Martes, 16 de marzo de 2010
EL VALLE DE LOS CAÍDOS

El Valle de los Caídos o la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos es un monumento español construido entre 1940 y 1958 situado en el municipio de San Lorenzo de El Escorial, en la Comunidad de Madrid (España). Se encuentra a 9 km al norte del Monasterio de El Escorial en la Sierra de Guadarrama, sobre el paraje del valle de Cuelgamuros. El conjunto pertenece al Patrimonio Nacional desde 1957, año de su apertura al público.

Este monumento se encuentra cerrado a la visita pública desde el 23 de Noviembre del 2009; después de la reparación por la bomba del GRAPO de 1999, el Ministerio de Fomento denegó el permiso de apertura. Actualmente solo se puede visitar el recinto y la tienda de la entrada, no la basílica.

Franco ordenó su construcción, y está enterrado allí junto con José Antonio Primo de Rivera, fundador del partido político Falange Española, así como con otros 33.872 combatientes de ambos bandos en la Guerra Civil. Se creo por presos a cambio de reduccion de condena.

Según el decreto fundacional de 1 de abril de 1940, el monumento y la basílica se construyeron para:

...perpetuar la memoria de los caídos de nuestra gloriosa Cruzada [...] La dimensión de nuestra Cruzada, los heroicos sacrificios que la Victoria encierra y la trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya, no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos con los que suelen conmemorarse en villas y ciudades los hechos salientes de nuestra historia y los episodios gloriosos de sus hijos.
En la época aperturista de la dictadura, se varió el motivo del monumento para servir de homenaje a los caídos de ambos bandos.

En el complejo se hallan una abadía benedictina, parte de la cual se remodeló como hospedería para atender al turismo, una basílica excavada en la roca donde se encuentran las tumbas de Franco, Primo de Rivera y ocho capillas donde están enterrados militares de ambos bandos. Sobre la basílica se alza la más alta cruz cristiana del mundo con 150 metros de altura visible a más de 40 kilómetros de distancia.

Desde el acceso al recinto, una carretera lleva al pie del monumento de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, desembocando en una gran explanada. A medio camino entre la entrada y la explanada el viajero se encuentra con cuatro grandes monolitos cilíndricos, de granito, de 11,50 metros de altura y 1,50 metros de diámetro cada uno, que reciben el nombre de «Juanelos». Fueron esculpidos durante el reinado de Felipe II, bajo la dirección del ingeniero italiano, afincado en Toledo, Juanelo Turriano.

Puede accederse a la base de la cruz por medio de un funicular. La altura de la cruz es de 150 m y sus brazos miden 46 metros y tiene dos basamentos. A 25 metros de altura, en el primer basamento, se encuentran las esculturas de los cuatro evangelistas y sus símbolos —Juan y el Águila, Lucas y el Toro, Marcos y el León y Mateo y el Hombre alado— realizadas por Juan de Ávalos. En el segundo basamento, a 42 metros de altura, se representan las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.

En la explanada se encuentra la entrada a la cripta (o basílica) de 262 metros de longitud. Se excavaron 200.000 metros cúbicos de roca para su construcción. La puerta de entrada, construida en bronce, es obra del escultor Fernando Cruz Solís. En ella están representados los 15 misterios del Rosario y un apostolado; de Carlos Ferreira son los dos arcángeles del atrio. En la reja que da paso a la nave se hallan representados cuarenta santos y está rematada en el centro con la figura del Apóstol Santiago, patrono de España. La nave está dividida en cuatro tramos; hay en ella seis capillas y en los murales ocho tapices flamencos realizados en el siglo XVI, aunque los que hoy vemos son copia del siglo XX, teniendo como tema iconográfico el Apocalipsis de San Juan.

El altar mayor es de una pieza de granito pulimentado. Cuenta con dos relieves de hierro dorado forjados por José Espinós Alonso sobre dibujos de Diego Méndez, que representa el Santo Entierro y la Sagrada Cena. Sobre el altar se encuentra una cruz de madera de enebro con un Jesucristo obra de Julio Beovide, policromado por Ignacio Zuloaga, Tras él se encuentra la tumba de Francisco Franco y frente a él la de José Antonio Primo de Rivera. Esta encuadrado por cuatro arcángeles de bronce, obra de Juan de Avalos. Sobre el altar mayor la cúpula de 42 metros de altura y 40 de diámetro, decorada con mosaico policromado por Santiago Padrós.

En la cabecera del crucero está el coro, con sitiales en madera labrada. En los laterales hay dos capillas con buena parte de los restos de las más de 40.000 personas que hay en la basílica, caídos en los frentes de la Guerra Civil, aproximadamente la mitad de cada bando.

Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos

Levantada sobre una explanada en la parte posterior al risco de la nava, la abadía está compuesta de dos edificios principales. Uno, el más cercano a la Cruz, es la abadía benedictina propiamente dicha; el más alejado es una hospedería turística regentada por los monjes. Su uso está orientado a actos religiosos y culturales. En la hospedería rigen las normas de la abadía. El conjunto mide 300 metros de largo por 150 de ancho y está flanqueado por las boscosas laderas de la montaña.

Junto a la abadía se encuentra el cementerio de los monjes benedictinos. La visita requiere el permiso de los monjes. La basílica y la abadía están comunicadas a través de un acceso privado que cuenta con una gran puerta monumental de bronce, obra de Damián Villar González.

Es la Orden de San Benito y no otra la que se hace cargo de la abadía debido a una decisión personal de Francisco Franco tomada sólo dos años antes de la inauguración del monumento. Su primer abad fue el benedictino burgalés Fray Justo Pérez de Urbel.

Basílica 

En el año de 1960, el papa Juan XXIII, declaró Basílica la iglesia de la Santa Cruz.

Localización

Sus coordenadas geográficas son: 40°38′29″N 04°09′26″O / 40.64139, -4.15722. Cuelgamuros se encuentra en la sierra de Guadarrama, y casi equidistante de Madrid (58 km), Ávila (55 km) y Segovia (50 km). Su altitud varía desde 985 m en la entrada hasta 1.758 m en el Monte Abantos.

Vista aérea (Google maps)

Geografía

Como el resto de Guadarrama, está compuesto por grandes formaciones graníticas, y su vegetación es de pinos, robles, algunos olmos y entre los arbustos, jaras, romero, tomillo. Está flanqueado por varias colinas y lo surcan algunos arroyos: uno de ellos, el Boquerón Chico, tiene una presa y surte de agua al monasterio.

Historia 

El monumento, comenzado en 1940 e inaugurado en 1959, se levantó según proyecto de Pedro Muguruza y Diego Méndez, fue decorado con monumentales esculturas obra de Juan de Ávalos y con una cúpula decorada con un mosaico debido al artista barcelonés Santiago Padrós.

En el monasterio se encuentran en 19 archivos las fichas con los datos de aproximadamente la mitad de los allí enterrados. De la otra mitad se desconoce la identidad, existiendo varias hipótesis, y siendo casi seguro que fueron recogidos de fosas comunes de Brunete, Grado, Gandesa, Tarragona, Badajoz o Teruel entre otras, después de la Guerra Civil y hasta 1983.

Hasta hace varios años, cada 20 de noviembre (20-N, fecha de la muerte de José Antonio Primo de Rivera y de Francisco Franco), el Valle de los Caídos se convertía en punto de reunión para nostálgicos del franquismo, y seguidores de José Antonio Primo de Rivera.

Controversia 

Sobre su construcción 

  • Existen múltiples referencias, incluidos los testimonios de personas aún vivas, que avalan la veracidad del empleo en su construcción de miles de presos republicanos que, de esta forma, redimieron parte de la condena que les había sido impuesta. Asimismo, se señala que muchos de estos presos no llegaron nunca a gozar de la libertad pues debido al tipo de trabajo, que exigía el manejo de grandes bloques de piedra, y por la falta de medidas de seguridad de la época los accidentes eran diarios, y en muchos casos mortales.
  • El historiador británico Paul Preston en "Franco, caudillo de España"da por cierto que el Valle de los Caídos fue excavado por presos políticos, aunque dada la inexistencia de tuneladoras por esa época, fue también necesaria la dirección de ingenieros y obreros especializados externos. No obstante, se empleaba en estas tareas a presos procedentes de las zonas mineras, para dinamitar la roca, un trabajo no realizable por otros presos tales como campesinos, militares ni obreros industriales, que eran dedicados al simple peonaje.
  • Durante la duración de los trabajos esos presos y sus familias eran retribuidos con una pequeña cantidad de dinero (que dependía de si trabajaba para una empresa pública o privada). Aunque esta cantidad recibida es difícil de determinar, algunas fuentes citan 0,50 pesetas/día para el preso, 2 pesetas/día para su mujer y 1 peseta más para cada hijo menor de 15 años, otras fuentes citan 10,50 pesetas/día para cada trabajador, y otras 7 pesetas/día por preso.
  • Una descripción de las condiciones en que se desarrollaba y como se retribuía el trabajo de los presos en esta y otras obras de la misma época se puede encontrar en el libro de Isaías Lafuente Esclavos por la patria.

Sobre su destino 

Durante la primera legislatura presidida por José Luis Rodríguez Zapatero y dentro de las acciones relacionadas con la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica se planteó el destino futuro del Valle de los Caídos. Diversos partidos políticos plantearon usar dicho monumento como recuerdo a la actuación del bando franquista durante la Guerra Civil y a la larga dictadura sufrida por el país, en la que se recuerde que fue construida por prisioneros políticos. En 2006 el informe elaborado por el laborista maltés Leo Brincat (al que algunos medios han citado como informe Brincat),y aprobado por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, condenaba lo sucedido en materia de Derechos Humanos en España durante la dictadura franquista. En este informe se recogía, entre otras propuestas recomendadas, una exposición educativa permanente en la basílica subterránea del Valle de los Caídos donde se explique que fue construida por prisioneros republicanos.

Esa propuesta fue rechazada por algunos partidos políticos españoles, así como por la Iglesia Católica, porque afirman que el monumento es ante todo un templo, no un museo, que acoge los restos de muertos de ambos bandos de la guerra, e indican que esta propuesta sólo tiene fines políticos.

El 16 de octubre de 2007, la Comisión Constitucional del Congreso aprobó el proyecto de Ley de Memoria Histórica, en la que consta un artículo referente al Valle de los Caídos. Este artículo, aprobado con el apoyo de todos los partidos políticos, es una nueva regulación para despolitizar el Valle, convirtiéndolo exclusivamente en lugar de culto religioso. Así la fundación gestora del Valle de los Caídos tendrá entre sus objetivos la honra de la memoria de todos los caídos en la Guerra Civil y en la posterior represión política. Además en ningún lugar del recinto podrán llevarse a cabo actos de naturaleza política ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo.

Fdo. Cristobal Aguilar.
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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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