Domingo, 21 de marzo de 2010
CONCLUSIÓN DEL 2 CUADERNO-DIARIO DE SOR FAUSTINA - EL APOSTOL DE LA DIVINA MISERICORDIA

Aquí os traigo ya la conclusión de este interesante cuaderno de Sor Faustina, emplazandote para el comienzo del tercero, que comenzaremos mañana mísmo. EL AUTOR DEL BLOG.

949      (295) JMJ                                                                                                                              12 II 1937

 

+ El Amor de Dios es la flor y la Misericordia es el fruto.

 

Que el alma que duda lea estas consideraciones sobre la Divina Misericordia y se haga confiada [287].

 

Misericordia Divina, que brota del seno del Padre, en Ti confío.

 

Misericordia Divina, supremo atributo de Dios, en Ti confío.

 

Misericordia Divina, misterio incomprensible, en Ti confío.

 

Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad, en Ti confío.

 

Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico, en Ti confío.

 

Misericordia Divina, de donde brotan toda vida y felicidad, en Ti confío.

 

Misericordia Divina, más sublime que los cielos.

 

Misericordia divina, fuente de milagros y maravillas.

 

Misericordia Divina, que abarca todo el universo.

 

Misericordia Divina, que baja al mundo en la Persona del Verbo Encarnado.

 

(296) Misericordia Divina, que manó de la herida abierta del Corazón de Jesús.

 

Misericordia Divina, encerrada en el Corazón de Jesús para nosotros y especialmente para los pecadores.

 

Misericordia Divina, impenetrable en la institución de la Sagrada Hostia.

 

Misericordia Divina, en la institución de la Santa Iglesia.

 

Misericordia Divina, en el sacramento del Santo Bautismo.

 

Misericordia Divina, en nuestra justificación por Jesucristo.

 

Misericordia Divina, que nos acompaña durante toda la vida.

 

Misericordia Divina, que nos abraza especialmente a la hora de la muerte.

 

Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal.

 

Misericordia Divina, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida.

 

Misericordia Divina, que nos protege del fuego infernal.

 

Misericordia Divina, en la conversión de los pecadores empedernidos.

 

Misericordia Divina, asombro para los ángeles, incomprensible para los Santos.

 

Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios.

 

Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria.

 

Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite.

 

Misericordia Divina, que de la nada nos llamó a la existencia.

 

Misericordia Divina, que abarca todas las obras de sus manos.

 

Misericordia Divina, corona de todas las obras de Dios.

 

(297) Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos.

 

Misericordia Divina, dulce consuelo para los corazones angustiados.

 

Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas.

 

Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor.

 

Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas.

 

Misericordia Divina, que infunde esperanza, perdida ya toda esperanza.

 

950      + Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia Mismos.

 

951      + Oh, incomprensible e impenetrable misericordia de Dios,

¿Quién puede glorificarte y adorarte dignamente?

Oh, supremo atributo de Dios todopoderoso,

Tú eres la dulce esperanza del pecador.

 

Oh estrellas, tierra y mar, unidos en un solo himno y unánimemente y en señal de agradecimiento, canten la incomprensible misericordia de Dios.

 

952      (298) Oh Jesús mío, Tu ves que Tu santa voluntad es todo para mi.  Me es indiferente lo que hagas de mi:  me ordenas ponerme a la obra, lo hago con tranquilidad, a pesar de saber que no soy idónea para esto; me haces esperar por medio de Tus sustitutos, así pues, espero con paciencia; llenas mi alma de entusiasmo, y no me das la posibilidad de obrar; me atraes detrás de Ti a los cielos, y me dejas en la tierra; infundes en mi alma el anhelo de Ti, y Te escondes de mi.  Muero por el deseo de unirme Contigo por la eternidad, y no permites a la muerte acercarse a mí.  Oh voluntad de Dios, Tu eres mi alimento y el deleite de mi alma; cuando me someto a la santa voluntad de mi Dios, un abismo de paz inunda mi alma.           

 

            Oh Jesús mío, Tu no das la recompensa por el resultado de la obra, sino por la voluntad sincera y el esfuerzo emprendido; por lo tanto estoy completamente tranquila, aunque todas mis iniciativas y mis esfuerzos quedaran frustrados ni fueran realizados jamás.  Si hago (299) todo lo que está en mi poder, lo demás no es cosa mía y por eso las mas grandes tempestades no perturban la profundidad de mi paz.  En mi conciencia reside la voluntad de Dios.

 

953            + 15 II 1937.  Hoy mis sufrimientos han aumentado un poco, no solamente experimento mayores dolores en todos los pulmones, sino también unos extraños dolores en los intestinos.  Sufro tanto cuanto mi débil naturaleza logra soportar, todo por las almas inmortales para impetrar la Misericordia Divina para los pobres pecadores, para impetrar la fortaleza para los sacerdotes.  Oh, qué gran veneración tengo por los sacerdotes y le pido a Jesús, Sumo Sacerdote, muchas gracias para ellos.

 

954            Hoy, después de la Santa Comunión el Señor me dijo:  Hija Mía, es Mi deleite unirme a ti; Me rindes la mayor gloria cuando te sometes a Mi voluntad y con esto atraes sobre ti un mar de bendiciones.  No tendría en ti una complacencia particular si no vivieras de Mi voluntad.  Oh mi dulce Huésped, por Ti estoy dispuesta a todos los sacrificios, sin embargo Tu sabes que (300) soy una debilidad misma, pero Contigo lo puedo todo.  Oh Jesús mío, Te ruego quédate conmigo en cada momento.

 

955            15 II 1937.  Hoy escuché en el alma estas palabras:  ¡Oh hostia agradable a Mi Padre!  Has de saber, hija Mía, que toda la Santísima Trinidad tiene en ti su particular complacencia, porque vives exclusivamente de la voluntad de Dios.  Ningún sacrificio es comparable a éste.

 

956            + Después de estas palabras ha venido a mi alma el conocimiento de la voluntad de Dios, es decir, que miro todo desde un punto de vista superior, y todos los acontecimientos y todas las cosas desagradables o agradables, las acepto con amor, como demostración de la particular predilección del Padre Celestial.

 

957            En el altar del amor arderá la pura ofrenda de mi voluntad; para que mi ofrenda sea perfecta, me uno estrechamente al sacrificio de Jesús en la cruz.  Y cuando, bajo el peso de los grandes sufrimientos, mi naturaleza tiemble y las fuerzas físicas y espirituales disminuyan, entonces me esconderé profundamente en la herida abierta del Corazón (301) de Jesús, callando como una paloma, sin quejarme.  Que todas mis predilecciones, hasta las más santas y las más bellas y las más nobles, estén siempre en el último plano y en el primer lugar esté Tu santa voluntad.  El mas pequeño deseo Tuyo, oh Señor, me es mas querido que el cielo con todos Tus tesoros.  Sé bien que unas personas no me comprenden, por eso mi ofrenda será más pura a Tus ojos.

 

958            Hace algunos días vino a mi cierta persona pidiéndome que rogara mucho por su intención, porque tenía unos asuntos muy importantes y urgentes.  De repente sentí en el alma que eso no era agradable a Dios y le contesté que no rogaría por esa intención, pero que rogaría por ella en general.  Unos días después esa señora volvió a verme y me agradeció por no haber rogado según su intención sino por ella, ya que tenía un proyecto de venganza respecto a una persona a la cual debía honor y respeto en virtud (302) del cuarto mandamiento.  El Señor la cambió interiormente y ella misma reconoció su culpa, pero se extrañó de que yo hubiera descubierto su secreto.

 

959            + Hoy recibí la carta del Padre Sopocko con felicitaciones por motivo de mi santo [288].  Me he alegrado por las felicitaciones, pero me he entristecido mucho por su salud.  Lo sabía por el conocimiento interior, pero no me lo creía; pero como me ha contestado que es así, entonces también las demás cosas, de las cuales no me ha escrito, son verdaderas, y mi conocimiento interior no me engaña.  Y me recomienda subrayar todo de lo que sé que no procede de mí.  Es decir, todo lo que Jesús me dice, lo que oigo en el alma.  Me lo ha pedido ya mas de una vez, pero no he tenido tiempo, ni tampoco, a decir verdad, me he apresurado, pero al mismo tiempo ¿cómo sabe él que no lo he hecho?  Eso me ha sorprendido enormemente, pero ahora me pondré a este trabajo con todo el corazón.  Oh Jesús mío, la voluntad de Tus sustitutos es Tu santa voluntad evidente, sin sombra de duda.

