Lunes, 08 de marzo de 2010
EDIFICIOS E IMAGINERÍA - EL REFECTORIO
Regla de san Benito:... en la mesa de los hermanos no debe faltar la lectura. Pero no debe leer allí el que de buenas a primeras toma el libro, sino... el lector... guárdese sumo silencio, de modo que no se oiga en la mesa ni el susurro ni la voz de nadie, sino sólo la del lector...





En el plan cisterciense, el refectorio (comedor) y la cocina se sitúan en el ala del claustro contraria a la iglesia, la zona destinada a cubrir las necesidades fisiológicas (igual que el lavatorio ó las letrinas). Tiene una disposición perpendicular al claustro.

Los monjes solo comían dos veces al día y en algunos periodos también ayunaban. No podían comer carne, aunque las aves y el pescado en la Edad Media no se incluían en este grupo. Por eso tenían palomares y piscifactorías pues era una parte importante de su dieta.

La regla establece que se coma en silencio escuchando al lector, que leía desde un púlpito textos sagrados, lo cual daba mucha similitud con los oficios de la iglesia. De hecho, los cistercienses trataron arquitectónicamente esta sala de forma parecida a una iglesia. En el refectorio de la Abadía de Huerta se comprueban las características de otros comedores cistercienses:

 

 

 

 

 

 

  • Nave única bastante alta.
  • Bóveda de crucería ojival.
  • Ménsulas en los muros de comienzo de los arcos.
  • La escalera embebida en el muro y el púlpito del lector.
  • Ventanas en el muro de cabecera.
  • Iluminación blanca.

Fdo. Cristobal Aguilar.

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By cristobalaguilar at 2011-02-03
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