Jueves, 22 de abril de 2010
EL DOGMA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD - DOGMAS DE LA IGLESIA

La Trinidad es la creencia central sobre la naturaleza de Dios del cristianismo católico, del cristianismo ortodoxo y de la mayoría de las confesiones protestantes. Afirma que Dios es un ser único que existe simultáneamente como tres personas distintas o hipóstasis, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El término es una palabra compuesta de "tres" y "Unidad" es decir "Tres en uno", Tri-unidad, Trinidad. La palabra "Trinidad", como tal, no aparece en la Biblia.

La Iglesia Católica Romana dice: “La Trinidad es el término con que se designa la doctrina central de la religión cristiana [...] Así, en las palabras del Símbolo Quicumque: ‘el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres Dioses, sino un solo Dios’. En esta Trinidad [...] las Personas son co-eternas y co-iguales: todas, igualmente, son increadas y omnipotentes. [...]"(The Catholic Encyclopedia).

La Iglesia Ortodoxa Griega dice de la Trinidad lo siguiente: “Dios es trino y uno. [...] El Padre es totalmente Dios. El Hijo es totalmente Dios. El Espíritu Santo es totalmente Dios” (Our Orthodox Christian Faith).

Técnicamente hablando, los primeros cristianos (en tanto seguidores de Cristo) en utilizar la trinidad fueron los gnósticos, como se puede ver en distintos evangelios gnósticos (Evangelio de la Verdad, Tratado Tripartito, Hipostasis de los Arcontes). La tríada estaba compuesta por Dios Padre (lo Uno), Madre o Pnêuma (Espíritu) y Cristo, o el Lógos. Ciertas formas de tríada ya eran parte de la época, como en el Hermetismo, cuya tríada es "Dios, Cosmos, Hombre",o en el platonismo, como Numenio (Quien tenía tres dioses), o Plotino (Uno, Nôus, Alma del Mundo). En el año 215 d. C., Tertuliano fue el primero en usar el término Trinidad (aunque algunos autores difieren y afirman que Teófilo fue el primero en usar este término y Tertuliano lo acuñóGui?o. Tertuliano diría en Adversus Praxeam II que "los tres son uno, por el hecho de que los tres proceden de uno, por unidad de substancia".

Sin embargo, cabe la interpretación de que la doctrina de tres personas divinas distintas estaba ya implícita en el Símbolo de los Apóstoles que se usaba en las antiguas liturgias bautismales de las comunidades cristianas de Roma y se cree se remonta hasta la época apostólica. Ciertamente, el final de los Evangelio de San Mateo y San Marcos, señalan con claridad que el bautismo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo es el signo distintivo del seguidor de Jesús y principio y meta de la misión evangelizadora (Mt 28,18-20; Mc 16,15-16).

Es uno de los puntos más complejos y polémicos de la teología cristiana, sobre todo con respecto a la naturaleza del Hijo (Jesús) y a la relación de la segunda y tercera persona con el Padre (véase Filioque).

En los documentos de los Padres de la Iglesia anteriores al Concilio de Nicea se encuentran referencias frecuentes al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en los que pude verse una referencia a su unidad de naturaleza, aunque algunos los interpretan de diversa manera. Entre estos documentos se encuentran los de Ignacio de Antioquía (siglo I-II), que afirma que los fieles debe subordinarse a sus obispos "como Jesucristo al Padre, según la carne, y los apóstoles a Cristo y al Padre y al espíritu, a fin de que exista unidad carnal y espiritual" (Epístola a los Magnesios, 13), y de Teófilo de Antioquía (siglo II), que dice en su Apologia ad Autolycum (II,15) que "los tres días que preceden a la creación de los luminares son símbolo de la tríada de Dios, de su Verbo y de su Sabiduría".

La doctrina del Concilio de Nicea fue concebida para normalizar las enseñanzas del cristianismo, entonces aún escasamente institucionalizadas y por lo tanto en ocasiones sujetas a fuertes variaciones regionales. El Concilio de Nicea se convocó para establecer una doctrina oficial única (Credo) y condenó aquellas enseñanzas que quedaron excluidas del mismo, principalmente la de Arrio, que afirmaba que el Hijo era la primera creación de Dios y que, aunque existía desde antes del inicio de los tiempos, no era Dios mismo. Las conclusiones alcanzadas por el concilio se expresaron en un texto que especificaba todo lo que debía creer un cristiano para ser considerado tal; sobre todo las nociones relativas a la relación entre las potencias divinas, y en eso especialmente la naturaleza divina de Jesús, su génesis por el Padre y la naturaleza del Espíritu Santo. Otras doctrinas presentes en las comunidades cristianas que quedaron excluidas del credo de Nicea y concilios posteriores fueron las que estaban influidas sobre todo por el gnosticismo y el neoplatonismo.

La definición del Concilio de Nicea, sostenida desde entonces con mínimos cambios por las principales denominaciones cristianas, fue la de afirmar que el Hijo era consustancial (ὁμοούσιον, homousion, literalmente "de la misma sustancia (que)") al Padre. Esta fórmula fue cuestionada y la Iglesia pasó por una generación de debates y conflictos hasta que la "fe de Nicea" fuese reafirmada en Constantinopla en 381.

Concilio de Constantinopla y otros concilios

En Nicea toda la atención fue concentrada en la relación entre el Padre y el Hijo, inclusive mediante el rechazo de algunas frases típicas arrianas mediante algunos anatemas anexados al credo; y no se hizo ninguna afirmación similar acerca del Espíritu Santo. Pero, en Constantinopla (381) se indicó que éste es adorado y glorificado junto con Padre e Hijo (συμπροσκυνούμενον καὶ συνδοξαζόμενο&nuGui?o, sugiriendo que era también consustancial a ellos. Esta doctrina fue posteriormente ratificada por el Concilio de Calcedonia (451), sin alterar la substancia de la doctrina aprobada en Nicea.


"Escudo de la Trinidad".

Exposición de la doctrina trinitaria 

La escritura y doctrina cristiana descansa en el monoteísmo (un solo Dios), por lo tanto había que ajustarla a lo que decía la Escritura con respecto al Padre, al Hijo y el Espíritu, sin caer en el politeísmo, ni tampoco modificando la Escritura por conveniencia (Eisegesis). Los teólogos de los primeros siglos del Cristianismo elaboraron explicaciones que generaron varias corrientes de pensamiento y una intensa polémica. Esta polémica se acentuó durante el reinado del emperador Constantino I, cuando los dirigentes de la Iglesia comenzaron a contar con el apoyo imperial y tuvieron que precisar cuál debía ser la doctrina compartida por las diversas comunidades cristianas. En contraposición tanto frente a las posiciones subordinacionistas (principalmente los partidarios de Arrio) como a las modalistas, algunos teólogos llegaron a la conclusión de que, si estas tres personas compartían diferentes cualidades y características divinas exclusivas de Dios (señorío, eternidad, omnisciencia, omnipresencia, santidad, etc.), se tendría que utilizar la formula matemática 1x1x1=1 en vez de 1+1+1=3, ya que ésta rompe el monoteísmo de Dios y se convierte en politeísmo o henoteísmo.

Se dice que en la Biblia se encuentran alusiones tanto al Padre como a Jesús y al Espíritu Santo en las que puede interpretarse que poseen los atributos exclusivos de Dios. Se presentan como fundamento diversas referencias a Dios gramaticalmente en plural. Por ejemplo: "Dios dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza..."(Gen. 1, 26); en el mismo sentido Gén 11,5-9; "(...) El hombre ha llegado a ser como uno de nosotros en el conocimiento del bien y del mal (...)"(Gén. 3. 22). “Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Yahvé el Señor, y su Espíritu”. "Yo oí la voz del Señor que decía: "¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?". Yo respondí: "¡Aquí estoy: envíame!" (Isaías 6. 8). También se presenta como argumento la utilización de la palabra Elohim, que es plural, para referirse a Dios. En el Nuevo Testamento encontramos a Juan 1, 1: “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios”; el reconocmiento de Tomás hacia Jesús "Señor mío y Dios mío" (Juan 20, 28); el bautismo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mat. 28, 19); el reconocimiento de la omniscencia de Jesús, atributo de Dios (Jn. 21,17; Jn. 16,30); "el que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn. 14.9); "yo estoy en el Padre y el Padre está en mí" (Jn. 14, 11); "Todo lo que tiene el Padre es mío" (Jn. 16,15); la acusación de los judíos de hacerse Jesús igual a Dios (Jn. 5, 18); la atribución de Jesús de autoridad (Mat. 5, 21-22); cuando Pedro dice que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios (He. 5, 3-4).

Además de la polémica sobre la naturaleza de Jesús —si era humana, divina, o ambas a la vez—, de su origen —si eterno o temporal— y de cuestiones similares relativas al Espíritu Santo, el problema central del dogma trinitario es justificar la división entre "sustancia" única y triple "personalidad". La mayoría de las iglesias protestantes, así como las ortodoxas y la Iglesia Católica, sostienen que se trata de un misterio inaccesible para la inteligencia humana.

Personas de la Trinidad 

Según esta doctrina:
  • El Padre. Es increado e inengendrado.
  • El Hijo. No es creado sino engendrado desde antes de todos los siglos por el Padre.
  • El Espíritu Santo. Procede del Padre y del Hijo (según la teología occidental) o sólo del Padre (según las Iglesias Ortodoxas).

Según el Dogma católico definido en el Primer Concilio de Constantinopla (381), las tres personas de la Trinidad son realmente distintas pero son un solo Dios verdadero. Esto es algo posible de formular pero inaccesible a la razón humana, por lo que se le considera un misterio de fe. Dios no es creado, Dios "es", no está limitado por el espacio ni el tiempo. El Espíritu Santo es Dios, por lo tanto, el Espíritu Santo es una persona y como tal tiene cualidades. En clases de religión y catequesis se suelen utilizar símiles sencillos para entender la trinidad, por ejemplo, comparándola con el agua, pues el agua tiene tres estados: sólido,líquido y gaseoso, pero en cualquiera de los tres sigue siendo agua; o la similitud de los roles de un hombre que simultáneamente pude ser padre, esposo, hermano e hijo, y sin embargo es un solo ser. O como las hojas del trebol que convergen en un solo tallo; o como un computador que puede tener su disco duro con dos o más particiones, pero sigue siendo un solo hardware. Aunque estos ejemplos no aclaran la problemática de la relación entre las personas divinas. Agustín de Hipona, por su parte, comparó la trinidad con la mente, el pensamiento que surge de ella y el amor que las une[1]. Finalmente, otros teólogos clásicos, como Guillermo de Occam, afirman la imposibilidad de la comprensión intelectual de la naturaleza divina y postulan su simple aceptación a través de la fe.

Perspectiva de Tomás de Aquino 

Tomás de Aquino usaba una imagen para ilustrar el misterio de la Trinidad:

  • Todo ungido presupone por lo menos tres elementos: El que unge, el ungido y la unción.
  • Siendo Jesús el Mesías, el Cristo, es decir, el ungido de Dios, podemos hacer referencia a tres personas:
  1. El que unge: sería Dios Padre.
  2. El ungido: sería Dios Hijo.
  3. La unción: sería Dios Espíritu Santo.

Interpretaciones de otras iglesias cristianas 

La Trinidad en la teología mormona 

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia mormona) cree que la Trinidad está integrada por tres personas distintas, y diferentes en cuanto a sustancia: Dios el Eterno Padre, Su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo. Dicho concepto es diferente al propuesto en el concilio de Nicea. Según las revelaciones divinas que el profeta José Smith afirmó haber recibido, el mormonismo enseña que el Padre y el Hijo tienen cuerpos tangibles de carne y hueso, mientras que el Espíritu Santo es un personaje de espíritu sin carne ni huesos (véase Doctrina y Convenios 130:22). Estos tres personajes son “uno” en el sentido de perfecta unidad y armonía de propósito y doctrina (véase 2 Nefi 31:21; 3 Nefi 11:27, 36 y Juan 17:21–23). El propósito de la Trinidad es, para ellos, "... Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre." (véase Moisés 1:39).

Las iglesias no trinitarias 

Dentro del cristianismo existen varias corrientes que consideran que la Trinidad no es una doctrina que se encuentre en los textos evangélicos ni en el mensaje de Jesús. Ellos consideran que la Trinidad es producto del desarrollo teológico en siglos posteriores, bajo influencia del pensamiento filosófico griego. Estos son:

  1. El unitarismo o Iglesias unitarias
  2. Los Testigos de Jehová
  3. Los Pentecostales del Nombre de Jesucristo que defienden la doctrina de la Unicidad de Dios
  4. Los Cristadelfianos y grupos como la Iglesia de Dios de la fe en Abraham
  5. Otros grupos cristianos no trinitarios

Unitarismo o Iglesias unitarias 

Las iglesias y congregaciones unitarias surgieron en el siglo XVI como parte del ala radical de la Reforma protestante y su teología ha evolucionado, desde variantes de sabelianismo y arrianismo en sus orígenes, como las defendidas por autores tales como Miguel Servet y Fausto Socino, a un cristianismo ético y racional que evitaba todo tipo de dogmas. La primera formulación estructurada del credo sociniano se estableció en el Catecismo Racoviano (1605) polaco. Asimismo, el lema tradicional de las Iglesias unitarias de Europa Central de lengua húngara sigue siendo desde su fundación el de "Dios es Uno" (Egy az Istén en húngaro), en alusión a su rechazo de la idea trinitaria.

Los Testigos de Jehová 

Los Testigos de Jehová aseguran que los cristianos del siglo I no tenían ninguna doctrina similar a la Trinidad y alegan que la Biblia no da a entender esa doctrina. Dicen que Jesús nunca se refirió a Dios como una deidad que consistiera en una pluralidad de personas. Creen que Jesús es la única creación (creen que la diferencia entre "engendrar" y "crear" al Logos es solo un eufemismo) directa de su Padre (en ese sentido sería el Unigénito) y que se valió de su Hijo para crear todas las demás cosas (en ese sentido sería eñ Primogénito). Su doctrina deriva de la interpretación de un monoteísmo híper estricto a partir de diversos preceptos de las Escrituras (Jn. 6:46; Col. 1:15; 1Cor. 8:6; 1Cor. 11:3; 1Cor. 15:28; Rev. 3:14). Los Testigos de Jehová creen que la doctrina de la Trinidad es pre-cristiana y procede de culturas como la egipcia, con su tríada de Horus, Osiris e Isis y la mesopotámica, con su tríada de Ishtar, Sin y Shamash.

los Testigos de Jehová no tiene un concepto de Sustancia (gr.: Ousía) referida a la divinidad, sino que solo admiten el concepto hebreo de "Género" (leminóh) que se refiere a seres que tiene cuerpos de tipo, especie o género similar, de tal forma que reconocen divinidad en Cristo solo en el sentido de que este sería un ser del mismo Género que Jehová, es decir, un espíritu de cuerpo esplendente, pero no con iguales poderes, facultades, voluntad, identidad o memoria que Jehová. De la misma forma en que todos los seres humanos comparten el mismo género sin ser seres fusionados. En esa línea creen que los ángeles también comparten el género divino sin ser la persona de Jehová ni tener la plenitud de sus facultades (Salmo 8:5 TNM nota).

No reconocen en la palabra "Dios" el significado exclusivo de "Ser Supremo", o "Creador Todopoderoso", sino que entienden que en hebreo las raíz de la palabra "Dios" (אֵל Êl), y sus derivados, simplemente significan "poderoso" y por extención podía ser usada para referirse a "magistrados" (Sal 82), "ángeles" (Sal 8Avergonzado y "profetas" (Éx 7invasor, sin que eso significase que ellos tuvieran la identidad de Jehová, o a la plenitud de sus poderes y facultades exclusivas. Solo en ese sentido Jesucristo sería para ellos "dios", sin caér en politeísmo (Jn 1invasor.

Creen que el espíritu santo (lo escriben solo con minúscula) es solo una cualidad de Dios, la "Fuerza Activa", o "Espíritu Profético", que eventualmente puede transmitir la mente de Dios, pero no es de su "género" ni es una persona.

Sus principales objeciones a la doctrina de la Trinidad se dividen en cinco:

1) Solo aceptan la interpretación judía sobre pasajes conflictivos del Antiguo Testamento, por ejemplo, solo aceptan que la expresión Elohim es un plural mayestático y que Emmanuel solo significa "Dios está de nuestra parte".

2) Objetan que, si la Trinidad fuera una doctrina tan importante, o vital para la salvación, se habría enseñado más explícitamente en las Biblia.

3) También alegan que los supuestos pasajes bíblicos Trinitarios pueden perfectamente entenderse desde un punto de vista subordinacionista, si se traducen fielmente desde los textos originales.

4) Creen tener evidencia histórica del origen sincrético, con los cultos y filosofías paganas, de la Trinidad.

5) Que los que profesan el trinitarismo no han demostrado ser más cristianos que los subvordinacionistas, dados los crímenes históricos que se les imputan, lo que evidenciaría la falta de apoyo divino a tal creencia.

Pentecostales de la Unicidad de Dios 

Los pentecostales del nombre de Jesucristo o apostólicos (ver iglesias pentecostales) son grupos cristianos carismáticos que profesan la Unicidad de Dios. Ellos conciben a Dios como un Espíritu absolutamente único e indivisible, eterno, perfecto en santidad y atributos, que no comparte su gloria con nadie y que no es una pluralidad de personas. Creen, además, que ese único Dios fue manifestado en carne como el Hijo de Dios o el hombre perfecto, a fin de redimir a la humanidad del pecado y de la muerte. Por eso afirman que Jesús es Emmanuel o el Dios único viniendo en carne para salvar. Su doctrina deriva de la interpretación de diversos preceptos de las Escrituras (Ef. 4:13; Heb. 2:14-15; Mt. 1:21; Mt 1:23). Para esta rama de los pentecostales, el Dios único se manifestó simultáneamente como Padre y como Hijo. En cuanto a su divinidad, Jesús es el único Dios y Padre eterno, pero en cuanto a su humanidad, Jesús es el Hijo de Dios o el ser humano sin pecado que nació por la voluntad del Padre.

Otros grupos cristianos no trinitarios 

Algunos grupos cristianos evangélicos que surgieron en la segunda mitad del siglo XIX tienen una teología no trinitaria. Cabe mencionar entre ellos a los Cristadelfianos, que sostienen que Jesús es hijo de Dios en cuanto a que fue engendrado en María por el poder de Dios, pero que es humano por naturaleza y no tuvo preexistencia consciente antes de nacer sino solo en los planes de su Padre, el Yahweh de la fe judía. Ese poder de Dios impersonal, es para los cristadelfianos llamado en las escrituras el Espíritu Santo.

Una postura idéntica respecto a Dios y Jesús es sostenida por la Iglesia de Dios (fe de Abraham), la Iglesia de Dios (fe abrahamica), la Meggido Church, las organizaciones Judías Mesianicas y diversas iglesias denominadas "unitaristas bíblicas" de los Estados Unidos. Todas estas corrientes basan su fe en una interpretación literal de las escrituras hebreas (Antiguo Testamento) y griegas cristianas (Nuevo Testamento) y generalmente revindican el cristianismo primitivo previo al concilio de Nicea, así como a diversos grupos de disidentes a lo largo de la historia que mantuvieron una fe similar (ciertos monarquianistas, socinianos, ciertos anabaptistas, lolardos, ciertos albigenses, etc).

Finalmente, las iglesias denominadas Unity, derivadas de la corriente conocida como Nuevo Pensamiento, que pone su énfasis en la presencia de la divinidad en todas las personas y la curación a través de la fe, afirman que Dios estaba presente en Jesús del mismo modo que está en cualquier ser humano, y por lo tanto no tiene sentido hacer distinciones sobre su persona que conduzcan a especulaciones de tipo trinitario.

Fdo. Cristobal AGuilar.


1.-Dios, nuestro Creador y Señor, puede ser conocido con certeza a la luz de la razón natural por medio de las cosas creadas.


2.-La existencia de Dios no sólo es objeto del conocimiento de la razón natural, sino también objeto de la fe sobrenatural.


3.-La esencia de Dios es incomprensible para los hombres.


4.- Los bienaventurados en el Paraíso gozan de un conocimiento inmediato e intuitivo de la esencia divina.


5.-La visión inmediata de Dios supera la natural capacidad cognoscitiva del alma y es, por tanto, sobrenatural.


6.-El alma necesita la luz de la gloria para ver inmediatamente a Dios.


7.-La esencia de Dios es también incomprensible para los bienaventurados del cielo.


8.-Los atributos divinos se identifican realmente tanto con la esencia divina como entre sí.


9.-Dios es absolutamente perfecto.


10.-Dios es actualmente infinito en cada perfección.


11.-Dios es absolutamente simple.


12.- No hay más que un solo Dios.


13.-El único Dios es verdadero Dios en sentido ontológico.


14.-Dios posee una inteligencia infinita.


15.-Dios es absolutamente veraz.


16.- Dios es absolutamente fiel.


17.- Dios es la bondad ontológica absoluta, en sí y en relación con los demás.


18.- Dios es la absoluta bondad moral o santidad.


19.- Dios es absolutamente benigno.


20.-Dios es absolutamente inmutable.


21.- Dios es eterno.


22.-Dios es inmenso.


23.- Dios se encuentra presente en todo espacio creado (Dios es Omnipresente)


24.-El conocimiento de Dios es infinito.


25.-Dios conoce todas las cosas puramente posibles.


26.-Dios conoce todo lo real que ha existido en el pasado, existe en el presente y existirá en el futuro.


27.-La voluntad de Dios es infinita.


28.-Dios quiere y se ama a sí mismo necesariamente, y a las cosas distintas de sí libremente.


29.- Dios es Omnipotente.


30.-Dios es Señor de cielos y tierra.


31.- Dios es infinitamente justo.


32.- Dios es infinitamente misericordioso.

Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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