S?bado, 08 de mayo de 2010
LA HORA DE LA MISERICORDIA DEL SEÑOR, LAS 3 DE LA TARDE

Ya hemos profundizado en esta devoción tan recomendable de la Divina Misericordia en el Blog, de hecho en Oraciones y mas concretamente en el Mes de Agosto (en artículos Anteriores del Blog) cuando comenzo la andadura de este Blog, publique un artículo de como rezar esta devoción junto con la del Rosario. También hemos publicado prácticamente completo el Diario de Sor Faustina.

De todas formas me parecio justo de nuevo recordar esta devoción y que implica para todos aquellos que ahora por primera vez visitais este Blog que quiere simplemente estar al servicio de los hermanos y del Nuestro Señor.

Recordemos pues esta interesante y recomendable devoción, devoción que dicho sea de paso solo lleva unos minutos y que debe hacerse a las 3 de la tarde.

“Mequeman las llamas de la Misericordia, deseo derramarlas sobre las almas, y las almas no quieren creer en mi bondad. Oh, qué dolor me dan cuando no quieren aceptarlas (...) Dile a lahumanidad doliente que se abrace a mi Corazón misericordioso y Yo la llenaréde paz”. “La humanidad no encontrará la paz hasta que no se dirija conconfianza a mi Misericordia”.

"De todas Mis llagas, como de arroyos, fluye la misericordia para las almas, pero la herida de Mi Corazón es la Fuente de la Misericordia sin límites, de esta fuente brotan todas las gracias para las almas".

“Elalma que confíe en mi Misericordia no perecerá, ya que todos sus asuntos son míos.El alma más feliz es la que confía en mi Misericordia, pues Yo mismo lacuido”.

"Proclama que ningún alma que ha invocado Mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión".

"Hija Mía, escribe que cuanto más grande es la miseria de un alma tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia e invita a todas las almas a confiar en el inconcebible abismo de Mi misericordia, porque deseo salvarlas a todas. En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia fue abierta de par en par por la lanza para todas las almas, no he excluido a ninguna".

"Que los más grandes pecadores pongan su confianza en Mi misericordia. Ellos más que nadie tienen derecho a confiar en el abismo de Mi misericordia. Hija Mía, escribe sobre Mi misericordia para las almas afligidas. Me deleitan las almas que recurren a Mi misericordia. A estas almas les concedo gracias por encima de lo que piden. No puedo castigar aún al pecador más grande si él suplica Mi compasión, sino que lo justifico en Mi insondable e impenetrable misericordia. Escribe: Antes de venir como juez justo abro de par en par la puerta de Mi misericordia. Quien no quiere pasar por la puerta de Mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de Mi justicia..."

“Yosoy el Amor y la Misericordia. Quien se acerque a Mí con confianza recibe migracia con tal sobreabundancia, que no la puede contener y la irradia sobre losotros”.

“Ningúnpecado, aunque sea un abismo de corrupción agotará mi Misericordia".

"Escribede Mi Misericordia. Di a las almas que es en el tribunal de la misericordia donde han de buscar consuelo; allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten incesantemente. Para obtener este milagro no hay que hacer una peregrinación lejana ni celebrar algunos ritos exteriores, sino que basta acercarse con fe a los pies de Mi representante y confesarle con fe su miseria y el milagro de la Misericordia de Dios se manifestará en toda su plenitud. Aunque un alma fuera como un cadáver descomponiéndose de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido. No es así para Dios. El milagro de la Divina Misericordia restaura a esa alma en toda su plenitud. Oh infelices que no disfrutan de este milagro de la Divina Misericordia; lo pedirán en vano cuando sea demasiado tarde".

“Porlos pecadores bajé a la tierra y derramé toda mi Sangre”.

"Diles a las almas, hija Mía, que les doy Mi misericordia como defensa, lucho por ellas Yo solo y soporto la justa ira de Mi Padre".

"Escribe: Soy santo, tres veces santo y siento aversión por el menor pecado. No puedo amar al alma manchada por un pecado, pero cuando se arrepiente, entonces Mi generosidad para ella no conoce límites. Mi misericordia la abraza y justifica. Persigo a los pecadores con Mi misericordia en todos sus caminos y Mi Corazón se alegra cuando ellos vuelven a Mí. Olvido las amarguras que dieron a beber a Mi Corazón y Me alegro de su retorno. Di a los pecadores que ninguno escapará de Mis manos. Si huyen de Mi Corazón misericordioso, caerán en mis manos justas. Di a los pecadores que siempre los espero, escucho atentamente el latir de sus corazones para saber cuándo latirán para Mí. Escribe que les hablo a través de los remordimientos de conciencia, a través de los fracasos y los sufrimientos, a través de las tormentas y los rayos, hablo con la voz de la Iglesia y si frustran todas Mis gracias, Me molesto con ellos dejándoles a sí mismos y les doy lo que desean".

“Los mayores pecadores podrían convertirse en grandes santos si confiaran en mi Misericordia. Encuentro mis delicias santificando a las almas. Los mayores pecadores tienen particular derecho a mi Misericordia. Es para Mí una alegría cuando acuden a mi Misericordia. Les colmo por encima de su esperanza”.

"Escribe, hija Mía, que para un alma arrepentida soy la misericordia misma. La más grande miseria de un alma no enciende Mi ira, sino que Mi Corazón siente una gran misericordia por ella".

“Dia mis Sacerdotes que los pecadores empedernidos se derretirán a causa de suspalabras, cuando hablen sobre mi insondable Misericordia y sobre la compasiónque mi Corazón tiene para con ellos”.

“Lasalmas que acudan al Tribunal de la Misericordia encontrarán los mássorprendentes milagros, pues cuando te acerques a confesar, debes saber que Yomismo te espero en el confesionario, oculto en el Sacerdote”.

“Yono puedo castigar al que confía en mi Misericordia. Castigo cuando se meobliga. Pero antes de venir como Juez el Día de la Justicia, Yo abro laspuertas de mi Amor y concedo el tiempo de la Misericordia”.

“Escribeesto para las almas afligidas: Cuando el alma ve y reconoce la gravedad de suspecados, cuando se descubre ante sus ojos todo el abismo de miseria en que ha caído,no se desespere sino que se arroje con confianza en los brazos de miMisericordia, como un niño entre los brazos de su madre amadísima”.

"Mi Corazón está colmado de gran misericordia para las almas y especialmente para los pobres pecadores. Oh, si pudieran comprender que Yo soy para ellas el mejor Padre, que para ellas de Mi Corazón ha brotado Sangre y Agua como de una fuente desbordante de misericordia; para ellas vivo en el tabernáculo; como Rey de Misericordia deseo colmar las almas de gracias, pero no quieren aceptarlas. Por lo menos tú ven a Mí lo más a menudo posible y toma estas gracias que ellas no quieren aceptar y con esto consolarás Mi Corazón. Oh, qué grande es la indiferencia de las almas por tanta bondad, por tantas pruebas de amor. Mi Corazón está recompensado solamente con ingratitud, con olvido por parte de las almas que viven en el mundo. Tienen tiempo para todo, solamente no tienen tiempo para venir a Mí a tomar las gracias".

"Oh, si los pecadores conocieran Mi misericordia no perecería un número tan grande de ellos. Diles a las almas pecadoras que no tengan miedo de acercarse a Mí, habla de Mi gran misericordia".

"La pérdida de cada alma me sumerge en una tristeza mortal. Tú siempre me consuelas cuando rezas por los pecadores. Tu oración que más me agrada es la oración por la conversión de los pecadores. Has de saber, hija Mía, que esta oración es siempre escuchada".

Jesús: "Hija Mía, ¿crees, quizá, que hayas escrito suficiente sobre Mi misericordia? Lo que has escrito es apenas una gotita frente a un océano. Yo soy el Amor y la Misericordia Misma; no existe miseria que pueda medirse con Mi misericordia, ni la miseria la agota, ya que desde el momento en que se da mi misericordia aumenta. El alma que confía en Mi misericordia es la más feliz porque Yo Mismo tengo cuidado de ella".

"Secretaria Mía, escribe que soy más generoso para los pecadores que para los justos. Por ellos he bajado a la tierra... por ellos he derramado Mi sangre; que no tengan miedo de acercarse a Mí, son los que más necesitan Mi misericordia".

"He abierto Mi Corazón como una Fuente viva de Misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella. Que se acerquen con gran confianza a este mar de misericordia. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en Mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con Mi paz divina".

"Diles a las almas que no pongan obstáculos en sus propios corazones a Mi misericordia que desea muchísimo obrar en ellos. Mi misericordia actúa en todos los corazones que le abren su puerta; tanto el pecador como el justo necesitan Mi misericordia. La conversión y la perseverancia son las gracias de Mi misericordia.

Que las almas que tienden a la perfección adoren especialmente Mi misericordia, porque la abundancia de gracias que les concedo proviene de Mi misericordia. Deseo que estas almas se distingan por una confianza sin límites en Mi misericordia. Yo Mismo me ocupo de la santificación de estas almas, les daré todo lo que sea necesario para su santidad. Las gracias de Mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son Mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias. Me alegro de que pidan mucho, porque Mi deseo es dar mucho, muchísimo. Me pongo triste, en cambio, si las almas piden poco, estrechan sus corazones".

"En el Antiguo Testamento enviaba a los profetas con truenos a Mi pueblo. Hoy te envío a ti a toda la humanidad con Mi misericordia. No quiero castigar a la humanidad doliente, sino que desea sanarla, abrazarla a Mi Corazón misericordioso. Hago uso de los castigos cuando me obligan a ello; Mi mano resiste a tomar la espada de la justicia. Antes del día de la justicia envío el día de la misericordia".

"Escribe sobre Mi bondad lo que te venga a la cabeza. Contesté: Pero, Señor, ¿si escribo demasiado? Y el Señor me respondió: Hija Mía, aunque hablaras todas las lenguas de los hombres y de los ángeles a la vez, no dirías demasiado, sino que glorificarías Mi bondad, Mi misericordia insondable, apenas en una pequeña parte".

"Escribe, hija Mía, que para un alma arrepentida soy la misericordia misma. La más grande miseria de un alma no enciende Mi ira, sino que Mi Corazón siente una gran misericordia por ella".

"Cuánto deseo la salvación de las almas. Mi queridísima secretaria, escribe que deseo derramar Mi vida divina en las almas humanas y santificarlas, con tal de que quieran acoger Mi gracia. Los más grandes pecadores llegarían a una gran santidad si confiaran en Mi misericordia. Mis entrañas están colmadas de misericordia que está derramada sobre todo lo que he creado. Mi deleite es obrar en el alma humana, llenarla de Mi misericordia y justificarla. Mi reino en la tierra es Mi vida en las almas de los hombres. Escribe, secretaria Mía, que el director de las almas lo soy Yo mismo directamente, mientras indirectamente las guío por medio de los sacerdotes y conduzco a cada una a la santidad por el camino que conozco solamente Yo".


ORACIÓN A LA DIVINA MISERICORDIA

“Es mi deseo que tengas un conocimiento más profundo del amor que quema Mi corazón, y tú entenderás esto, cuando medites en Mi Pasión. Pidan Mi Misericordia a favor de los pecadores, yo deseo su salvación. Cuando digas esta oración, con un corazón contrito y con fe por el bien de algún pecador, Yo le daré la gracia de la conversión. Esta es la oración:

“¡Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de Misericordia para nosotros, yo confío en Ti!”.


Promesasa los que propaguen esta devoción:

“Alas almas que propaguen la devoción a mi Misericordia, las protejo durante todasu vida como una madre cariñosa protege a su niño recién nacido y a la horade la muerte no seré para ellas Juez sino Salvador misericordioso”.

“Lasalmas que adoren mi Misericordia y propaguen la devoción a ella invitando aotras almas a confiar en mi Misericordia, no experimentarán terror en la horade la muerte. Mi Misericordia les dará amparo en este último combate”.


Condicionespara alcanzar gracias:

Confianza:“Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá”.

“Si tu confianza es grande, mi generosidad no tendrá límites”.

"Las almas que confían sin límites son Mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias".

"Oh, cuánto me hiere la desconfianza del alma. Esta alma reconoce que soy santo y justo, y no cree que Yo soy la Misericordia, no confía en Mi bondad. También los demonios admiran Mi justicia, pero no creen en Mi bondad".

"Proclama que la misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de Mis manos están coronadas por la misericordia".

"Todo lo que dices sobre Mi bondad es verdad y no hay expresiones suficientes para exaltar Mi bondad".

"Cuando un alma exalta Mi bondad, entonces Satanás tiembla y huye al fondo mismo del infierno".

"Escribe: Todo lo que existe está encerrado en las entrañas de Mi misericordia más profundamente que un niño en el seno de la madre. Cuán dolorosamente Me hiere la desconfianza en Mi bondad. Los pecados de desconfianza son los que Me hieren más penosamente".

“Deseoconceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi Misericordia”.

“Quese acerquen a ese mar de misericordia con gran confianza. Los pecadores obtendránla justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que hayadepositado su confianza en mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaréel alma con mi paz divina”.


Misericordia con el prójimo: “Siun alma no practica la misericordia de alguna manera, tampoco la alcanzará enel día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, noserían juzgadas, porque la misericordia anticiparía mi juicio”.

Recordemos que las obras de misericordia son las siguientes:

Espirituales: enseñar alque no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, consolar al triste, corregiral que yerra, perdonar las injurias, sufrir pacientemente los defectos ajenos,orar a Dios por vivos y difuntos.

Corporales: dar de comer al hambriento,dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada al peregrino, visitar alos enfermos, redimir al cautivo, enterrar a los muertos.

"Hija Mía, necesito sacrificios hechos por amor, porque sólo éstos tienen valor para Mí. Es grande la deuda del mundo contraída Conmigo, la pueden pagar las almas puras con sus sacrificios, practicando la misericordia espiritualmente".

La Misericordia divina es infinita, perola podemos limitar con nuestra falta de confianza en Dios o nuestra falta demisericordia con el prójimo.

¡Qué menos que un acto de misericordiahacia el prójimo cada día! Sea de obra, palabra o con la oración.


Cuadrode Jesús Misericordioso:

Jesús dijo a Sor Faustina: “Dibujaun cuadro según me estás viendo, con la invocación: “Jesús en Vos confío”.Quiero que se venere en el mundo entero”.

“Losdos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas... Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza.

Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios". 

“Yopreservaré las ciudades y casas en las cuales se encontrase esta imagen”.

“Prometoque el alma que venere esta imagen no perecerá. Prometo ya aquí en la tierrala victoria sobre los enemigos: sobre todo a la hora de la muerte. Yo mismo ladefenderé como a mi Gloria. Ofrezco a los hombresun recipiente con el que han de venir a la fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Vos confío”.

 Jesús promete la salvación eterna ygrandes gracias yprogresos en la santidad a los que le den culto por medio de estaimagen. En tu hogar y en tu cartera ponla en un lugar preferente.

"No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia".



Fiestade la Misericordia:

“Debecelebrarse el Domingo siguiente al de Pascua de Resurrección. Ese día, losSacerdotes deberán predicar a las almas mi infinita Misericordia”.

"A los sacerdotes que proclamen y alaben Mi misericordia, les daré una fuerza prodigiosa y ungiré sus palabras y sacudiré los corazones a los cuales hablen".

“Enese día estarán abiertas todas las Fuentes de mi Misericordia. Deseo que estaFestividad sea un refugio para todas las almas, pero sobre todo para lospecadores”.

"Hija Mía, di que esta Fiesta ha brotado de las entrañas de Mi misericordia para el consuelo del mundo entero".

“Elalma que acuda a la Confesión y que reciba la Sagrada Comunión, obtendrá laremisión total de sus culpas y del castigo... Que el alma no tema acercarse a Mí,aunque sus pecados sean como la grana”.

"Hija Mía, como te preparas en Mi presencia, así te confiesas ante Mí; el sacerdote es para Mí sólo una pantalla. No analices nunca de qué clase de sacerdote Me estoy valiendo y abre el alma al confesarte como lo harías Conmigo, y Yo llenaré tu alma con Mi luz"

“TodaComunión recibida con corazón limpio, tiende a restablecer, en aquel quecomulga, la inocencia inherente al Bautismo, puesto que el Misterio Eucarísticoes “fuente de toda gracia”.

"Deseo unirme a las almas humanas. Mi gran deleite es unirme con las almas. Has de saber, hija Mía, que cuando llego a un corazón humano en la Santa Comunión, tengo las manos llenas de toda clase de gracias y deseo dárselas al alma, pero las almas ni siquiera Me prestan atención, Me dejan solo y se ocupan de otras cosas. Oh, qué triste es para Mí que las almas no reconozcan al Amor. Me tratan como una cosa muerta".

Al sumergirme en la oración, fui trasladada en espíritu a la capilla y vi al Señor Jesús expuesto en la custodia; en lugar de la custodia veía el rostro glorioso del Señor y el Señor me dijo: "Lo que tú ves en realidad, estas almas lo ven a través de la fe. Oh, qué agradable es para Mí su gran fe. Ves que aparentemente no hay en Mí ninguna traza de vida, no obstante, en realidad ella existe en toda su plenitud y además encerrada en cada Hostia. Pero para que Yo pueda obrar en un alma, el alma debe tener fe. Oh, cuánto Me agrada la fe viva".

"Las almas mueren a pesar de Mi amarga Pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de Mi misericordia. Si no adoran Mi misericordia, morirán para siempre. Secretaria de Mi misericordia, escribe, habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia".


LaHora de la Misericordia:

Jesús llamó “La Hora de laMisericordia” a las 3 de la tarde, por ser la hora de su muerte: “A las 3 de la tarde implora mi Misericordia especialmente para lospecadores y, aunque sea por un momento, contempla mi Pasión; sobre todo elabandono en el momento de mi agonía. Esta es la hora de la gran Misericordiapara todo el mundo. En esta Hora no negaré nada al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión”.

"Son pocas las almas que contemplan Mi Pasión con verdadero sentimiento; a las almas que meditan devotamente Mi Pasión, les concedo el mayor número de gracias".

"Te recuerdo, hija Mía, que cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma. En esa hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia. Hija Mía, en esa hora procura rezar el Vía Crucis, en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Vía Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante. Exijo el culto a Mi misericordia de cada criatura, pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo más profundo".


Rosario o coronilla de la Misericordia:

El Señor le dedicó 14 revelaciones: “Porel rezo de este Rosario, me complace dar todo lo que me pidan. Quien lo rece,alcanzará gran Misericordia en la hora de su muerte. Aunque sea un pecadorempedernido, si reza este Rosario, aunque sea una sola vez, logrará la graciade mi infinita Misericordia”.

“Cuandolos pecadores recen este Rosario, llenaré sus almas de tranquilidad, y seráfeliz la hora de su muerte. No les afectará el temor. Mi Misericordia lesamparará en esta última lucha”.

