Domingo, 11 de abril de 2010
EL DIARIO DE SOR FAUSTINA - QUINTO LIBRO - SOBRE LA MISERICORDIA DE DIOS (IMPORTANTE)

Bueno aqui comenzamos el quinto libro de Sor Faustina, esperando que os sea de gran utilidad. EL AUTOR DEL BLOG.

Navega la barca de mi vida

               Entre las oscuridades y las sombras de la noche,

               Y no veo ningún puerto,

               Estoy a la merced del mar profundo.

 

                              La más pequeña tempestad podría hundirme,

                              Sumergiendo mi barca en el torbellino de las olas,

                              Si no vigilaras sobre mi Tu Mismo, oh Dios,

                              En cada momento de mi vida, en cada instante.

 

               En medio del estruendo de las olas

               Navego tranquilamente con confianza

               Y, como una niña, miro adelante sin temor,

               Porque Tu, oh Jesús, eres mi luz.

 

                              Todo alrededor es horror y espanto,

                              Pero mi paz es mas profunda que las profundidades del mar

                              Porque quien está Contigo, Señor, no perecerá

                              Me lo asegura Tu amor divino.

 

               Aunque alrededor hay muchos peligros,

               No los temo, porque miro el cielo estrellado.

               Y navego con denuedo y alegría,

               Como corresponde a un corazón puro.

 

                               Pero sobre todo, únicamente

                               Por ser Tu mi timonero, oh Dios,

                               La barca de mi vida navega tan serenamente

                               Lo reconozco en la más profunda humildad.

 

                      +

               (2) JMJ

 

1323                                                Dios Mío, Te amo.

 

                                                                                                                                 Sor Faustina

                                                                                                              Del Santísimo Sacramento

 

1324                                                                                                                           Cracovia, 20 X 1937

 

 

+ Te saludo, oh Pan de los ángeles,

Con profunda fe, esperanza, amor,

Y de lo profundo del alma Te adoro,

Aunque soy una nulidad.

 

                             Te saludo, oh Dios oculto,

                             Y Te amo con todo el corazón,

                             No me estorban los velos del misterio,

                             Te amo como los elegidos en el cielo.

 

Te saludo, oh Cordero de Dios,

Que quitas las culpas de mi alma,

A quien acojo en mi corazón cada mañana,

Y Tú me ayudas en la salvación.

 

       +

(3) JMJ

 

1325       Cracovia, 20 X 1937                                                                                                              Quinto diario

 

               Oh Dios mío, que Te adore todo lo que hay en mi, oh Creador y Señor mío, y con cada latido de mi corazón deseo glorificar Tu misericordia insondable.  Deseo hablar a las almas de Tu bondad e invitarlas a confiar en Tu misericordia.  Ésta es mi misión que Tú Mismo me has confiado en esta y en la vida futura.

 

1326              Hoy empezamos los ejercicios espirituales de ocho días.  Oh Jesús, Maestro mío, ayúdame que haga estos santos ejercicios con el máximo fervor.  Que Tu Espíritu, oh Dios, me guíe al profundo conocimiento de Ti, Señor, y al total conocimiento de mi misma, ya que tanto mas Te amo cuanto mas Te conozco.  Tanto mas me despreciaré a mi misma cuanto más conoceré mi miseria.  Sé que Tú, Señor, no me negarás Tu ayuda.  Deseo salir santa de estos ejercicios espirituales, aunque no lo noten los ojos (4) de los hombres ni tampoco la mirada de las Superioras.  Me someto toda a la acción de Tu gracia, se cumpla completamente en mí Tu voluntad, Señor.

 

1327              Primer día.  Jesús:  Hija Mía, estos ejercicios espirituales serán una continua contemplación; te introduciré en estos ejercicios como a un banquete espiritual.  Junto a Mi Corazón misericordioso meditarás sobre todas las gracias que tu corazón ha recibido y una profunda paz reinará en tu alma.  Deseo que la mirada de tu alma esté siempre clavada en Mi santa voluntad y con esto Me agradarás muchísimo.  Ningún sacrificio es comparable con éste.  Durante todos los ejercicios permanecerás junto a Mi Corazón, no harás ningunas reformas, porque tu vida es según Mi complacencia.  No te turbará ni una sola palabra del sacerdote que tiene los ejercicios.

 

1328              Oh Jesús mío, he hecho ya dos meditaciones y veo que todo lo que me has dicho es verdad.  Experimento una profunda paz y esta paz (5) se deriva del testimonio que me da la conciencia, es decir, que siempre cumplo con Tu voluntad, oh Señor.

 

1329              En la meditación sobre el fin del hombre comprendí que esta verdad está profundamente arraigada en mi alma y por eso mis obras son más perfectas.  Sé por qué he sido creada; todas las criaturas juntas no me sustituirán al Creador; sé que mi fin último es Dios, por lo tanto en todo lo que hago tomo en consideración a Dios.

 

1330              + Oh, qué bello es hacer los ejercicios espirituales al lado del dulcísimo Corazón de mi Dios.  Estoy en un desierto con mi Esposo, nadie me molesta en el dulce coloquio que tengo con Él.

 

1331              Oh Jesús, Tú Mismo Te dignaste poner el fundamento al edificio de mi santidad, ya que mi colaboración no ha sido grande.  Por la indiferencia en el uso que hago de las criaturas y en la elección de las mismas.  Tu me has ayudado, oh Señor, porque mi corazón es débil por si mismo y por eso Te he rogado, Maestro mío, que no Te fijes en el dolor de (6) mi corazón sino que cortes todo lo que pueda retenerme en el camino del amor.  No Te entendía, Señor, en los momentos del sufrimiento cuando cumplías la obra en mi alma, pero hoy Te comprendo y gozo de la libertad del espíritu.  Jesús Mismo vigiló para que ninguna pasión enredara mi corazón.  He conocido bien de cuáles peligros me había librado, y por eso mi agradecimiento a Dios no tiene limites.

 

1332              Segundo día.  Cuando meditaba sobre el pecado de los ángeles y sobre su castigo inmediato, he preguntado a Jesús:  ¿Por qué los ángeles fueron castigados inmediatamente después del pecado?  Escuché una voz:  Por su profundo conocimiento de Dios.  Ningún hombre en la tierra, aunque fuera un gran santo, tiene tal conocimiento de Dios como un ángel.  Pero conmigo, miserable, oh Dios, Te has mostrado misericordioso tantas veces.  Me llevas en el seno de Tu misericordia y me perdonarás siempre cuando con el corazón contrito Te suplique perdón.

 

1333              Un profundo silencio inunda mi alma, ni una sola nubecita me tapa el sol, me expongo (7) completamente a los rayos de este Sol para que su amor realice en mi un cambio total.  Quiero salir santa de estos ejercicios espirituales a pesar de todo, es decir, a pesar de mi miseria.  Quiero volverme santa y confío en que la Divina Misericordia puede hacer una santa de la miseria que soy, porque después de todo tengo buena voluntad.  A pesar de todos los fracasos quiero luchar como un alma santa y quiero comportarme como un alma santa.  No me desanimará nada como no se desanima un alma santa.  Quiero vivir y morir como un alma santa, contemplándote, Jesús tendido en la cruz, como un modelo para seguir.  He buscado ejemplos alrededor de mí y no he encontrado suficientes y he notado como si mi santidad se retrasara; pero a partir de ahora he clavado mi mirada en Ti, oh Cristo, que eres mi mejor guía.  Confío que bendecirás mis esfuerzos.

 

1334              + Durante la meditación sobre el pecado el Señor me ha dado a conocer toda la maldad del pecado y la ingratitud que en él se encierra.  Siento en mi alma una gran repugnancia hasta por el más pequeño pecado.  (8) Sin embargo estas verdades eternas que contemplo no despiertan en mi alma ni una sombra de turbación o de inquietud; a pesar de mi profunda preocupación por ellas, mi contemplación no se interrumpe.  En esta contemplación no experimento arrebatos del corazón sino una profunda paz y un singular recogimiento interior.  Aunque el amor es grande, hay un misterioso equilibrio: ni siquiera recibir la Eucaristía me provoca emoción, sino que me introduce en la más profunda unión donde mi amor, fusionado al amor de Dios, son uno.

 

1335              + Jesús me ha ensenado que debo rezar por las hermanas que hacen los ejercicios espirituales.  Mientras rezaba he conocido la lucha de ciertas almas [y] he redoblado mis rezos.

