Domingo, 18 de abril de 2010
EL CONCILIO DE VIENA

El Concilio de Vienne se celebró en la catedral de Vienne (Francia), entre el 16 de octubre de 1311 y el 6 de mayo de 1312.

Está considerado por la Iglesia Católica como el XV Concilio Ecuménico, y el séptimo de los celebrados en Occidente.

 

Convocado en 1308 por el papa Clemente V mediante la publicación de la bula "Regnums in coelis" oficialmente con la finalidad de reformar la Iglesia y recuperar Tierra Santa, sus verdaderas motivaciones fueron, influido por el rey francés Felipe IV el Hermoso, la supresión de la Orden del Temple y la condena póstuma del papa Bonifacio VIII.

Supresión del Temple 

La Orden del Temple había sido fundada en 1119 con la finalidad de defender Tierra Santa, acumulando a lo largo de los años numerosas riquezas, gracias a los beneficios y exenciones fiscales otorgadas por los distintos monarcas cristianos.

Cuando en 1291 cae San Juan de Acre, el último bastión cristiano en Tierra Santa, los templarios se trasladan a Europa y se convierten en los principales banqueros y prestamistas de las monarquías europeas, especialmente de la francesa, en cuyo territorio se localizaban sus mayores posesiones.

En 1307 el mayor deudor de los templarios era el rey francés Felipe IV quien decidió confiscar las riquezas del Temple acusando a sus miembros de prácticas heréticas e inmorales y procediendo, el 13 de octubre de dicho año, a encarcelar a todos los miembros de la orden que pudo apresar en su Reino.

La actuación del rey francés supone una afrenta al Papa de quien dependen directamente los templarios, pero no reacciona debido a las confesiones que Felipe IV le presenta. Dichas confesiones, obtenidas bajo tortura, presentan a los detenidos como culpables de los cargos de idolatría, sodomía, profanación de símbolos cristianos y negación de Cristo entre otros; y hacen que Clemente V publique la bula "Pastoralis praeminen" que decreta la detención de los templarios en todos los territorios cristianos. Apremiado además por Felipe, el Papa procedió a convocar el concilio que mediante la bula "Vox in excelso" suprimía, aunque no condenaba, la orden templaria pero sus bienes no pasaron a la corona francesa como quería Felipe, sino que fueron transferidos a otras órdenes militares, a través de las bulas "Ad providam" y "Considerantes".

Condena a Bonifacio VIII

Bonifacio VIII había gobernado la Iglesia Católica entre 1294 y 1303, estando su pontificado caracterizado por su continuo enfrentamiento con el rey francés Felipe IV el Hermoso por determinar cuál de ellos era superior. Durante esta pugna entre el poder temporal y el espiritual, el Papa amenazó en varias ocasiones a Felipe con la excomunión. Finalizó con el ultraje que el rey francés inflingió a Bonifacio al hacerlo prisionero en Anagni. Tras su liberación, el papa excomulgó al monarca francés y poco después falleció.

En 1308, Felipe IV se reunió en la ciudad de Poitiers con el entonces papa, Clemente V a quien presionó para que convocara un concilio en el que dictaminase que el pontificado de Bonifacio había sido nefasto para la Iglesia y que la actuación del rey francés había estado totalmente justificada.

El traslado de la sede papal a la ciudad de Avignon, en territorio francés, en 1309, hizo que el Papa cediese a las pretensiones de Felipe.

Otras decisiones

Se condenó a los seguidores de Pedro Juan Olivi quien encabezaba una facción radical dentro de la orden franciscana conocida como los Espirituales y cuya doctrina se basaba en la observancia de una pobreza extrema.

Se decretó asimismo la creación de cátedras de griego, hebreo y árabe en las universidades, al constatarse que el conocimiento de dichas lenguas era imprescindible para la labor evangelizadora en Oriente.

Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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