Lunes, 26 de julio de 2010

LA EXISTENCIA REAL DEL DIABLO

Bueno de todos es sabido que basta echar un vistazo para saber que el mal esta presente y al orden del d?a en el mundo. Pero para nosotros los que creemos en una realidad que no es plausible a simple vista, tenemos las sagradas escrituras en donde se nos revela todo, veamos:

Existencia

He visto a Satan?s caer del cielo a manera del rel?mpago. Lc 10, 18.

Vosotros sois hijos del diablo [...]. El fue homicida desde el principio, no permaneci? en la verdad. Jn 8, 44.

Dios no perdon? a los ?ngeles que pecaron, sino que, amarrados con cadenas infernales, los precipit? al abismo donde son atormentados. 2 Pdr 2, 4.

A los ?ngeles que no conservaron su dignidad, sino que abandonaron su morada, los ech? (Dios) en el abismo tenebroso con cadenas eternas. Jud 6.

Apartaos de m?, malditos, al fuego eterno, que fue destinado para el diablo y sus angeles. Mt 25, 41.

Oposici?n entre Jes?s y el diablo.

Jesus fue conducido por el Esp?ritu al desierto para ser tentado por el diablo [...]. El diablo le dijo: Todas estas cosas te dar? si postr?ndote ante m? me adorares. Respondiole Jes?s: Ap?rtate de m?, Satan?s. Mt 4, 1-9; Mc 1, 12-13; Lc 4, 1-13.

El enemigo que sembr? la ciza?a es el diablo. Mt 13, 39.

Los escribas dec?an: Est? pose?do de Belceb?, y as? por arte del pr?ncipe de los demonios es como lanza los demonios. Mas les contestaba con estos s?miles: ?Como puede Satan?s arrojar al mismo Satan?s? Si un reino se divide no puede subsistir: Mc 3, 22-24; Mt 12, 24-32, Lc 11, 15-20.

Cur? (Jes?s) a muchas personas, afligidas de varias dolencias, y lanz? a muchos demonios, sin permitirles decir que sab?an qui?n era. Mc 1, 34.

Se?or, ten compasi?n de mi hijo, porque es lun?tico [...] y lo he presentado a tus disc?pulos y no han podido curarle. Jes?s dijo: Tra?dmelo ac?. Y Jes?s amenaz? al demonio y sali? del muchacho, que qued? curado. Mt 17, 14-17; Mc 9, 17-28; Lc 9, 38-44.

Los que creyeren lanzar?n los demonios en mi nombre. Mc 16, 17.

Se?or, hasta los demonios mismos se sujetan a nosotros por la virtud de tu nombre. Lc 10, 17.

Un hombre pose?do del esp?ritu inmundo exclamo diciendo: ?Qu? tenemos nosotros que ver contigo, oh Jes?s Nazareno? ?Has venido a perdernos? Mt 8, 29; Mc 1, 24; 5, 7; Lc 8, 28.

Ahora "el pr?ncipe de este mundo" va a ser lanzado fuera. Jn 12, 31.

?Que compa??a puede haber entre la luz y las tinieblas? ?qu? concordia entre Cristo y Belial? 2 Cor 6, 14-15.

Su actuaci?n sobre el hombre

Sed sobrios y vigilantes: porque vuestro enemigo el diablo anda girando como le?n rugiente alrededor de vosotros, en busca de presa que devorar. I Pdr 5, 8.

Quisimos pasar a visitaros y en particular yo, Pablo, lo he resuelto varias veces; pero Satan?s nos lo ha estropeado [...]. I Tes 2, 18.

Los que contradicen la verdad [...] est?n enredados en los lazos del diablo, que los tiene presos a su arbitrio. 2 Tim 2, 25-26.

Dijo tambi?n el Se?or: Sim?n, mira que Satan?s va tras de vosotros para zarandearos como el trigo. Mas yo he rogado por ti. Lc 22, 31 -32.

El que oye la palabra del reino y no para en ella su atenci?n, viene el mal esp?ritu y le arrebata aquello que se hab?a sembrado en su coraz?n. Mt 13, 19.

Se me ha dado el est?mulo de mi carne, un ?ngel de Satan?s para que me abofetee. 2 Cor 12, 7.

El mismo Satan?s se transforma en ?ngel de luz, as? no es mucho que sus ministros se transfiguren en ministros de justicia. 2 Cor 11, 14-15.

Satan?s se apodero de Judas, el cual fue a tratar con los pr?ncipes de los sacerdotes: Lc 22, 3-4; Jn 13, 17.

Temo que as? como la serpiente enga?? a Eva con su astucia, as? sean manchados vuestros esp?ritus. 2 Cor 11, 3.

Revest?os de toda la armadura de Dios, para poder contrarrestar las asechanzas del diablo, pues [...] nuestra pelea es contra los esp?ritus malignos. Efes 6, 11 - 12.

Si os enoj?is, no quer?is pecar [...]. No deis lugar al diablo. Efes 4, 26-27.

Estos son esp?ritus de demonios, que hacen prodigios y van a los reyes de la tierra para coaligarlos en batalla el gran d?a del Dios todopoderoso. Apoc 16, 14.

Satan?s saldr? de su prisi?n y enga?ar? a las naciones que hay sobre los cuatro ?ngulos del mundo. Apoc 20, 7.

Quien comete pecado, del diablo es; porque el diablo desde el momento de su ca?da continua pecando. Por eso vino el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. I Jn 3, 8.

Estad, pues, sujetos a Dios y resistid al diablo y huir? de vosotros. Sant 4, 7.

Fdo. Cristobal AGuilar.


Publicado por cristobalaguilar @ 2:13  | Los Demonios
Comentarios (0)  | Enviar
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti