Lunes, 31 de mayo de 2010
PROFECÍAS Y VISIONES DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA - LIBRO 9 (CAPÍTULOS  43 AL 44)

Aquí os traigo el final del libro 9 de Santa Brígida en donde la Santa habla sobre el tema la limosna y cuanto la quiere Dios y como el Señor distribuye las necesidades económicas entre sus hijos a su tiempo. También hace algunas revelaciones sobre la santa. EL AUTOR DEL BLOG.

Importancia y fruto de la limosna hecha por Dios.

 

                   Capítulo 43

 

Como en cierta ocasión santa Brígida padeciera escasez en un viaje, por haber dado por honra de Dios el dinero que consigo tenía, hallándose en oración, se le apareció nuestro Señor Jesucristo, por cuyo amor estaba necesitada por socorrer a los extraños, y le dijo: Aunque el mundo sea mío, y pueda yo dar todas las cosas, sin embargo, me es más grato lo que se da por amor de Dios, y con mayor gusto dispongo de lo que me está consagrado. Ahora, pues, que por honra mía habéis invertido alegremente vuestros bienes, recibiréis por tanto de lo mío en el tiempo de vuestra necesidad.

 

Manda decir al Arzobispo de esta ciudad lo siguiente. Así como todas las iglesias son mías, del mismo modo son mías todas las limosnas. Da, pues, a mí y a mis amigos lo que es mío, porque aun cuando me es grato levantar los muros de las iglesias, me es igualmente grato ayudar a mis amigos necesitados, que por amor mío invirtieron sus bienes.

 

Acuérdate, que envié a casa de una pobre viuda a Elías, a quien antes había yo alimentado por medio de unos cuervos; y no porque en aquel tiempo no hubiese varios más ricos que aquella viuda, ni porque sin la viuda no podía yo tener sin sustento al Profeta, que se había pasado cuarenta días sin comer; sino que hice esto, porque quería probar la caridad de la viuda, para que fuese manifiesta a otros, cuya caridad conocía bien yo, Dios, que profundizo los corazones y el interior de las personas. Tú, pues, que eres padre y señor de la viuda, sirve con mis bienes a las viudas, pues aunque sin ti lo puedo todo, y tú sin mí nada, quiero no obstante contemplar por ahora tu caridad para con ellas.

 

 

Dios promete a santa Brígida que después de su muerte se ha de conocer cuán verdadero era su espíritu, y que muchos por su medio se volverán a Dios.

 

                   Capítulo 44

 

Hablaba santa Brígida a la divinidad, y decía: Oh dulcísimo Dios mío, cuando os dignáis visitar mi corazón, no pueden contenerse mis brazos sin abrazar mi pecho con la deífica dulzura de amor divino que entonces siento en mi corazón. Paréceme que estáis impreso en mi alma de tal modo, que verdaderamente seais su corazón y su médula, y todas sus entrañas, y así, me sois más querido que mi alma y mi cuerpo juntamente; feliz sería yo si hiciere lo que sea de vuestro agrado. Por tanto, amadísimo Señor, dadme auxilio y fuerzas para hacer en todo lo que sea para vuestra honra.

 

Y respondió Dios: Hija, como la cera se imprime por el sello, así tu alma se imprimirá por el Espíritu Santo, para que después de tu muerte digan muchos: Ya vemos que el Espiritu Santo estaba con ella. Y mi calor debe agregarse al tuyo, de modo que todos los que alli se acerquen, se calienten y queden alumbrados.

Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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