Martes, 16 de marzo de 2010
DIARIO DE SOR FAUSTINA - EL APÓSTOL DE LA DIVINA MISERICORDIA

Aquí os traigo otra parte mas de este superinteresante diario de Sor Faustina. En el aparecen reflejados los los valores mas intimos de la Fé, Caridad y Amor. EL AUTOR DEL BLOG.

646            + Septiembre.  El primer viernes.  Por la noche vi a la Santísima Virgen con el pecho descubierto, traspasado por una espada.  Lloraba lágrimas ardientes y nos protegía de un tremendo castigo de Dios.  Dios quiere infligirnos un terrible castigo, pero no puede porque la Santísima virgen nos protege.  Un miedo tremendo atravesó mi alma, ruego sin cesar por Polonia, por mi querida Polonia que es tan poco agradecida a la Santísima Virgen.  Si no hubiera estado la Santísima Virgen, para muy poco habrían servido nuestros esfuerzos.  Multipliqué mi empeño en las plegarias y sacrificios por mi querida patria, pero veía que era una gota frente a una oleada del mal.  ¿Cómo una gota puede detener una oleada?  Oh, si, una gota por si sola es nada, pero Contigo, Jesús, con valor haré frente a toda la oleada del mal e incluso (129) al infierno entero.  Tu omnipotencia puede todo.

 

647            En una ocasión, mientras iba por el pasillo a la cocina, oí en el alma estas palabras:  Reza incesantemente esta coronilla que te he ensenado.  Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte.  Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la ultima tabla de salvación.  Hasta el pecador mas empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita.  Deseo que el mundo entero conozca Mi misericordia; deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia.

 

648            Oh Jesús, Vida y Verdad, Maestro mío, guía cada paso de mi vida para que proceda según Tu santa voluntad.

 

649            (130) + Una vez, vi la sede del Cordero de Dios y delante del trono a tres santos:  Estanislao Kostka, Andrés Bobola y el príncipe Casimiro que intercedían por Polonia.  De pronto vi un gran libro que estaba delante del trono y me dieron el libro para que leyera.  Aquel libro estaba escrito con sangre; sin embargo, no pude leer nada más que el nombre de Jesús.  De repente oí una voz que me dijo:  No ha llegado todavía tu hora.  Me quitó el libro y oí estas palabras:  Tú darás el testimonio de Mi misericordia infinita.  En este libro están inscritas las almas que han venerado Mi misericordia.  Me penetró una gran alegría viendo la gran bondad de Dios.

 

650            + Una vez conocí el estado de dos hermanas religiosas que tras una orden de la Superiora murmuraban interiormente y en consecuencia de esto dios las privó de muchas gracias particulares.  (131) El dolor me estrujó el corazón al verlo.  Oh Jesús, qué triste es cuando nosotros mismos somos la causa de la perdida de las gracias.  Quien lo comprende permanece siempre fiel.

 

651            + Jueves.  Hoy, a pesar de estar muy cansada, decidí hacer la Hora Santa.  No pude rezar, tampoco pude estar arrodillada, pero me quedé en oración una hora entera uniéndome en espíritu a aquellas almas que adoran a Dios de manera ya perfecta.  Pero al final de la hora, de repente vi a Jesús que me miró profundamente y con una dulzura indecible me dijo:  Tu plegaria Me es inmensamente agradable.  Después de estas palabras entró en mi alma una fuerza misteriosa y un gozo espiritual.  La presencia de Dios impregnó mi alma.  Oh, lo que pasa en el alma cuando se encuentra a solas con el Señor, ninguna pluma ha logrado expresar, ni jamás lo expresara….

 

652            (132) + Oh Jesús, comprendo que Tu misericordia va mas allá de la imaginación y por tanto Te suplico que hagas mi corazón tan grande que pueda contener las necesidades de todas las almas que viven sobre toda la faz de la tierra.  Oh Jesús, mi amor se extiende mas allá, hasta las almas que sufren en el purgatorio y quiero expresar mi misericordia hacia ellas mediante las plegarias que tienen las indulgencias.  La Divina Misericordia es insondable e inagotable como Dios Mismo es insondable.  Aunque usara palabras enérgicas para expresar la Divina Misericordia, todo esto seria nada en comparación con lo que es en realidad.  Oh Jesús, haz mi corazón sensible a todos los sufrimientos de mi prójimo, sean de cuerpo de del alma.  Oh Jesús mío, sé que Te comportas con nosotros como nosotros nos comportamos con el prójimo.

 

Oh Jesús mío, haz mi corazón semejante a Tu corazón misericordioso.  Jesús, ayúdame a pasar por la vida haciendo el bien a todo el mundo.

 

653            (133) 14 de septiembre de [1936].  Vino a visitarnos el arzobispo de Vilna.  Aunque estuvo con nostras muy poco tiempo, tuve la posibilidad de hablar de la obra de la misericordia con este venerable sacerdote.  Me manifestó mucha simpatía para la causa de la misericordia:  Esté completamente tranquila, hermana, si está en los designios de la Divina Providencia, surgirá.  Mientras tanto pida una señal exterior más evidente; que el Señor Jesús le dé a conocer esto con más claridad.  Espere todavía un poco.  Jesús dispondrá las circunstancias de modo que todo sea bien.

 

654            19 de septiembre [1936].  Cuando salimos del medico [244] y entramos un momento en la pequeña capilla que está en el sanatorio, oí en el alma estas palabras:  Niña Mía, todavía unas cuantas gotas en el cáliz, no falta mucho.  La alegría (134) inundó mi alma, he aquí la primera llamada de mi Esposo y Maestro.  Se enterneció mi corazón y hubo un momento en que mi alma se sumergió en todo el mar de la Divina Misericordia; sentí que mi misión empezaba en toda la plenitud.  La muerte no destruye nada de lo que es bueno; ruego muchísimo por las almas que padecen sufrimientos interiores.