“Defenderé como Mi gloria a cada alma que rece esta coronilla en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando cerca de un agonizante es rezada esta coronilla, se aplaca la ira divina y la insondable misericordia envuelve al alma y se conmueven las entrañas de Mi misericordia por la dolorosa Pasión de Mi Hijo"

"Cuando recen este Rosario al lado del moribundo, me pondré entre el Padre y el alma moribunda, no como justo Juez, sino como Redentor Misericordioso".

"A las almas que recen esta coronilla, Mi misericordia las envolverá en viday especialmente a la hora de la muerte".

"Hija mía, anima a las almas a rezar la coronilla que te he dado. A quienes recen esta coronilla, Me complazco en darles lo que Me pidan. Cuando la recen los pecadores empedernidos, colmaré sus almas de paz y la hora de su muerte será feliz".

“LosSacerdotes ofrezcan este Rosario a los pecadores, como el último socorro”.

"Oh, ¡qué enorme caudal de gracias derramaré sobre las almas que recen esta Coronilla. Las entrañas de mi Misericordia se enternecen por aquellos que rezan la Coronilla. Anota estas palabras, hija Mía, habla al mundo de Mi misericordia para que toda la humanidad conozca la infinita misericordia Mía. Es una señal de los últimos tiempos, después de ella vendrá el día de la justicia. Todavía queda tiempo, que recurran, pues, a la Fuente de Mi Misericordia, se beneficien de la Sangre y del Agua que brotó para ellos".

Dos casos aparecen en el Diario de Santa María Faustina que envuelven tormentas, #1731 y # 1791, y en ellos ella usa la Coronilla de la Divina Misericordia como un látigo poderoso:

“Hoy me despertó una gran tormenta, el viento estaba enfurecido y llovía como si hubiera un huracán, a cada rato caían rayos. Me puse a rogar que la tempestad no causara ningún daño; de repente oí estas palabras: Reza la coronilla que te he enseñado y la tempestad cesará. En seguida he comenzado a rezar la coronilla y ni siquiera la he terminado cuando el temporal ha cesado y oí estas palabras: A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi voluntad.” (1731)

“Cuando se acercaba una gran tormenta me puse a rezar la coronilla. De repente oí la voz de un ángel: no puedo acercarme con la tempestad, porque el resplandor que sale de su boca me rechaza a mí y a  la tormenta. Se quejaba el ángel con Dios. De súbito conocí lo mucho que habría de devastar con esa tempestad, pero conocí también que esa oración era agradable a Dios y lo potente que es la coronilla.” (1791)

Fue el 22 de mayo, cuando ocurrió el siguiente incidente y la Hermana Faustina lo anotó para mostrar el poder que Jesús mismo le atribuyó a la coronilla de la Divina Misericordia, que Él le enseñó:

“Hoy el calor es tan intenso que es difícil soportarlo. Todos estamos sedientos por la lluvia, y ella todavía no viene. Por muchos días el cielo ha estado nublado, pero no llueve. Cuando miro a las plantas, sedientas de agua, sentí mucha compasión y decidí rezar la coronilla, hasta que el Señor nos mandara lluvia. Antes de la cena, el cielo se cubrió de nubes, y una fuerte lluvia cayó sobre la tierra. Yo había estado rezando esta plegaria por tres horas sin cesar. Y el Señor me ha dado a conocer que a través de esta oración se puede obtener todo”. (1128)

Viernes 13 XI 1935. 

Por la tarde, estando yo en mi celda, vi al ángel, ejecutor de la ira de Dios.  Tenía una túnica clara, el rostro resplandeciente; una nube debajo de sus pies, de la nube salía rayos y relámpagos e iban a las manos y de su mano salían y alcanzaban la tierra.  Al ver esta señal de la ira divina que iba a castigar la tierra y especialmente cierto lugar, por justos motivos que no puedo nombrar, empecé a pedir al ángel que se contuviera por algún tiempo y el mundo haría penitencia.  Pero mi suplica era nada comparada con la ira de Dios.  En aquel momento vi a la Santísima Trinidad.  La grandeza de su Majestad me penetró profundamente y no me atreví a repetir la plegaria.  En aquel mismo instante sentí en mi alma la fuerza de la gracia de Jesús que mora en mi alma; al darme cuenta de esta gracia, en el mismo momento fui raptada delante del trono de Dios.  Oh, que grande es el Señor y Dios nuestro e inconcebible su santidad.  No trataré de describir esta grandeza porque dentro de poco la veremos todos, tal como es.  Me puse a rogar a Dios por el mundo con las palabras que oí dentro de mi. 

403Cuando así rezaba, vi la impotencia del ángel que no podía cumplir el justo castigo que correspondía por los pecados.  Nunca antes había rogado con tal potencia interior como entonces.  Las palabras con las cuales suplicaba a Dios son las siguientes:  Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, por nuestros pecados y los del mundo entero.  Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros.

