Martes, 09 de marzo de 2010
ARCHIVO SECRETO VATICANO - PERSONAJES ILUSTRES EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA

Aquí os mostramos una serie de documentos históricos de personajes que han pasado por el vaticano y consiguientemente por la historia de la Iglesía y que ahora pueden ser consultados a traves del Archivo Secreto Vaticano. EL AUTOR DEL BLOG.













MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI
Y LA CAPILLA SIXTINA

Roma, 1 de septiembre de 1535


    Volumen de papel, 435 x 293 mm., 515 folios, encuadernado en pergamino, en el dorso, entre los nervios, el escudo de Inocencio XII y en alto: Pauli III brevium minutae anni MDXXXV mens. jul. aug. sept.
   ASV, Arm. XL, 52, f. 31r

   Entre las minutas de breves de Pablo III (1534-1549) dos se refieren a Miguel Ángel Buonarrotti (Arm. XL, 52, f. 30 bis y f. 31). Es de especial interés la presente minuta del breve que el pontífice dirigió al artista florentino el 1 de septiembre de 1535. Miguel Ángel, como es bien sabido, tras la muerte del padre, cada vez estaba más a disgusto por la nueva situación política que se estaba creando en Florencia, y en 1534 dejaba definitivamente la ciudad toscana para trasladarse a Roma, donde Clemente VII, que en otros tiempos estuvo enfadado con el artista aunque siempre tendió a proteger al genio, le habría encargado el fresco del Juicio Universal de la Capilla Sixtina: «En ese tiempo - escribe Vasari - el papa [Clemente VII] quiso tenerlo cerca ya que deseaba pintar las fachadas de la capilla de Sixto, en las que él había pintado la bóveda para Julio II, su sobrino; en sus fachadas, Clemente quería que en la principal, donde se encuentra el altar, se pintara el Juicio Universal, para demostrar en esa obra todo lo que el arte de la pintura podía ofrecer».

   Al morir poco después el papa Clemente VII (25 de septiembre de 1534), su sucesor, Pablo III, confirmaba a Miguel Ángel el encargo del Juicio, y con el presente breve concedía honores y un sueldo adecuado al artista que mientras tanto había empezado a planificar la obra.

   Tras haber elogiado al pintor, aquí definido por el papa como una «gloria de nuestro siglo», verdadero heredero del arte clásico e innovador genial (a partir de la segunda línea: Excellentia virtutis tuae cum in sculptura et pictura tum in omni architectura quibus te et nostrum seculum ampliter exornasti, veteres non solum adequando, sed congestis in te omnibus quae singula illos admirandos reddebant prope superando...), el pontífice ordenaba que Miguel Ángel fuera incluido en la «familia» pontificia y tuviera todos los honores correspondientes. Asimismo, establecía que como retribución por el fresco del Juicio Universal y otras obras que en futuro se le habrían encargado, disfrutara de una renta vitalicia de 1.200 escudos de oro al año, una parte de los cuales (600 escudos) se le asignaban mediante el presente documento de las rentas del Paso del Po, en Piacenza, que en aquel momento estaban en manos de Francesco Burla, entonces fallecido (la disposición pontificia a partir de la línea 14: Et insuper cum nos tibi pro depingendo a te pariete altaris Cappellae nostrae pictura et historia ultimi iudicii, ad laborem et virtutem tuam in hoc et caeteris operibus in Palatio nostro a te, si opus fuerit, faciendis, remunerandos et satisfaciendos introitum et redditum mille et ducentorum scutorum auri annuatim ad vitam tuam promiserimus, prout etiam promittimus per presentes, Nos ut dictum opus a te incohari coeptum prosequaris et perficias, et si quo alio in opere voluerimus nobis inservias, Passum Padi prope Placentiam, quem quondam Io(hannes), Franciscus Burla dum viveret obtinebat, cum solitis emolumentis, iurisdictionibus, honoribus et oneribus suis pro parte dicti introitus tibi promissi, videlicet pro sexcentis scutis auri [...] ad vitam tuam auctoritate apostolica tenore presentium tibi concedimus [...]). Miguel Ángel recibió el nuevo beneficio mediante su procurador, Agostino da Lodi, que escribía desde Piacenza el 30 de septiembre de 1536: «La presente para comunicaros que hoy he tomado posesión en vuestro nombre del Paso del Po aquí, en el modo en que me fue escrito».




CARTA AUTÓGRAFA DI MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI
AL OBISPO DE CESENA

[Roma, enero de 1550]
(visualizar)


    De papel, de 290 x 212 mm. En el dorso, por una mano de la época: † 1550, dì (sic) di gennaio. Di Michelagnolo Buonarruoti a monsignor di Cesena.
   
ASV, Segr. Stato, Principi, 16, f. 484r

   Nacido el 6 de marzo de 1475 en Caprese, Casentino (Toscana), Miguel Ángel Buonarotti fue discípulo en Florencia del pintor Domenico Ghirlandaio. Tras un año pasó a la escuela de Giardino de S. Marco, fundada por Lorenzo de’ Medici, donde probablemente recibió su formación como escultor; durante una pelea escolar sufrió la rotura del tabique nasal: la deformación le produjo serias molestias durante toda la vida. En otoño de 1494, poco antes de la expulsión de los Medici, Miguel Ángel huyó de Florencia, dirigiéndose primero a Venecia y después a Bolonia. En 1495 volvió por un breve periodo de tempo a Florencia y poco después se trasladó a Roma, donde permaneció hasta el año 1500 (entre 1497 y 1498 se dirigió a las canteras de Carrara para elegir el mármol para la Piedad). El artista estuvo de nuevo en Florencia en los años 1501-1504, donde realizó la estatua de David, en Roma (1505-1506) y en Bolonia (1508). Al volver a la Ciudad Eterna, en sólo cuatro años (1509-1512) y sin ayudantes, Miguel Ángel pintó el techo de la Capilla Sixtina. De la intensa actividad artística de los años posteriores cabe destacar aquí el Juicio Universal (1536-1541), con el que el artista alcanzó la celebridad, y la reordenación urbanística de la plaza del Capitolio.

   En 1547 Pablo III (1534-1549) confirió a Miguel Ángel el encargo de supervisar la construcción de S. Pedro, es decir, la continuación y finalización de la nueva basílica. «La empresa que afrontó y dirigió Miguel Ángel, ya anciano, tiene características sobrehumanas y sólo su alto idealismo alimentado por el más auténtico sentimiento religioso y apoyado por un gran sentido de la responsabilidad le permitió afrontar este gran compromiso». Miguel Ángel resolvió el problema de la cúpula para el cual una vez fallecido Bramante (1514) se discutían varios proyectos. El coste anual de las obras ascendía a aproximadamente 30.000 ducados y se calcula que desde el 1 de enero de 1547 hasta el 8 de mayo de 1551 se gastaron 121.544 ducados.

   La carta de Miguel Ángel de enero de 1550 que aquí se reproduce, dirigida al obispo de Cesena, hace referencia a los problemas de carácter económico que el artista tuvo que afrontar tras la muerte de Pablo III el 10 de noviembre de 1549. El destinatario Cristoforo Spiriti, fue obispo de Cesena entre 1510 y 1556 (en 1550 obtuvo también el título de patriarca de Jerusalén); sin embargo, en 1545 se encargó el gobierno de la diócesis a su joven sobrino Giovanni Battista Spiriti (24 años), en calidad de coauditor con derecho de sucesión, el cual en el momento del nombramiento todavía estaba cursando sus estudios en Perusa. El anciano Cristoforo formaba parte del conjunto de amigos y protectores que fueron de gran ayuda espiritual y material para Miguel Ángel. Con él el artista tenía gran familiaridad porque era una persona de ánimo simple y generoso: Mons(ignio)re, io mi rachomando a Vostra S(ignio)ria e priego quella che mi dia aiuto e consiglio, come Suo Gratia à facto infinite volte, benché io nol meriti. E questo è che, esendo dopo la morte di Paolo restati i soprastanti della fabrica di Santo Pietro in decta fabrica a guardarla e a difender l’ammunitione [= materiales para las obras de arquitectura] e l’altre cose da’soldati, con pericolo della vita, circa tre mesi senza provigione nessuna, e per essere bisogniosi e non potere più star così, mi fanno intendere che, se io non proveggo a casi loro, che gli è lor forza abandon[ar] decta fabrica, onde ne potre<bbe> seguir danno di parechi migliara di scudi. Io non ò il modo a dar loro l’usata provvisione, né vorrei che eseguissi anche tale scandolo; però io priego Vostra S(ignio)ria che per amor di Santo Pietro mi consigli quello che ò a fare e perdoni a mia troppa prosuntione.Servidore di Vostra S(ignio)ria Michelagniolo.

   El artista, tras una corta enfermedad, murió en Roma el 18 de febrero de 1564; sus restos mortales fueron transportados a Florencia y sepultados en la iglesia de la Santa Croce.



CONTRATO FIRMADO POR JACOPO ROBUSTI
CONOCIDO COMO TINTORETTO

6 de noviembre de 1551

    ASV, Fondo Veneto I, 1807 A

   Contrato estipulado entre el monasterio veneciano de Madonna dell’Orto y Jacopo Robusti, conocido como «Tintoretto», con el que se establece el tema a pintar en las puertas del órgano, la «Presentación», el honorario del pintor y el plazo de realización de los trabajos. Escritura original de la mano de D. Daniele, procurador del monasterio, con las firmas autógrafas de Tintoretto junto con las cantidades de los anticipos recibidos hasta el saldo que se produce el 14 de mayo de 1556.



CARTA AUTÓGRAFA DE ANTONIO CANOVA AL CARD. ERCOLE CONSALVI,
SECRETARIO DE ESTADO DE PÍO VII

28 de enero de 1821


    ASV, Segr. Stato, an. 1821, rubr. 49, fasc., ff. 3r-4r




RAFAEL DI URBINO Y ANTONIO DA SANGALLO,
«MAESTROS DE LAS CALLES» DE ROMA BAJO LEÓN X

[1517-1518 y 1520 aprox.]


   ASV, Arm. XXXIX, 42, ff. 14bis reverso

    El papa León X encarga a Rafael y a Antonio da Sangallo la puesta en marcha del proyecto para arreglar Piazza del Popolo y las calles que llevan hacia el centro de la ciudad.

    El «motu proprio» de León X no tiene fecha pero se sitúa entre los años 1517-1518 y 1520 aprox.

Fdo. Cristobal AGuilar.
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