 

655            En cierta ocasión, recibí dentro de mí la luz respecto a dos hermanas; comprendí que no con todos podemos comportarnos de la misma manera.  Hay personas que, de un modo extraño, saben trabar amistad y como amigas, sacar palabra tras palabra, como para aliviar, pero en un momento oportuno usan las mismas palabras para causar disgustos.  Oh Jesús mío, qué extraña es la debilidad humana.  Tu amor, Jesús, da al alma esta gran sensatez en las relaciones con los demás.

 

656            (135)                                                                                                      + 24 de septiembre de 1936

 

La Madre Superiora [245] me ordenó rezar un misterio del rosario en lugar de los demás ejercicios y acostarme de inmediato.  Una vez acostada me dormí en seguida porque estaba muy cansada.  Sin embargo, un momento después me despertó un sufrimiento.  Era un sufrimiento tan grande que no me permitía hacer el mas pequeño movimiento, ni siquiera pude pasar la saliva.  Duró unas tres horas.  Pensé despertar a la hermana novicia con la que compartía el cuarto, pero pensé:  ella no me ayudará nada, pues que duerma, me da pena despertarla.  Me sometí completamente a la voluntad de Dios y pensaba que estaba llegando para mi el día de la muerte, día por mi deseado.  Tenia la posibilidad de unirme a Jesús doliente en la cruz, no podía rezar de otro modo.  Cuando el sufrimiento cedió, comencé (136) a sudar, pero no podía hacer ningún movimiento, porque volvía el dolor anterior.  En la mañana me sentía muy cansada, pero físicamente no sufría más; no obstante no pude levantarme para la Santa Misa.  Pensé:  Si después de tales sufrimientos no hay muerte, entonces ¿qué grandes deben ser los sufrimientos mortales?

 

697      Oh Jesús, Tu sabes que amo el sufrimiento y deseo vaciar el cáliz de los sufrimientos hasta la ultima gota y, sin embargo, mi naturaleza notó un ligero escalofrió y cierto temor, pero en seguida mi confianza en la infinita misericordia de Dios se despertó con toda su potencia y todo tuvo que ceder delante de ella como la sombra delante de un rayo de sol.  Oh Jesús, qué grande es Tu bondad; la infinita bondad Tuya que conozco bien me permite mirar con entereza a los ojos de la muerte misma.  Sé que nada puede sucederme sin su permiso.  Deseo glorificar Tu misericordia infinita en la vida, en la hora de la muerte y en la resurrección y en la eternidad.

 

            (137) + Oh Jesús mío, mi fuerza, mi paz y mi descanso, en los rayos de Tu misericordia se sumerge mi alma todos los días, no conozco ni un momento de mi vida en que no haya experimentado Tu misericordia, oh Dios.  En toda mi vida no cuento con nada, sino con Tu misericordia infinita, oh Señor que es la guía de mi vida.  Mi alma está llena de la misericordia de Dios.

 

698+    Oh, cuánto hiere a Jesús la ingratitud de un alma elegida.  Su amor inefable padece un martirio.  Dios nos ama con todo su Ser infinito, cual Él es, y un polvo miserable desprecia este amor.  Mi corazón estalla de dolor cuando veo tal ingratitud.

 

699            Una vez, oí estas palabras:  Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible (138) misericordia Mía.  Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores.  Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia.  Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia.  El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas.  En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias.  Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata.  Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico.  Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia.  Cada alma respecto a mi, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia.  La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas (139, deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua.  La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia.

 

700            + En una ocasión, cuando estaba muy cansada y doliente y lo dije a la Madre Superiora, recibí la respuesta de que debía familiarizarme con el sufrimiento.  Escuché todo lo que la Madre me dijo y un momento después Salí.  Nuestra Madre Superiora tiene tanto amor al prójimo y, especialmente, a las hermanas enfermas, que todos la conocen por ello, pero en cuanto a mi, Jesús permitía que ella no me comprendiera y me ejercitara mucho en este aspecto.

 

701            Un día me sentía muy mal y fui al trabajo, pero en cada instante me parecía que iba a desmayarme; y el calor era tan grande que incluso sin trabajo uno no soportaba (14) aquel calor, sin hablar ya de si trabajaba y estaba doliente.  Así, antes del mediodía, interrumpí el trabajo y miré hacia el cielo con gran confianza y le dije al Señor: Jesús, cubre el sol porque ya no soporto más este calor y una cosa rara, en aquel mismo instante, una nubecita blanca cubrió el sol y a partir de aquel momento ya no hacía tanto calor.  Cuando, un momento después, empecé a reprocharme por no haber soportado el calor y por haber pedido el alivio, Jesús Mismo me tranquilizó.

 

702            13 de agosto de 1936.  Esta noche me penetra la presencia de Dios, en un solo instante conozca la gran santidad de Dios.  Oh, cómo me oprime esta grandeza de Dios, ya que al mismo tiempo conozco todo mi abismo y mi nulidad.  Es un gran tormento, porque al conocimiento sigue el amor.  El alma se lanza con ímpetu hacia Dios y se encuentran de frente dos amores:  el Creador y la criatura; (141) una gotita quiere medirse con el océano.  En un primer momento la gota quisiera encerrar en sí este océano ilimitado, pero en el mismo instante conoce que es una gotita y entonces queda vencida, pasa toda a Dios como una gota al océano…. Al iniciarse aquel momento es un tormento, pero tan dulce que el alma, experimentándolo, es feliz.

 

703            Actualmente hago un examen de conciencia particular:  unirme con Cristo Misericordioso.  Este ejercicio me da una fuerza misteriosa, el corazón está siempre unido a Aquel que desea, y las acciones reguladas por la misericordia que brota del amor.

 

704            Paso cada momento libre a los pies de Dios escondido.  Él es mi Maestro, le pregunto todo, con Él hablo de todo, de allí saco fuerza y luz, allí aprendo todo, de allí me llegan las luces sobre el modo de comportarme con el prójimo.  Desde el momento en que (142) Salí del noviciado, me encerré en el tabernáculo con Jesús, mi Maestro.  Él Mismo me atrajo a este fuego de amor vivo, alrededor del cual se concentra todo.