 

1336              + En este profundo recogimiento puedo juzgar mejor el estado de mi alma.  Mi alma se parece al agua límpida en la cual veo todo, tanto mi miseria como la grandeza de las gracias de Dios, y de este verdadero conocimiento mi espíritu se fortalece en una profunda humildad.  Expongo mi corazón a la acción de Tu gracia, como el cristal a los rayos del sol; que Tu imagen divina se refleje (9) en mi corazón tanto cuanto es posible reflejarse en una criatura; Tu que vives en mi alma, [haz] que a través de mi irradie Tu Divinidad.

 

1337              Cuando rezaba delante del Santísimo Sacramento venerando las cinco llagas de Jesús, mientras invocaba cada una de las llagas sentí que un torrente de gracia manaba a mi alma ofreciéndome el gusto anticipado del cielo y una confianza absoluta en la Divina Misericordia.

 

1338              En el momento en que escribo estas palabras he oído a Satanás gritando:  Escribes todo, escribes todo y por eso perdemos tanto.  No escribas de la bondad de Dios, Él es justo.  Y dando aullidos de rabia, desapareció.

 

1339              Oh Dios misericordioso que no nos desprecias sino que continuamente nos colmas de Tus gracias, nos haces dignos de Tu reino y en Tu bondad llenas con los hombres los lugares abandonados por los ángeles ingratos.  Oh Dios de gran misericordia que has apartado Tu santa vista de los ángeles rebeldes dirigiéndola al hombre arrepentido (10), sea honor y gloria a Tu misericordia insondable, oh Dios que no desprecias al corazón humilde.

 

1340              Oh Jesús mío, siento que mi naturaleza se ennoblece, pero a pesar de estas gracias tuyas no muere del todo, por lo tanto mi vigilancia es continua.  Tengo que luchar contra muchos defectos sabiendo bien que la lucha no humilla a nadie, sino la cobardía y la caída.

 

1341              Cuando uno es delicado de salud debe soportar mucho, ya que cuando está enfermo y no guarda la cama, no es considerado enfermo.  Por varios motivos tiene continuamente la ocasión de sacrificios y a veces de sacrificios muy grandes.  Ahora comprendo que sólo la eternidad hará conocer muchas cosas, pero comprendo también que si Dios exige un sacrificio, no escatima su gracia sino la concede al alma en abundancia.

 

1342              Oh Jesús mío, que mi sacrificio arda silenciosamente delante de Tu trono; pero en toda la plenitud del amor, implorándote misericordia para las almas.

 

1343              (11) Tercer día.  Durante la meditación sobre la muerte me he preparado como para la muerte real; hice el examen de conciencia y examiné minuciosamente todas mis acciones de cara a la muerte, y por merito de la gracia mis actos llevaban en si el sello del fin ultimo, lo cual ha llenado mi corazón de gran agradecimiento a Dios y he decidido servir en el futuro a mi Dios con mas fidelidad.  Lo primero, hacer morir completamente al hombre viejo y empezar una vida nueva.  Por la mañana me he preparado para recibir la Santa Comunión como si fuera la ultima de mi vida y después de la Santa Comunión me he imaginado la muerte real y he rezado oraciones por los agonizantes y luego el De Profundis por mi alma, y mi cuerpo ha sido puesto en el sepulcro y dije a mi alma:  Mira, lo que es de tu cuerpo, un montón de barro y una gran cantidad de gusanos.  He aquí tu herencia.

 

1344              Oh Dios misericordioso que todavía me permites vivir, dame fuerza para que pueda vivir una vida nueva, la vida del espíritu sobre la cual la muerte no tiene poder.  Y mi corazón se ha renovado y he iniciado una vida nueva ya aquí en la tierra, la vida del amor de Dios.  Sin embargo no olvido que (12) soy la debilidad en persona, pero no dudo ni por un momento en la ayuda de Tu gracia, oh Dios.

 

1345              Cuarto día.  Oh Jesús, me siento singularmente bien junto a Tu Corazón durante estos ejercicios espirituales.  Nada perturba mi profunda paz; con un ojo miro el abismo de mi miseria y con el otro ojo el abismo de Tu misericordia.

 

1346              Durante la Santa Misa celebrada por el Padre Andrasz, he visto al pequeño Niño Jesús sentado en el cáliz de la Santa Misa con las manitas tendidas hacia nosotros.  Tras una profunda mirada me ha dicho estas palabras:  Vivo en tu corazón tal como Me ves en este cáliz.

 

1347              Confesión.  Después de dar cuenta de mi conciencia he recibido las autorizaciones pedidas:  la de llevar brazaletes [352] media hora todos los días durante la Santa Misa y en los momentos excepcionales, de llevar el cinturón [353] por dos horas.  [El Padre me dijo:]  Conserve, hermana, la mayor fidelidad al Señor Jesús.

 

1348              (13) Quinto día.  Por la mañana, al entrar en la capilla me enteré que la Madre Superiora había tenido cierto disgusto por mi causa.  Eso me causó mucho dolor.  Después de la Santa Comunión, incliné mi cabeza sobre el Sacratísimo Corazón de Jesús y le dije:  Oh Señor mio, Te ruego haz que todo el consuelo que tengo en mi corazón por Tu presencia fluya sobre el alma de mi querida Superiora que ha tenido un disgusto por mi causa, sin que yo esté consciente de ello.

 

1349              Jesús me ha consolado [diciendo] que ambas habíamos sacado un provecho para el alma.  Yo, sin embargo, supliqué al Señor que se dignara guardarme de que alguien sufra por mi causa, ya que mi corazón no lo soportaría.

 

1350              Oh Hostia blanca, Tu conservas el candor de mi alma; temo el día en que no Te recibiera.  Tu eres el Pan de los ángeles y por consiguiente el Pan de las vírgenes.

 

1351              Oh Jesús, mi modelo perfectísimo, con la mirada clavada en Ti iré a través de la vida siguiendo Tus huellas, ajustando la naturaleza a la gracia según Tu santísima voluntad y la luz que ilumina mi alma, confiando plenamente en Tu ayuda.

 

          +

(14) JMJ

 

1352                                    Hoja del control interior [354]

 

               Examen particular de conciencia.

 

               Unión con Cristo misericordioso.  Cuando estoy unida a Jesús debo estar siempre y en todas partes fiel y unida interiormente al Señor, y el exterior:  fidelidad a la regla y especialmente el silencio.

 

1353       Noviembre                        victorias           -   53                           caídas    -  2

               diciembre                                                  - 104                                             -

               enero                                                          -   78                                           -1

               febrero                                                        -   59                                           -1

               marzo                                                         -    50                                         

               abril                                                            -    61

               mayo

               junio

               julio

               agosto

               septiembre

               octubre

 

1354              Cuando tengo dudas de cómo comportarme, siempre pregunto al amor, él me da los mejores consejos.

 

1355

 

         (15)                                   Examen general de conciencia                                     Año 1937 – 25 X

         Victorias                                                                                                                                   Caídas

                                               XI   XII    I    II    III    IV    V    VI    VII   VIII    IX    X

 

         Mandamiento de Dios

         Voto de pobreza                                    9

         Voto de castidad                                    7

         Voto de obediencia                  27          7

         Reglas                                        7

         Amor al prójimo               38   17   73  35   30   20                                                             1,1,1,

         Humildad                            7   39   23  34   56   25                                                             2,3,1,1,6

         Paciencia                           23   56   50  17   80   50

         Benevolencia                     11   45   37  28   37   20

         Buen nombre del

         Prójimo                                     15   25   3      1                                                                   1,

         Santa Misa                                                                                                                    Santa Misa 6,2,1,12

         y Santa Comunión              17   12   13   7           10                                                   Santa Comunión 1,(12)

         Meditación                           6     5         10

         Examen particular                7     5    11                                                                                1

         Comportamiento con Dios

         y con el confesor                  5                  5

         - con las Superioras              7                                                                                               1,1

         - con las hermanas

         Y alumnas                                    4      7

         - con los laicos                    20     2                                                                                        2,1

 

1356       Sexto día.  Oh Dios mío, estoy preparada a toda voluntad Tuya.  Cualquiera que sea el modo en que me guíes, Te bendeciré.  Cualquier cosa que exijas, la cumpliré con la ayuda de Tu gracia.  Cualquiera que sea Tu santa voluntad para conmigo la aceptaré con todo el corazón y con toda el alma, sin reparar en lo que me diga mi naturaleza corrupta.