 

960            (303) 16 II 1937.  Hoy, por equivocación entré en la habitación aislada vecina, así que hablé un momento con aquella persona.  Al volver a mi habitación, pensé en ella un momento, entonces el Señor Jesús se presentó junto a mi y me dijo:  Hija Mía, ¿en qué estás pensando en este momento?  Sin pensar, me estreché a su Corazón, porque comprendí que había pensado demasiado en la criatura.

 

961            + Esta mañana, después de haber hecho mis ejercicios espirituales, me puse en seguida a hacer labor de gancho.  Sentía el silencio en mi corazón y que Jesús descansaba en él.  Este profundo y dulce conocimiento de la presencia de Dios me impulsó a decir al Señor:  Oh Santísima Trinidad que vives en mi corazón, Te ruego, da la gracia de la conversión a tantas almas cuantos puntos haré hoy con este gancho.  De pronto oí en el alma estas palabras:  Hija Mía, tus peticiones son demasiado grandes.  Jesús, si para Ti es mas fácil dar mucho que poco.  Es verdad, Me es mas fácil dar mucho al alma que poco, pero cada conversión de un alma pecadora exige sacrificio.  Y por eso, Jesús, Te ofrezco (304) este sincero trabajo mío; este sacrificio no me parece demasiado pequeño por un numero tan grande de almas; pues, Tu, oh Jesús, durante treinta anos salvabas las almas con el trabajo manual y como la santa obediencia me prohíbe penitencias y grandes mortificaciones, por eso Te ruego, oh Señor, acepta esas pequeñeces con el sello de la obediencia como cosas grandes.  Entonces oí en el alma la voz:  Hija Mía, atiendo tu petición.

 

962            + Veo, a menudo, a cierta persona agradable a Dios.  El Señor tiene en ella una gran complacencia, no solamente porque se interesa por el culto de la Misericordia Divina, sino también por el amor que tiene a Dios, aunque no siempre siente este amor en su corazón de modo sensible, y permanece casi siempre en el Huerto de los Olivos.  Sin embargo, es siempre agradable a Dios y su gran paciencia vencerá todas las adversidades.

 

963            + Oh, si el alma que sufre supiera cuánto Dios la ama, moriría de gozo y de exceso de felicidad.  Un día, conoceremos el valor del sufrimiento, pero entonces ya no podremos sufrir.  El momento actual es nuestro.

 

964            (305) 17 II 1937.  Esta mañana, durante la Santa Misa vi a Jesús doliente.  Su Pasión se reflejó en mi cuerpo, aunque de modo invisible, pero no menos doloroso.  Jesús me miró y dijo:

 

965            Las almas mueren a pesar de Mi amarga Pasión.  Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de Mi misericordia [288a].  Si no adoran Mi misericordia, morirán para siempre.  Secretaria de Mi misericordia, escribe, habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia.

 

966            + Hoy oí en el alma estas palabras:  Hija Mía, debes ponerte a la obra, Yo estoy contigo.  Te esperan grandes persecuciones y sufrimientos, pero que te consuele la idea de que muchas almas se salvarán y se santificarán por medio de esta obra.

 

967            + Cuando me puse a la obra y subrayaba las palabras del Señor [289] y volví a mirar todo, al llegar a la pagina en la que tengo apuntados los consejos y las indicaciones del Padre Andrasz, no sabia qué hacer: subrayar o no; de repente oí en el alma estas palabras:  Subraya, porque estas palabras son Mías; he pedido prestada la boca (306) del amigo de Mi Corazón para hablarte por tu tranquilidad y tienes que atenerte a aquellas indicaciones hasta la muerte.  Me desagradaría mucho si te alejaras de estas indicaciones; has de saber que Yo Mismo lo puse entre Yo [y] tu alma, lo hago por tu tranquilidad y para que no cometas errores.

 

968            Desde que te confié a una particular asistencia de los sacerdotes, quedas dispensada de rendir cuenta de modo detallado a las Superioras de cómo Yo trato contigo.  Además de eso, debes ser como una niña frente a las Superioras, pero de lo que cumplo en el fondo de tu alma, habla sinceramente y de todo solamente a los sacerdotes.  Y observé que desde el momento en que Dios me dio el director espiritual, no exigía que hablara de todo como antes, a las Superioras, a excepción de lo que se refería a las cosas exteriores.  Por el resto, solamente el director espiritual conoce mi alma.  Tener el director espiritual es una gracia excepcional de Dios.  Oh, qué pocas son las almas que tienen esta gracia.  Entre las mas grandes dificultades, el alma vive continuamente en paz; todos los días, después de la Santa Comunión, agradezco al Señor Jesús por esta gracia y (307) cada día le pido al Espíritu Santo la luz para él.  En verdad, yo misma sentí en el alma qué gran poder tienen las palabras del director espiritual.  Que la misericordia de Dios sea adorada por esta gracia.

 

969            + Hoy fui a hacer la meditación delante del Santísimo Sacramento [290].  Cuando me acerqué al altar, la presencia de Dios penetró mi alma, fui sumergida en el océano de su divinidad y Jesús me dijo:  Hija Mía, todo lo que existe es tuyo.  Y le contesté al Señor:  Mi corazón no desea nada fuera de Ti solo, oh tesoro de mi corazón.  Te agradezco, Señor, por todos los dones que me ofreces, pero yo quiero solamente Tu Corazón.  Aunque los cielos son grandísimos, para mi son nada sin Ti; Tú sabes muy bien, oh Jesús, que me desmayo continuamente por desearte con vehemencia.  Has de saber, hija Mía, que lo que las demás almas alcanzarán en la eternidad, tu lo gozas ya ahora.  Y de repente mi alma fue inundada de la luz del conocimiento de Dios.

 

970            Oh, si pudiera expresar al menos un poco lo que mi alma vive junto al Corazón de la inconcebible  (308) Majestad.  No sé expresarlo.  Esta gracia la comprende solamente el alma que la ha vivido por lo menos una vez en la vida.  Al volver a mi habitación aislada, me pareció que volví de la verdadera vida a la muerte.  Cuando el medico vino para tomarme el pulso, quedó asombrado:  ¿Qué ha pasado, hermana?  Un pulso así usted no lo ha tenido nunca.  Quisiera saber, sin embargo, ¿qué le ha provocado tal aceleración del pulso?  ¿Qué le podía decir? Si yo misma no sabía que tenía el pulso tan acelerado.  Sé solamente que estoy muriendo por nostalgia de Dios, pero, naturalmente, no se lo dije ya que ¿cómo lo puede remediar la medicina?

 

971            19 II 1937.  La unión con los agonizantes.  Me piden oraciones; puedo rezar, el Señor me ha dado misteriosamente el espíritu de la plegaria, estoy continuamente unida a Él.  Siento plenamente que vivo por las almas, para conducirlas a Tu misericordia, oh Señor; para tal fin ningún sacrificio es demasiado pequeño.

 

972            (309) Hoy el doctor [291] ha decidido que debo quedarme todavía hasta abril; la voluntad de Dios, aunque deseaba volver ya con las hermanas.

 

973            Hoy me enteré de la muerte de una de nuestras hermanas [292] que falleció en Plock, pero vino a verme antes de que me anunciaran su muerte.

 

974            22 II 1937.  Hoy en la capilla del hospital han empezado los ejercicios espirituales para las mujeres de servicio, pero puede participar en ellos quien desee.  Hay una predica por día; el Padre Buenaventura, [293] religioso escolapio, habla durante una hora entera, habla directamente a las almas.  He tomado parte en estos ejercicios espirituales porque deseo mucho conocer a Dios más profundamente y amarlo con más ardor, porque he comprendido que cuanto mayor es el conocimiento, tanto mas fuerte es el amor.

