Jueves, 05 de agosto de 2010

LA POSESI?N DEMONIACA EN EL NUEVO TESTAMENTO

Tengamos en cuenta que esto es real, mas real de lo que parece, cuando fuera de toda duda y una vez descartada que no se trata de una enfermedad mental (que las hay que parecen ser similares, como transtornos de personalidad) estemos seguros de que esta actuando un ser maligno sobre una persona en concreto. Tambi?n debemos tener en cuenta que de forma general el diablo no acude si previamente no se le llama, es decir puede tomar la decisi?n por si solo, pero si se le convoca de alguna forma mas pronto que tarde actuara, como por ejemplo: sesiones de Oiuja, esp?ritismo, ocultismo, m?ncias, etc... Haz lo que quieras, yo no te prohibo nada, pero se consecuente con las repercusiones que esto tendr? sobre t?. EL AUTOR DEL BLOG.

En el NT la posesi?n demon?aca va frecuentemente acompa?ada, o por lo menos es asimilada, a la enfermedad, porque ?sta, consecuencia del pecado (Mt 9,2), es otro indicio del dominio de Satan?s (Lc 13,18). Por consiguiente, los exorcismos del evangelio revisten a menudo la forma de curaciones (Mc 9,14-29), aunque hay casos de simples expulsiones (Mc 5,1-20) y de enfermedades que no presentan los rasgos de la posesi?n y que, a pesar de ello, son atribuidas a Satan?s (Lc 13,10-17). La mayor parte de los milagros de Jes?s son milagros de curaciones o milagros naturales. Los evangelios recuerdan s?lo cinco expulsiones de demonios, y distinguen a menudo claramente entre personas pose?das por los demonios y personas enfermas (Mt 4,23-25; Mc 1,32). Aunque en alg?n caso atribuyen a un esp?ritu lo que nosotros consideramos una epilepsia o una locura, no hay duda de que en muchos casos hablan de un exorcismo real de diablos reales.

?JES?S, EXORCISTA? - Expuls? Jes?s realmente demonios? Algunos estiman que se atuvo a la creencia popular. Sin embargo, los textos parecen indicar algo m?s. Parece que Jes?s comparte la fe de sus contempor?neos en la existencia y en la actividad de esp?ritus malos. Los relatos evang?licos de exorcismos incluyen a menudo algo m?s que una simple enfermedad. As? est? impl?cito en los signos no naturales de violencia (Mc 5,4-5; Lc 8,29) y en el conocimiento religioso manifestado por los demonios expulsados (Mc 1,24). El exorcismo es un tema importante en el NT. Adem?s, si la creencia en los demonios se hubiese basado en error religioso, parece que Jes?s hubiera debido corregirla. No obstante, es verdad que lo primario en el relato del NT es que Jes?s vence al poder del mal; la concepci?n materialista de tal poder, que se manifiesta en la acci?n de esp?ritus malos personales, es secundaria, aunque parece postulada por los textos interpretados en el contexto de la revelaci?n b?blica total. Explicar el poder de Jes?s sobre los demonios como debido a un pacto con ?stos constituye el pecado contra el Esp?ritu Santo, que no ser? perdonado (Mc 3,22-30).

Cuando los disc?pulos de Juan Bautista le preguntan a Jes?s: "?Eres t? el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?" (Le 7,19-20), Jes?s responde que sus curaciones y su anuncio de la buena nueva a los pobres son el signo de que ?l lo es para algunos. En otra parte, en el contexto del siervo paciente de Isa?as, la misi?n de Jes?s nuevamente se relaciona con la curaci?n de toda la persona en el cuerpo, en la mente, en la psique y en el esp?ritu. Jes?s realiza los exorcismos curando las enfermedades y dolencias de todo tipo, as? como la pecaminosidad y la ignorancia humana: "Ca?da la tarde, le presentaron muchos endemoniados y arroj? a los esp?ritus con su palabra y cur? a todos los que se hallaban mal, para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta Isa?as: El tom? nuestras flaquezas y carg? con nuestras enfermedades" (Mt 8,18-17).