 

1357              Una vez, pasando cerca de un grupo de personas pregunté al Señor:  ¿Están todos en el estado de gracia, visto que no he sentido Tus dolores?  El hecho de que tú no has experimentado Mis dolores no quiere decir que todos están en el estado de gracia.  A veces te hago sentir el estado de ciertas almas y te doy la gracia de sufrir solamente porque te uso como un instrumento para su conversión.

 

1358              Donde hay una verdadera virtud, allí debe haber también sacrificio;  toda la vida debe ser un sacrificio.  Las almas pueden ser útiles únicamente por medio del sacrificio.  Mis relaciones con el prójimo pueden traer gloria a Dios a través del sacrificio de mi misma; sin embargo, en este sacrificio debe haber el amor de Dios, ya que en él todo se centra y adquiere valor.

 

1359              (17) Recuerda que cuando salgas de estos ejercicios espirituales Me comportaré contigo como con un alma perfecta.  Deseo tenerte en Mis manos como un instrumento idóneo para cumplir Mis obras.

 

1360              Oh Señor, que penetras todo mi ser y los mas secretos rincones de mi alma, Tu ves que Te deseo únicamente a Ti y nada mas sino cumplir con Tu santa voluntad sin hacer caso de ninguna dificultad, ni sufrimiento, ni humillación, ni alguna consideración humana.

 

1361              Me es sumamente agradable este decidido propósito tuyo de hacerte santa.  Bendigo tus esfuerzos y te daré la oportunidad de santificarte.  Sé atenta para que no se te escape ninguna oportunidad que Mi providencia te dará para santificarte.  Si no logras aprovechar una oportunidad dada no pierdas la calma sino que humíllate profundamente ante Mi y sumérgete toda con gran confianza en Mi misericordia y así ganarás mas de lo que has perdido, porque a un alma humilde se da con mas generosidad, mas de lo que ella misma pida…….

 

1362              (18) + Séptimo día.  El conocimiento de mi destino, es decir la seguridad interior de que alcanzaré la santidad.  Este profundo conocimiento ha llenado mi alma del agradecimiento hacia Dios y he atribuido toda la gloria a mi Dios, porque sé lo que soy por mi misma.

 

1363              De estos ejercicios espirituales salgo totalmente transformada por el amor de Dios.  Mi alma inicia seriamente y con bizarría una nueva vida aunque por fuera esta vida no cambie nada y nadie lo perciba; sin embargo el amor puro es el guía de mi vida y su fruto exterior es la misericordia.  Siento que estoy toda penetrada por Dios y con este Dios camino por la vida cotidiana, gris, fatigosa y penosa, confiando que Aquel a quien siento en mi corazón transformará esta monotonía en mi santidad personal.

 

1364              En un recogimiento profundo, junto a Tu Corazón misericordioso, durante estos ejercicios espirituales madura mi alma.  En los rayos puros de Tu amor mi alma ha cambiado su amargura (19) transformándose en un fruto dulce y maduro; ahora puedo ser plenamente útil a la Iglesia con mi santidad personal que dará latidos de vida en toda la Iglesia, puesto que todos formamos un mismo organismo en Jesús.  Por eso me empeño en que la tierra de mi corazón produzca buenos frutos aunque el ojo humano, quizá, no los perciba; sin embargo llegará un día en que se podrá ver que muchas almas se han alimentado y se alimentarán de este fruto.

 

1365              Oh Amor eterno que incendias en mi una nueva vida, una vida de amor y de misericordia, apóyame con Tu gracia para que responda dignamente a Tu llamada, para que se cumpla en las almas a través de mi lo que Tu Mismo has establecido.

 

Dios mío, veo el resplandor de las auroras eternas.  Toda mi alma se lanza hacia Ti, Señor, ya nada me detiene ni me ata a la tierra.  Ayúdame, Señor, a soportar con paciencia el resto de mis días.  La ofrenda de mi amor arde sin cesar ante Tu Majestad, pero tan silenciosamente que solamente Tu ojo, oh Dios, la ve, ningún otro es capaz de percibirla.

 

1366              (20) Oh Señor mío, aunque me ocupan tantas cosas, aunque esta obra está en mi corazón, aunque deseo el triunfo de la Iglesia, aunque deseo la salvación de las almas, aunque me hieren todas las persecuciones de Tus fieles, aunque me hace sufrir cada caída de las almas, sin embargo, a pesar de todo, tengo en el alma una profunda paz que ni los triunfos, ni los deseos, ni las contrariedades son capaces de perturbar, porque Tu, Señor y Dios mío, estás para mi por encima de todas las cosas que permites que sucedan.

 

1367              Octavo día.  Oh Señor mío, meditando todos los beneficios al lado de Tu Sacratísimo Corazón, he sentido la necesidad de una gratitud particular por tantas gracias y beneficios divinos.  Deseo sumergirme en el agradecimiento ante la divina Majestad, durante siete días y siete noches permanecer en la oración de acción de gracias.  Aunque por fuera cumpla todos mis deberes, no obstante mi espíritu estará incesantemente delante del Señor y todas las prácticas de piedad estarán impregnadas del espíritu de agradecimiento.  Por la noche, media hora, arrodillada, a solas con el Señor en mi celda; de noche, cada vez que me despertaré, (21) me sumergiré en la oración de acción de gracias.  Con esto deseo compensar al menos en parte por la grandeza de los beneficios de Dios.

 

1368              Sin embargo, para que todo esto fuera más agradable a los ojos de Dios y para que a mi no me quedara ni una sombra de duda, fui a ver a mi director espiritual y le presenté el deseo que mi alma ha sentido de sumergirse en este agradecimiento.  He obtenido el permiso para todo, con la excepción de no esforzarme a orar de noche, cuando me despierte.

 

1369              Con cuánta alegría regresaba yo al convento [355] y al día siguiente he comenzado este gran agradecimiento con el acto de la renovación de los votos.  Toda mi alma se ha sumergido en dios y de todo mi ser salía hacia Dios una sola llama, la de reconocimiento y de agradecimiento.  Las palabras no han sido muchas, porque los beneficios de Dios como fuego ardiente inflamaban mi alma y todos los sufrimientos y los disgustos eran como leña tirada al fuego sin la cual el fuego se habría apagado.  Invoqué a todo el cielo y a la tierra a unirse a mi agradecimiento.

 

1370              (22) Han terminado los ejercicios espirituales, esos bellos días de permanecer a solas con el Señor Jesús.  He hecho estos ejercicios espirituales tal como Jesús lo deseaba y como me había dicho el primer día de los ejercicios, es decir en la máxima serenidad he meditado los beneficios de Dios.  Jamás en mi vida he hecho unos ejercicios espirituales como éstos.  Con esta paz mi alma ha sido reforzada mas profundamente que con choques o emociones.  En los rayos del amor he visto todo tal y como es en realidad.

 

1371              Al salir de estos ejercicios espirituales me siento totalmente transformada por el amor de Dios.  Oh Señor, diviniza mis acciones para que adquieran meritos para la eternidad y aunque mi debilidad es grande, confío en el poder de Tu gracia que me sostendrá.

 

1372              Oh Jesús mío, Tu sabes que desde los años mas tempranos deseaba ser una gran santa, es decir, deseaba amarte con un amor tan grande como ninguna alma Te amó hasta ahora.  Al principio éstos eran mis (23) deseos secretos, de los cuales sabía sólo Jesús.  Hoy no los alcanzo contener en el corazón, desearía gritar al mundo entero:  Amad a Dios, porque es bueno y su misericordia es grande.

 

1373              Oh días cotidianos y llenos de monotonía, los miro con ojo solemne y festivo.  Qué grande y solemne es el tiempo que nos ofrece la posibilidad de recoger méritos para el cielo eterno; comprendo cómo lo utilizarían los santos.

 

1374              30 X 1937.  Hoy, durante la ceremonia [356] religiosa, durante la Santa Misa, en el segundo día de acción de gracias, vi a Jesús en un aspecto de gran belleza y me dijo:  Hija Mía, no te he dispensado de la acción.  Le contesté:  Señor, mi mano es débil para tales obras.  Sí, lo sé, pero unida a Mi diestra, cumplirás todo.  Sin embargo, sé obediente, sé obediente a los confesores.  Yo les daré la luz cómo deben guiarte.  Señor, yo quise dar comienzo a la obra en Tu nombre, sin embargo, el Padre S. [357] todavía la aplaza.  Jesús me contestó:  Lo sé, por lo tanto haz lo que está en tu poder, pero no puedes eximirte.

