S?bado, 27 de febrero de 2010
ORACIÓN PARA DESPERTAR EL DÍA

Como cada mañana, me despierto dándote gracias a ti,

Eres quien me permite ver este nuevo día,

Gracias por que en todo momento estas a mi lado

Y por que en los momentos tristes me has consolado.

 

A ti Señor me dirijo, tengo tanto que decirte

Mi cuerpo, mente y corazón están llenos de alegría,

Gracias a ti soy así, tú eres mi guía,

Sin pedir me das todo, tengo tanto que agradecerte.

 

Gracias por todo el alimento que me das,

Por la belleza que puedo ver a mi alrededor,

Por escuchar las notas armoniosas del pájaro cantor,

Pero sobre todo por el alimento espiritual.

 

Mi amigo inseparable eres tú,

Estas en el inmenso cielo azul

En la perfecta creación de mi cuerpo,

Y en los mil árboles del huerto.

 

Tú estas en la mirada tierna de mi madre

En el respetuoso recuerdo de mi padre,

En mis hermanos presentes y los que se han ido,

Tu Dios mi único amigo.

 

Si vez una sonrisa en mis labios, tú estas en mí,

Si una lágrima brota, tú estas en mí,

Si trabajo, canto, juego y bailo, tú estas en mí,

Si vez un brillo especial en mis ojos, tú estas en mí.

La sonrisa es el amor, y tú eres amor,

Una lágrima es el reflejo de cuanto puedo sentir,

Si trabajo, canto, juego y bailo, es el entusiasmo por vivir

Y ese brillo especial, por que el amor está en mí.

Me has permitido ser una mujer plena,

Cada momento que he vivido lo he disfrutado,

He tenido amores y también algunas penas,

Y un hermoso hijo me has enviado.

 

Sabes, ha habido momentos en que me he derrumbado

El corazón ha recibido tantas tristezas

Pero cuento contigo y continúo con entereza

Mí fe hacía ti nunca ha cambiado.

 

Amigo tenía tanto que hablarte

No importa la hora ni el día

Siempre me escuchas y comprendes

Tú me motivas a salir adelante.

Amén.

Fdo. Cristobal Aguilar.

 


Image Hosted by ImageShack.us
By cristobalaguilar at 2011-02-03
Comentarios
 
¡Recomienda esta página a tus amigos!
Powered by miarroba.com Contador de visitas y estadísitcas
In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti