PENSAMIENTOS ESPIRITUALES DE JUAN PABLO II SOBRE LA FELICIDAD - (PRIMERA PARTE)
Bueno aquí os traemos otro grupo de pensamientos y citas de este gran Papa, sobre la felicidad. EL AUTOR DEL BLOG.
Caminad al encuentro de Cristo: sólo Él es la solución a todos vuestros problemas.
Juan Pablo II
Amar a Dios sobre todas las cosas es además el secreto para
conseguir la felicidad incluso ya en esta vida. No busquéis la felicidad
en el placer, en la posesión de bienes materiales, en el afán de
dominio. Se es feliz por lo que se es, no por lo que se tiene: la
felicidad está en el corazón, está en amar, está en darse por el bien de
los demás sin esperar nada a cambio.
Si el hombre quiere encontrar el modo de saciar su sed de felicidad que le quema las entrañas, es hacia Cristo hacia donde debe orientar sus pasos.
Solamente si volvéis a Cristo, hallaréis paz para vuestras
conciencias perturbadas y reposo para vuestras almas angustiadas.
Cristo es el único que puede dar sentido a nuestra vida. En Él se encuentra la paz, la serenidad, la liberación completa, porque Él nos libera de la esclavitud radical, origen de todas las demás, que es el pecado, e inspira en los corazones el ansia de la auténtica libertad, que es el fruto de la gracia de Dios que sana y renueva lo más íntimo de la persona humana.
¿Hacia dónde va el hombre peregrino por el camino del mundo y
de la historia? Creo que, si prestásemos atención a las respuestas,
decididas o vacilantes, esperanzadas o dolorosas, que tales preguntas
suscitan en cada persona —no solamente en este país, sino también en
otras regiones de la tierra—, quedaríamos sorprendidos con la identidad
sustancial que hay entre ellas. Los caminos de los hombres son,
frecuentemente, muy diferentes entre sí, los objetivos inmediatos que se
proponen presentan normalmente características no sólo divergentes,
sino a veces hasta contrarias. Y sin embargo, la meta última hacia la
que todos indistintamente se dirigen es siempre la misma: todos buscan
la plena felicidad personal en el contexto de una verdadera comunión de
amor. Si tratarais de penetrar hasta en lo más profundo de vuestros
anhelos y de los anhelos de quienes pasan por vuestro lado,
descubriríais que es ésta la
aspiración común de todos, ésta la esperanza que, después de
los fracasos, resurge siempre en el corazón humano, de las cenizas de
toda desilusión.
Nuestro corazón busca la felicidad y quiere experimentarla en
un contexto de amor verdadero. Pues bien; el cristiano sabe que la
satisfacción auténtica de esta aspiración sólo se puede encontrar en
Dios, a cuya imagen el hombre fue creado. «Nos hiciste para Ti, y
nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti.» ——
Cuando Agustín, de vuelta de una tortuosa e inútil búsqueda de
la felicidad en toda clase de placer y de vanidad, escribía en la
primera página de sus Confesiones estas famosas palabras, no hacía sino
dar expresión a la exigencia esencial que surge de lo más profundo de
nuestro ser.
Fdo. Cristobal Aguilar.