 

404A la mañana siguiente, cuando entré en nuestra capilla, oí esta voz interior:  Cuantas veces entres en la capilla reza en seguida esta oración que te enseñé ayer.  Cuando recé esta plegaria, oí en el alma estas palabras:  Esta oración es para aplacar Mi ira, la rezarás durante nueve días con un rosario común, de modo siguiente:  primero rezarás una vez el Padre nuestro y el Ave Maria y el Credo, después, en las cuentas correspondientes al Padre nuestro, dirás las siguientes palabras:  Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero; en las cuentas del Ave Maria, dirás las siguientes palabras:  Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.  Para terminar, dirás tres veces estas palabras:  Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.


PRÁCTICA DEL ROSARIO O CORONILLA DE LA MISERICORDIA:

Se reza con un rosario común.

Cada día reza un Padrenuestro, Avemaríay Credo, y luego con las cuentas del Santo Rosario:

Reza 5 decenas. Comienza cada decena así:

“PadreEterno, yo te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimoHijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación por nuestros pecados y losdel mundo entero”.

Sigue e implora al Padre Eterno 10veces, en cada decena: “Por su dolorosaPasión, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero”.

Al final, repite 3 veces:

“SantoDios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten Misericordia de nosotros y del mundoentero”.

Y después, es bueno terminar con unaSalve a la Virgen.


Novenade la Misericordia:

 

Jesús quiere que la Fiesta de laMisericordia vaya precedida de una novena, que puede hacerse con el Rosario dela Misericordia. Comienza el Viernes Santo. “En esta novena concederé a las almas toda clase de gracias”.Esuna promesa sin restricciones...

ViernesSanto, 26 de marzo de 1937, en Pradnik.

“Jesúsme ordena hacer una novena, que anteceda a la Fiesta de la Misericordia y quedebo comenzarla hoy, por la conversión del mundo entero y para dar a conocer laMisericordia de Dios”. “Deseo que miscriaturas tengan confianza en Mí”. (III, 16).

Cracovia,agosto 1937.(III, 57 a 65).

Novenaa la Misericordia Divina, que Jesús me ordenó escribir y hacer como preparaciónde la Fiesta de la Misericordia, para empezar el Viernes Santo.

“Deseoque durante esos nueve días traigas a las almas al manantial de mi Misericordiapara que así encuentren la fortaleza, el consuelo y todas las gracias quenecesiten para hacer frente a las dificultades de la vida, especialmente en lahora de la muerte.

Cadadía traerás a mi Corazón a un grupo diferente de almas y las introducirás enla inmensidad de mi Misericordia, y Yo, a todas esas almas las conduciré a lacasa de mi Padre”.

Yocontesté: Jesús, no sé cómo hacer esta novena, ni a qué almas conducirprimero a tu Misericordiosísimo Corazón. Jesús, me contestó que Él, cada día,me haría saber a qué almas debía introducir en su Corazón. (III, 57).

NOVENA

PRIMERDÍA

“Hoytráeme a toda la Humanidad, especialmente a todos los pecadores y sumérgelosen la inmensidad de mi Misericordia. De esta forma me consolarás de la amargatristeza en que me sume la pérdida de las almas”.

MisericordiosísimoJesús, cuya inclinación natural es la de tener compasión de nosotros yperdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tuBondad infinita. Acógenos en la morada de tu Corazón Misericordiosísimo y nopermitas que salgamos jamás de Él. Te lo pedimos por el amor que te une alPadre y al Espíritu Santo.

PadreEterno, vuelve tu mirada misericordiosa hacia toda la Humanidad y en especialhacia los pobres pecadores, encerrándolos en el Misericordiosísimo Corazón deJesús y, por los méritos de su dolorosa Pasión, muéstranos tu Misericordia,para que alabemos la omnipotencia de tu Misericordia, por los siglos de lossiglos. Amén. (III, 57-58).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

SEGUNDODÍA

“Hoytráeme a las almas de los sacerdotes y religiosos y sumérgelas en miinsondable Misericordia. Fueron ellas las que me dieron fortaleza para soportarlas amarguras de mi Pasión. A través de ellas, como a través de canales, miMisericordia fluye hacia la Humanidad”.

MisericordiosísimoJesús, de quien procede todo bien, multiplica tus gracias sobre las almasconsagradas a tu servicio, para que puedan hacer obras dignas de misericordia; yque todos los que las vean, glorifiquen al Padre de Misericordia que está en elCielo.

PadreEterno, mira con misericordia al grupo elegido de tu Viña, las almas de lossacerdotes y religiosos, dótalas con la fortaleza de tus Bendiciones y por elamor del Corazón de tu Hijo, al cual están unidas, concédeles el poder de tuLuz, para que puedan guiar a otros por el camino de la Salvación y con una solavoz canten alabanzas a tu Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.(III, 58-59).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

TERCERDÍA

“Hoytráeme a todas las almas devotas y fieles y sumérgelas en el gran océano demi Misericordia. Ellas me confortaron a lo largo del Vía Crucis y fueron unagota de consuelo en medio de un mar de amargura”.