 

975            Hoy escuché estas palabras:  Ruega por las almas para que no tengan miedo de acercarse al tribunal de Mi misericordia.  No dejes de rogar por los pecadores.  Tu sabes cuánto sus almas pesan sobre Mi corazón; alivia Mi tristeza mortal; prodiga Mi misericordia.

 

976            (310) 24 II 1937.  Hoy durante la Santa Misa vi a Jesús agonizante; los sufrimientos del Señor traspasan mi alma y mi cuerpo, aunque invisible, pero el dolor es grande, dura muy poco tiempo.

 

977            Durante el canto de la Pasión [294] me compenetro tan vivamente de sus tormentos que no logro retener las lágrimas.  Desearía esconderme en alguna parte para dar libre desahogo al dolor que me produce el reflexionar sobre su Pasión.

 

978            Cuando rogaba según la intención del Padre Andrasz, comprendí cuán amado es de Dios.  Desde aquel momento le tengo un respeto aun más grande, como para un santo.  Estoy muy contenta de eso, lo he agradecido fervorosamente a Dios.

 

979            Hoy, durante la bendición vi a Jesús que me dijo estas palabras:  Obedece en todo a tu director espiritual, su palabra es Mi voluntad; confírmate en lo profundo del alma en que Yo hablo por su boca y deseo que tu le reveles el estado de tu alma con la misma sencillez (311) y sinceridad como lo haces delante de Mi.  Te repito una vez mas, hija Mía, has de saber que su palabra es Mi voluntad para ti.

 

980            Hoy vi al Señor con una gran belleza y me dijo:  Oh Mi querida hostia, ruega por los sacerdotes, especialmente en este tiempo de cosecha [295].  Mi Corazón ha encontrado en ti su complacencia y por ti bendigo la tierra.

 

981            He comprendido que estos dos años de sufrimientos interiores que soporto sometiéndome a la voluntad de Dios, para conocer mejor esta voluntad de Dios, me han hecho progresar en la perfección más que los pasados diez años.  Desde hace dos años estoy en la cruz, entre el cielo y la tierra, es decir, que estoy sujeta al voto de la obediencia, debo escuchar a la Superiora como a Dios Mismo; por otra parte, Dios Mismo me da a conocer directamente su voluntad y por eso mi tormento interior es tan grande que nadie (312) puede imaginar ni comprender estos sufrimientos interiores.  Me parece más fácil dar la vida que vivir, a veces, una hora en tal tormento.  No voy a escribir mucho sobre eso, porque es imposible describir; conocer directamente la voluntad de Dios, y al mismo tiempo ser perfectamente obediente a la voluntad de Dios, conocida indirectamente por medio de las Superioras.  Agradezco al Señor por haberme dado el director espiritual, porque de otro modo no habría dado ni un solo paso hacia adelante.

 

982            + En estos días recibí una carta muy grata de mi hermanita de 17 años que me suplica encarecidamente de ayudarle a entrar en un convento [296].  Está dispuesta a todo sacrificio por Dios.  De su escrito se deriva que el Señor Mismo la guía.  Gozo de la gran misericordia de Dios.

 

983            + Hoy la Majestad de Dios ha abrazado y ha penetrado mi alma totalmente.  La grandeza de Dios me hunde y me inunda de modo que me sumerjo toda en su grandeza; me disuelvo y desaparezco del todo en Él, mi vida y vida perfecta.

 

984            (313) Oh Jesús mío, yo comprendo bien que mi perfección no consiste en que me recomiendas realizar estas grandes obras, oh no, la grandeza del alma no consiste en esto, sino en un gran amor hacia Ti.  Oh Jesús, entiendo en el fondo de mi alma que las más grandes obras no pueden compararse con un acto de amor puro hacia Ti.  Deseo ser fiel a Ti y cumplir Tus deseos y aplico las fuerzas y el intelecto en cumplir todo lo que me mandes, oh Señor, pero no tengo ni una sombra de apego.  Cumplo todo esto, porque ésta es Tu voluntad.  Todo mi amor está anegado completamente no en Tus obras sino en Ti Mismo, oh Creador mío y Señor.

