuparon, M?jico y Per?, no estaban despoblados, sino que contaban con una poblaci?n afincada al suelo y que gozaba de una cultura relativamente elevada. Era, pues, inevitable que desde un principio se produjera una fuerte mezcla de razas.

La inmigraci?n desde la tierra madre espa?ola no fue nunca muy intensa. Espa?a no estaba superpoblada. A fines del siglo XVI no es probable que contara con m?s de diez millones de habitantes. La afirmaci?n tantas veces o?da de que Espa?a qued? agotada por efecto de una emigraci?n continuada, no puede ser cierta, al menos en estos t?rminos tan generales. Es verdad que la poblaci?n de Castilla disminuy? en el siglo XVII, pero en cambio aument? la de Arag?n y Catalu?a. Para el a?o 1723 se da para Espa?a la cifra de siete millones seiscientos mil habitantes (probablemente demasiado baja). El primer censo fidedigno, efectuado en 1787, alcanz? diez millones doscientos sesenta y ocho mil ciento cincuenta habitantes.

Tambi?n Inglaterra ten?a s?lo, a fines del siglo XVII, cinco millones de habitantes, y si contamos Escocia e Irlanda, unos siete millones, o sea algo menos que Espa?a. Pero mientras el distrito colonizado por los ingleses en Am?rica abarcaba apenas quinientos mil kil?metros cuadrados, los dominios espa?oles ya en el siglo XVI med?an cinco millones de kil?metros cuadrados, o sea diez veces m?s. Es curioso que Francia, que a fines del siglo XVIII era, con sus diecinueve millones, el m?s populoso de los estados europeos, enviara a Am?rica un n?mero relativamente tan peque?o de colonizadores.

La poblaci?n espa?ola en Am?rica se calculaba en 1574 en ciento cincuenta y dos mil. Cifras totales que incluyan en la medida de lo posible a los mestizos y a los indios, no aparecen hasta fines del siglo XVIII. El primer censo llevado a cabo en el virreinato de Nueva Espa?a-M?jico en 1793 arroj? cuatro millones cuatrocientos ochenta y tres mil quinientos sesenta y nueve habitantes, y el censo de 1794 en el virreinato del Per?, un mill?n setenta y seis mil novecientos noventa y siete. En el virreinato del Nueva Granada (Colombia y Venezuela) el censo realizado por este tiempo dio unos dos millones de habitantes.

De la regi?n del Plata no tenemos datos num?ricos, pero ?stos deber?an ser inferiores al mill?n, ya que en tiempos de la independencia la Argentina ten?a poco m?s de setecientos mil habitantes, y Uruguay s?lo setenta mil. Si a estas cifras sumamos las correspondientes a las Antillas espa?olas, relativamente populosas, y a las regiones muy poco densamente pobladas de Florida, Texas y California, obtendremos para el conjunto de los dominios espa?oles a fines del siglo XVIII una poblaci?n total de bastante m?s de diez millones, mientras que a la Norteam?rica inglesa le faltaba a?n mucho para alcanzar los tres millones de habitantes.

El tipo de colonizaci?n empleado en la Am?rica espa?ola era tambi?n muy distinto del practicado en el norte anglofranc?s. Los espa?oles se establec?an en ciudades, y formaban la capa superior culta. La agricultura estaba en manos de los indios. Mientras en el Norte hasta mediados del siglo XVIII apenas surgieron ciudades dignas de menci?n fuera de Boston y Quebec, en la Am?rica espa?ola ya en el siglo XVI florec?an un gran n?mero de centros urbanos que eran emporios del comercio, de la industria y de la cultura.

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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