MisericordiosísimoJesús, que desde el tesoro de tu Misericordia, distribuyes tus gracias araudales entre todos y cada uno de nosotros. Acógenos en el seno de tu muycompasivo Corazón y no permitas que salgamos nunca de Él. Te imploramos estagracia en virtud del más excelso amor; aquel con el que tu Corazón arde por elPadre Celestial.

PadreEterno, vuelve tus ojos misericordiosos hacia las almas fieles, que guardan ellegado de Tu Hijo. Y por los méritos y dolores de su Pasión, concédeles tubendición y tenlas siempre bajo tu tutela. Que nunca claudique su amor opierdan el tesoro de nuestra santa Fe, sino que, con todo el ejército de Ángelesy Santos, glorifiquen tu infinita Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén.(III, 59).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

CUARTODÍA

“Hoytráeme a los que no creen en Mí y a los que todavía no me conocen. Pensaba enellos durante las angustias de mi Pasión, y su futuro fervor sirvió deconsuelo a mi Corazón. Sumérgelos en la inmensidad de mi Misericordia”.

MisericordiosísimoJesús, Tú que eres la Luz del género humano, recibe en la morada de tu Corazónlleno de compasión, a las almas de aquellos que todavía no creen en Ti, o queno te conocen. Que los rayos de tu Gracia las ilumine para que también, unidasa nosotros, ensalcen tu maravillosa Misericordia; y no las dejes salir de lamorada de tu Corazón desbordante de piedad.

PadreEterno, vuelve tu piadosa mirada hacia las almas de aquellos que no creen en tuHijo, y hacia las de aquellos que todavía no te conocen, pero que estánpresentes en el muy compasivo Corazón de Jesús. Aproxímalas a la luz delEvangelio. Estas almas desconocen la gran felicidad que es amarte. Concédelesque también ellas ensalcen la generosidad de tu Misericordia, por los siglos delos siglos. Amén. (III, 60).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

QUINTODÍA

“Hoytráeme a las almas de nuestros hermanos separados y sumérgelas en lainmensidad de mi Misericordia. Ellas durante las angustias de mi Pasióndesgarraron mi Cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. A medida que sereincorporan a ella, mis heridas cicatrizan, y de esta forma sirven de bálsamoa mi Pasión”.

MisericordiosísimoJesús, que eres la Bondad misma, no niegues la Luz a aquellos que te buscan.Recibe en el seno de tu Corazón, desbordante de piedad, a las almas de nuestroshermanos separados. Encamínalas, con la ayuda de tu Luz, hacia la unidad de laIglesia, y no las dejes marchar de la morada de tu muy compasivo Corazón, quees todo amor; haz que también ellas lleguen a glorificar la generosidad de tuMisericordia.

PadreEterno, vuelve tu mirada misericordiosa hacia las almas de nuestros hermanosseparados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado tusbendiciones y abusado de tus gracias, manteniéndose obstinadamente en el error.También ellas están acogidas en el Corazón misericordioso de Jesús; no miressus errores sino el Amor de tu Hijo y los dolores que para su provecho sufrió yaceptó por ellas durante su Pasión y haz que también ellas glorifiquen tugran Misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (III, 60-61).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

SEXTODÍA

“Hoytráeme a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños ysumérgelas en mi Misericordia. Estas almas son las más parecidas a mi Corazón.Ellas me proporcionaron fortaleza durante mi amarga Agonía, ya que las veíacomo ángeles terrenales, velando junto a mis Altares. Derramo sobre ellas untorrente de gracias porque sólo el alma humilde es capaz de recibir mi Gracia.Es a las almas humildes a las que concedo mi Confianza”.

MisericordiosísimoJesús, que dijiste: “Aprended de Mí,que soy manso y humilde de Corazón”. Acoge en el seno de tu Corazóndesbordante de piedad, a todas las almas mansas y humildes, y a las de los niñospequeños. Estas almas son la delicia de las regiones celestiales y laspreferidas del Padre Eterno, que muy particularmente se recrea en ellas. Soncomo un ramillete de florecillas que despiden su perfume ante el trono de Dios yel mismo Dios se embriaga con su fragancia. Ellas encuentran abrigo perenne entu Piadosísimo Corazón, Oh, Jesús, y entonan incesantemente himnos de amor yde gloria.

PadreEterno, vuelve tu mirada llena de Misericordia hacia las almas mansas, hacia lasalmas humildes y hacia las almas de los niños pequeños acurrucadas en el senodel Corazón de Jesús rebosante de piedad. Estas almas son las que se asemejanmás a tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra hasta alcanzar tu Trono,Señor y Padre de Misericordia y Bondad suprema. Te suplico, bendigas a toda laHumanidad, por el amor que te inspiran estas almas y el gozo que teproporcionan, para lograr que todas las almas entonen a la vez, las alabanzasque se merece tu Misericordia, por los siglos de los siglos. Amén. (III,61-62).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

SÉPTIMODÍA

“Hoytráeme a las almas que espacialmente veneran y glorifican mi Misericordia y sumérgelasen mi Misericordia. Estas almas compartieron los sufrimientos de mi Pasión ypenetraron en mi espíritu más profundamente que ninguna otra. Son vivo reflejode mi compasivo Corazón y brillarán con esplendor especial en la vida futura.Ninguna de ellas sufrirá el tormento del fuego del infierno, porque lasdefenderé con particular empeño a la hora de la muerte”.

MisericordiosísimoJesús, cuyo Corazón es el Amor mismo, acoge en el seno de tu PiadosísimoCorazón a las almas de aquellos que de una manera especial alaban y honran lagrandeza de tu Misericordia. Dótalas con el poder de Dios y en medio de lasdificultades y aflicciones, haz que sigan adelante, confiadas en tuMisericordia; y unidas a Ti, Oh, Jesús, carguen sobre sus hombros el peso detoda la Humanidad; y por ello no serán juzgadas con severidad, sino que tuMisericordia las protegerá especialmente cuando llegue la hora de la muerte.

PadreEterno, vuelve tu mirada hacia las almas que alaban y honran tu supremoatributo, la Misericordia infinita, y que están protegidas dentro del muycompasivo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manosestán rebosantes de obras de misericordia, y sus corazones, desbordantes dealegría, entonan cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Señor, exaltando tuMisericordia. Te lo suplico, Señor: Muéstrales tu Misericordia, de acuerdo conla esperanza y confianza que en Ti depositan. Que se cumpla en ellas la promesahecha por Jesús: “A las almas queveneren mi infinita Misericordia, las protegeré durante toda su vida, como a mipropia Gloria, y muy especialmente en la hora de la muerte”.(III, 62-63).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

OCTAVODÍA

“Hoytráeme a las almas que están detenidas en el Purgatorio y sumérgelas en lasprofundidades de mi Misericordia. Que mi Sangre, cayendo a chorros, apacigüelas llamas en que se abrasan. Todas estas almas me son muy queridas. Ellascumplen el castigo que se debe a mi Justicia. En tu poder está socorrerlas.Saca todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas por ellas. ¡Oh!,si supieras qué tormentos padecen, ofrecerías continuamente por ellas el óbolode tus oraciones y así saldarías las deudas que ellas tienen con miJusticia”.

MisericordiosísimoJesús, que exclamaste: ¡misericordia!, introduzco ahora en el seno de tu Corazón,desbordante de Misericordia, las almas del Purgatorio, almas que tanto apreciaspero que, no obstante, han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Aguaque brotó de tu Corazón, apague las llamas purificadoras, para que, tambiénallí, el poder de tu Misericordia sea glorificado.

PadreEterno, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el Purgatorioy que Jesús acoge en su Corazón desbordante de compasión. Te suplico, por ladolorosa Pasión que sufrió tu Hijo, y por toda la amargura que anegó suSacratísima Alma, que te muestres misericordioso con las almas que se hallanbajo tu mirada justiciera. No las mires de otro modo, sino sólo a través delas Llagas de Jesús, tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que tuBondad y Compasión son infinitas. Amén. (III, 63-64).

ROSARIODE LA MISERICORDIA.

NOVENODÍA

“Hoytráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de mi Misericordia. Estasalmas, son las que más dolorosamente hieren mi Corazón. Por su tibieza eindiferencia mi Alma sintió una inmensa repugnancia en el Huerto de los Olivos.Ellas fueron las que me hicieron gritar: “Padre, si es posible, aparta de Míeste cáliz”. Para ellas, la última esperanza de salvación será el recurrira mi Misericordia”.

PiadosísimoJesús, a Ti que eres la Piedad misma, hoy te traigo al seno de tu compasivoCorazón a las almas enfermas de tibieza.

Queestas almas heladas, que se parecen a cadáveres y que te llenan de repugnancia,se calienten con el fuego de tu puro Amor. ¡Oh, Jesús!, todo compasión,ejerce la omnipotencia de tu Misericordia, y atráelas a Ti, que eres llama deAmor puro y comunícales el fuego de tu divino Amor, porque Tú todo lo puedes.

PadreEterno, mira con ojos misericordiosos a las almas tibias que, a pesar de todo,Jesús cobija en el seno de su Corazón todo Misericordia. Padre deMisericordia, te ruego, por los sufrimientos que padeció tu Hijo, y por sustres largas horas de Agonía en la Cruz: que ellas también glorifiquen el marsin fondo de tu Misericordia. Amén. (III, 64-65).

ROSARIO DE LA MISERICORDIA.


Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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