 

985            25 II 1937.  Rogué ardientemente por una muerte feliz para cierta persona que sufría mucho.  Llevaba dos semanas entre la vida y la muerte.  Tenia lastima de esa persona, y le dije al Señor:  Oh dulce Jesús, si Te es agradable la causa que he iniciado para Tu gloria, Te ruego llévala a Tu casa, (314) que descanse en Tu misericordia.  Y estaba extrañamente tranquila.  Un momento después vinieron a decirme que esa persona que sufría tan terriblemente, ya había expirado.

 

986            Vi a cierto sacerdote en dificultades y rogué por él hasta que Jesús lo miró benignamente y le concedió su fuerza.

 

987            Hoy supe que una persona de mi familia ofende a Dios y que está en un grave peligro de muerte.  Este conocimiento ha traspasado mi alma con un sufrimiento tan grande que pensaba no poder soportar tal ofensa a Dios.  He pedido insistentemente perdón a Dios, pero veía su gran indignación.

 

988            Rogué según la intención de un sacerdote para que Dios le ayudara en ciertos asuntos.  De repente vi al Señor Jesús crucificado; Jesús tenía los ojos cerrados y estaba sumergido en los tormentos.  Hice una reverencia a sus cincollagas, a cada una por separado y pedí la bendición para él.  Jesús me hizo conocer dentro de mi cuánto le era querida (315) esa alma y sentí que de las llagas de Jesús fluyó la gracia para esa alma que estaba tendida en la cruz como Jesús.

 

989            Señor mío y Dios, Tu sabes que mi alma ha amado solamente a Ti.  Mi alma entera se ha sumergido en Ti, oh Señor.  Aunque no cumpliera nada de lo que me has dado a conocer, oh Señor, estaría completamente tranquila, porque he hecho lo que estaba en mi poder.  Yo sé bien que Tu, oh Señor, no necesitas nuestras obras, Tú exiges el amor.

 

990            Amor, amor y una vez mas amor de Dios, no hay nada mas grande que él ni en el cielo ni en la tierra.  La mayor grandeza es amar a Dios, la verdadera grandeza está en el amor de Dios, la verdadera sabiduría es amar a Dios.  Todo lo que es grande y bello está en Dios; fuera de Dios no hay ni belleza ni grandeza.

 

Oh sabios del mundo y grandes intelectos reconozcan que la verdadera grandeza está en amar a Dios.  Oh, cuánto me sorprendo que algunos hombres se engañen a si mismos diciendo:  no hay eternidad.

 

991            (316) 26 II 1937.  Hoy vi que los sagrados misterios eran celebrados sin vestiduras litúrgicas y en casas particulares, por una tormenta pasajera, y miré el sol que ha salido del Santísimo Sacramento y se han apagado, es decir, han quedado ofuscadas otras luces y todos tenían los ojos vueltos hacia aquella luz; pero en este momento no comprendo el significado.

 

992            + Camino por la vida entre arcos iris y tempestades, pero con la frente orgullosamente alta, porque soy hija real, porque siento que la sangre de Jesús circula en mis venas y he puesto mi confianza en la gran misericordia del Señor.

 

993            + He rogado al Señor que cierta persona venga hoy a verme, que pueda verla una vez más y esto será para mí una señal de que ella es llamada a entrar en el convento que Jesús me manda fundar.  Y una cosa extraña, aquella persona ha venido y he tratado de formarla un poco interiormente.  He comenzado a indicarle el camino de negarse a si misma y de sacrificio que ha aceptado de buena gana.  Pero he puesto todo este asunto en las manos del Señor para que guié todo según le agrade.

 

994            (317) Hoy, al oír por el radio la canción:  “Buenas noches, oh Sagrada Cabeza de mi Jesús”, súbitamente mi espíritu se sumergió en Dios y el amor de Dios inundó mi alma; durante un momento traté íntimamente con el Padre Celestial.

 

995            + Aunque no es fácil vivir en una continua agonía,

Estar clavada en una cruz de variados sufrimientos,

Sin embargo, amando ardo de amor,

Y como un serafín amo a Dios, aunque soy débil.

