Jueves, 13 de mayo de 2010
EL APOCALÍPSIS - EL COMIENZO DEL FIN DEL INICIO NUEVO - PRIMERA PARTE

Como revelación que es en este artículo vamos a comenzar la primera parte del apocalípsis para recordatorio de los cristianos y gentiles además de iniciar lo que sera un análisis sobre el mismo en sendos artículos.

Revelación" es como se vierte al español el termino a-po-ka-ly-psis del texto griego. Para muchos hoy Apocalipsis es sinónimo de una detrucción mundial por guerra nuclear.  Según informes clerigos de ese sector " se han convencido de que el Armagedón no solo es inevitable, sino que también viene pronto, y que la batalla final entre las fuerzas del bien y del mal- de Dios y de Satanás- se desatará en la forma de un desastre nuclear".

Pero en realidad, ¿qué es un Apocalipsis? Aunque hay diccionarios que lo definen "situación o escena espantosa o tremenda", o "inminente cataclismo cosmico", la palabra griega a-po-ka-ly-psis significa fundamentalmente "quitar el velo" o "quitar la cubierta". Por eso, apropiadamente se da al ultimo libro de la Biblia el titulo "Una revelación". Aqui hallamos no solamente un mensaje fatalista de destruccón mundial sino un revelar de verdades divinas que deberian edificar en nuestro corazón una esperanza radiante y una fe inamovible.

Es verdad que en el último libro de la Biblia se dice que Armagedón es la "guerra del gran dia de Dios el Todopoderoso". (Revelación 16:14,16). Pero será muy diferente de una catástrofe nuclear. Tal catástrofe bélica pudiera significar la aniquilación de la vida en la tierra. Por el contrario, la Palabra de Dios nos hace felices con la garantia de que solo los inicuos opositores de Dios serán destruidos....por fuerzas controladas por Dios (Salmo37:9,10 ; 145:20).

Una gran muchedumbre de humanos de todas las naciones - sobrevivirá a la culminación del juicio divino en Armagedón. Cristo Jesús entonces pastoreará y guiará a estas personas a la vida eterna en una tierra paradisiaca.

Ap 1:1 LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró, enviándola por su ángel a Juan su siervo, Ap 1:2 El cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. Ap 1:3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca. Ap 1:4 Juan a las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono; Ap 1:5 Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, Ap 1:6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; a Él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén. Ap 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre Él. Así sea. Amén. Ap 1:8 Yo soy el Alpha y la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. Ap 1:9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Ap 1:10 Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, Ap 1:11 Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envía lo a las siete iglesias que están en Asia; a Efeso, y a Smirna, y a Pérgamo, y a Tiatira, y a Sardis, y a Filadelfia, y a Laodicea. Ap 1:12 Y me volví a ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, vi siete candeleros de oro; Ap 1:13 Y en medio de los siete candeleros, uno semejante al Hijo del hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por los pechos con una cinta de oro. Ap 1:14 Y su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve; y sus ojos como llama de fuego; Ap 1:15 Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. Ap 1:16 Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Ap 1:17 Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; Ap 1:18 Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte. Ap 1:19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas: Ap 1:20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.

(Continuará...)

Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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