S?bado, 10 de julio de 2010

LA ESPA?A DEL CATOLICISMO - HISTORIA DE LA IGLESIA

Desde el retroceso de los ?rabes en el siglo XII y principios del XIII exist?an en la pen?nsula ib?rica cuatro reinos: Portugal (reino desde 1139), Castilla, Arag?n y, al nordeste, la peque?a Navarra. En Castilla y Arag?n reinaban en el siglo XV dos l?neas de la misma dinast?a: Enrique III (? 1406) era rey de Castilla, y su hermano Fernando (? 1416) lo era de Arag?n y Sicilia. La nieta de Enrique, Isabel, cas? en 1469 con el nieto de Fernando de Arag?n, Fernando II, y a partir de entonces quedaron unidos ambos reinos.

El ?ltimo resto del dominio moro, el reino de Granada, fue conquistado en 1492; en 1515 Navarra se junt? tambi?n a Castilla, de modo que la pen?nsula entera, con la ?nica excepci?n de Portugal, qued? unida en una sola monarqu?a.

Al mismo tiempo que la uni?n din?stica tuvo efecto la transformaci?n de un estado feudal de tipo medieval en un estado territorial administrado por una jerarqu?a de funcionarios. ?sta fue la obra de la extraordinaria pareja de soberanos Fernando e Isabel, que hicieron de Espa?a una gran potencia europea y la elevaron tambi?n a una gran potencia militar gracias a su Gran Capit?n, Gonzalo Fern?ndez de C?rdoba.

Fernando era un hombre tan falto de escr?pulos como los dem?s pr?ncipes del renacimiento, pero los superaba en dotes de gobernante; Isabel era una figura ideal, la mujer fuerte de la Escritura, educada en el humanismo, profundamente piadosa, virtuosa y de costumbres intachables. M?rito suyo fue que el auge pol?tico de Espa?a fuera de la mano con el religioso.

Dos grandes pr?ncipes de la Iglesia dirigieron uno despu?s de otro la vida eclesi?stica espa?ola. El primero fue don Pedro Gonz?lez de Mendoza, hijo del famoso poeta marqu?s de Santillana. En 1473 fue nombrado cardenal y canciller de Fernando e Isabel, en 1482 arzobispo de Toledo y primado de Espa?a. Fue un gran pastor de almas, compuso un catecismo y fund? muchas instituciones p?as y magn?ficos edificios religiosos. Era el tiempo del primer renacimiento espa?ol, conocido con el nombre de estilo plateresco por la finura de sus elementos decorativos.

A su muerte en 1495 Mendoza tuvo por sucesor al franciscano Jim?nez de Cisneros, confesor de Isabel, que a?n hab?a de superarle en importancia. Ante todo, Cisneros fue un gran promotor de los estudios. En 1500 fund? la universidad de Alcal?. En la ciencia b?blica es conocido como editor de la primera pol?glota (1514).

La preocupaci?n por mantener la unidad y la pureza de la fe lleg? algunas veces a la dureza. En el a?o 1492 fueron expulsados del territorio espa?ol los jud?os. Parte de ellos emigr? a los Pa?ses Bajos, y parte al Oriente, donde a?n hoy se encuentran jud?os que hablan espa?ol. Los jud?os y mahometanos que hab?an aceptado el bautismo, siguieron siendo vigilados con desconfianza por la Inquisici?n.

Si afortunados fueron Fernando e Isabel en las tareas pol?ticas de su largo reinado, les persigui? en cambio la desdicha en su vida de familia. De su descendencia s?lo dos hijas llegaron a la madurez. La m?s joven, Catalina, se cas?, para su desgracia, con Enrique VIII de Inglaterra; la mayor, heredera de la corona espa?ola, poco despu?s de su matrimonio con Felipe de Habsburgo, hijo del emperador Maximiliano, fue v?ctima de una incurable perturbaci?n mental.

Felipe muri? ya en 1506, y as?, a la muerte de Fernando el Cat?lico, ocurrida en 1516, el hijo de Juana la Loca y nieto del emperador, Carlos V, que entonces contaba diecis?is a?os, hered? las coronas de Castilla, Navarra, Arag?n, Sicilia y N?poles, y al morir Maximiliano tres a?os despu?s, recibi? tambi?n todos los dominios austriacos, m?s los Pa?ses Bajos y la corona imperial alemana.

Espa?a, que desde 1492 hab?a tambi?n adquirido amplias posesiones en Am?rica, se hab?a convertido en un imperio mundial. La cultura y las costumbres espa?olas imprimieron su sello especial a todo el siglo XVI europeo, desde el arte militar hasta la moda en el vestir y el ?ceremonial cortesano espa?ol?, el cual, empero, era de origen borgo??n y no hab?a entrado en Espa?a hasta Carlos V.

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A principios del siglo XVI la poblaci?n espa?ola deb?a ser de unos diez millones de almas, y parece que sigui? aumentando durante un tiempo a despecho de la emigraci?n a Am?rica, aunque la cifra de diecisiete millones que ?ltimamente se ha dado para fines del siglo XVI es probablemente exagerada. La floraci?n religiosa, iniciada bajo el gobierno de Fernando e Isabel, persisti? todav?a durante todo el siglo XVI.

La teolog?a espa?ola ocup? el lugar que en la Edad Media hab?a tenido Par?s. Fueron sobre todo los dominicos los que destacaron en este campo: Francisco de Vitoria (? 1546) y su disc?pulo Melchor Cano (? 1560), el fundador de aquella rama de la ciencia teol?gica que hoy llamamos teolog?a fundamental; Domingo de Soto (? 1560); Bartolom? de Medina (? 1581), fundador del sistema probabilista en la moral; finalmente el pugnaz Domingo B??ez (? 1604). Hacia fines del siglo los jesuitas pudieron presentar tambi?n importantes figuras: el discutido Luis Molina (? 1600), el agudo Gabriel V?zquez (? 1604) y el m?s famoso de todos, Francisco Su?rez (? 1617). Entre los escritores asc?ticos hay que nombrar el dominico Luis de Granada (? 1588) y el jesuita Alfonso Rodr?guez (? 1616).

Mas ante todo Espa?a era en aquel tiempo una tierra de santos. Estrellas de primera magnitud son, adem?s de san Ignacio de Loyola (? 1556) y san Francisco Javier (? 1552), los dos reformadores de la orden carmelita, santa Teresa de Jes?s (? 1582) y el doctor de la Iglesia san Juan de la Cruz (?1591). Junto a ellos se alinean los franciscanos san Pedro de Alc?ntara (? 1562) y san Pascual Bail?n (? 1592), el agustino santo Tom?s de Villanueva (? 1555, siendo arzobispo de Valencia), san Francisco de Borja, duque de Gand?a antes de su ingreso en la Compa??a de Jes?s (? 1572), el beato Juan de ?vila, ap?stol de Andaluc?a (? 1569).

Fdo. Cristobal Aguilar.


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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