 

Oh, es grande el alma que en medida de los sufrimientos

Permanece fiel junto a Dios y cumple su voluntad,

Y entre los mas grandes arcos iris y tempestades está sin

consuelo,

Porque el puro amor de Dios endulza su suerte.

 

No es gran merito amar a Dios en la prosperidad

Y agradecerle cuando todo nos va bien,

Sino adorarlo entre las más grandes adversidades,

Y amarlo por Él Mismo y poner la confianza en Él.

 

Cuando el alma permanece en las sombras del Huerto de

los Olivos,

Solitaria entre la amargura y el dolor,

(318) Se eleva a la altura de Jesús,

Y aunque beba continuamente la amargura, no está triste.

 

Cuando el alma cumple la voluntad del Altísimo,

Así sea entre continuos dolores y torturas,

Acercando los labios al cáliz que le entregan,

Se vuelve firme y nada la intimida.

 

Aunque esté atormentada, repite:  hágase Tu voluntad,

Espera con paciencia el momento en que será transformada,

Ya que, aunque en las tinieblas más oscuras, oye la voz de Jesús:  Tú eres mía,

Y lo conocerá en toda la plenitud cuando caiga el velo.

 

996            28 II 1937.  Hoy, durante un momento mas largo he experimentado la Pasión del Señor Jesús y he conocido que son muchas las almas que necesitan oraciones.  Siento que me transformo toda en plegaria para impetrar la Divina Misericordia para cada alma.  Oh Jesús mío, Te recibo en mi corazón como prenda de misericordia para las almas.

 

997            Esta noche, al oír por el radio la canción:  “Buenas noches, oh Sagrada Cabeza de mi Jesús:, de repente mi espíritu fue raptado en el seno misterioso de Dios y comprendí en (319) qué consiste la grandeza del alma y lo que tiene importancia ante Dios:  amor, amor y una vez mas amor.  Y conocí que lo que existe está saturado de Dios y me inundó un amor tan grande de Dios que es imposible describirlo.  Feliz el alma que sabe amar sin reservas ya que en esto está su grandeza.

 

998            Hoy hice un día de retiro espiritual.  Cuando estaba en la última predicación [297], el sacerdote habló de cuánto el mundo necesita la Misericordia de Dios: [que] estos tiempos parecen excepcionales, que la humanidad necesita mucho la Misericordia de Dios y de la oración.  Luego oí en el alma una voz:  He aquí las palabras para ti, haz todo lo que está en tu poder en la obra de Mi misericordia.  Deseo que Mi misericordia sea venerada; le doy a la humanidad la ultima tabla de salvación, es decir, el refugio en Mi misericordia.  Mi corazón se regocija de esta Fiesta.  Después de estas palabras comprendí que nada puede liberarme de este deber que el Señor exige de mí.

 

999            Esta noche he sufrido tanto que pensaba que se acercaba ya el fin de mi vida.  Los médicos no lograron definir qué enfermedad era.  (320) Sentía como si tuviera arrancadas todas las entrañas, sin embargo tras unas horas de tales sufrimientos estoy sana.  Todo esto por los pecadores.  Que Tu misericordia, oh Señor, descienda sobre ellos.

 

1000              En el terrible desierto de la vida,

Oh mi dulcísimo Jesús,

Protege a las almas del desastre,

Ya que eres el manantial de la misericordia.

 

Que el resplandor de Tus rayos,

Oh dulce Guía de nuestras almas,

Con la misericordia cambie el mundo,

Y al recibir esta gracia, sirva a Jesús.

 

Debo recorrer un largo camino escarpado

Pero no tengo miedo de nada,

Porque para mi brota la fuente pura de misericordia,

Y con ella fluye la fuerza para los humildes.

 

Estoy agotada y rendida,

Pero la conciencia me da testimonio,

De que hago todo para la mayor gloria de Dios,

El Señor es mi descanso y mi herencia.

 

 

Fin del segundo cuaderno del manuscrito del Diario

Fdo. Cristobal Aguilar.

 


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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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