Mi?rcoles, 19 de mayo de 2010
LA CIUDAD DE JERICÓ - LOS SANTOS LUGARES

Si leemos los evangelios nos daremos cuenta de que esta ciudad fué una donde el maestro también hizo el bién, veamos:

La ciudad de Jericó, dista de Jerusalén a sólo 34 kilómetros.

 

 “La ciudad más baja del mundo, situada a 250 metros bajo el nivel del mar y a 10 kilómetros, al norte del Mar Muerto, rodeada de campos cultivados y estanques de agua, tan azules como piedras preciosas engarzadas, en una joya. El manantial que ha convertido Jericó en un oasis, Ein-al-Sultan, esta relacionado con el profeta Eliseo, quien purificó el agua con sal a pedido de los habitantes de Jericó, como se dice en II Reyes (2,19-22)”.

             Jericó fue la primera ciudad sitiada, destruida, cuando los Israelitas comenzaron la conquista de la tierra Prometida, relatada por el Libro de Josué.

 

            A pesar de la maldición de Josué: ¡Maldito sea delante de Yahveh el hombre que se levante  y reconstruya esta ciudad (de JericóGui?o! (Jos 6,26), fue construida dos veces más, es cierto que no en el mismo lugar. La primera de ellas fue la “Jericó Hedoriana”, cuya vida fue corta, pues conoció su esplendor durante el períódo Asmoneo y Herodiano y fue destruida aproximadamente en el año 70 d.C. Esta segunda Jericó fue la que conoció Jesucristo en su vida terrena.

 

            “Las últimas exploraciones arqueológicas han puesto al descubierto un vasto complejo de canalizaciones para el agua de las alejadas fuentes (...) y los restos de los cinco acueductos que repartían por toda la ciudad a una y a otra parte del valle. Ahora se comprende el testimonio de Josefo cuando escribe que el valle estaba cubierto de estanques y jardines”. El Eclesiástico nos habla de los rosales en Jericó (Eclo 24,14).

 

            “Por los historiadores Estrobón, Plinio y Josefo sabemos que Jericó fue un gran centro comercial, productor y exportador de sustancias medicinales y aromáticas, particularmente bálsamo. Y fuentes talmúdicas añaden que existían en la ciudad una importante comunidad judía y gran números de sacerdotes”.

 

 

          La tercera Jericó nació durante el período bizantino.

 

            Jericó es la ciudad más baja de la tierra, a 370 metros bajo el nivel del mar y es la más antigua de las poblaciones actuales mencionadas en la Sagrada Biblia, y de las que se tiene noticia. Sin embargo, no se encuentra en el mismo lugar geográfico de aquella que fue destruida por el Pueblo Hebreo, cuando Josué inició la conquista de aquella tierra que Dios les había prometido a los patriarcas y a Moisés: He bajado para librarle de la mano de los egipcios y para subirle de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel, al país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jivitas y de los jebuseos (Ex 3,8).

 

            En el Antiguo Testamento se la denomina también: La ciudad de las Palmeras (Jue 3,13).

 

            El Verbo Encarnado tuvo que transitar por dicha ciudad varias veces por año, pues su actividad apostólica lo llevaba a predicar y realizar milagros en todo el territorio de Israel, y porque por ley debía subir tres veces al Templo de Jerusalén para cumplir el mandato de Dios.

Fdo. Cristobal Aguilar.
Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti