Lunes, 14 de junio de 2010

SALMOS PARA LA PROTECCIÓN Y LA DEFENSA

En esta ocasión os traigo tres salmos muy conocidos por su poder protector, tened en cuenta que debe de hacerse con gran fervor y pensando en que Dios nos escucha. Así mismo hay que realizarlo durante un largo periodo de tiempo (normalmente antes de 15 ó 20 días deberíamos de notar los efectos) , aunque si gozamos de buena relación con Dios es posible recibir la ayuda en el momento. Veamos pues:

 

Salmo 3

Señor, cuán numerosos son los que me atribulan!

Muchos se insurreccionan contra mí

Muchos son los que dicen de mí: no hay para él salvación en Dios.

Mas tú, Señor, eres mi fuerza. Gloria mía, que levantas mi cabeza.

Con mi voz clamé al Señor, y me escuchó sobre su Monte Santo.

Yo me acosté, y me dormí..

Me levanté, porque el Señor me sostiene.

No temeré los miles

Que en derredor acampan contra mí.

Levántate, Señor! Sálvame, Dios mío! 

Porque Tú golpeaste en la quijada a todos mis contrarios

Rompiste los dientes de los malos.

En el Señor está la Salvación.

Venga tu Bendición sobre tu pueblo!, Amén.

 

Salmo 139

 

Líbrame, Señor, del hombre malvado,

guárdame del varón violento:

De los que maquinan maldades en su corazón,

cada día suscitan contiendas.

Aguzan sus lenguas, como serpiente:

veneno de áspid debajo de sus labios.

 

Sálvame, Señor, de las manos del inicuo,

guárdame del varón violento:

Los que pretenden despeñar mis pasos,

soberbios, me esconden lazo.

Y tienden cuerdas como una red,

junto al camino me ponen celadas.

Digo al Señor: Tú eres mi Dios:

escucha, Señor, la voz de mi plegaria.

¡Señor Dios, poderoso amparo mío!

proteges mi cabeza en el día de la lucha.

 

No condesciendas, Señor, con los deseos del malvado,

no cumplas sus designios.

Levantan la cabeza los que me cercan;

caiga sobre ellos la malicia de sus labios.

Lluevan sobre ellos carbones encendidos:

arrójelos a la fosa porque no se levanten.

 

El varón deslenguado no durará en la tierra:

al varón violento de repente le alcanzarán desastres.

Se que el Señor devuelve su derecho al desvalido,

y hace justicia a los pobres.

Ciertamente, los justos alabarán tu Nombre,

los rectos habitarán en tu presencia. Amén.

 

Salmo 140 

Señor, a Ti clamo: socórreme prontamente;

escucha mi voz cuando a Ti clamo.

Suba a Ti mi oración como el incienso,

la elevación de mis manos

como el sacrificio vespertino.

 

Pon, Señor, guarda a mi boca,

centinela a la puerta de mis labios.

No inclines mi corazón a cosa mala,

A perpetrar impíamente delitos;

Ni con los varones que obran maldad

comeré jamás de sus opíparos manjares.

Hiérame el justo: esto es piedad;

repréndame; es óleo en la cabeza,

Que no lo rehusa mi cabeza;

mas siempre oraré en sus desgracias.

Deslizáronse junto a la rocas sus caudillos,

y oyeron cuán blandas eran mis palabras.

Como cuando uno surca y hiende la tierra,

se esparcieron sus huesos en las fauces del secpulcro.

 

Pues a Ti, Señor Dios, se vuelven mis ojos,

a Ti me refugio; no pierdas mi alma

Guárdame del lazo que me han puesto,

y de las celadas de los malhechores.

Caigan juntos en sus propias redes los impíos,

mientras yo salgo incólume. Amén.

 

Fdo. Cristobal Aguilar.

 

 


Publicado por cristobalaguilar @ 0:36  | Los Salmos
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