 

705            25 IX.  Padezco sufrimientos en las manos, los pies y el costado, en los lugares que Jesús tenia traspasados.  Experimento particularmente estos sufrimientos cuando me encuentro con un alma que no está en el estado de gracia; entonces rezo ardientemente que la Divina Misericordia envuelva a aquella alma.

 

706            29 IX.  En el día de San Miguel Arcángel vi a este gran guía junto a mí que me dijo estas palabras:  El Señor me recomendó tener un cuidado especial de ti.  Has de saber que eres odiada por el mal, pero no temas.  ¡Quién como Dios!  Y desapareció.  Sin embargo siento su presencia y su ayuda.

 

707            (143) 2 X 1936.  El primer viernes del mes.  Después de la Santa Comunión, de repente vi a Jesús que me dijo estas palabras:  Ahora sé que no Me amas por las gracias ni por los dones, sino porque Mi voluntad te es mas querida que la vida.  Por eso Me uno a ti tan estrechamente como a ninguna otra criatura.

 

708            En aquel momento Jesús desapareció.  La presencia de Dios inundó mi alma; sé que estoy bajo la mirada de este Soberano.  Me sumergí totalmente en el gozo que mana de Dios.  El día entero viví sumergida en Dios, sin ningún intervalo.  Por la noche, entré en una especie de desmayo, y en una extraña forma de agonía; mi amor deseaba ser igual al amor de aquel Soberano; estaba atraída hacia Él tan violentamente que, sin una gracia especial de Dios, era imposible soportar en esta vida tanta inmensidad de la gracia.  Pero veo claramente que Jesús Mismo me sostiene y me fortifica y me hace capaz de relacionarme con Él.  En esto el alma es activa de modo singular.

 

709            (144) 3 X 1936.  Hoy, mientras rezaba el rosario, vi de repente el copón con el Santísimo Sacramento.  El copón estaba descubierto y con bastantes Hostias.  Desde el copón salió una voz:  Estas Hostias fueron recibidas por las almas convertidas con tus plegarias y tu sufrimiento.  En aquel momento sentí la presencia de Dios como una niña, me sentía extrañamente una niña.

 

710            Un día sentí que no aguantaría estar de pie hasta la nueve y pedí a la Hermana N. darme algo de comer porque iba a acostarme antes, ya que me sentía mal.  La Hermana N. me contestó:  Usted, hermana, no está enferma; han querido darle simplemente un descanso y por eso han fingido la enfermedad.  Oh Jesús mío, pensar que la enfermedad ha avanzado hasta tal punto que el medico me ha separado de las demás hermanas [246] para que no se contagien, y he aquí cómo uno es juzgado.  Pero está bien así, todo es para Ti, Jesús mío.  No quiero escribir mucho de las cosas exteriores porque no son ellas el motivo para (145) escribir; yo deseo particularmente tomar nota de las gracias que el Señor me concede, porque ellas no son solamente para mí, sino para muchas almas.

 

711            5 X 1936.  Hoy recibí una carta del Padre Sopocko por la cual me enteré de que piensa hacer imprimir una estampita del Cristo Misericordioso, y me pidió enviarle cierta plegaria que quiere poner detrás, si obtiene la autorización del arzobispo.  Oh, con que gozo tan grande se llena mi corazón por el hecho de que Dios me ha permitido ver esta obra de su misericordia.  Oh, qué grande es esta obra del Altísimo; yo soy solamente su instrumento.  Oh, cuán ardiente es mi deseo de ver esta Fiesta de la Divina Misericordia que Dios exige a través de mi, pero si tal es la voluntad de Dios y si ella se celebra solemnemente sólo después de mi muerte, yo me alegro de ella ya ahora y la celebro dentro de mi con el permiso del confesor.

 

712            (146) + Hoy he visto al Padre Andrasz de rodillas, sumergido en la plegaria y de súbito Jesús se presentó a su lado, e impuso las dos manos sobre su cabeza, y me dijo:  Él te guiará, no tengas miedo.

 

713            11 de octubre.  Esta noche, mientras escribía sobre esta gran misericordia de Dios y sobre el gran provecho para las almas, Satanás irrumpió en la celda con gran rabia y furia, tomó el biombo y se puso a despedazarlo y quebrarlo.  En un primer momento me asusté un poco, pero en seguida con un pequeño crucifijo hice la señal de la santa cruz; la bestia se calmó en seguida y desapareció.  Hoy no vi esta figura monstruosa, pero solamente su rabia; la rabia de Satanás es terrible.  El biombo, sin embargo, no estaba despedazado ni quebrado; con toda tranquilidad seguí escribiendo.  Sé bien que sin la voluntad de Dios, aquel miserable no me tocará, pero ¿por qué se porta así?  Comienza a asaltarme abiertamente (147) y con tanta rabia y tanto odio, pero no perturba mi paz ni por un momento, y esta serenidad mía provoca su rabia.

 

714            + Hoy el Señor me dijo:  Ve a la Superiora y dile que deseo que todas las hermanas y las alumnas recen la coronilla que te he enseñado.  La deben rezar durante nueve días y en la capilla, con el fin de propiciar a Mi Padre e implorar la Divina Misericordia para Polonia.  Contesté al Señor que se lo diría a la Superiora, pero antes debía consultar al Padre Andrasz y decidí que en cuanto el Padre viniera, en seguida lo consultaría.  Cuando el Padre vino, las circunstancias fueron tales que no pude verlo.  No obstante, yo no habría debido reparar en ningunas circunstancias sino ir al Padre y arreglar el asunto.  Pensé que [lo haría] cuando viniera otra vez.

 

715            Oh, cuánto (148) eso desagradó a Dios.  En un instante la presencia de Dios me abandonó, esta gran presencia de Dios que está en mí incesantemente incluso de modo sensible.  Pero en aquel momento me abandonó completamente; unas tinieblas dominaron mi alma hasta tal punto que no sabia si estaba en el estado de gracia o no.  Debido a esto no me acerqué a la Santa Comunión durante cuatro días.  Después de cuatro días vi al Padre Andrasz y le conté todo.  El Padre me consoló diciendo:  No ha perdido la gracia de Dios, pero de todos modos, dijo, sea fiel a Dios.  En el momento en que me alejé del confesionario, la presencia de Dios me envolvió nuevamente como antes.  Comprendí que la gracia de Dios hay que aceptarla tal y como Dios la envía, del modo como Él quiere, y se debe aceptar en la forma bajo la cual Dios nos la envía.

 

716            Oh Jesús mío, en este momento estoy haciendo un propósito decidido y perpetuo, basándome en Tu gracia y misericordia:  la fidelidad a la más pequeña de Tus gracias.

 

717            (149) Durante toda la noche me preparaba para recibir la Santa Comunión, ya que no pude dormir a causa de los sufrimientos físicos.  Mi alma se hundía en el amor y la contrición.

 

718            Después de la Santa Comunión oí estas palabras:  Ves lo que eres por ti misma, pero no te asustes de eso.  Si te revelara toda la miseria que eres, morirías del horror.  Has de saber, sin embargo, lo que eres.  Por ser tú una miseria tan grande, te he revelado todo el mar de Mi misericordia.  Busco y deseo tales almas como la tuya, pero son pocas; tu gran confianza en Mi Me obliga a concederte gracias continuamente.  Tienes grandes e inexpresables derechos sobre Mi Corazón, porque eres una hija de plena confianza.  No soportarías la inmensidad de Mi amor que tengo por ti, si te lo revelara aquí en la tierra en toda su plenitud.  A menudo levanto un poco el velo para ti, pero debes saber que es solamente Mi gracia excepcional.  Mi amor y Mi misericordia no conocen límites.

 

719            (150) Hoy escuché estas palabras:  Has de saber, niña Mía, que por ti concedo gracias a toda la comarca, pero debes agradecerme por ellos, porque ellos no Me agradecen por los beneficios que les concedo.  A base de tu agradecimiento seguiré bendiciéndolos.

 

720            Oh Jesús mío, Tú sabes lo difícil que es la vida comunitaria, cuántas incomprensiones y cuántos malentendidos, muchas veces a pesar de la mas sincera voluntad de ambas partes; pero éste es Tu misterio, oh Señor, nosotros lo conoceremos en la eternidad.  Sin embargo, nuestros juicios deben ser siempre benignos.

 

721            El tener al director espiritual es una gracia grande, es una grandísima gracia de Dios.  Siento que ahora no sabría avanzar sola en mi vida espiritual; es grande el poder del sacerdote; no dejo de agradecer a Dios por darme al director espiritual.

 

722            (151) + Hoy escuché estas palabras:  Ves lo débil que eres y ¿cuándo podré contar contigo?  Contesté:  Jesús, quédate siempre conmigo, porque soy Tu niña pequeñísima; Jesús, Tu sabes lo que hacen los niños pequeños.

 

723            + Hoy escuché estas palabras:  Las gracias que te concedo no son solamente para ti, sino también para un gran número de almas…. Y en tu corazón está continuamente Mi morada.  A pesar de la miseria que eres Me uno a ti y te quito tu miseria y te doy Mi misericordia.  En cada alma cumplo la obra de la misericordia, y cuanto mas grande es el pecador, tanto mas grande es el derecho que tiene a Mi misericordia.  Quien confía en Mi misericordia no perecerá porque todos sus asuntos son Míos y los enemigos se estrellarán a los pies de Mi escabel.

 

724            (152)  En vispero de los ejercicios espirituales empecé a rogar que Jesús me diera al menos un poco de saslud para que pudiera participar en los ejercicios, porque me sentia tan mal que posiblemente fuesen los ultimos para mi.  Pero en cuanto empecé a rezar, sentí en seguida un extrano descontento; interrumpi la plegaria de suplica y me puse a agradecer al Señor por todo lo que me enviaba, sometiendome completamente a su santa voluntad, de inmediato sentí en el alma una profunda calma.

 

+ La fiel sumisión a la voluntad de dios siempre y en todas partes, en todos los casos y todas las circunstancias de la vida, da a Dios una gran gloria; tal sumisión a la voluntad de Dios, a sus ojos tiene un valor mayor que largos ayunos, mortificaciones, y las mas severas penitencias.  Oh, qué grande es la recompensa por un solo acto de amorosa sumisión a la voluntad de Dios.  Mientras lo escribo mi alma cae en éxtasis, ¡cuánto Dios la ama y de cuánta paz goza el alma ya aquí en la tierra!

 

                       +

 

            (153) JMJ                                                                                                                    Cracovia – 1936

 

            Oh voluntad de Dios, sé mi amor.

 

725      + Ejercicios espirituales de ocho dias, 20 X 1936

 

            Oh Jesús mio, hoy me retiro al desierto para hablar solamente Contigo, mi Maestro y Señor.  Que la tierra calle, hablame Tu solo, Jesús; Tu sabes que no comprendo otra voz que la Tuya, oh buen Pastor.  En la morada de mi corazón se encuentra el desierto al que ninguna criatura tiene acceso.  En él sólo Tú eres el Rey.

 

726      + Cuando entré en la capilla por cinco minutos de adoración, pregunté al Señor Jesús como debia hacer estos ejercicios espirituales.  Entonces oí en el alma esta voz:  Deseo que te transformes entera en amor y que ardas con el fuego como una victima pura de amor….

 

727            (154) Oh Verdad eterna, concedeme un rayo de Tu luz para que Te conozca, oh Señor, y glorifique dignamente Tu misericordia infinita y dame a conocer, al mismo tiempo, a mi misma, atodo el abismo de miseria que soy.

 

728            + He elegido como patronos de estos ejercicios espirituales a San Claudio de la Colombiére y a Santa Gertrudis para que intercedan por mi ante la Santisima Virgen y el Salvador Misericordioso.

 

729            En esta meditación sobre la creación…. en un instante mi alma se ha unido a mi Creador y Señor; durante esta unión he conocido mi fin y mi destino.  Mi objetivo es unirme estrechamente a Dios a traves del amor y mi destino es adorar y glorificar la Divina Misericordia.

 

El Señor me lo dio a conocer claramente y experimentar incluso fisicamente.  No termino de asombrarme cuando conozco y experimento el amor sin limites de Dios, con el que Dios me ama.  ¿Quién es Dios y quién soy yo?  No puedo continuar (155) reflexionando.  Solamente el amor entiende el encuentro y la unión entre estos dos espiritus, es decir Dios Espiritu y el alma de la criatura.  Cuanto mas lo conozco, tanto mas me sumerjo en Él con todo el poder de mi ser.

 

730            + Durante estos ejercicios espirituales te tendré incesantemente junto a Mi Corazón para que conozcas mejor Mi misericordia que tengo para los hombres y, especialmente, para los pobres pecadores.

 

731            El dia del comienzo de los ejercicios espirituales, vino a verme una de las hermanas que había llegado para pronunciar los votos perpetuos y me confió que no tenia ninguna confianza en Dios, y que le desanimaba cualquier cosa.  Le contesté:  Ha hecho bien, hermana, al decirmelo; voy a rogar por usted.  Y le dije algunas palabras sobre cuánto duele a Jesús la falta de confianza y especialmente si es por parte de un alma elegida.  Me dijo que a partir de los votos perpetuos se ejercitaria en la confianza.  Ahora sé que incluso a las almas elegidas y adelantadas (156) en la vida religiosa o espiritual, les falta el ánimo para confiar totalmente en Dios.  Y eso sucede porque pocas almas conocen la insondable misericordia de Dios, su gran bondad.

 

732            + La gran Majestad de Dios que me ha penetrado hoy y sigue penetrando, ha despertado en mi un gran temor, pero un temor reverencial y no un temor servil que es muy distinto del temor reverencial.  El temor reverencial ha surgido hoy en mi corazón del amor y del conocimiento de la grandeza de Dios y esto es un gran gozo para el alma.  El alma tiembla frente a la mas pequena ofensa de Dios, pero esto no le perturba ni le empana la felicidad.  Donde impera el amor, alli todo va bien.

 

733            Me sucede, mientras escucho la meditación [247], que una palabra me introduce en una mas estrecha unión con el Señor y no sé lo que está diciendo el Padre.  Sé que estoy junto al misericordiosisimo Corazón de Jesús, todo mi espiritu se hunde en Él, y en un solo momento conozco (157) mas que durante largas horas de busquedas intelectuales o de meditación.  Son relámpagos repentinos de luz que me permiten conocer una cosa tal y como Dios la ve, tanto en los asuntos  del mundo interior como tambien en los del mundo exterior.

 

734            Veo que Jesús Mismo actua en mi alma durante estos ejercicios espirituales, yo trato solamente de ser fiel a su gracia.  He confiado totalmente mi alma a la influencia de Dios, este Soberano celestial ha tomado mi alma en la posesion absoluta; siento que estoy elevada mas alla de la tierra y del cielo, hacia la vida interior de Dios, donde conozco al Padre, al Hijo y al Espiritu Santo, pero siempre en la unidad de su Majestad.

 

735            + Me encerré en el caliz de Jesús para consolarlo continuamente.  Hacer todo lo que está en mi poder para salvar a las almas, hacerlo a traves de la oracion y el sufrimiento.

 

(158) + Trato de ser siempre para Jesús como una aBetania [248], para que pueda descansar después de muchas fatigas.  En la Santa Comunión, mi unión con Jesús es tan estrecha e indecible que aunque quisiera describirla, no sabria porque no encontraria expresiones apropiadas.

 

736            Esta noche vi a Jesús con el aspecto que tenia en su Pasion:  tenia los ojos levantados hacia su Padre y rezaba por nosotros.

 

737            A pesar de estar enferma decidi hacer hoy, como de costumbre, la Hora Santa.  En esta hora vi a Jesús flagelado junto a la columna.  Durante este terrible tormento Jesús rezaba y un momento después me dijo:  Son pocas las almas que contemplan Mi Pasion con verdadero sentimiento; a las almas que meditan devotamente Mi Pasion, les concedo el mayor numero de gracias.

 

738            + No eres capaz de recibir ni siquiera Mis gracias sin Mi ayuda particular – tu sabes lo que eres.

 

739            (159) Hoy, después de la Santa Comunión, he hablado muchisimo a Jesús de las personas que me son particularmente queridas.  Entonces oí estas palabras:  Hija Mia, no te esfuerces con tal locuacidad.  A quienes amas de modo particular, tambien Yo los amo de manera especial y  por consideración a ti los colmo de Mis gracias.  Me agrada cuando Me hablas de ellos, pero no lo hagas con esfuerzos excesivos.

 

740            + Oh Salvador del mundo, me uno a Tu misericordia.  Oh Jesús mio, uno todos mis sufrimientos a los Tuyos y los deposito en el tesoro de la Iglesia para el provecho de las almas.

 

741            Hoy he estado en los abismos del infierno, conducida por un ángel.  Es un lugar de grandes tormentos, ¡qué espantosamente grande es su extensión!  Los tipos de tormentos que he visto:  el primer tormento que constituye el infierno, es la perdida de Dios; el segundo, el continuo remordimiento de conciencia; el tercero, aquel destino no cambiará jamas; (160) el cuarto tormento, es el fuego que penetrará al alma, pero no la aniquilará, es un tormento terrible, es un fuego puramente espiritual, incendiado por la ira divina; el quinto tormento, es la oscuridad permanente, un horrible, sofocante olor; y a pesar de la oscuridad los demonios y las almas condenadas se ven mutuamente y ven todos el mal de los demas y el suyo; el sexto tormento, es la compania continua de Satanas; el septimo tormento, es una desesperación tremenda, el odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones, las blasfemias.  Estos son los tormentos que todos los concondenados padecen juntos, pero no es el fin de los tormentos.  Hay tormentos particulares para distintas almas, que son los tormentos de los sentidos:  cada alma es atormentada de modo tremendo e indescriptible con lo que ha pecado.  Hay horribles calabozos, abismos de tormentos donde un tormento se diferencia del otro.  Habria muerto a la vista de aquellas terribles torturas, si no me hubiera sostenido la omnipotencia de Dios.  Que el pecador sepa:  con el sentido que peca, con ese será atormentado por (161) toda la eternidad.  Lo escribo por orden de Dios para que ningun alma se excuse [diciendo] que el infierno no existe o que nadie estuvo alli ni sabe cómo es.