EXORCISMO Y CURACI?N
Jes?s comprendi? que no basta nunca limitarse a exorcizar al diablo. Ense?? que hay que sustituir el poder demon?aco por un poder de hacer el bien y por una iluminaci?n interior del individuo; de lo contrario, la condici?n ?ltima de ?ste puede ser peor a?n que la primera (Mt 12,43-45). Por tanto, el exorcismo es s?lo el primer paso del proceso de la curaci?n; el esp?ritu. malo es arrojado fuera para sustituirlo por el Esp?ritu Santo.

El exorcismo

El exorcismo hay que verlo dentro de su aut?ntico contexto eclesial. No se trata de un ritual arcano y gn?stico, ni del dominio de una t?cnica, ni de la habilidad m?stica de un actor individual, semejante a un cham?n. El exorcista es el ministro de Cristo y de su iglesia; es Cristo que exorciza; es su poder, que subyuga y arroja el mal a trav?s de su ministro y de su cuerpo, la Iglesia. El exorcista debe estar autorizado por la Iglesia, porque ella es quien le capacita para realizar la obra de Cristo en nombre de Cristo. El realiza el exorcismo en compa??a de otros miembros de la Iglesia santa, que se unen a sus oraciones, recordando que donde est?n dos o tres unidos en nombre de Cristo, all? tienen la promesa de que Cristo mismo est? presente en medio de ellos de Manera particularmente eficaz. S?lo esta presencia curadora suya garantiza el ?xito del exorcismo.

EXORCISMO COMO ORACI?N - El exorcismo es una oraci?n dirigida a Dios a fin de que arroje o rechace a los demonios o a los esp?ritus malos de las personas, lugares o cosas que est?n o se consideran pose?das o infestadas por aquellos que est?n en peligro de convertirse en v?ctimas o instrumentos de su maldad2. En la realizaci?n de un exorcismo es la Iglesia la que ora a trav?s del instrumento del exorcista, de suerte que la eficacia del rito puede compararse a un sacramental. La fe y la integridad personal del exorcista, seg?n se desprende claramente de los mismos evangelios (Mc 3,14ss; cf Mt 10,1), desempe?an un importante papel en el buen ?xito, del exorcismo. Por eso la Iglesia es particularmente cauta al autorizar a los cl?rigos que han recibido el poder de exorcizar a poner en pr?ctica tal potestad. No hablamos aqu? obviamente de los exorcismos practicados durante el rito del bautismo, sino de los que parecen postulados por una posesi?n diab?lica veros?milmente aut?ntica.

EXORCISMO COMO SIGNO
La base de una teolog?a del exorcismo es el testimonio del NT sobre el conflicto entre Cristo y las fuerzas del mal y su victoria sobre ellas. Cristo mismo proclam? con las palabras y con los hechos tal victoria (cf Lc 11,20; Jn 12,31). Concedi? a los Doce la autoridad y el poder de arrojar a los demonios (Mc 3,14ss; cf Mt 10,1), y todos "los que creen" comparten tal poder (Mc 18,17; Lc 10,17-19). Un signo continuo de la redenci?n del hombre es la p?rdida del poder por parte de Satan?s (1 Jn 5,18). Tal era la convicci?n de los Padres, de Tertuliano, de Hilarlo de Poitiers, as? como de las escuelas medievales, incluido santo Tom?s de Aquino (S. Th. II-II, q. 90, a. 2).

EXORCISMO E IGLESIA
La Iglesia reconoce la posibilidad de la posesi?n diab?lica y regula el modo de tratarla. El c?digo de derecho can?nico permite a los ministros autorizados (exorcistas) realizar exorcismos solemnes no solamente en los fieles, sino tambi?n en no cat?licos y en excomulgados. El Ritual romano contiene un rito solemne para el exorcismo. Tal rito s?lo puede realizarse con permiso especial del Ordinario, el cual lo concede s?lo a sacerdotes insignes por la piedad y la prudencia. Esto supone que quienes reciben el poder de expulsar de los dem?s a los esp?ritus malos deben haber conseguido antes personalmente la victoria sobre sus tentaciones.

EXORCISMO Y PSICOLOG?A
Aunque la psiquiatr?a ha demostrado que la actividad del subconsciente explica muchos, por no decir la mayor parte, de los fen?menos anormales que las generaciones pasadas atribu?an a la actividad diab?lica, no pretende por ello explicar de manera completa tales fen?menos. Est? en condiciones de dar s?lo la explicaci?n psicol?gica. Aun suponiendo que tal explicaci?n sea la correcta en un determinado caso, se trata siempre de una explicaci?n dada dentro de los l?mites de la ciencia. No excluye de por s? la causalidad concomitante, que podr?a ser ejercida por elementos que no son objeto de la ciencia psiqui?trica.

Algunos de los que han trabajado con criminales dementes, aun aceptando como v?lida la explicaci?n que da el psiquiatra de un caso, permanecen abiertos a la posibilidad de lo diab?lico como causa concomitante, aunque no se la pueda establecer con certeza en alg?n caso particular. Por ejemplo, es posible admitir el punto de vista de que Satan?s es una indicaci?n del modo como la mente humana hace frente al problema del mal y, al mismo tiempo, creer que una criatura como Satan?s existe realmente.

CRITERIOS QUE JUSTIFICAN UN EXORCISMO
El Ritual romano invita al exorcista a no apresurarse a creer que se encuentra frente a una verdadera posesi?n diab?lica. Da algunas indicaciones referentes a los signos de la posesi?n, aunque est? claro que ninguno de ellos, tomado particularmente, es suficiente para este fin. Los principales signos son hablar una lengua desconocida, una fuerza f?sica extraordinaria y el conocimiento de cosas distantes o secretas. Junto a los signos de posesi?n, consistentes en facultades especiales del cuerpo y de la mente, hay que esperar tambi?n una atm?sfera general malsana, que a veces puede percibirse casi f?sicamente. Sir Ivone Kirkpatrick, en sus memorias relativas al tiempo transcurrido en la embajada de Berl?n (1937-1938), escribi? de Hitler: "Parec?a envuelto en un aura tan despiadada y perversa, que se ten?a una sensaci?n de opresi?n y casi de pesadilla cuando se sentaba uno con ?l en la misma habitaci?n". Y sigue diciendo que sinti? la necesidad de pedir no ser asignado como traductor durante uno de los ?ltimos encuentros que Chamberlain tuvo con Hitler, a causa de la repugnancia f?sica que sent?a`.

Seg?n Joseph Crehan, SJ, que ha estudiado con detalle el fen?meno de la posesi?n y que fue el observador cat?lico en la comisi?n sobre el exorcismo del obispo de Exeter, el diagn?stico resulta dif?cil cuando hay que hacerse un juicio basado en probabilidades convergentes. La costumbre de algunos te?logos de presentar una serie de fen?menos como si admitieran s?lo explicaciones alternas no vale, seg?n ?l, cuando se trata, en realidad, de situaciones que pueden admitir una u otra explicaci?n. As? decir que los exorcismos realizados por Cristo en los evangelios revelan el poder del amor de Dios de curar, es cierto; pero ?qu? revelan adem?s de eso? ?Es eso todo lo que intentan decirnos? An?logamente, no admitir la posibilidad de la posesi?n diab?lica por el hecho de haber en los asuntos humanos interferencias provenientes de las almas de los muertos, hombres o mujeres, pero no de esp?ritus malos, que jam?s han sido seres humanos, significa aplicar el esquema alternativo sin utilidad.

En los casos de pseudoposesi?n, el exorcismo puede efectivamente poner remedio a la creencia de la v?ctima de estar pose?da, pero puede tambi?n inducir a descuidar las precauciones y el tratamiento m?dico necesario.

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Fdo. Cristobal Aguilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 1:44  | Los Exorcismos
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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