Seguimos hablando de los santos lugares, en este caso de Ain Karim el patio de esta Iglesia está limpio y cuidado
como todos los lugares atendidos por los Franciscanos. No faltan flores.
Y en el
muro de la derecha se encuentra materializado por el “Magnificat”,
escrita en
varios idiomas,
la oración que pronunció la Santísima Virgen al encontrarse con su prima
Santa
Isabel:
Y dijo María:
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Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.
Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.
Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como había anunciado a nuestros padres en favor de Abraham y de su linaje por los siglos (Lc 1,46-55).
En este lugar hay dos Iglesias superpuestas. Desde el patio se entra en la capilla inferior o cripta detrás del pórtico oriental. Los frescos representan el encuentro de María e Isabel, Zacarías ofreciendo incienso en el Templo de Jerusalén, y en la derecha, Isabel escondiendo al niño para librarla de la muerte decretada por Herodes.
A la izquierda de la entrada al patio, hay una escalera hasta la Iglesia superior. Está construida sobre la Iglesia cruzada. Los motivos del muro de la derecha representan, de adelante hacia atrás de la Iglesia, el Concilio de Éfeso donde se proclamó el dogma de la Maternidad Divina:
“Si alguno no confiesa que Dios es verdaderamente el Emmanuel, y que por eso la Santa Virgen es Madre de Dios, pues dio a luz según la carne al Verbo de Dios hecho carne sea anatema”.
Se encuentra también a “María Refugio nuestro haciendo de Mediadora en las Bodas de Caná, María Socorro de los Cristianos en la Batalla de Lepanto y Duns Scotto defendiendo la Inmaculada Concepción de la Virgen”.
El sacerdote Franciscano Duns Scotto ha escrito esta bellísima poesía:
“Si pues con eterno aviso
Dios quiso hacer cuanto pudo
y pudo hacer cuando quiso;
luego que sea es preciso
esta Virgen escogida
para Madre, preferida
en todo, siendo en su estado
concebida sin pecado
y con sangre redimida.
esta niña celestial
de los cielos escogida
es la sola concebida
sin pecado original”.
En la cripta de la Iglesia “de la Visitación” se conserva “un pozo y sobre la pared meridional una roca, que según los apócrifos, ocultó al niño Juan el Bautista, para librarle de la persecución de Herodes, el Grande al ordenar éste la degollación de los inocentes en Belén”.
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“La Iglesia superior (...) conmemora el encuentro de María e Isabel (...) La respuesta de María, el Magníficat, está reproducida en varias lenguas en la explanada
enfrente de la Basílica”.
Según Florentino Diez estos dos lugares, estas dos Iglesias recuerdan dos misterios, que se quieren resaltar igualmente; el nacimiento del Precursor de Salvador y la visita de María Santísima.
El Evangelista de la Santísima Virgen nos trae las citas, con las cuales podemos meditar sobre estos misterios bíblicos:
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Ain Karem |
San Lucas 1,5-25 |
Anuncio del nacimiento de San Juan Bautista. |
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San Lucas 1, 39-56 |
Visitación de María a Isabel: “MAGNIFICAT” |
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San Lucas 1, 57-80 |
Nacimiento de San Juan Bautista. “BENEDICTUS”. |
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“El nombre Jordán deriva de la raíz “yarad” “descender”, de ahí la expresión: “ha-yardén”, empleada 177 veces en la Biblia, equivaldría a “el que desciende”, desde la falda del Hermón, el Monte más alto de Medio Oriente, hasta las profundidades del Mar Muerto, que es el punto más bajo de la tierra”.
El Jordán es el Río Bíblico por excelencia. Está citado 179 veces en el Antiguo Testamento y solamente 15 veces en el Nuevo Testamento.
Es un Río Sagrado pues por allí pasaron los Patriarcas del Pueblo de Israel: Abraham y Jacob con sus familias cuando vinieron de Caldea, luego los descendientes del aquellos que fueron rescatados de Egipto, quienes fueron conducidos por Moisés y pasaron el río de la mano de Josué y Caleb.
Fdo. Cristobal Aguilar.