 

Yo, Sor Faustina, por orden de Dios, estuve en los abismos del infierno para hablar a las almas y dar testimonio de que el infierno existe.  Ahora no puedo hablar de ello, tengo, la orden de dejarlo por escrito.  Los demonios me tenian un gran odio, pero por orden de Dios tuvieron que obedecerme.  Lo que he escrito es una debil sombra de las cosas que he visto.  He observado una cosa:  la mayor parte de las almas que alli estan son las que no creian que el infierno existe.  Cuando volvi en mi no pude reponerme del espanto, qué terriblemente sufren alli las almas.  Por eso ruego con mas ardor todavía por la conversión de los pecadores, invoco incesantemente la misericordia de Dios para ellos.  Oh Jesús mio, prefiero agonizar en los mas grandes tormentos hasta el fin del mundo, que ofenderte con el menor pecado.

 

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742            (162) JMJ

 

Hija Mia, si por medio de ti exijo de los hombres el culto a Mi misericordia, tú debes ser la primera en distinguirte por la confianza en Mi misericordia.  Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia Mi.  Debes mostrar misericordia al projimo siempre y en todas partes.  No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte.

 

Te doy tres formas de ejercer misericordia al projimo: la primera – la accion, la segunda – la palabra, la tercera – la oracion.  En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mi.  De este modo el alma alaba y adora Mi misericordia.  Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero tambien debe estar presente la accion y pido se rinda culto a Mi misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada.  A traves de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte (163) que sea, es inútil.  Oh Jesús mio, ayudame en todo, porque ves lo pequena que soy, por eso cuento unicamente con Tu bondad, oh Dios.

 

                                                      + Examen de conciencia particular

 

743            Unión con Cristo misericordioso.  Con el corazón abarco el mundoentero y, especialmente, los paises salvajes y perseguidos, para ellos pido misericordia.

 

Dos propositos generales:

 

Primero:  buscar el recogimiento interior y observar rigurosamente la regla del silencio.

 

Segundo:  fidelidad a las inspiraciones interiores; llevarlas a la practica y a la accion, según la recomendación del director espiritual.

 

            En esta enfermedad deseo adorar la voluntad de Dios; si está en mi poder, trataré de participar (164) en todos los ejercicios comunes; agradeceré ardientemente al Señor por cada disgusto y sufrimiento.

 

744      + Siento a menudo que no recibo ayuda de nadie menos de Jesús, aunque mas de una vez necesito mucho las aclaraciones de lo que el Señor pide.

 

Esta noche recibi de repente la luz de Dios respecto a un asunto.  Durante doce años reflexioné sobre cierta cuestion y no logré comprenderla; hoy Jesús me dio a conocer lo mucho que esto le agradó.

 

                                                                                                         Festividad de Cristo Rey {25 X 1936]

 

745      Durante la Santa Misa me envolvio un ardor interior de amor a Dios y el deseo por la salvacion de las almas tan grande que no sé expresarlo.  Siento que soy toda un fuego; lucharé contra todo el mal con el arma de la misericordia.  Ardo del deseo de salvar a las almas; recorro el mundo entero a lo largo y a lo ancho y penetro (165) hasta sus confines, hasta los lugares mas salvajes para salvar a las almas.  Lo hago a traves de la oracion y el sacrificio.  Deseo que cada alma glorifique la misericordia de Dios, porque cada uno experimenta en si mismo los efectos de esta misericordia.  Los santos en el cielo adoran la misericordia del Señor, yo deseo adorarla ya aquí en la tierra y propagar su culto tal como Dios lo quiere de mi.

 

746            Comprendi que en algunos, los mas duros momentos, esptaré sola, abandonada de todos y tengo que hacer frente a todas las tempestades y luchar con toda la fuerza del alma incluso contra aquellos de los cuales esperaba ayuda.

 

Pero no estoy sola, porque Jesús está conmigo, con Él no tengo miedo de nada.  Bien me doy cuenta de todo y sé que es lo que Dios exige de mi.  El sufrimiento, el desprecio, el escarnio, la persecución, la humillación todo esto lo compartiré siempre, no conozco otro camino, por un amor sincero, la ingratitud.  Este es mi sendero trazado por Jesús.

 

            (166) Oh Jesús mio, mi fuerza y mi unica esperanza, solamente en Ti toda mi esperanza.  Mi confianza no se verá defraudada.

 

747            El dia de renovación de los votos [249].  La presencia de Dios penetra mi alma de modo no solamente espiritual, sino que la siento aun fisicamente.

 

748            2 de noviembre [1936].  Por la tarde, después de las visperas fui al cementerio [250].  Después de rezar un momento, vi a una de nuestras hermanas que me dijo:  Estamos en la capilla.  Comprendi que debia ir a la capilla y rezar alli para adquirir indulgencias.  Al dia siguiente, durante la Santa Misa vi tres palomas blancas que se alzaron del altar hacia el cielo.  Comprendi que no solamente estas tres almas queridas que habian visto fueron al cielo, sino tambien muchas otras que habian muerto fuera de nuestro instituto.  Oh, qué bueno y misericordiosos es el Senor.

 

749      (167)  Coloquio con el Padre Andrasz al final de los ejercicios espirituales.  Me sorprendió muchisimo una cosa que noté durante todas las conversaciones en las cuales pedi consejos e indicaciones del Padre, a saber:  observé que el Padre Andrasz a todas mis preguntas que le hacia sobre las cosas que el Señor exigia de mi, me contestaba con tanta claridad y determinación como si él mismo las hubiera vivido.  Oh Jesús mio, si hubiera mas guias espirituales como él, las almas bajo su direccion llegarian a las cumbres de la santidad en poco tiempo y no malgastarian tantas grandes gracias.  Yo agradezco continuamente a Dios por esta gran gracia de haberse dignado en su bondad de poner en el camino de mi vida espiritual estas columnas luminosas que iluminan mi camino, para que no me desvie, ni me retrase en tender a unirme estrechamente al Señor.  Tengo un gran amor por la Iglesia que educa y conduce las almas a Dios.

