Mi?rcoles, 17 de marzo de 2010
EL CAMBIO DEL CAMPO MÁGNETIO DE LA TIERRA

La próxima vez que el campo magnético de la Tierra sufra un cambio, la manecilla norte de las brújulas apuntará al Sur en lugar de apuntar al Norte. Los científicos no saben cuándo ocurrirá esto, y se discute sin demasiados datos sólidos sobre ello.

Un nuevo estudio establece cuánto fue el tiempo que llevaron los últimos cuatro cambios. También muestra que, dramáticamente, los giros ocurren primero más cerca del ecuador que en regiones de latitudes más altas cercanas a los polos.

Aquellas personas a las que les toque la próxima transición de polaridad —que varios científicos creen que se encuentra en curso— verán el cambio en las brújulas y deberán acostumbrarse a que éstas se comporten de distintas maneras en distintos sitios, informó Brad Clement, de la Universidad Internacional de la Florida.

Se piensa que el campo magnético de la Tierra se genera muy en el interior del planeta. Existe un núcleo central de hierro sólido que se encuentra rodeado por otro núcleo de hierro fundido. Ambos giran a diferente velocidad y la interacción entre las regiones crea lo que los científicos llaman la "dínamo electromagnética". Es algo así como un motor eléctrico y genera un campo magnético semejante a un imán gigante.

El proceso aún no se comprende del todo. De hecho, un estudio sugiere que el manto del planeta, que rodea al núcleo, también forma parte de este juego.

Como sea que funcione, los científicos consideran que esto ha estado ocurriendo durante por los menos los últimos 3 mil millones de años de la edad total de 4.600 millones de años que tiene la Tierra. Pero el cambio es algo tramposo, pues cambia de manera despareja, volviéndose más fuerte y luego más débil, moviéndose de un lado a otro y aún cambiando totalmente de polaridad.

En los últimos 15 millones de años han existido cuatro cambios cada millón de años, o sea un cambio cada 250.000 años, explicó Clement. El último, sin embargo, fue hace unos 790.000 años. Esto podría sugerirnos que ya deberíamos estar en el proceso de un nuevo cambio. Pero no necesariamente, dice Clement. Los cambios no son periódicos, o sea que no se rigen con un esquema o siquiera a intervalos que se puedan determinar.

Aún así la intensidad del campo magnético ha estado decayendo durante los últimos 2.000 años y "lo ha hecho muy significativamente" durante las dos últimas décadas, dijo Clement. Un estudio reciente muestra que la disminución de su fuerza llega a un 10 por ciento en los últimos 150 años.

Los investigadores tampoco han descubierto cuánto tiempo lleva que se complete la transición del cambio magnético. Los estudios sugieren que se requieren entre 1.000 a 28.000 años para iniciar y completar el cambio. Tendremos que estar pendientes de que una buena mañana no veamos las brújulas indicándonos el polo Norte, sino el Sur.

En la actualidad, el polo norte magnético está situado a unos 1.600 km del polo Norte geográfico, cerca de la isla de Bathurst, en la parte septentrional de Canadá, en el territorio de Nunavut. El polo norte magnético es definido como el lugar donde el campo magnético es perpendicular a la superficie, por lo que en latitudes altas son bastante imprecisas.

Oscilación natural

Los autores de la investigación señalan en un comunicado difundido por la Universidad de Oregon, que el observado desplazamiento del polo norte magnético no tiene por qué ser el anuncio de una próxima inversión de los polos magnéticos terrestres, la última de las cuales ocurrió hace 780.000 años.

Para los artífices de esta investigación, el desplazamiento del Polo Norte Magnético sería la manifestación natural de un fenómeno de oscilación cuya única consecuencia apreciable sería que las auroras boreales podrían ser observadas mejor desde el sur de Siberia y de Europa que desde el Norte de Canadá y Alaska, como ocurre actualmente.

Las auroras boreales se forman en la capa más alta de la atmósfera, entre 70 y 150 kilómetros de altura desde la superficie terrestre. La actividad solar produce partículas que son lanzadas al espacio, en forma de grandes cantidades de rayos ultravioletas y de rayos X, así como corrientes de protones y electrones.

La ubicación de las auroras sobre la Tierra está muy dominada por el magnetismo terrestre. En el siglo XIX se observó que ocurrían más frecuentemente en un cinturón estrecho, la "zona auroral", que circunvala el polo magnético. Si este polo magnético evoluciona en su posición geográfica, la observación de la aurora boreal también se modifica.

La historia en los sedimentos

Los cálculos que permiten determinar la ubicación del Polo Norte Magnético sólo tienen una antigüedad de 400 años y para rastrear su historia con anterioridad a esa fecha es preciso excavar las profundidades de la Tierra, que es lo que hicieron los investigadores de la Universidad de Oregón.

Estos investigadores examinaron los registros de varios lagos árticos, cuyos sedimentos registran el campo magnético de la Tierra en el tiempo en que se depositaron. De esta forma pudieron conocer la posición del Polo Norte Magnético desde hace unos 2.600 años.

Utilizando estos sedimentos, descubrieron que el Polo Norte Magnético modifica su ubicación con relativa frecuencia, moviéndose entre el Norte de Canadá y Siberia. La variabilidad del Polo Norte Magnético es rica y los movimientos significativos ocurren cada 500 años más o menos.

Sin embargo, las recientes observaciones señalan que los cambios geomagnéticos futuros pueden ser más bruscos que los registrados en estas oscilaciones históricas, según los investigadores.

Estos cambios en la ubicación del Polo Norte Magnético tienen un gran interés más allá de la comunidad científica, ya que las modificaciones asociadas a estos desplazamientos pueden afectar a los vuelos comerciales y a las telecomunicaciones.

Fdo. Cristóbal Aguilar.



Publicado por cristobalaguilar @ 23:47  | Astronom?a
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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