 

1375              (24)                                                                                                                      Noviembre – 1 XI 1937  

 

Hoy, después de las vísperas, la procesión fue al cementerio; yo no pude ir porque estaba de guardia en la puerta, pero eso no me impidió rezar por las queridas almas.  Cuando la procesión volvió del cementerio a la capilla, mi alma sintió la presencia de muchas almas.  Comprendí la gran justicia de Dios y que cada uno tiene que pagar hasta el último céntimo.

 

1376              El Señor me ha dado la oportunidad de ejercitarme en la paciencia por medio de una persona con la cual cumplo la misma tarea.  Es tan lenta que todavía no he visto una persona tan lenta como ella; hay que armarse de gran paciencia para escuchar su plática aburrida.

1377              5 XI.  Esta mañana vinieron a la puerta cinco desempleados que querían entrar a toda costa.  La Hermana N. tras discutir con ellos y sin poder despedirlos, vino a la capilla (25) a hablar con la Madre quien [358] me ordenó ir.  Estaba aún lejos de la puerta cuando oí sus insistentes golpes en ella.  En un solo momento me invadieron dudas y temor, no sabia si abrirles o responder por la mirilla como había hecho la Hermana N. Pero, de repente oí una voz en el alma:  Ve y ábreles la puerta y conversa con ellos con la misma dulzura con la que hablas Conmigo.  Abrí la puerta enseguida y me acerqué al más amenazador y me puse a hablarle con tanta dulzura y serenidad que ellos mismos no sabían qué hacer y también empezaron a hablar con gentileza y dijeron:  ¿Qué hemos de hacer? Si el convento no puede darnos trabajo.  Y se han ido en paz.  He sentido claramente que Jesús, al que había recibido en la Santa Comunión una hora antes, obró en sus corazones a través de mí.  Oh, qué bello es obrar bajo la inspiración de Dios.

 

1378              Hoy me sentía peor y fui a la Madre Superiora con la intención de pedirle permiso de poder acostarme.  Pero antes de pedirle permiso (26) de acostarme, la Madre Superiora me dijo:  Hermana, debe arreglárselas sola en la puerta, porque me llevo la niña para la col, ya que no hay nadie para ese trabajo.  Contesté que estaba bien y Salí de la habitación.  Al llegar a la puerta me sentí extrañamente fuerte y cumplí con mi deber durante todo el día y me sentí bien.  Experimenté el poder de la santa obediencia.

 

1379              10 XI [1937].  Cuando la querida Madre me enseñó este librito [359] en el cual están la coronilla y las letanías junto con la novena, pedí a la Madre que me lo dejara hojear.  Mientras lo hojeaba, Jesús me hizo saber interiormente que:  Ya muchas almas han sido atraídas a Mi amor por esta imagen.  Mi misericordia actúa en las almas mediante esta obra.  Supe que muchas almas han experimentado la gracia de Dios.

 

1380              Supe que la Madre Superiora cargaría una cruz bastante pesada unida a sufrimientos físicos, pero que no durará mucho tiempo.

 

1381              (27) + Se me ocurrió la idea de no tomar la medicina a cucharita llena sino un poco a la vez, porque era cara.  En el mismo momento escuché una voz:  Hija Mía, no Me gusta tal comportamiento, acepta con agradecimiento todo lo que te doy a través de tus Superioras y de este modo Me agradarás más.

 

1382              + Cuando murió Sor Doménica [360], a eso de la una de la noche, vino a verme y me avisó que había muerto.  Recé por ella con fervor.  A la mañana siguiente las hermanas me dijeron que ya había muerto, contesté que ya lo sabía porque había venido a verme.  La hermana enfermera [361] me pidió que ayudara a vestirla.  En un momento cuando me quedé con ella, el Señor me reveló que sufría todavía en el purgatorio.  Redoblé mis oraciones por ella, pero a pesar del fervor con el cual rezo siempre por las hermanas difuntas, confundí los días y en vez de ofrecer tres días de oraciones como prescribe la regla, por error ofrecí dos.  Al cuarto día me recordó que todavía le debía unas oraciones, y que las necesitaba.  En seguida (28) formulé la intención de ofrecer un día entero por ella, pero no solamente ese día, sino más, según me sugería el amor al prójimo.

 

1383              Debido a que Sor Doménica después de morir tenia un aspecto tan bonito que no daba la impresión de cadáver, algunas hermanas expresaron la duda:  ¿Estará, acaso, en letargo?  Y una de las hermanas me dijo ir con ella y poner un espejito ante su boca para ver si se empañaba, ya que si estuviera viva se empañaría.  Dije que sí e hicimos lo que habíamos dicho, pero el espejito no se empañó, aunque nos pareció que realmente se había empañado.  Sin embargo, el Señor me hizo saber cuánto eso le había disgustado y fui amonestada severamente a no obrar jamás contra el convencimiento interior.  Me humillé profundamente ante el Señor y le pedí perdón.

 

1384              Veo a cierto sacerdote que Dios ama mucho, pero Satanás lo odia terriblemente porque lleva muchas almas a una santidad elevada y tiene (29) en cuenta únicamente la gloria de Dios.  Pero pido a Dios que no le falte paciencia con quienes le llevan continuamente la contraria.  Satanás, allí donde no puede hacer daño el mismo, se sirve de los hombres.

 

1385              19 XI.  Hoy, después de la Santa Comunión Jesús me dijo cuánto desea venir a los corazones humanos.  Deseo unirme a las almas humanas.  Mi gran deleite es unirme con las almas.  Has de saber, hija Mía, que cuando llego a un corazón humano en la Santa Comunión, tengo las manos llenas de toda clase de gracias y deseo dárselas al alma, pero las almas ni siquiera Me prestan atención, Me dejan solo y se ocupan de otras cosas.  Oh, qué triste es para Mi que las almas no reconozcan al Amor.  Me tratan como una cosa muerta.  He contestado a Jesús:  Oh tesoro de mi corazón, único objeto de mi corazón y todo el deleite de mi alma, deseo adorarte en mi corazón tal y como eres adorado en el trono de Tu gloria eterna.  Mi amor Te (30) desea compensar, al menos en pequeña parte, por la frialdad de un gran numero de almas.  Oh Jesús, he aquí mi corazón que es Tu morada a la que nada tiene acceso.  Tú Mismo descansa en él como en un bello jardín.  Oh Jesús mío, hasta pronto, ya debo ir al trabajo, pero Te manifestaré mi amor con el sacrificio sin omitir ni dejar que se me escape ninguna ocasión para ello.

 

1386              Cuando salí de la capilla la Madre Superiora me dijo:  Hermana, usted no irá a la clase de catecismo [362], sino que va a estar de guardia.  Está bien, Jesús, así pues, durante todo el día tuve excepcionalmente muchas ocasiones para hacer sacrificios, no omití ninguna, gracias a la fuerza de ánimo que saqué de la Santa Comunión.

 

1387              Hay momentos en la vida cuando el alma se encuentra en un estado en que casi no comprende las palabras humanas, todo la cansa y nada la calma menos una plegaria fervorosa.  En una oración fervorosa el alma encuentra alivio y aunque quisiera explicaciones de las criaturas, estas mismas le procurarían solamente una mayor inquietud.

 

1388              (31) + Durante una oración aprendí cuánto es agradable a Dios el alma del Padre Andrasz.  Es un verdadero hijo de Dios.  En pocas almas esta filiación de Dios se evidencia tan claramente y es porque tiene una devoción especialísima a la Madre de Dios.

 

1389              Oh Jesús mío, aunque siento un gran apremio, no puedo dejarme llevar por él y eso para no estropear Tu obra con mi prisa.  Oh Jesús mío, me haces conocer Tus misterios y quieres que los trasmita a otras almas.  Ya dentro de poco se abrirá para mí la posibilidad de actuar.  Mi misión comenzará ya sin obstáculos en el momento en que parecerá completamente destruida.  Tal es para esto la voluntad de Dios que no cambiará a pesar de que muchas personas estarán en contra, pero nada logrará cambiar la voluntad de Dios.

 

1390              Veo al Padre Sopocko, cuánto su mente está ocupada y trabaja por la causa de Dios [363] ante los dignatarios de la Iglesia para presentar los deseos divinos.  Gracias a sus diligencias una nueva (32) luz resplandecerá en la Iglesia de Dios para el consuelo de las almas.  Aunque de momento su alma está colmada de amargura como en recompensa por los esfuerzos que hace para Dios, pero no será así.  Veo su gozo que no será perjudicado por nada; Dios le dará una parte de este gozo ya

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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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