Martes, 23 de marzo de 2010
VIDAS DE SANTOS - SANTA LUCÍA

Lucía significa "luminosa", "llena de luz", y por ello en algunas partes se representa a nuestraSanta de hoy, con una lámpara encendida en la mano, como haciendo coro a esas vírgenesprudentes de las que habla el Evangelio. La pintan con una especie de plato llevando sus propiosojos en él. La jovencita había consagrado su virginidad a Jesucristo. Un joven le dijo que lostenía muy bellos los ojos y se los sacó para quedarse fiel a su divino Esposo. Nuestra Santa puedeser invocada como la abogada de la buena vista, ya que supo distinguir muy bien dónde estaba eloro y dónde el oropel. Es decir, la verdadera fe en Jesucristo la guió siempre por el verdaderocamino hasta la meta, a pesar de las tinieblas de la noche del pecado que intentaron desviarla.

Dante en la Divina Comedia colocó a Santa Lucía al lado del Precursor, en uno de los puestosmás avanzados del Paraíso. En el antiguo Canon de la Misa se la nombre junto con suscompañeras y famosas mártires: Inés, Cecilia, Anastasia, Perpetua, Felicidad y su compatriotaAgueda.

Desde la antigüedad gozó de una gran fama en Roma y en todo el mundo cristiano. Sólo en laCiudad Eterna llegó a haber veinte iglesias dedicadas a esta Santa. En Siracusa -célebre ciudadsiciliana- gozó siempre de una gran popularidad y los poetas y santos cantaron sus gestas. En unainscripción del siglo IV, encontrada a finales del siglo pasado en una de las Catacumbas máscélebres de Siracusa, la de San Juan, se puede leer esta lápida: " - Euskia, la irreprochable, viviósanta y pura alrededor de quince años; murió en la fiesta de mi Santa Lucía, la cual no puede seralabada como se merece".

Lucía era huérfana de padre, y su madre tenía puestos los ojos en ella pensando en darle un buenporvenir con un ventajoso matrimonio. Lucía había hecho voto de virginidad. De momento Lucíano dijo nada a su madre, Eutiquia, pero pensó para sí: "Yo también seré como Agueda y otrasmártires que se consagraron a Jesucristo para siempre. Si llega la hora, también seré mártir porÉl". Pero vino a decir como el Profeta: "Mi secreto para mí". A nadie reveló su promesa o voto.

Sin saber cómo, su buena madre quedó presa de una enfermedad que parecía incurable. Lucía nola dejaba ni de noche ni de día. La trataba con filial afecto. Se enteró Lucía de que cerca de allí,en Catania, obraba muchos prodigios el sepulcro de la mártir Santa Agueda y convenció a sumadre para que fueran allí a pedir su curación a la mártir catenense. La gracia fue doble: curaciónmaterial de la enfermedad de su madre y curación espiritual de la ceguera que tenía Eutiquiasobre el matrimonio de su hija Lucía. Dijo la madre: "Perdóname, hija querida, veo ahora loengañada que estaba con tu falso porvenir. Daremos todo cuanto tenemos y nos entregaremos alservicio del Señor".

Al enterarse de su negativa, su mismo prometido fue quien la acusó ante el pretor de que eracristiana. La llevaron ante él y quiso hacerla desistir pero no sabía con quién se las daba. A ellocontestó intrépida Lucía: "No tenlo miedo a vuestras amenazas. Soy de Jesucristo y como lepertenezco, El sabrá defenderme y me dará fuerzas para poder resistir cuantos tormentos queráisdescargar sobre mí. Soy templo vivo de Dios y no lo podréis profanar". Y así fue. La martirizaroncruelmente. La cubrieron con pez y resina. Pascasio intentó profanarla pero no lo pudo conseguir.Por fin, con una espada cortaron su cuello virginal. Era el 13 de Diciembre del año 300.

Fdo. Cristobal Aguilar.
Publicado por cristobalaguilar @ 19:09  | Vidas de Santos
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