 

            (168) 31 X 1936.  Coloquio con la Madre General [251].

 

750      Cuando hablé con la Madre General de la cuestion de salir, de la Congregación recibi esta respuesta:  Si el senor Jesús exige que usted, hermana, abandone esta Congregación, que me dé alguna senal de que Él lo quiere.  Usted, hermana, ruegue por este signo, porque yo tengo miedo de que usted no sea victima de alguna ilusion, aunque, por otra parte, no quisiera poner obstáculos a la voluntad de Dios ni oponerme a ella, ya que yo tambien quiero cumplir la voluntad de Dios.  Asi, pues, acordamos que yo me quedara donde estaba, hasta el momento en el que el Señor diera a conocer a la Madre General que era Él quien exigia que yo saliera de la Congregación.

 

751            Asi, pues, todo el asunto se aplazó un poco.  Ves, Jesús, que ahora depende solamente de Ti.  A pesar de estos grandes apremios estoy completamente tranquila; yo por mi parte he hecho todo y ahora Te toca a Ti, oh Jesús mio, y asi (169) resultará evidente que la causa es Tuya.  Yo por mi parte estoy totalmente de acuerdo con Tu voluntad, haz de mi lo que quieras, oh Señor, dame solamente la gracia de que Te ame cada vez con mas ardor; esto es lo que me es mas querido, no deseo nada mas fuera de Ti, Amor eterno.  No importa por cuales caminos me lleves, dolorosos o gozosos.  Yo deseo amarte con cada momento de mi vida.  Me hacer ir, oh Jesús, a cumplir Tu voluntad, iré; me haces quedarme, me quedaré; no importa lo que sufra, en uno u otro caso.  Oh Jesús mio, si voy, sé lo que debo sobrellevar y soportar.  Lo acepto plenamente consciente, y con un acto de voluntad ya he aceptado todo.  No importa lo que está encerrado en este cáliz para mi, me basta saber que lo ha dado la mano amorosa de Dios.  Si me haces volver de este camino y me ordenas quedarme, me quedaré a pesar de todas las urgencias interiores.  Si las mantienes todavía (170) en mi alma y me dejas en esta agonia interior, aunque sea hasta el fin de la vida, lo acepto con plena conciencia de la voluntad y con amorosa sumisión a Ti, oh Dios mio.  Si me quedo, me esconderé en Tu misericordia.  Dios Mio, tan profundamente que ningun ojo podrá verme.  Deseo ser en mi vida un incensario lleno de fuego oculto y que el humo que se levanta hacia Ti, Hostia viva, Te sea agradable.  Siento en mi propio corazón que cada pequeño sacrificio despierta un fuego de mi amor hacia Ti, aunque de modo tan silencioso y escondido que nadie alcanza verlo.

 

752            Cuando dije a la Madre General que el Señor exigia que la Congregación rezara esta coronilla para propiciar la ira divina, la Madre me contestó que de momento no podia introducir estas nuevas plegarias, no aprobadas, pero deme, hermana, esta coronilla, tal vez durante alguna adoración se pueda rezar, (171) vamos a ver.  Seria bueno que el Padre Sopocko editara algun folletito con la coronilla.  Seria mejor y mas facil rezarla entonces en la Congregación, porque sin esto, es un poco difícil.

 

753            La misericordia del Señor la glorifican en el cielo las almas de los santos que han experimentado sobre sí esta misericordia infinita.  Lo que aquellas almas hacen en el cielo, yo lo empezaré ya aquí en la tierra.  Glorificaré a Dios por su bondad infinita y trataré de que otras almas conozcan y adoren esta inexpresable e inconcebible misericordia de Dios.

 

754            + Promesa del Señor:  A las almas que recen esta coronilla, Mi misericordia las envolverá en la vida y especialmente a la hora de la muerte.

 

755            Oh Jesús mio, ensename a abrir las entranas de la misericordia y del amor a todos los que me lo pidan.  Oh Jesús, mi Guia, ensename que todas las plegarias y obras mias tengan impreso el sello de Tu misericordia.

 

756            (172) 18 XI 1936.  Hoy traté de hacer todas mis practicas de piedad antes de la bendicion, porque me sentia mas enferma que de costumbre.  Por eso, una vez terminada la bendicion me acosté.  Pero, al entrar en el dormitorio, de repente conoci dentro de mi que debia ir a la acelda de Sor N., porque ella necesitaba ayuda.  Entré en seguida en aquella celda y Sor N. me dijo:  Oh, qué suerte que Dios la ha traido aquí, hermana.  Y hablaba con una voz tan baja que apenas la oia.  Me dijo:  Hermana, traigame, por favor, un poco de té con limon porque tengo muchisima sed y no puedo moverme por sufrir mucho; y efectivamente sufria mucho y tenia mucha fiebre.  La atendi y con ese poquito de té apagó sus labios sedientos.  Cuando entré en mi celda, un gran amor de Dios envolvió mi alma y comprendi cuánto había que hacer caso a las inspiraciones interiores y seguirlas fielmente y la fidelidad a una gracia atrae otras.

 

757            (173) 19 XI [1936].  Hoy durante la Santa Misa vi a Jesús que me dijo:  Quédate tranquila, hija Mia, veo tus esfuerzos que Me agradan mucho.  Y el Señor desapareció y era el momento de acercarse a la Santa Comunión.  Después de recibir la Santa Comunión, de repente vi el Cenaculo y en él a Jesús y a los apostoles; vi la institución del Santisimo Sacramento.  Jesús me permitió penetrar en su interior y conoci su gran Majestad y al mismo tiempo su gran humildad.  Esta luz misteriosa que me permitió conocer su Majestad me reveló a la vez lo que hay dentro de mi alma.

 

758            Jesús me dio a conocer el abismo de su dulzura y humildad, y me hizo saber que lo exigía de mí decididamente.  Sentí la mirada de Dios en mi alma que me llenó de un amor inefable, pero comprendí que el Señor miraba con amor mis virtudes y mis esfuerzos heroicos y supe que ellos atraían a Dios hacia mi corazón.  Por eso comprendí que no era suficiente preocuparme solamente por las virtudes ordinarias, sino que debía ejercitarme (174) en las virtudes heroicas, aunque por fuera parecieran cosas totalmente normales, sin embargo el modo seria distinto, distinguido solamente por el ojo del Señor.  Oh Jesús mío, lo que escribí es solamente una pálida sombra de lo que entiendo en el alma, éstas son las cosas puramente espirituales, pero para describir algo de lo que el Señor me da a conocer, tengo que utilizar las palabras que me dejan insatisfecha porque no reflejan la realidad.

 

759            La primera vez que recibí estos sufrimientos [252], fue así:  después de los votos anuales [253], un día, mientras rezaba vi una gran claridad y de esa claridad salieron dos rayos que me envolvieron y de repente sentí un tremendo dolor en las manos, los pies y el costado y el sufrimiento de la corona de espinas.  Experimentaba este sufrimiento los viernes, durante la Santa Misa, pero era un momento muy breve.  Eso se repitió unos cuantos viernes y después no sentí ningunos sufrimientos hasta el momento actual, es decir, hasta finales de septiembre (175) de este año.  En esta enfermedad, el viernes, durante la Santa Misa sentí que me penetraron los mismos sufrimientos; y eso se repita cada viernes y a veces cuando encuentro a alguna alma que no está en el estado de gracia.  Aunque eso sucede raramente y el sufrimiento dura muy poco tiempo, no obstante es terrible, y sin una gracia especial de Dios no podría soportarlo.  Y por fuera no tengo ningunas señales de estos sufrimientos.  ¿Qué va a venir después?  No sé.  Todo sea por las almas….

 

760            21 XI [1936].  Jesús, ves que no estoy gravemente enferma ni tampoco sana.  Infundes en mi alma el entusiasmo para actuar y no tengo fuerzas, arde en mí el fuego de Tu amor y lo que no logro hacer con la fuerza física, lo compensa el amor.

 

761            Oh Jesús, mi espíritu Te añora mucho y deseo mucho unirme a Ti, pero me retienen Tus obras.  No está todavía completo el número de almas que debo llevarte.  Deseo las fatigas, los sufrimientos, que se cumpla en mi todo que has planeado (176) antes de todos los siglos, oh Creador mío y Señor.  Comprendo solamente Tu palabra, solamente ella me da fuerzas.  Tu Espíritu, oh Señor, es el espíritu de la paz y nada perturba mi interior, porque allí moras Tú, oh Señor.

 

Sé que estoy bajo Tu mirada especial, oh Señor.  No analizo con temor Tus designios respecto a mí; mi tarea es aceptar todo de Tus manos, no tengo miedo de nada aunque la tempestad está enfurecida y tremendo rayos caen alrededor de mí y entonces me siento verdaderamente sola, no obstante mi corazón Te siente y mi confianza aumenta considerablemente y veo todo Tu omnipotencia que me sostiene.  Contigo, Jesús, camino por la vida entre arco iris y tormentas, con un grito de gozo, entonando un himno de Tu misericordia.  No interrumpiré este canto de amor hasta que lo entone el coro angélico.  No existe ninguna fuerza que pueda detenerme en mi carrera hacia Dios.  Veo que no siempre, ni siquiera las Superioras entienden el camino por el Cual Dios me lleva, y eso no me extraña.

 

762            (177) En una ocasión vi al Padre Sopocko rezando, reflexionando sobre este caso [254].  Vi como, de repente, se apareció un círculo de luz encima de su cabeza.  Aunque nos separa alguna distancia, lo veo a menudo, especialmente, cuando trabaja junto al escritorio, a pesar del cansancio.

 

763            22 XI [1936].  Hoy, durante la confesión, Jesús me habló por la boca de cierto sacerdote.  Aquel sacerdote no conocía mi alma y me acusé solamente de los pecados; sin embargo él me dijo estas palabras:  cumple fielmente todo lo que Jesús exige de ti, a pesar de las dificultades.  Has de saber que aunque los hombres se molestan contigo, Jesús no se cansa y nunca se enfadará contra ti.  No hagas caso de ninguna consideración humana.  En el primer momento esta enseñanza me extrañó; comprendí que el Señor habló a través de él, mientras él se dio poca cuenta de eso.  Oh sagrado Misterio, qué grandes tesoros contienes.  Oh fe santa, indicadora de mi camino.

 

764            (178) 24 XI.  Hoy, recibí una carta del Padre Sopocko [255].  Por la carta supe que Dios Mismo dirige esta causa y como el Señor la ha iniciado, del mismo modo el Señor la guiará, y cuanto mayores son las dificultades que veo, tanto mas tranquila estoy.  Oh, si en esta causa no hubiera una gran gloria de Dios ni el provecho para muchas almas, Satanás no se opondría de este modo, pero él intuye lo que va a perder.  Ahora he comprendido que lo que Satanás odia más es la misericordia; ella es su mayor tormento.  Pero la Palabra del Señor no pasará, la Palabra de Dios es viva, las dificultades no aniquilan las obras de Dios, sino que demuestran que son de Dios…..

 

765            Una vez vi el convento de esta nueva Congregación.  Mientras lo recorría y visitaba todo, de repente vi un grupito de niños cuya edad oscilaba entre cinco y once años.  Al verme, me rodearon y se pusieron a gritar en voz alta:  Defiéndenos del mal, y (179) me llevaron a la capilla que estaba en aquel convento.  Cuando entré en la capilla, vi en ella a Jesús martirizado:  Jesús me miró bondadosamente y me dijo que era ofendido gravemente por los niños.  Defiéndelos tú del mal.  A partir de aquel momento ruego por los niños, pero siento que la plegaria sola no es suficiente.

 

766            Oh Jesús mío, Tú sabes qu&

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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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