Domingo, 28 de marzo de 2010
ENERGÍA PODEROSA EN MONASTERIOS, IGLESIAS Y CATEDRALES - CENTROS TELÚRICOS DE LA TIERRA

Para comprender qué es la corriente telúrica hay que saber primero que nuestro planeta tiene un campo magnético que se extiende desde el núcleo hasta el espacio exterior, donde se va atenuando.

Este campo tiene efectos electromagnéticos que son los que crean la magnetosfera, una especie de capa protectora magnética que nos protege del viento solar, un flujo de partículas de alta energía que nos envía nuestra estrella, el Sol.

Este campo magnético y la magnetosferason importantes en el mundo no sólo por protegernos de los efectos dañinos del viento solar, sino porque dominan muchos aspectos de la vida del planeta. Por ejemplo muchos animales utilizan este campo paraguiarse en sus viajes. Nosotros también lo hacemos, con las brújulas,que utilizan este magnetismo.

El término telúrico proviene del latín tellūs, que significa Tierra. Una corriente telúrica es una corriente eléctrica que se mueve bajo tierra o a través del océano. Tienen una muy baja frecuencia, y corren muy cerca de la superficie terrestre. Son inducidas por variaciones naturales en el campo magnético terrestre, en interacción con el viento solar y la magnetósfera.

Están relacionadas con la actividad de las tormentas eléctricas, ya que la acumulación de cargas eléctricas en la superficie terrestre convierte a una lluvia en una tormenta eléctrica.

¿Tienen alguna utilidad estas corrientes telúricas. Para lo único que sirven es para explorar la estructura debajo de la superficie terrestre, en busca de minerales, petróleo o por explorar no más.

También se puede capturar algo de esa corriente eléctrica que transmiten, que aunque es mínima, permite la creación de baterías terrestres o el aprovechamiento de la electricidad terrestre. En el siglo 18 se usaba estos sistemas para los telégrafos.

Ahora veamos cómo se ha desviado este tema hacia el esoterismo, y cómo la ficción lo ha tomado de estas leyendas y creencias erróneas.

Según creencias antiguas el mundo tiene un centro, el Ombilicus Mundiu ombligo del mundo. Que es el punto desde el cual surgen y al cual convergen todas estas corrientes telúricas. Cuenta la leyenda que si alguien pudiese encontrar ese centro, podría dominar la Tierra y cambiar su forma a placer, ya que se tendría control completo sobre el clima y sobre la tectónica de placas.

Esto se menciona en la novela El péndulo de Foucault, de Umberto Eco, donde se lo trata como una crítica y hasta sátira del esoterismo.

También las corrientes telúricas están relacionadas con los llamados puntos telúricos, los cuales, según ideas esotéricas, son puntos de unión que hasta podrían permitir que se viaje entre ellos de forma instantánea.

Podríamos definir la energía telúrica como la energía resultante entre un cruce entre una energía cósmica con, por ejemplo, un río subterraneo. Este tipo de energía se considera saludable. Esta energía recorre la tierra como ríos, fluyendo por determinadas zonas con mayor intensidad y allí donde la energía es más intensa se habla de centros telúricos.

No obstante, si es cierto que, sometidos a largas exposiciones de este tipo de energía, pueden presentarse síntomas como insomnio, dolor de cabeza o malestar.

Sin embargo ya desde la antiguedad se han buscado estos centros telúricos (donde este tipo de energía es más intensa) para emplazar diferentes edificaciones y se ha achacado a estos centros un halo de protección y fortuna en determinadas ocasiones. Los mayas ya hacían mención a esta energía en sus profecías situándolas en cordilleras y cadenas montañosas que generan ejes en los continentes. Está energía va generando procesos de cambio por los lugares donde va pasando. Al principio pueden parecer dramáticos, pero que terminan armonizando y volviendo a equilibrar todo, en una vibración más alta que la original

 

En la actualidad se sabe que de la tierra emana una particular y sutil energía; la constitución, procedencia e itinerarios de esta complejísima radiación, denominada genéricamente como radiación telúrica, son objeto de numerosas hipótesis. Algunos especialistas consideran que está constituida, por una parte, de las energías cósmicas que refleja y refracta el planeta, y por otra, de las energías emanadas del mismo, entre ellas las electromagnéticas. Bajo la denominación de corrientes de energía telúricas se agrupan fenómenos muy diversos que las provocan y les sirven de cause, tales como venas de agua subterráneas, fallas geológicas, capas freáticas y otras anomalías no siempre fáciles de especificar.

La sobrexposición a las energías telúricas provoca un exceso energético en el ser humano, el cual es liberado de muchas maneras. Generalmente, la hiperactividad y el nerviosismo son las más corrientes; por el contrario, las personas tranquilas, que no exteriorizan o descargan su tensión, suelen verse afectadas por dolencias internas más o menos graves, según la intensidad de la energía que soportan.

Estas corrientes telúricas, que recorren el interior de la tierra, se manifiestan en la superficie exterior como perturbadoras, irradiando asimismo energía; es decir, las corrrientes telúricas producen radiaciones telúricas. Pero no lo hacen según una red uniforme, como el caso de las líneas Hartmann o Curry, sino por rutas que dependen de la estructura interna de la corteza terrestre, de los materiales, estratos, accidentes geológicos, etc., y focalizando sus efectos en puntos concretos de ella. Los accidentes geológicos internos son, por ello, en muchos casos, consecuencia de la acción de tales corrientes y, a la vez, indicio de su paso.

Hay que tener presente también que estas radiaciones telúricas sufren variaciones de intensidad con los fenómenos atmosféricos y en los cambios estacionales, así como que ocasionalmente puede haber variaciones significativas por la acción de movimientos sísmicos, explosiones nucleares subterráneas, etc.

El arquitecto y geobiólogo Rémi Alexander resume así la actividad de las corrientes telúricas:

Las corrientes telúricas se desplazan, tanto puede ser a unos metros como a centenares de kilómetros de profundidad, a través de las diversas capas geológicas que presenten menor resistencia eléctrica, por donde encuentran un mejor conductor. A escasa profundidad, dichas corrientes influyen localmente sobre el campo magnético terrestre externo y, al parecer, influyen en el mantenimiento y desarrollo de los procesos biológicos. Aunque sean de débil intensisdad, esas corrientes telúricas siguen a veces los cursos de agua, los filones metalíferos, o aprovechan los accidentes geológicos, como las fallas, para unirse a su radiación y huir del suelo. Esas circunstancias, pueden perturbar el equilibrio de los lugares que atraviesan, tanto si se trata de un hábitat como sofisticadas instalaciones electrónicas...

Además de esos flujos de origen natural, la actividad humana puede generar localmente fenómenos telúricos, como en el caso de una línea de ferrocarril electrificada o de un transformador. Esas instalaciones dan lugar a corrientes errantes y oscilatorias suceptibles de perturbar el entorno inmediato.

Aunque las corrientes telúricas figuren entre las eventuales nocividades de un terreno, no significa que esas manifestaciones sean forzosamente negativas. Simplemente hay que tener en cuenta que en determinadas circunstancias pueden resultar perturbadoras.

Fdo. Cristóbal Aguilar.



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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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