EL ALMA VISITANTE Y EL VIAJE ASTRAL
Entre el hombre terrenal y el Íntimo está el alma. El alma tiene un cuerpo
ultrasensible y material con el cual viaja a través del espacio. El cuerpo
del alma es el cuerpo astral. Así pues el cuerpo astral tiene algo de
humano y algo de divino.
El cuerpo astral tiene su ultra fisiología y su ultra-patología íntimamente relacionadas con el sistema nervioso gran simpático y con nuestras glándulas de secreción interna. El cuerpo astral está dotado de maravillosos sentidos con los cuales podemos investigar los grandes misterios de la vida y de la muerte.
Dentro del astral está la mente, la voluntad y la conciencia.
El primer sub-plano del plano astral es el más cercano al plano físico
en donde se encuentran los seres que tienen un fuerte apego a los aspectos
materiales de su vida terrena como ser, fortuna, gloria, poder, riquezas y
además los suicidas por no haber concluido con el término humano de su
experiencia y seguir con sus cuerpos físicos invisibles. En este sub-plano,
como todavía no pudieron desprenderse de sus cuerpos mental humano y
emocional-sensorial humano (alma o cuerpo astral) siguen pensando y sintiendo
sin poder expresarse por no contar con el cuerpo físico. No obstante no existen
aquí las ansias puramente físicas, por ejemplo de hambre y de sed; pero el
deseo del glotón de satisfacer su paladar y el deseo del alcohólico de sentir
la sensación producida por el alcohol, por ser ambos pertenecientes al aspecto
emocional-sensorial, persisten todavía.. Esto puede ser causa de intenso
sufrimiento dado que no poseen cuerpo físico por cuyo medio únicamente pueden
satisfacer tales deseos.
Todos estos seres que se encuentran en este primer sub-plano al estar ubicados
en forma inmediata al plano físico pueden influir en seres ubicados en el plano
físico, es decir encarnados, y que vibran en afinidad.
Un alcohólico consuetudinario tratará de influir permanentemente para que otro
ser encarnado se embriague y a través de él poder sentir algún tipo de
sensación que mitigara su imperiosa necesidad. Debe notarse que para que esto
suceda el ser encarnado debe estar en afinidad vibratoria con este vicio.
En el momento del estado de ebriedad de un ser encarnado el que se encuentra en
el astral se pone en contacto a través de su cuerpo emocional-sensorial que
todavía no ha desprendido con el emocional-sensorial de dicho ser y a través de
él puede percibir el olor al alcohol, experimentar el gusto y otras sensaciones
que desea.
Un ser así se encontrará en la parte más baja del plano astral y las
sensaciones logradas por el mecanismo antes mencionado solo sirven para excitar
más sus deseos y llevarlo al borde del frenesí.
Ni pensemos en el sufrimiento de un ser que percibe que se están apoderando de
sus riquezas, de su poder, de cuanto poseía y no puede hacer nada para
impedirlo.
De los vicios como el cigarrillo, la droga, el juego y todo aquello que
constituya una adicción.
El ser seguirá sufriendo profundamente hasta tanto tome conciencia de su estado
espiritual y pueda desprenderse de sus cuerpos físicos invisibles, mente y alma
humanas.
Este
sufrimiento no es realmente el fuego del purgatorio citado por todas las
religiones?
Estas
condiciones torturantes descriptas no son el purgatorio?
Estas condiciones se pueden prolongar durante mucho tiempo pues se desvanecen
muy gradualmente; le cuesta mucho al ser ir tomando conciencia de su estado.
El segundo sub-plano del plano astral está ocupado por seres con deudas
kármicas que retardan el desprendimiento pero que no los impulsa influir,
sojuzgar u obsesar a un ser encarnado. Tardan en tomar verdadera conciencia de
su estado espiritual pero llevan poco a poco adelante el proceso de eliminar
los cuerpos físicos invisibles y al mismo tiempo incorporar a sus cuerpos
espirituales las experiencias positivas realizadas y las deudas contraídas.
Los seres ubicados en el primer sub-plano, una vez lograda la conciencia
verdadera de su estado espiritual y por lo tanto superadas sus adicciones pasan
al segundo sub-plano donde comienzan su proceso paulatino de desprendimiento.
Una vez logrado en este segundo sub-plano desprenderse de los cuerpos físicos
invisibles, mente y alma humanas, e incorporado a sus cuerpos espirituales,
mente y alma espirituales, pasan al tercer sub-plano del plano astral.
Debemos notar que cambian de sub-plano porque cambia substancialmente su estado
vibratorio. Lo que ubica a los seres en los distintos sub-planos es su estado
vibratorio.
En este tercer sub-plano del plano astral, liberados ya de toda influencia
física hacen un proceso de análisis de la experiencia humana realizada y
preparan su próxima encarnación donde deberán seguir desarrollando sus
facultades y poderes espirituales y superando los aspectos humanos negativos
que aún no lograron superar. No olvidemos que tanto las superaciones como las
deudas contraídas en su vida terrenal están grabadas en sus cuerpos
espirituales y por lo tanto susceptibles de ser analizadas.
Si del análisis surge que ese ser ha terminado con todas las experiencias y
superaciones que ha venido a realizar incorpora las experiencias a su
conciencia de bien y de mal, el poder de acción logrado a su mente espiritual y
las sensaciones a su alma espiritual y se retrotrae a su espíritu, "conciencia
plena" que se halla en el plano espiritual que le corresponde de acuerdo a
su punto evolutivo. Como la incorporación de los aspectos mencionados a su
parte espiritual puede hacer elevar su punto evolutivo es probable que se
ubique en un nuevo plano espiritual acorde con el punto alcanzado.
Volvamos a repasar: nuestro espíritu hace una proyección al plano astral del
mundo en donde realizará sus experiencias y dicha proyección sigue ligada al
espíritu que mora en el plano espiritual que le corresponde de acuerdo a su
punto evolutivo.
Las "semi-conciencia" una vez terminada la experiencia en el reino
animal se desprenden automáticamente del aspecto físico pues no generan ningún
tipo de apego con esos aspectos pues todavía no tienen una plena conciencia de
su existencia como individuos, y se ubican en el cuarto sub-plano del plano
astral desde donde volverán a tomar contacto con el aspecto físico que les
corresponda por ley de evolución.
Los "embriones" una vez terminada la experiencia en el reino vegetal
o mineral se retrotraen al quinto sub-plano del plano astral desde donde
volverán a experimentar en el aspecto físico que corresponda por ley de
evolución. Recordemos que estos "embriones" espirituales no toman
contacto directo con las formas vegetales y minerales por lo tanto no existe
ningún tipo de apego. Sus experiencias son de sensaciones.
En el sexto sub-plano del plano astral se ubican las proyecciones espirituales
de los seres muy evolucionados que encarnan en un mundo como el nuestro solo por
tarea de amor, de ayuda a las humanidades, pues por su punto evolutivo no
necesitan ya hacer experiencias en mundos de dolor como el nuestro. Desde allí
preparan cada una de las encarnaciones que deba abarcar su tarea espiritual.
Una vez terminada su tarea de amor se retrotrae a su espíritu que mora en el
plano espiritual que le corresponde por su elevado punto evolutivo.
En el séptimo sub-plano se ubican las proyecciones de los espíritus que se
hallan en planos divinos es decir los "divinizados" que también
encarnan solamente por tarea espiritual de amor hacia las humanidades y en la
mayoría de las veces son tareas "mesiánicas". Realizan el mismo
proceso que los seres muy evolucionados.
Fdo. Cristobal Aguilar.
