Jueves, 15 de julio de 2010

LA V?RGEN MAR?A Y LA PROFEC?A DE SIMEON

?Sime?n... dijo a Mar?a, su madre: "Este est? puesto para que muchos en Israel caigan o se levanten, y para ser se?al de contradicci?n. Y a ti misma una espada te atravesar? el alma, a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones "? (Le 2,34-35).

?

Jos? y Mar?a fueron con Jes?s al templo de Jerusal?n para cumplir lo que mandaba la ley de Mois?s. Conforme al ?xodo (13,2.12-13), el primog?nito pertenec?a al Se?or y ten?a que ser rescatado por una ofrenda del padre; y seg?n el Lev?tico (12,28), cuarenta d?as despu?s del nacimiento, la madre ten?a que presentarse con su hijo en el templo para hacer un ritual de purificaci?n. As? lo hizo aquella santa familia. Sime?n y Ana los recibieron en el templo como representantes del pueblo de Israel. Sime?n, movido por el Esp?ritu Santo, profetiz? diciendo a Mar?a: ?Y a ti misma una espada te atravesara el alma?.

El arte ha representado el dolor, los siete dolores de Mar?a, con una o con siete espadas atravesando su coraz?n.

A Mar?a se le anuncia una profec?a directa, hecha en un lenguaje duro e hiriente, bajo el s?mbolo de la espada que, ya desde entonces, qued? clavada en el coraz?n de aquella joven y delicada madre. Se le anunciaba que su hijo ser?a incomprendido y perseguido por muchos, para luego terminar en una cruz como var?n de dolores. Es l?gico que el Cristo sufriente y crucificado tuviera una madre amorosa, doliente y compasiva. El gozo que Mar?a ten?a por el ni?o nacido en Bel?n se le cambi? en intenso y continuo dolor por todo lo que ella sab?a que le esperaba a su hijo. ??Mirad y ved si hay dolor como el m?o!?, dice la liturgia.

Mira a Mar?a, la madre sufriente de los siete dolores, y p?dele a la Se?ora saber vivir en paz y confiado con el dolor de la vida diaria.

Fdo. Cristobal Aguilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti