Lunes, 19 de abril de 2010
LA SAGRADA HOSTÍA O FORMA

La Hostia (latín: 'Hostia', "Oblación") es un trozo de pan ácimo (sin levadura), de harina de trigo con forma circular que se ofrece en la Eucaristía o Misa cristiana y católica como ofrenda o sacrificio incruento.

Los católicos creen en la transubstanciación, que consiste en la transformación de la hostia en la carne y del vino en la sangre de Cristo. Esto sucede en el momento de la consagración que es una de las partes de la misa. Acto seguido de la transubstanciación (tras rezar el Padrenuestro) se procede a recibir a Cristo ingiriendo la Venerable Hostia en la comunión, como parte del sacramento de la Eucaristía o Santa Misa.

A partir del momento de la transubstanciación, se conoce también a la hostia con el nombre de Sagrada Forma o Forma Consagrada. Los católicos basados en Juan 6,51-58 creen que Jesucristo se encuentra corporalmente presente en el pan y el vino. El texto dice: "Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida". Con el fin de desterrar la noción de que, en la Eucaristía solo es recido el Cuerpo y la Sangre de Cristo y no a Cristo en su totalidad, el Concilio de Trento definió la Presencia Real como que se incluye en la Eucaristía el Cuerpo, Alma y Divinidad de Jesucristo.

Las hostias que no son consumidas en la comunión, suelen reservarse en los sagrarios o tabernáculos de las iglesias, de forma que los católicos, que creen en la presencia de Jesucristo, puedan ir a visitarle y a rezar ante Él.

Cuando se administra la comunión a un enfermo terminal, se conoce al sacramento con el nombre de viático.

Hostia en la Iglesia Protestante 


Fracción de la Eucaristía.

Todo lo dicho anteriormente es aplicable al caso de la Iglesia Protestante, pues la mayor parte de ésta aun recuerda a Jesus en su última cena cuando dijo: "Hagan esto en memoria mía". Sin embargo el evangelismo no acepta la presencia real de Jesús en el pan y de hecho, no es usada la hostia, por lo que el pan en este caso es el cuerpo de Jesucristo y no Jesucristo mismo. En los cultos evangélicos no es considerada la Eucaristía como verdadera ya que, de acuerdo a sus principios, ningún hombre tiene potestad de Dios de convertir una cosa en otra como afirma la teoría de la substanciación. De modo que en estos cultos, la feligresía solo recuerda la muerte de Jesucristo pero sin hacer la repartición del pan.

Fdo. Cristobal Aguilar.


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti