PENSAMIENTOS ESPIRITUALES DE JUAN PABLO II SOBRE LA VIRGEN (SEGUNDA PARTE)
Bueno os traemos la conclusión de estas citas ó pensamientos de Juan Pablo II sobre la Vírgen, que tanto defendio y amo en su pontificado, tanto que en su emblema papal aparecia la M de María y la consigna "totus tus" todos contigo. EL AUTOR DEL BLOG.
Esta mujer de fe, María de Nazaret, Madre de Dios, se nos ha dado por modelo en nuestra peregrinación de fe. De María aprendemos a rendirnos a la voluntad de Dios en todas las cosas. De María aprendemos a confiar también cuando parece haberse eclipsado toda esperanza. De María aprendemos a amar a Cristo, Hijo suyo e Hijo de Dios.
Si tenemos confianza en la Madre de Cristo, como la tuvieron los esposos de Cana de Galilea, podemos confiarle nuestras preocupaciones como lo hicieron ellos; y confiarle asimismo nuestras decisiones, las luchas interiores que acaso nos atormentan; podemos confiárselo todo a Ella, a la Virgen de la Confianza, a la Madre de nuestra entrega: «Yo me entrego a Ti; quiero dedicarme a Cristo, pero me confío a Ti como lo hicieron los esposos»; no fueron directamente a Cristo a pedirle un milagro, sino a María, confiaron a María sus preocupaciones y apuros. Claro está que al actuar así querían llegar a Cristo, querían provocar —por así decir— a Cristo y su poder mesiánico. Igualmente nosotros en nuestra vocación que es camino, camino espiritual hacia Cristo para ser de
Cristo, para ser alter Christus, también debemos acercarnos a esta Madre de nuestra entrega y darnos a Ella para entregarnos a Cristo, donarnos a Cristo, dedicarnos a Cristo.
No olvidéis que la Virgen ocupa, después de Cristo, el puesto más elevado y más cercano a nosotros, y que está unida con todos los hombres que necesitan de la salvación. Cuando esta madre buena vislumbra nuestros límites, se acerca para socorrernos antes de que pidamos ayuda.
«Haced lo que Él os diga.» En estas palabras, María expresa sobre todo el secreto más profundo de su vida. En estas palabras, está toda Ella. Su vida, de hecho, ha sido un «Sí» profundo al Señor. Un «Sí» lleno de gozo y confianza. María, llena de gracia, Virgen Inmaculada, ha vivido toda su existencia, completamente disponible a Dios, perfectamente en acuerdo con su voluntad, incluso en los momentos más difíciles, que alcanzaron su punto culminante en el monte Calvario, al pie de la cruz. Nunca ha retirado su «Sí», porque había entregado toda su vida en las manos de Dios: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Dirige tu mirada misericordiosa a quienes sufren. —
Permanece al lado de las víctimas de la violencia y el terror, y consuela a los que están de luto.
Que tu Hijo Jesús conforte y dé paz a todos los enfermos y moribundos, y fortalezca a quienes se dedican a su cuidado físico y espiritual.
Conduce a todos al reino de santidad, de verdad y de vida del Señor.
Tú, que dijiste libremente sí a Dios y te convertiste en la madre virgen de su único Hijo, permanece siempre al lado de tus hijos.
Fdo. Cristobal Aguilar.
